Ricardo Soriano y Scholtz (Arauzo, provincia de Salamanca, 1883-Marbella, 13 de agosto de 1973), fue un noble aristócrata español y personaje polifacético, conocido por ser el II marqués de Ivanrey, también fue promotor turístico de la Costa del Sol, en especial del litoral marbellí. Cursó estudios de ingeniería mecánica en Bélgica.
Biografía Orígenes familiares miniaturadeimagen|Ricardo Soriano pilotando el Gredos
Ricardo fue el hijo primogénito del senador y diputado a Cortes Fernando Soriano y Gaviria, I marqués de Ivanrey, banquero, industrial, socio fundador del Hotel Ritz de Madrid y terrateniente salmantino, I marqués de Ivanrey, hijo de Rodrigo Alfonso Soriano y María del Pilar Gaviria. Fue senador y socio fundador del Hotel Ritz en Madrid. y senador vitalicio por Salamanca, casado con la malagueña Matilde Scholtz y Bear, hija a su vez del noble hispano alemán Guillermo Scholtz y Caravaca, I marqués de Belvís de las Navas, descendiente de los marqueses de Caravaca.
Matrimonio y descendencia Ricardo contrajo matrimonio en la iglesia parisina de Notre Dame de Saint Pierre de Chaillot, el 2 de julio de 1907, con la estadounidense María Italia Blair Mitchell (Chicago, (27 de octubre de 1883-1977). La boda, oficiada por el arzobispo de París, se celebró en la intimidad debido a que un tío de Soriano, el banquero Santiago de Udaeta, fallecía pocos días antes del enlace.
Italia Blair era la hija mayor de Chauncey Justus Blair, presidente del Banco Nacional de Chicago, miembro de una de las familias norteamericanas más acaudaladas del , casado con Mary Anne Italia Mitchell, hija del magnate William Hamilton Mitchell, nacido en el seno de una familia de grandes banqueros y propietarios de líneas ferroviarias en el Estado de Illinois. En 1910 nació su única hija, Inés Soriano y Blair (París, 1910-Marbella, 1983), futura III marquesa de Ivanrey. La pareja se distanciaría en 1920.
La nieta de Ricardo Soriano, Luz de la Gándara y Soriano, IV marquesa de Ivanrey y III marquesa de la Gándara, contrajo matrimonio con el conde Adam Goluchowski, tataranieto de Joaquín Murat, mariscal de Francia y «rey de Nápoles», esposo de Carolina Bonaparte, hermana de Napoleón Bonaparte. Fruto de esta unión, nació Pedro José Goluchowski y de la Gándara (m. 21 de mayo de 2021), V marqués de Baroja.
Después de divorciarse del conde Goluchowski, Luz de la Gándara se casaría con el suizo Jean-Marc Thomas, con quien tuvo a su segundo hijo, Felipe de Ivanrey, V marqués de Ivanrey.
Diferentes facetas A lo largo de su vida, y al margen de su tierra natal, Ricardo vivió en París, Biarritz, Bilbao y Madrid, antes de recalar en la costa malagueña, lugar donde es considerado el indiscutible descubridor y promotor de Marbella. Nombrado hijo predilecto de esa localidad, en su honor se le puso nombre a la que hoy es la principal avenida de Marbella.
Todo comenzó al término de la Segunda Guerra Mundial, cuando la mayor parte de Europa y del mundo sufría sus consecuencias y las grandes fortunas habían escapado de la contienda como habían podido, unos a Suiza y otros a Portugal. La madre de Ricardo era natural de Málaga y él, de niño, había pasado algunos veranos en el Palacio del Rey Moro Palacio del Rey Moro en Ronda de Ronda, propiedad de su tía Trinidad Scholtz von Hermensdorff, I duquesa de Parcent, marquesa de Belvís de las Navas y IX condesa de Contamina. Pero no fue hasta el año 1943, cuando Ricardo llegó a Marbella invitado por su amigo y propietario de la hacienda Guadalmina, Norberto Goizueta. Dos años después adquirió la finca Rodeo Alto y Rodeo Bajo situada cerca de la localidad de San Pedro Alcántara. Por esta propiedad, con una extensión total de 220 000 metros cuadrados de terreno, Soriano pagó la cantidad de 110 000 pesetas, una auténtica fortuna en aquellos tiempos. Según cuenta Juan Carlos Reina en uno de sus libros, Ricardo se dio cuenta del importante trasiego de franceses que iban y venían desde Francia al Protectorado de Marruecos usando el puerto de Algeciras, por lo que decidió construir unos albergues para que estos viajeros pudieran pasar la noche. Así nació «La Venta y Albergues de El Rodeo», complejo hotelero diseñado por el propio Soriano y edificado junto a su residencia privada. Asimismo, puso en funcionamiento la primera sala de cine sonoro de Marbella: «Cines El Rodeo».
