Las celebraciones del Corpus Christi en la Villa de Los Santos, tienen vigencia desde los tempranos días de la colonia. Aunque se trata de una fiesta religiosa, las celebraciones en esta localidad tienen también un carácter folclórico, al combinar la tradicional procesión con danzas y costumbres locales. La Asociación Rescate de Danzas "Miguel Leguízamo" ha promovido la conservación de estas tradiciones y el estudio de sus orígenes. En 2021, estas celebraciones, junto con las de Parita, fueron incluidas como Patrimonio cultural inmaterial por la UNESCO.
La Villa de Los Santos, mantiene una historia interesante desde mucho antes de su fundación, ya que hacia 1515, el Licenciado Gaspar de Espinoza visitó por primera vez las tierras santeñas que durante la colonia fue Alcaldía Mayor y depositaria de alguna riqueza colonial, cuando la tomó el pirata inglés Townley. Para el se establecieron varias familias españolas procedente de Natá de los Caballeros y existen datos de que en 1589 se da una migración de santeños hacia el sur de la península de Azuero, dando como resultado la fundación de nuevas poblaciones tales como Las Tablas, Pocrí, Pedasí entre otras.
La Villa de Los Santos en la actualidad se constituye como una de las ciudades donde la conservación de los elementos raizales y tradicionales, como lo es el caso del Corpus Christi es de suma importancia en la vida de la comunidad. Estos son algunos de los aspectos más conocidos sobre las primeras manifestaciones de esta festividad religiosa en las tierras santeñas.
La introducción de los aspectos religiosos cobró mayor fuerza en la Villa de Los Santos, cuando se levanta el templo que en su fachada principal dice: “Se remató esta portada en el año de 1782 siendo vicario el Sr. Dn Joachim de Villaran y Mayordomo el Sr. Dn José Escolar. Una demostración clara que desde la fundación de La Villa de Los Santos (1569) hasta la instalación del templo (1782) pasan varios años en los que la catequización debió haberse dado sin una estructura hasta el levantamiento de lo que es hoy día la Iglesia de San Atanasio de la Villa de Los Santos.
La Iglesia donde entonces se constituye en el más importante baluarte de la fe de los santeños y es cuando las celebraciones del Corpus Christi toman mayor celebridad en tiempos de la colonia, sin duda alguna, se instituyen las manifestaciones que en ese entonces han de darle características especiales al Corpus Christi.
Para esa época la Iglesia católica Universal en su inquietud de captar adeptos al cristianismo, utilizó formas de teatro profano en los templos de toda Europa y por ende en España, costumbre que se trajo a América y sin duda alguna encontró su asiento en la Villa de Los Santos y es precisamente en el festejo del Corpus Christi donde se introdujeron danzas y oficios propios de la comuna santeña, en el caso de algunas representaciones de Autos Sacramentales que aún tienen vigencia como la lucha entre el bien representada por el Arcángel San Miguel y el Demonio representado por el Diablo Mayor.
Se celebra a finales del mes de junio.
En La Villa de Los Santos, con el correr de los años estas celebraciones han tomado forma a través de un ciclo festivo que inicia con la Víspera de la Santísima Trinidad, donde una representación teatral tiene su significado con lo que se denomina El diablo encueta’o que marca el inicio de todo el ciclo religioso – tradicional. Estas representaciones teatrales se han dado a través de los años con la participación de la llamadas diabladas cuyos máximos exponentes son los Diablicos Sucios que representan una pantomima del mal o sea el demonio que trataba de asustar y amedrentar a los incrédulos de las cosas de la iglesia, celebrándose el sábado previo a la celebración de la Santísima Trinidad.
Luego, el siguiente miércoles se celebra La Víspera de Corpus con una representación teatral, ahora con otra forma de diablos demonios “Grandiablo o Diablicos Limpios”, quienes “cuartean” el Sol, dividiéndose el Astro Rey en cuatro partes como representación del dominio total del Mundo. A las doce del mediodía de cada día, se dan estas representaciones que han sido trasmitidas a través de la tradicional oral. Seguida la noche de la víspera del Corpus, no se duerme y la gente trasnocha entre juergas, cantores y juglares, hasta que aproximadamente al amanecer todos van en busca de El Torito, una de las danzas que tiene representación en estas festividades y ya es precisamente el gran día El Jueves de Corpus Christi cuando se inicia a las 10:00 de la mañana la tradicional Misa de Corpus Christi con representaciones dentro del templo y luego La Procesión del Corpus Christi donde el Santísimo Sacramento desde el Altar recorre algunas calles del pueblo, donde se han dispuesto altares y alfombras de flores para recibir la visita del Santísimo y Danzas tradicionales acompañan esta procesión.
Ocho días después se celebra La Octava de Corpus, donde la liturgia se basa en el festejo de la última novena y Salve dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. En este día se cuentan con representaciones teatrales en las plazas y calles para celebrar al siguiente día El Día del Sagrado Corazón de Jesús, cerrando de esta manera el ciclo religioso – tradicional-.
En la Villa de Los Santos se han incorporado en los últimos años, las presentaciones de las danzas folclóricas en un día dedicado al Turismo, el cual no forma parte de este ciclo y más adelante la mujer santeña sobresale en estas representaciones que han tenido desde sus inicios, el mismo principio del teatro griego, donde eran sólo los hombres quienes podían representar las danzas. La mujer participa con un toque de gracia, en un día exclusivamente dedicado a ella.
