La región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo o simplemente región de Aysén es una de las dieciséis regiones en que se divide la República de Chile. Es la puerta de entrada a la Patagonia chilena o la llamada Zona austral del país. Su capital es Coyhaique. Ubicada en la Patagonia chilena, limita al norte con la región de Los Lagos, al este con las provincias de Chubut y Santa Cruz pertenecientes a Argentina, al sur con la región de Magallanes y de la Antártica Chilena y al oeste con el océano Pacífico. Con 108 328 habitantes en 2015 es la región menos poblada del país, y con 108 494 km², la tercera más extensa, por detrás de Magallanes y Antofagasta.

Políticamente la región es dirigida por un gobernador regional electo por voto popular, quien es el órgano ejecutivo del Gobierno Regional, presidiendo por derecho propio el Consejo respectivo. En las elecciones del año 2021, donde se eligió el primer titular de ese cargo, fue electa la militante del Partido Socialista Andrea Macías Palma, por el periodo comprendido entre el 14 de julio de 2021 y el 6 de enero de 2025. Posteriormente, el 14 de noviembre de 2024, luego de su derrota ante Marcelo Santana (UDI) en las elecciones de ese año, la Gobernadora Macías renunció a su cargo. Luego, el 22 de noviembre de 2024, fue electo como Gobernador Regional el consejero regional Omar Muñoz, por el periodo restante que concluye el 6 de enero de 2025.

Administrativamente, la región está compuesta por las provincias de Aysén, Capitán Prat, Coyhaique, General Carrera, que en total suman diez comunas. La capital regional y principal ciudad es Coyhaique, mientras Puerto Aysén es la segunda ciudad en importancia.

Denominación thumb|left|Los fiordos y glaciares de la región son algunos de los posibles orígenes del nombre «Aysén/Aisén». No existe certeza del origen del nombre «Aysén», utilizado para designar la región desde al menos el , aunque existen varias propuestas. Una de ellas propone que viene de un vocablo huilliche *achén o *aichirrn, que quiere decir «retorcido» o «desmoronado», característica típica de los fiordos de la zona, mientras otra vendría de una palabra de origen chono que significaría «que se interna más al interior» refiriéndose al fiordo de Aysén visto desde la costa del Canal Moraleda. Otro posible origen, postulado por Kémel Sade, es de una palabra compuesta del idioma gününa küne o aonikenk que se podría traducir como «rocas donde hay agua», aludiendo a las numerosas fuentes de agua en comparación al territorio más oriental donde habitaban estas tribus.

Una de las propuestas más controvertidas es que la región tomaría su nombre de las palabras ice end («fin de los hielos» en inglés). Este hecho se atribuiría al capitán del navío HMS Beagle, Robert Fitz Roy, que en su expedición por la costa de la región junto a Charles Darwin alrededor de 1835 habría señalado la zona en sus mapas con estas palabras. No obstante, el nombre Aysen ya aparece en los mapas del cartógrafo español José de Moraleda, elaborados a inicios de la década de 1790.

En la época de la colonización del territorio, era corriente la pronunciación grave y con artículo definido: el Aisen.

Pese a que la ortografía española contemporánea prefiere el uso del término «Aisén» con i, el nombre de la región suele escribirse con ye o y griega. En ambos casos, las palabras se pronuncian con el mismo sonido semivocal para la y/i, ya que el uso de la y corresponde a un arcaísmo de la ortografía del español, que aún se mantiene en la toponimia de algunas localidades españolas. El uso de ambas grafías es extendido, aunque «Aysén» es preferido localmente. Tanto el Instituto Geográfico Militar (IGM), encargado de reglamentar la toponimia chilena, como el Instituto Nacional de Estadísticas utilizaron la palabra «Aisén» hasta comienzos del , pero en 2010 el IGM decidió utilizar el nombre «Aysén», al igual que «Coyhaique» en lugar de «Coihaique» para la capital regional, que también presenta esta dualidad gráfica.

