thumb|250px|Gente en Bucarest durante los sucesos de 1848 llevando la bandera de Rumania La Revolución de Valaquia de 1848 (o Revolución valaca) fue un movimiento rumano liberal y un levantamiento nacionalista romántico que se desarrolló principalmente en la región de Valaquia, al sur de la actual Rumania. Se debe entender en el marco de las revoluciones que en 1848 de desarrollaron en numerosos países de Europa y estuvo especialmente ligada a la fracasada revolución en la vecina Moldavia. Mediante este levantamiento se pretendía expulsar al gobierno impuesto por el Imperio ruso mediante el Regulamentul Organic (Estatuto Orgánico en rumano). Además, muchos de los líderes revolucionarios apoyaron la abolición de los privilegios de los boyardos. El movimiento, acaudillado por un grupo de jóvenes intelectuales y oficiales de la Milicia Valaca, triunfó en sus intenciones de derrocar al príncipe Gheorghe Bibescu, quien fue sustituido por un gobierno provisional y una regencia. Finalmente, tras una serie de reformas progresivas, se llegó a la Proclamación de Islaz.
Pese a las rápidas victorias y al apoyo popular, la nueva administración se vio afectada por los conflictos entre el ala más radical y las fuerzas conservadoras, especialmente en el asunto de la reforma agraria. Hubo dos fallidos golpes de Estado que, junto al empeño de Rusia de no reconocer a la nueva administración, debilitaron al Gobierno. Tras conseguir un tratado con las autoridades otomanas, los revolucionarios se vieron finalmente aislados por la intervención de los diplomáticos rusos. Finalmente el levantamiento fue aplastado casi sin resistencia militar por la intervención de los ejércitos ruso y otomano. Sin embargo, durante la siguiente década, la situación internacional permitió alcanzar las metas de la revolución y los antiguos revolucionarios devinieron en la clase política de la nueva Rumania unida.
Orígenes
Los dos Principados del Danubio, Valaquia y Moldavia, pasaron a supervisión directa rusa tras la guerra ruso-turca de 1828-1829; desde ese momento la gestión de los dos territorios se basó en una serie de documentos administrativos conocidos como el Regulamentul Organic. Tras un periodo de ocupación militar rusa, Valaquia volvió a la soberanía otomana, aunque siguió estando bajo vigilancia de Rusia. En 1834, el trono recayó en Alexandru II Ghica, lo que desató gran controversia en Valaquia, ya que Ghica era el candidato propuesto por Rusia y no el elegido por la Asamblea Valaca. Como consecuencia, el príncipe tuvo que enfrentarse a la oposición de ambos extremos del espectro político, por lo que intentó granjearse el apoyo popular legislando contra los abusos de los terratenientes. La Societatea Filarmonică (la Sociedad Filarmónica), creada en 1833, fue el primer movimiento liberal, inspirándose en la Revolución francesa y tenía por objetivo el impulsar la cultura.
Las hostilidades contra la política rusa en el territorio comenzaron en 1834, cuando el imperio intentó añadir un artículo al Regulamentul, que estaba siendo revisado por la Sublime Puerta, nombre por el que se conocía al Gobierno del Imperio otomano. Con el artículo propuesto se pretendía evitar que las Asambleas de los dos principados pudiesen modificar el Regulamentul sin el consentimiento de las dos potencias protectoras. Esta enmienda encontró una gran oposición entre los diputados de Valaquia, entre los que se contaba el caudillo radical Ion Câmpineanu. Sin embargo, el proyecto fue aprobado en 1838 con el beneplácito del sultán Abdülmecit I y aceptado por el príncipe Ghica.
