miniatura|derecha|Dos siluetas en la oscuridad, parte de un fotograma de la película The Big Combo (1955). El director de fotografía era John Alton, el creador de muchas de las imágenes más representativas del cine negro.
El cine negro es un género cinematográfico que se desarrolló en Estados Unidos entre las décadas de 1930 y 1950, y alcanzó su pleno apogeo entre 1940 y 1958. En el lenguaje cinematográfico la expresión "cine negro" se usa principalmente para describir elegantes películas de crimen de Hollywood, en particular aquellas que hacen énfasis en actitudes y motivaciones cínicas. Las décadas de 1940 y 1950 suelen considerarse el «período clásico» del cine negro estadounidense. El cine negro de esta época se asocia con un estilo visual en blanco y negro de bajo perfil que tiene sus raíces en algunos ejemplos del cine de terror y del cine mudo estadounidense de una etapa anterior y en la cinematografía europea, sobre todo en el realismo poético francés y en el cine expresionista alemán. A nivel literario muchas de las historias prototípicas y gran parte de la ambientación del cine negro derivan de la escuela de ficción policíaca hardboiled que surgió en Estados Unidos durante la Gran Depresión.
La denominación de «cine negro» proviene del francés film noir, expresión acuñada por primera vez por el crítico Nino Frank, italiano de padres suizos que realizó su carrera profesional en Francia,Ver, e.g., Biesen (2005), p. 1; Hirsch (2001), p. 9; Lyons (2001), p. 2; Silver y Ward (1992), p. 1; Schatz (1981), p. 112. pero esta denominación no fue reconocida por la mayoría de profesionales de la industria cinematográfica estadounidense de esa era.Naremore (2008), pp. 4, 15–16, 18, 41; Ballinger y Graydon (2007), pp. 4–5, 22, 255. Se cree que Frank se inspiró en el sello editorial francés Série noire, fundado en 1945.
Es de destacar que esta denominación no era conocida ni utilizada antes de la década de 1970, y que en el mundo de Hollywood muchas de estas películas eran denominadas simplemente «melodramas» o «thrillers» policíacos.
Su diferenciación de otros géneros, como el cine de gánsteres o el cine social, es solo parcial. Por lo general, las películas de cine negro giran en torno a hechos delictivos y criminales. Su construcción formal está cerca del expresionismo alemán. Se emplea una iluminación tenebrosa, fundamentalmente en claroscuro, y se juega con el uso de sombras para exaltar la psicología de los personajes. Este tipo de efectos son especialmente impactantes en blanco y negro. Al mismo tiempo, la personalidad de los personajes y sus motivaciones son difíciles de establecer (como es el caso de los detectives privados, frecuentes protagonistas del género). Las fronteras entre lo bueno y lo malo a menudo se difuminan y el héroe acostumbra a ser un antihéroe amenazado por un pasado con ribetes oscuros.
El cine negro también nos presenta una sociedad violenta, cínica y corrupta que amenaza no solo al héroe/protagonista sino también a otros personajes. Los finales suelen ser agridulces cuando no representan directamente el fracaso o la derrota del protagonista. Otro aspecto característico del cine negro es la presencia de la mujer fatal (femme fatale), que puede conducir a sus víctimas al peligro o a la destrucción. En muchos casos, las novelas de Dashiell Hammett y Raymond Chandler, con sus detectives Sam Spade y Philip Marlowe, respectivamente, son fuentes habituales para los guiones de este género.
Si bien el cine negro se asoció originariamente con producciones estadounidenses, el término se ha utilizado más adelante para describir películas con contenidos coincidentes de todo el mundo. Muchas películas estrenadas a partir de la década de 1960 comparten atributos con el cine negro del periodo clásico, y a menudo tratan sus convenciones de forma autorreferencial. Algunos lo denominan neo-noir (ver al final del artículo), pero hay muchas otras obras que escapan a una clasificación rigurosa o que pueden estar dentro de varias categorías al mismo tiempo. Asimismo, los clichés del cine negro han inspirado la aparición de algunas parodias desde mediados de los años cuarenta.