En cuanto a la denominación de «General Carlos Ibáñez del Campo», el Decreto Ley 712 de 1974 nombró a la región así por «la necesidad de rendir homenaje a la memoria del general Carlos Ibáñez del Campo por su destacada administración y constante lucha por levantar nuestra Nación».

Historia Asentamientos prehispánicos thumb|left|Fragmento de una dalca, usada antiguamente por los chonos en los canales aiseninos. La arqueología de la Región de Aysén ha demostrado hasta el momento que los primeros poblamientos ocurrieron desde el oriente de la cordillera de los Andes. Algunas evidencias indican que aprox. desde hace 12 600 años, cazadores recolectores con amplia distribución en América alcanzaron este territorio en la porción continental de la Patagonia hasta el estrecho de Magallanes. Una migración importante habría ocurrido hace 9400 años, estableciéndose y modificando el desarrollo preexistente. Posteriormente, alrededor de hace 5000 años, nuevas poblaciones ingresan desde Magallanes, mientras otras lo hacían por el litoral, provocando un alza demográfica que desembocó en múltiples grupos diferenciados.

En la época de las exploraciones de los colonizadores españoles, en los siglos y , se reporta la presencia de diversos pueblos nómades canoeros, conocidos por diversos nombres y cuyas relaciones no están claras. Entre ellos, se hallaban los chonos y los kawésqar o alacalufes. En el territorio continental, en tanto, destacaban los nómades aónik'enk, conocidos también como tehuelches o patagones. Luego del contacto con los europeos, estos pueblos comenzaron a desaparecer a causa de las enfermedades, las incursiones esclavistas y las migraciones forzosas hacia Chiloé y posteriormente por las enfermedades, el alcoholismo y los asesinatos perpetrados por cazadores y aventureros.

Exploraciones thumb|Mapa del archipiélago de los Chonos en 1878 por A. Petermann.

Aysén fue uno de los últimos lugares en el actual territorio chileno en ser explorados, colonizados e incorporados. El primero en visitar estas tierras fue Hernando de Magallanes, quien bautizó como «Provincia de la Trapananda» a las tierras que visualizó tras cruzar el estrecho, divisando un litoral quebrado y de elevados cerros que llamó «Tierras de Diciembre». Posteriormente, Pedro de Valdivia envía una expedición en 1553 a cargo de Francisco de Ulloa, quien logra llegar a la Península de Taitao, convirtiéndose en el primer navegante que toca estas tierras.

Durante la época colonial, los exploradores españoles apenas recorrieron los canales de Aysén y los que lo hicieron, intentaban encontrar infructuosamente el camino a la mítica Ciudad de Los Césares.

La región de Trapananda (actual Aysén) fue incorporada a los dominios de Chiloé siendo el área geográfica localizada entre medio del archipiélago de Chiloé y el estrecho de Magallanes, objetivo final a fortificar para el imperio español. Estos dominios abarcaban hasta el cabo de Hornos.

Entre el año 1557 y 1679 se efectuaron doce expediciones religiosas para explorar la región.

En las cartas antiguas la región de la Patagonia, entre los paralelos 48° y 50° Sur, aparecía ocupada casi exclusivamente por una gran isla denominada «Campana» separada del continente por el «canal de la nación Calén», nación que se supuso existió hasta el entre los paralelos 48° y 49° de latitud sur.

En el año 1741 ocurre el naufragio del barco británico HMS Wager en la zona del archipiélago Guayaneco. Tras el suceso España aumentó su interés en la región, aumentando las expediciones al istmo de Ofqui y mandando misioneros franciscanos y jesuitas quienes trasladaron a canoeros.

En 1743 se realiza la expedición de Mateo Abraham Evrard a la isla Wager.

Entre los años 1762 y 1767 además del 1798 el jesuita J. Vicuña visitó la región. Juan Levien recibió un título de propiedad entre los paralelos 43° y 48° de latitud sur tras su ayuda a José de Moraleda.