Câmpineanu, quien había propuesto una Constitución reformista para sustituir al Regulamentul, fue exiliado, aunque continuó gozando de una importante influencia en la generación más joven de activistas, tanto valacos como moldavos. Este grupo, entre cuyas filas había numerosos boyardos que habían estudiado en Francia, se inspiró también en las sociedades reformistas y revolucionarias como la italiana Carboneria y las utopías socialistas. Fueron estos activistas los primeros en publicar las peticiones de independencia y de una unión Valaco-Moldava. En 1846, se creó la Societatea Studenţilor Români (Sociedad de Estudiantes Rumanos), cuyo presidente honorario fue el poeta francés Alphonse de Lamartine.
Sucesos prerrevolucionarios y estallido
En octubre de 1840, el príncipe Ghica comenzó la represión contra los revolucionarios. Comenzó posicionándose contra una sociedad secreta de revolucionarios, arrestando al boyardo Mitică Filipescu, al joven radical Nicolae Bălcescu y a Dimitrie Macedonski, quien había participado en el levantamiento de 1821.El levantamiento de Valaquia de 1821 fue un alzamiento en esta región rumana dirigida por Tudor Vladimirescu. thumb|left|280px|Litografía de un grupo mostrando a los revolucionarios afincados en París a principios de los años 1840. De izquierda a derecha: Constantin Daniel Rosenthal (autor de la litografía), C. A. Rosetti y un valaco anónimo. El nuevo gobernante, Gheorghe Bibescu, liberó a Bălcescu y a otros participantes en el complot en 1843. Poco después, crearon otra sociedad secreta inspirada en las logias francomasonas a la que llamaron Frăţia (La Hermandad), la cual tuvo un papel central en la revolución. En un principio el núcleo de Frăţia estuvo compuesto por Bălcescu, Ion Ghica, Alexandru Golescu y el mayor Christian Tell. En la primavera de 1848, el liderazgo de la sociedad incluyó a Ion y Dimitrie Brătianu, Constantin Bălcescu, Ştefan y Nicolae Golescu, Gheorghe Magheru, C. A. Rosetti, Ion Heliade Rădulescu, y Ioan Voinescu II. Tuvo especial éxito en Bucarest, donde la clase media también se vio involucrada en la organización y usó como fachada legal la Soţietatea Literară (Sociedad Literaria), a cuyos encuentros acudían los moldavos Vasile Alecsandri, Mihail Kogălniceanu, y Costache Negruzzi, así como el austriaco Constantin Daniel Rosenthal. Durante los primeros meses de 1848, los estudiantes rumanos de la Universidad de París presenciaron y, en algunos casos, participaron en el levantamiento republicano.
La rebelión estalló a finales de junio de 1848, después de que los miembros de Frăţia adoptasen un proyecto único dirigido a llevar a cabo una reforma agraria. Este acuerdo se llevó a cabo gracias a las presiones de Nicolae Bălcescu y quienes le apoyaban. El documento, destinado a ser leído como una proclamación, fue redactado principalmente por Heliade Rădulescu y Bălcescu, quienes aportaron la mayor parte de las ideas. Pedía, entre otros asuntos, la independencia de Valaquia, el desarrollo de los derechos civiles y la igualdad, la extensión de los impuestos a todos los ciudadanos, una mayor asamblea, un gobierno responsable, un máximo de cinco años de mandato para los príncipes, quienes serían elegidos por la asamblea, libertad de prensa y descentralización.
thumb|250px|La Proclamación de Islaz Originalmente, la agrupación revolucionaria intentó tomar varias bases militares a lo largo de toda Valaquia y planeó organizar, al mismo tiempo, varias revueltas populares en Bucarest, Râmnicu Vâlcea, Ploieşti e Islaz. El 21 de junio, Rădulescu y Tell se encontraban en Islaz, donde, junto con el sacerdote ortodoxo Şapcă Celei, presentaron el plan revolucionario a la multitud. Se creó en ese momento un nuevo gobierno compuesto por Tell, Heliade Rădulescu, Ştefan Golescu, Şapcă, y Nicolae Pleşoianu, quienes escribieron al príncipe Bibescu pidiendo el reconocimiento del programa como un embrión de una nueva constitución y que «escuchase la voz de su tierra natal y se situase al frente de este gran logro».