Definición Las cuestiones respecto a qué es lo que define al cine negro o a qué tipo de categoría corresponde son motivo de constante debate.Ballinger & Graydon (2007), p. 3. «Estaríamos simplificando demasiado las cosas si llamáramos al cine negro onírico, extraño, erótico, ambivalente y cruel...»—este conjunto de atributos constituye el primero de los muchos intentos de definir el cine negro realizados por los críticos franceses Raymond Borde y Étienne Chaumeton en su libro de 1955 Panorama du film noir américain 1941-1953 (Panorama del cine negro estadounidense).Borde & Chaumeton (2002), p. 2. Enfatizan que no todas las películas de cine negro encarnan los cinco atributos por igual: una puede ser más onírica, otra, especialmente brutal.Borde & Chaumeton (2002), pp. 2–3.Desde entonces ha habido innumerables intentos de definición, pero, en palabras del historiador del cine Mark Bould, el cine negro sigue siendo un «fenómeno escurridizo... siempre fuera de nuestro alcance».Bould (2005), p. 13.
Aunque el cine negro se identifica a menudo con un estilo visual que hace hincapié en la iluminación baja y encuadres desequibrados como el plano holandés,Ver p. ej., Ballinger & Graydon (2007), p. 4; Bould (2005), p. 12; Place & Peterson (1974). existe una gran variedad de aproximaciones visuales, incluidas algunas que encajan cómodamente en la corriente dominante de Hollywood.Ver, p. ej., Naremore (2008), p. 167–68; Irwin (2006), p. 210. Del mismo modo, el cine negro abarca una gran variedad de otro tipo de géneros, como las películas de gánsteres, el romance gótico o la película social, que eran identificados como simples melodramas en los años 40 y 50.Neale (2000), p. 166; Vernet (1993), p. 2; Naremore (2008), pp. 17, 122, 124, 140; Bould (2005), p. 19.
Algunos estudiosos, como Thomas Schatz, lo tratan no como un género sino como un «estilo».Schatz (1981), pp. 111–15. Alain Silver se refiere al cine negro como un «ciclo»Silver (1996), pp. 4, 6 passim. Véase también Bould (2005), pp. 3, 4; Hirsch (2001), p. 11. y un «fenómeno»,Silver (1996), pp. 3, 6 passim. Véase también Place & Peterson (1974). aunque sostiene que tiene—como ciertos géneros—un conjunto coherente de códigos visuales y temáticos.Silver (1996), pp. 7–10.
Sin embargo Foster Hirsch señala que existen «convenciones de estructura narrativa, caracterización, tema y diseño visual» suficientes para considerarlo como un género en sí mismo.
Características propias de las películas del género negro:
Relacionadas con el crimen. Investigación sobre una muerte o las causas de esta. Se desarrollan en un entorno urbano. También en ambientes relacionados con la noche y el crimen. El personaje principal suele ser un detective o un policía implicado en una investigación. También puede ser un delincuente o una persona normal. Película en B/N. Las películas del período clásico son en blanco y negro. La iluminación es tenebrista y de fuertes contrastes lumínicos. Las más modernas son ya en color. La mujer como elemento distorsionador o como femme fatale. Suele aparecer como víctima o como inductora de un crimen. Hace variar la conducta del protagonista masculino. Juego de perdedores. El o la protagonista, buenos o malos, casi siempre están en una situación precaria, se ven arrastrados a una acción o son acusados falsamente de un crimen. Flash-back. Durante las primeras décadas se utiliza de manera muy reiterada el retorno al pasado como forma de explicar las acciones presentes. Los diálogos suelen ser espesos, las explicaciones prolijas y los protagonistas emiten frases contundentes o memorables.
