thumb|310px|right| Legislación sobre relaciones entre personas del mismo sexo en América
El trato a la diversidad sexual y de género en América Latina y el Caribe varían bastante según las leyes del país o territorio. El trato a la homosexualidad y la transexualidad es muy dispar en la región, y aunque todavía imperan el machismo, la homofobia y la transfobia en algunos países, hay otras legislaciones donde se han producido numerosos avances, convirtiéndose algunas entre las más progresistas y tolerantes del mundo.
Existe una gran diferencia entre los códigos penales de los distintos Estados de la región, mientras que en toda Latinoamérica la homosexualidad está despenalizada, en varios de los pequeños Estados caribeños todavía es ilegal y se condena con diversas penas de prisión.Informe de las leyes LGBT del mundoBoletines diversidad. Amnistía InternacionalDocumento With the government in our bedroms. I.L.G.A (2006). (inglés) Estos países son: como Granada, Guyana, Jamaica, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago. En estos casos, factores religiosos, culturales e históricos dificultan los cambios legales.
En algunos países existe una discriminación consistente en que la edad de consentimiento sexual es diferente para los homosexuales y el resto de la población, como en las Bahamas y Paraguay.LGBT world legal wrap up survey. ILGA.
Junto con esto, varios países han adoptado legislaciones para condenar específicamente las discriminaciones y delitos motivados por la orientación sexual y la identidad de género. Solo Bolivia, Cuba, Ecuador y México consagran constitucionalmente la protección contra la discriminación hacia las personas LGBT.
El matrimonio igualitario está permitido en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, México y Uruguay, además del estado libre asociado de Puerto Rico. El reconocimiento a uniones civiles de parejas del mismo sexo es legal en Bolivia y en los territorios dependientes de Aruba y las Islas Caimán. En Surinam es posible, mediante un permiso judicial, el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo celebrados en otros países. El apoyo social al matrimonio igualitario ha aumentado en América Latina y el Caribe, aunque existen diferencias significativas entre países. Uruguay, Argentina y Chile tienen los niveles más altos de aprobación. El apoyo suele ser mayor entre mujeres, jóvenes, personas con mayor educación y residentes urbanos.
Varios países reconocen el derecho al cambio de género en los documentos oficiales. Mediante la autodeterminación del género: Argentina (2012), Colombia (2015), Bolivia (2016), Ecuador (2016), Brasil (2018), Chile y Uruguay (2019), y Cuba (2025). En México, la legislación depende de cada estado. En Panamá y Surinam, el cambio legal solo es posible tras una cirugía. En El Salvador y Perú no existe procedimiento legal, sin embargo, se han documentado algunas excepciones.
Algunos países han prohibido las terapias de conversión, en respuesta a la presión de organizaciones sociales y sanitarias. En el área de la salud, Brasil fue el primero en 1999, seguido por Argentina (2010), Ecuador (2012), Uruguay (2017), Chile (2021), Perú (2021), Paraguay (2022) y Bolivia (2022). En México, a partir de 2024, la prohibición es total.
Historia
Tolerancia en las culturas precolombinas
Antes de la llegada de los europeos al continente americano, los nativos o indígenas de estas tierras y la mayor parte de sus civilizaciones tenían más respeto y tolerancia por las personas de esta orientación sexual, así como por la mujer. En Centroamérica, las islas del Caribe y Norteamérica, los homosexuales eran considerados frecuentemente como seres especiales, mágicos, dotados de poderes sobrenaturales cuya cercanía era augurio de buena suerte. El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo relata que había indígenas que acostumbraban, para buscar protección y ayuda divina, traer por joyel un hombre sobre otro en aquel acto de Sodoma, hecho de oro de relieve.
Figuras de doble espíritu y roles sagrados La institución del «berdache» u hombre-mujer, mago y chamán, en muchas tribus de Norteamérica, así como los ejemplos escultóricos que han quedado de las culturas mesoamericanas, indican una tolerancia o aprecio de las prácticas homosexuales similar a las del mundo mediterráneo precristiano o las de la India clásica.
Cosmovisión andina y diversidad sexual En los pueblos precolombinos cada grupo indígena concibió la sexualidad de acuerdo con su cultura; en el Nuevo Reino de Granada, los caudillos desnudos promovían las relaciones homosexuales entre sus seguidores, lo que escandalizó al cronista fray Pedro Simón quien indignado sentenció a todas estas naciones por haber «caído en el pecado nefando».
Expresiones de género en Mesoamérica Según estudios antropológicos, en Ecuador los nativos distinguían divinidades masculinas y femeninas, Dios Sol, Dios Luna, Madre Tierra, Madre Naturaleza, Padre Volcán y respetaban la bisexualidad. Según las leyes y creencias de estos aborígenes, para ser chamán de una tribu era necesario ser homosexual, lo cual implicaba sabiduría, la representación de lo masculino y femenino en un solo ser.GLBTT Ecuatoriano
Identidad sexual y ritos de iniciación En México hay momentos en la historia del país en los que la homosexualidad y el travestismo formaron parte normal de la sociedad y, exactamente igual que en los ejemplos antes mencionados, había hombres que se vestían y realizaban actividades laborales como las mujeres, y que eran aceptados.
En el imperio Azteca algunas tribus del estado de Sonora permitían que ciertos hombres asumieran el papel de mujer sin necesidad de tener un esposo, ni tener que avergonzarse de ello en absoluto.