El ejecutivo revolucionario abandonó Islaz al frente de un regimiento de soldados y, tras pasar por Caracal, entraron triunfalmente en Craiova sin encontrar resistencia alguna de las fuerzas locales. De acuerdo a un recuento, el destacamento estaba compuesto por 150 000 civiles armados. Mientras se desarrollaban estos acontecimientos, Bibescu recibió un disparo en Bucarest, presuntamente realizado por Iancu Paleologu, el cual no consiguió más que arrancarle una de sus charreteras. Durante las siguientes horas, las fuerzas policiales acorralaron a varios miembros de Frăţia y arrestaron a Rosetti y otros pocos, aunque la mayoría consiguieron escapar.
Gobierno provisional
Creación
thumb|250px|Bandera del Gobierno Provisional en junio de 1848 El 23 de junio, Bibescu intentó recuperar el apoyo de su milicia ordenándoles repetir sus promesas de fidelidad. Los oficiales accedieron a renovar sus votos pero añadieron que no derramarían la sangre de los rumanos bajo ninguna circunstancia. Por la tarde, los habitantes de Bucarest se sintieron animados por el desarrollo de los acontecimientos y se manifestaron en las calles de la ciudad. Alrededor de las cuatro en punto comenzaron a sonar las campanas de las iglesias de Dealul Mitropoliei, la colina de Bucarest donde se encontraban los centros político y religioso de Rumania. Se leyó públicamente la Proclamación de Islaz y se mostró ampliamente la tricolor rumana por toda la ciudad. A las diez en punto de la tarde, Bibescu cedió a la presión, firmó la nueva constitución y accedió a apoyar un nuevo gobierno provisional tal y como le pedía Frăţia. Esto significó la eliminación del Regulamentul Organic, llevando al cónsul ruso en Bucarest a abandonar el país a través del protectorado austriaco de Transilvania. Bibescu también abdicó y salió rápidamente del país.
El 25 de junio, los dos gobiernos propuestos se reunieron en el Guvernul vremelnicesc (Gobierno provisional), basado en la Comisión Ejecutiva de la Segunda República Francesa. Este nuevo gobierno, dirigido por el conservador Neofit II, estaba compuesto por Christian Tell, Ion Heliade Rădulescu, Ştefan Golescu, Gheorghe Magheru y, por un corto periodo, el comerciante Gheorghe Scurti. Otros importantes personajes de la revolución obtuvieron diversos cargos ministeriales: Ministerio de Interior: Nicolae Golescu. Ministerio de Justicia: Ion Câmpineanu. Ministerio de Educación: Heliade Rădulescu. Ministerio de Economía: Filipescu. Ministerio de Guerra: Ioan Odobescu. Ministerio de Asuntos Exteriores: Ioan Voinescu II. Ministerio de Control Público: Gheorghe Niţescu. Consejo de la Ciudad: Constantin Creţulescu. Guardia Nacional: Scarlat Creţulescu.
Los revolucionarios valacos mantuvieron relaciones controvertidas con los líderes de la Revolución Húngara y con los rumanos de Transilvania, enemigos de aquellos. A principios de abril, Bălcescu, quien mantenía contactos con muchos de los líderes políticos de Transilvania, pidió a August Treboniu Laurian que no se opusiese a la unificación de Transilvania y Hungría. Al mismo tiempo, en negociaciones secretas entre Lajos Batthyány e Ion Brătianu se planeó la creación de una confederación Valaco-húngara. Aunque esta propuesta recibió el apoyo de los progresistas, fue rechazada por el gobierno húngaro, el cual temía dañar sus relaciones con Rusia. Progresivamente, los rumanos transilvanos se distanciaron del levantamiento y decidieron que su objetivo sería mantener la soberanía austriaca, para lo que se enfrentaron a las autoridades revolucionarias húngaras.
Primeras reformas
thumb|250px|Alegoría de la abolición de la esclavitud de los gitanos, obra de Theodor Aman.