La ficción literaria La fuente primaria para los argumentos de los clásicos del cine negro fueron los thrillers estadounidenses de detectives y crímenes, que se popularizaron en revistas como Black Mask y que se vio liderada por escritores como Dashiell Hammett y James M. Cain. Muchos de los clásicos del cine negro, como El halcón maltés (1941) y La llave de cristal (1942) estaban basados en novelas de Hammett, y las obras de Cain sirvieron a su vez como base para Perdición (Double Indemnity, 1944), Alma en suplicio (Mildred Pierce, 1945), El cartero siempre llama dos veces (1946), y Ligeramente escarlata (Slightly Scarlet, 1956; adaptada de la novela Love's Lovely Counterfeit). También una década antes de comenzar la época clásica del cine negro, una de las historias de Hammett vio la luz en el melodrama Las calles de la ciudad (City Streets, 1931), dirigido por Rouben Mamoulian.
El escritor Raymond Chandler, que debutó como novelista con El sueño eterno en 1939 (cuya trama fue llevada a la pantalla en 1946) rápidamente se convirtió en el autor más popular de novela negra, y muchas de sus obras fueron llevadas a la pantalla, como Historia de un detective (Murder, My Sweet, 1944; adaptada de la novela Farewell, My Lovely), El sueño eterno (1946), y La dama del lago (1947). Chandler fue también uno de los más importantes guionistas del género, trabajando en los guiones de películas como Perdición (1944), La dalia azul (1946), y Pacto siniestro (Extraños en un tren) (1951).
Otro importante autor de novela negra que sirvió como fuente para muchas películas del género negro fue W. R. Burnett, cuya primera novela Little Caesar, fue llevada al cine convirtiéndose en un éxito por la Warner Bros. en 1931. Al año siguiente, Burnett fue contratado para escribir el guion de Scarface (1932), mientras una de sus historias servía como base para El monstruo de la ciudad (Beast of the City, 1932). Ya durante la época dorada del cine negro, siete de sus novelas fueron llevadas al cine, entre ellas las más conocidas son High Sierra (1941), This Gun for Hire (1942), y La jungla de asfalto (1950).
Orígenes A diferencia de otros géneros cinematográficos como el cine de terror, el thriller o el wéstern, el término cine negro fue desarrollado por periodistas cinematográficos y resume retrospectivamente un grupo de películas percibidas anteriormente en un contexto más bien laxo.
El término Film Noir (como se conoce el cine negro en los países anglosajones) se utilizó por primera vez en un artículo del crítico de cine francés Nino Frank, publicado en agosto de 1946, que trataba de una serie de películas de Hollywood de principios de los años 40 que sólo habían llegado a los cines franceses tras el final de la Segunda Guerra Mundial debido a la prohibición de las importaciones. Estas películas estaban marcadas por la prohibición, la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, y solo entraron al mercado europeo después de que esta terminara.
Las influencias más claras vienen del Expresionismo alemán de la época del cine mudo y del realismo poético francés de los años 30, con su actitud romántica y fatalista y sus héroes condenados al fracaso.
Pese a ello hay una corriente anterior en el cine estadounidense que tiene un peso significativo y que es plenamente original: el cine de gánsteres, con películas del cine mudo, como La ley del hampa (Underworld, 1927), de Josef von Sternberg, o La horda ('The Racket, 1928), de Lewis Milestone, que prefiguran el género negro. El cine de gánsteres sigue desarrollándose en la época del sonoro y tiene un período de máximo desarrollo entre 1929 y 1934, período en el que se calcula que unas 250 películas abordaron el tema. De ellas, tres pueden considerarse obras destacadas: El pequeño César / Hampa dorada (Little Caesar, 1931), de Mervyn LeRoy; El enemigo público (The Public Enemy, 1931), de William A. Wellman; y Scarface, el terror del hampa (Scarface, 1932), de Howard Hawks.