Por ejemplo, en la tribu de los papagos, los jóvenes tenían libertad para elegir su propia identidad sexual mediante un rito sagrado. Durante la infancia, si un niño papago no mostraba inclinación hacia juegos relacionados con el género masculino, era conducido a un rito consistente en la colocación de una cerca con un arco y una cesta en el medio; se le pedía al niño que escogiera y, si salía con la cesta, se asumía que era un berdache. Posteriormente, el niño era criado de una forma acorde a su personalidad e intereses. Entre los mojaves, por su parte, el joven, a la edad de nueve o diez años, era ubicado en el centro de un círculo de personas que entonaban un cántico ritual, y se esperaba su reacción; si comenzaba a bailar se lo proclamaba «persona de doble espíritu». También en este caso, el resultado era de aceptación, y el niño era educado de acuerdo a su condición de «berdache».
Los muxes del Istmo de Tehuantepec En las poblaciones zapotecas de Oaxaca aún se pueden encontrar hoy en día los muxe, quienes son considerados parte de un tercer sexo. Los muxe nacieron varones pero se visten con ropa de mujer y asumen roles femeninos en la comunidad. Tradicionalmente los muxes también tenían el rol de iniciar sexualmente a los muchachos adolescentes, ya que no era socialmente aceptado que las jovencitas perdieran la virginidad antes del matrimonio.
Un estudio antropológico realizado durante la primera mitad de la década de los 70 encontró que aproximadamente el 6 por ciento de la población masculina del Istmo de Tehuantepec estaba compuesta por muxes.Rymph, David. Cross-sex behavior in an Isthmus Zapotec village. Estudio presentado durante la conferencia anual de la Asociación Americana de Antropología. Ciudad de México. 1974. En el 2005, la directora mexicana Alejandra Islas filmó un documental acerca de las muxes de Juchitán de Zaragoza titulado «Muxes: Auténticas, intrépidas y buscadoras de peligro.»
Visibilidad de la homosexualidad femenina en los Andes La homosexualidad femenina parece haber sido más conocida: según la crónica de Felipe Guzmán Poma de Ayala, Kapak Yupanqui tenía un cariño muy especial por ellas (las mujeres homosexuales). Los Incas tuvieron mucha consideración por las mujeres, las cuales que tenían gran desenvoltura y mucha libertad en el trato social, gozaban de muchos privilegios e incluso podían participar en combates en tiempos de guerra. Igualmente, se les permitía tener diferentes parejas sexuales y participar en la toma de decisiones.
Establecimiento de un nuevo orden social
La llegada de los pobladores españoles y demás europeos (portugueses, franceses, británicos y holandeses) supuso la introducción de un nuevo sistema político, social, cultural y religioso, con la conversión al cristianismo y la eliminación de las anteriores creencias y prácticas, estableciéndose la homofobia habitual en Europa, además de la discriminación, el racismo y el clasismo. Los homosexuales pasaron a ser universalmente despreciados.
Persecución religiosa y represión sexual La Iglesia católica condenó cualquier práctica de las diversas civilizaciones indígenas que se opusiera a su dogmatismo, considerándolas pecado mortal y demoníaco, y las persiguió mediante la Santa Inquisición que se impuso también en los territorios americanos. Muchos indígenas o amerindios homosexuales fueron asesinados por los colonos o conquistadores españoles principalmente.
Derechos LGBTIQ+ América Central y México
La homosexualidad es legal en todos los países de Centroamérica y en México. México prohíbe constitucionalmente toda forma de discriminación basada en las "preferencias sexuales", de igual forma algunas de las constituciones de los estados mexicanos otorgan protección contra la discriminación. en sus respectivos Estados. Legislación amplia contra la discriminación que incluyen la orientación sexual o la identidad de género como categoría protegida está vigente en Honduras y México; en donde además funciona el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED). En 2014, en Guatemala, se crea la Defensoría de la Diversidad Sexual, cuyo objetivo es velar por los derechos de la comunidad LGBTI. En Belice, la sentencia de la Corte Suprema que despenalizó la homosexualidad, estableció que la constitución debe proteger contra la discriminación por motivos de orientación sexual, sin embargo, la constitución aun no ha sido modificada para incluir a la orientación sexual como categoría protegida contra la discriminación.
El matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en Costa Rica y en las 32 entidades de México: Aguascalientes (2019), Baja California (2021), Baja California Sur (2019), Campeche (2016), Chiapas (2018), Chihuahua (2015), Ciudad de México (2010), Coahuila (2014), Colima (2016), Durango (2022), Estado de México (2022), Guanajuato (2021), Guerrero (2022), Hidalgo (2019), Jalisco (2016), Michoacán (2016), Morelos (2016), Nayarit (2015), Nuevo León (2019), Oaxaca (2019), Puebla (2020), Querétaro (2021), Quintana Roo (2012), San Luis Potosí (2019), Sinaloa (2021), Sonora (2021), Tabasco (2022), Tamaulipas (2022), Tlaxcala (2020), Veracruz (2022), Yucatán (2021) y Zacatecas (2021).
Las uniones civiles, bajo el nombre de pacto civil de solidaridad o sociedad de convivencia, son reconocidas solo en algunos Estados de México: Campeche (2013), Ciudad de México (2007), Coahuila (2007), Michoacán (2015), Tlaxcala (2017) y Veracruz (2020). Desde 2005, Honduras prohíbe constitucionalmente el matrimonio y las uniones civiles entre personas del mismo sexo, así como la adopción homoparental y los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en el extranjero.
Las personas transgénero pueden cambiar su nombre y sexo legal en los documentos de identidad, sin requisitos prohibitivos, en Costa Rica y en 20 estados de México. En Panamá, se permite luego de una cirugía de reasignación de sexo. Desde 2018, por decreto ejecutivo y sentencia judicial, Costa Rica permite el cambio de nombre y género en documentos oficiales, basado en la autodeterminación. En Belice, El Salvador y Guatemala, ha sido posible solamente el cambio de nombre de acuerdo a la identidad de género.