Pese a su fama de aristócrata excéntrico y vividor (su colección de pelos de pubis femeninos inspiró al director de cine Luis García Berlanga una secuencia de su película Patrimonio Nacional), sería profundamente injusto no reconocerle el mérito de haber sido, ante todo, un hombre adelantado a su tiempo en virtud de poseer un carácter sumamente emprendedor, creativo y polifacético: empresario, político, genial inventor, deportista y gran aventurero. De su etapa en la vida política, entre 1914 y 1916, podemos señalar que obtuvo acta de diputado conservador a Cortes por Salamanca. Hay que destacar que de su carrera como ingeniero y empresario industrial surgieron inventos tan notables como los primeros motores marinos «fuera-borda» de 90 caballos, la moto de nieve, el bob de competición, la moto de rueda pequeña, el motor ignífugo de aviación, además de haber diseñado y fabricado distintos modelos de motocicletas, automóviles de carreras e innovadoras lanchas de competición motonáutica.
Automóviles Mientras vivía en Biarritz, primero en la casa familiar «Ametz Etxea» y luego en su residencia particular de Villa Inés, coincidió con otro aristócrata español, el marqués de San Carlos de Pedroso, también aficionado al diseño mecánico. Entre ambos concibieron y construyeron en Francia, entre 1919 y 1924, vehículos de turismo y un coche diseñado para la competición automovilística denominado «Soriano-Pedroso». Este automóvil, propulsado por un motor Ballot de cuatro cilindros en línea de 1131 centímetros cúbicos, alcanzaba una velocidad punta de 113 km/hora y otras versiones fueron dotadas con motores de 1.300cc. y 1.590cc. El Soriano-Pedroso nunca cosechó éxitos deportivos de importancia pero llegó a inscribirse, en 1920, en la Copa Internacional de Coches de Le Mans (preámbulo de la mítica carrera de las 24 horas), y compitió en otros grandes premios del momento como las «200 Millas de Brooklands» (1921). De este automóvil, que ha pasado a la historia como un producto de la industria automovilística francesa por haberse fabricado en Francia (Biarritz-Neuilly), se construyeron tres modelos. Algunas unidades pasaron a manos de coleccionistas privados, entre otros el conde Armand de La Rochefoucauld, y una de ellas se exhibe en el Museo Nacional del Automóvil del Principado de Andorra.
En septiembre de 1922, durante unas pruebas de velocidad en Biarritz, el automóvil del marqués de Ivanrey se salió de la carretera yendo a chocar contra un poste. Sufrió rotura de clavícula y diversas heridas de consideración. No sería este el único percance que a lo largo de su vida sufriría el osado deportista. Le sucedieron varios accidentes, en tierra, mar y aire.
La conocida casa Bonhams de Londres sacó a subasta en 2014 un automóvil que fue propiedad del marqués de Ivanrey. Se trata de un modelo Panhard et Levassor KB Roadster que Ricardo Soriano en su juventud, con apenas veinte años, adquirió en París en el año 1903 por la fabulosa suma de 17 640 francos. El vehículo, conocido como «La Perla», mantiene su matrícula original (M-18) que lo acredita como el vigésimo octavo registrado en Madrid, siendo uno de los vehículos en circulación más antiguos de España .
Ricardo Soriano fue socio fundador y vicepresidente del Real Automóvil Club de España (RACE).