Este Ciclo religioso tradicional del Corpus Christi basa sus principales fundamentaciones en la liturgia cristiana y con el correr del tiempo se le han adicionado manifestaciones que en un principio fueron introducidas para la catequización, éstas han quedado arraigadas en la memoria patrimonial del pueblo que aún conservan vigencia colectiva y socializada, transmitida de generación en generación, a través de la tradición oral de forma empírica, cuya función ha sido inalterable, ubicables en su medida y modificable según las consecuencias del propio pueblo que la produce.
Con el objetivo de catequesis para la religión cristiana, la Iglesia católica introdujo algunas formas de teatro con representaciones dentro del los templos, Autos Sacramentales que al cumplir su misión fueron trasladadas del interior de las iglesias, al atrio, posteriormente a las plazas y por último a las calles. En La Villa de Los Santos, las representaciones que se dieron en el interior de la iglesia, corrieron el mismo proceso y se convirtieron en Danzas Folclóricas a través del tiempo. Todas ellas constituyen un legado indiscutible cuyas formas fueron modificadas por la colectividad. De las que han sobrevivido a través de los años y que perviven en las memorias del pueblo de hoy día, existen controversias entre algunos investigadores que señalan que los Autos Sacramentales representados en las iglesias, solamente tocaban temas de Nacimientos, los Misterios y la Adoración de los Reyes Magos. El patrimonio cultural y natural que representan las Danzas del Corpus Christi en la Villa de Los Santos, son sin duda el resultado de este sincretismo religioso – popular que ha ocasionado que persistan hasta nuestros días, las representaciones de danzas relacionadas con diferentes temas religiosos, de trabajo, históricos, pantomimas, entre otros.
Muy poca documentación ha sido encontrada que trate sobre la incorporación de representaciones teatrales dentro de los templos, donde el tema del diablo y las tentaciones, sea el cometido principal, sin embargo se conocen datos de estas representaciones en eventos como la coronación de la reina Sibilla de Fortía en 1380, en Nápoles se da otra representación en 1493 y por vez primera se mencionan las festividades de Corpus, donde estas representaciones se dieron en 1494 en Barcelona. Más adelante hay referencias de éstas representaciones en Tarragona en 1601, 1612 y 1695. La incorporación de estas representaciones en América se concretan a todo el proceso de catequesis que la Iglesia Católica tuvo que realizar durante la colonización española y que luego se propagó por el Nuevo Continente, creando formas diversas en puntos geográficamente distintos como lo son Oruro en Bolivia, Yare en Venezuela, Santo Domingo en República Dominicana y en Panamá. Cabe señalar que existen en nuestro país formas diversas de estas diabladas y en La Villa de Los Santos se conocen y mantienen vigencia actual dos formas de diabladas específicas y claras, una con pantomima y la otra dialogada.
Danza
Las celebraciones del Corpus Christi en La Villa de Los Santos, tienen vigencia desde los tempranos días de la colonia. Al celebrarse cada año esta festividad religiosa-tradicional, muchos son los cuestionamientos sobre todo lo que ella encierra y su relación directa: Iglesia (Religión)-Tradición (Pueblo) como legado folclórico, el caso de las danzas y las costumbres que por muchísimo tiempo se han conservado en las mismas.
Actualmente estas festividades mantienen sus características, tal y como han sido transmitidas a través de la tradición oral y es gracias a la Asociación Rescate de Danzas “Miguel Leguízamo”, integrada por un dinámico grupo de santeños, que éstas manifestaciones han tomado un gran realce en los últimos años, puesto que se ha investigado de manera científica y especializada bajo los preceptos de la folklorología, se ha recopilado información y hechos, para luego aplicarlos hacia una reactivación donde se puedan conservar, promover y cultivar éstas manifestaciones, al igual que lograr la difusión de las mismas, a través de diversos medios, con expectativas de informar y educar como Patrimonio Cultural y Natural que preserva nuestra querida Villa de Los Santos que se ha convertido en un relicario sagrado de las más rancias tradiciones.
La Villa de Los Santos, mantiene una historia interesante desde mucho antes de su fundación, ya que hacia 1515, el Licenciado Gaspar de Espinoza visitó por primera vez las tierras santeñas que durante la colonia fue Alcaldía Mayor y depositaria de alguna riqueza colonial, cuando la tomó el pirata inglés Townley. Para el se establecieron varias familias procedentes de Natá de los Caballeros y existen datos de que en 1589 se da una migración de santeños hacia el sur de la península de Azuero, dando como resultado la fundación de nuevas poblaciones tales como Las Tablas, Pocrí, Pedasí entre otras.
La Villa de Los Santos en la actualidad se constituye como una de las ciudades donde la conservación de los elementos raizales y tradicionales, como lo es el caso del Corpus Christi es de suma importancia en la vida de la comunidad.
La introducción de los aspectos religiosos cobró mayor fuerza en la Villa de Los Santos, cuando se levanta el templo que en su fachada principal dice: “Se remató esta portada en el año de 1782 siendo vicario el Sr. Dn Joachim de Villaran y Mayordomo el Sr. Dn José Escolar. Una demostración clara que desde la fundación de La Villa de Los Santos (1569) hasta la instalación del templo (1782) pasan varios años en los que la catequización debió haberse dado sin una estructura hasta el levantamiento de lo que es hoy día la Iglesia de San Atanasio de la Villa de Los Santos.
La Iglesia donde entonces se constituye en el más importante baluarte de la fe de los santeños y es cuando las celebraciones del Corpus Christi toman mayor celebridad en tiempos de la colonia, sin duda alguna se instituyen las manifestaciones que en ese entonces han de darle características especiales al Corpus Christi.