En 1749 el rey Fernando VI de España ordenó la construcción del fuerte San Fernando de Tenquehuén en la península de Taitao, posteriormente desmantelado. Previamente el almirante inglés George Anson había promocionado la creación de un asentamiento de su país en la isla Inche.

En 1792 se realiza una expedición al mando de Francisco de Clemente y Miró junto a Luis Lasqueti a la isla Inche del archipiélago de Chonos.

Pescadores y campesinos de Chiloé navegaron la costa aysenina, especialmente en las cercanías de las islas Guaitecas, y se establecieron temporalmente para cazar lobos y nutrias marinas y extraer madera de ciprés de las Guaitecas. El primer asentamiento permanente en dichas islas fue el pueblo de Melinka, fundado en 1859 y la localidad más antigua de la región.

Algunas exploraciones científicas visitaron la zona, destacando la de Robert Fitz Roy en el HMS Beagle junto a Charles Darwin entre fines 1834 y comienzos de 1835, cuando recorrieron partes del archipiélago de los Chonos. En 1857, la Armada de Chile organizó una expedición a cargo del teniente Francisco Hudson, el que sin embargo naufragó y falleció. Cinco años después, el capitán Francisco Vidal Gormaz fue enviado a navegar por las costas de Chiloé continental y las Guaitecas. En 1870 la Armada de Chile encargó a Enrique Simpson la exploración de la costa occidental de la Patagonia, con el fin de ubicar un paso hacia los valles interiores, llegando al río bautizado en su honor.

Fuera de estas expediciones, la presencia chilena fue casi nula, a diferencia de lo ocurrido en el sector de Magallanes, mucho más al sur, donde el Estado estaba llevando a cabo una política de colonización. Durante la disputa fronteriza con Argentina por el dominio de la Patagonia hubo poco énfasis en la situación de las tierras deshabitadas de Aysén, concentrándose en la definición de los dominios en torno al estrecho de Magallanes y Tierra del Fuego. El límite entre Chile y Argentina, pasando por el sector de Aysén, fue delimitado en el Tratado de 1881, pero múltiples diferencias surgirían con el paso de los años por lo que Chile contrató al geógrafo alemán Hans Steffen para explorar la zona y apoyar la definición de las fronteras. Finalmente, las disputas entre chilenos y argentinos serían presentadas a la Corona británica quien definió la división del territorio en litigio en un laudo arbitral.

Colonización

thumb|left|Trabajadores temporales originarios de Chiloé. thumb|Inmigrantes alemanes en Puyuhuapi despejando la zona mediante incendios. thumb|Un grupo de colonos en el río Baker. thumb|Valles de Aysén destruidos por incendios.La población de Aysén fue iniciada por colonos chilotes principalmente. Hacia 1880 se instaló el primer asentamiento en el territorio continental, correspondiente a unas viviendas para los trabajadores de un aserradero de ciprés en el fiordo de Aysén,

El primer intento de colonización por parte del Estado de Chile se inició en esa misma década. En 1888 una veintena de familias chilotas llegó hasta la desembocadura del río Palena para instalarse en la isla Los Leones —en el mismo lugar donde posteriormente se fundaría Puerto Raúl Marín Balmaceda—, por lo que en enero de 1889 el gobierno de José Manuel Balmaceda creó la colonia de Palena (Bajo Palena), dependiente de la Intendencia de Llanquihue.

La Guerra Civil de 1891, la asunción de Jorge Montt como nuevo presidente y las posteriores negociaciones con Argentina para resolver los problemas limítrofes surgidos luego del tratado de límites de 1881 —que concluirían recién en 1902—, como también la lejanía y aislamiento de los colonos, hicieron que en los años siguientes el Estado chileno desistiera de colonizar la zona, por lo que para 1900 la gran mayoría de los colonos se había ido y la colonia estaba prácticamente abandonada.