Aeronáutica En el terreno de la construcción aeronáutica, Ricardo Soriano forjó una alianza empresarial con el conde francés Charles de Lambert —primer aviador que sobrevoló París en 1909 y alumno aventajado de Wilbur Wright, as de la aviación mundial—, con objeto de financiar y desarrollar un ambicioso proyecto de construcción de globos dirigibles bajo la supervisión del ingeniero y piloto de pruebas Léon Lemartin, uno de los pioneros de la aviación francesa. Finalmente, este proyecto aerostático se vendría abajo tras declararse un incendio durante unos ensayos de vuelo. Ricardo Soriano fue directivo y socio fundador del Real Aero Club de España.
Asociado al brasileño Alberto Santos Dumont, considerado por muchos el padre de la aviación mundial por haber sido el primer hombre en despegar «oficialmente» a bordo de un avión impulsado por un motor aeronáutico, crearon y fabricaron en Francia un motor de aviación alimentado por petróleo pesado, de bajo consumo, que tenía la novedosa particularidad de ser ignífugo. El motor salió al mercado con el nombre de «Dumont - Soriano». No fue la única colaboración que firmó el marqués de Ivanrey con el astro de la aviación mundial. El 24 de septiembre de 1909, Dumont se desplazó a la finca que Soriano poseía en Salamanca (Arauzo), acompañado por un nutrido grupo de periodistas, con el fin de realizar los ensayos de vuelo del aeroplano que ambos habían proyectado. Unas pruebas que a tenor de lo publicado en los periódicos de la época no resultaron satisfactorias. La amistad del marqués de Ivanrey con Santos Dumont persistió con los años y cuando este cayó enfermo, en 1928, el aviador se estableció en Biarritz en una residencia de Ricardo Soriano («La Casucha»).
El marqués de Ivanrey también desarrolló un modelo de hidroavión de su invención que, corriendo el año 1924, fue probado en las aguas francesas de Bayona, momento que recoge una postal de la «Colección Garfio».
Inventos En 1905 presentó un modelo de trineo para la práctica del bobsleigh (carrera de trineos) que mereció los elogios de la prensa deportiva europea. Ideado por Ricardo Soriano, y bautizado con el nombre de «Gredos», su concepción futurista estaba llamada a revolucionar el diseño de los bob de competición hasta entonces conocidos. La novedad consistía en que el «Gredos» no era un simple trineo de madera. Había sido construido en acero, semicabinado, y con cierta forma de torpedo, a semejanza de los actuales. Aquel trineo alcanzaba velocidades extraordinarias y Soriano ganó muchas carreras pilotándolo en las pistas de Davos y Saint Moritz (Suiza). Unos éxitos que no obtendrían eco deportivo al no considerarse el bobsleigh deporte oficial en aquellos años. El número 32 de la revista deportiva española «Gran Vida», de enero de 1906, daba cuenta de la noticia.
La «Colección Garfio» conserva, asimismo, instantáneas de Ricardo Soriano preparando en Davos, en el año 1919, las primeras pruebas de su invento «El Veloski». Se trataba de un vehículo, fabricado por Soriano en su taller de Brantes, que servía para desplazarse por la nieve, aunque presentaba el inconveniente de no poder circular por terrenos que no fueran llanos o cuesta abajo. No obstante, gozo de gran aceptación en las pistas internacionales de esquí.
Tiempo después, en 1935, Ricardo Soriano presentaría en Suiza otro vehículo de nieve más avanzado , el «Motoluge», capaz de remontar cuestas y concebido para el rescate de víctimas en la nieve, amén de otros usos. La noticia de este invento del marqués de Ivanrey fue recogida en España por el periódico «La Época», publicado el 25 de febrero de 1935. Fuera de nuestro país, prensa internacional como el diario «The Daily Herald», en su número de 14 de enero de 1937, el periódico «The Rhinelander Daily News», o el neoyorquino «Saratoga Springs», recogían en sus páginas el singular invento del marqués de Ivanrey. Por consiguiente, con todo merecimiento debe atribuírsele a Ricardo Soriano la invención de la moto de nieve.