thumb|250px|La lapidación de san Esteban, óleo de Rembrandt.
La lapidación, apedreamiento o apedreo es un medio de ejecución muy antiguo en el que los asistentes lanzan piedras contra el reo hasta matarlo. Como una persona puede soportar golpes fuertes sin perder el conocimiento, la lapidación puede producir una muerte muy lenta. Esto provoca un mayor sufrimiento en el condenado, y por ese motivo es una forma de ejecución que se abandonó progresivamente —junto con medidas como la tortura— a medida que se iban reconociendo los derechos humanos, sin embargo, sigue practicándose en algunos países.
En la actualidad, este procedimiento se practica en territorios localizados principalmente en países del credo musulmán, además de África y Asia, donde se castigan las conductas que contravienen las prescripciones legales establecidas de acuerdo a la ley islámica.
La ejecución por lapidación suele llevarse a cabo estando el reo cubierto por completo con una tela (para así no ver los efectos), enterrado hasta el cuello o atado de algún modo; mientras una multitud de personas le arroja piedras. Esta práctica se encuentra muy extendida en países de credo islámico, especialmente en países musulmanes, llamados de corte social fanático-radical en el Occidente; como es el caso de Mali, Níger, Arabia Saudita, Sudán, norte de Nigeria, Yemen, Irak, Irán, Afganistán, Pakistán, Catar, Mauritania, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Brunéi, Somalia y Malasia, también denominado fundamentalismo islámico; donde la aplicación del derecho islámico es la única ley aceptada. Castigar el adulterio con lapidación tiene distintos niveles de apoyo entre el público en el mundo musulmán, desde el 86 % de los musulmanes en Pakistán hasta el 6 % de estos en países secularizados como Albania y Bosnia.
Lapidación en las Sagradas Escrituras
Torá/Pentateuco En el libro sagrado de referencia de la religión judía y en el Pentateuco (los primeros cinco libros del Antiguo Testamento) de la Biblia cristiana se ordena la lapidación en numerosos casos:
Por tocar el monte Sinaí mientras Dios hacía entrega de los Diez Mandamientos a Moisés, Un buey que cornea a un hombre debe ser lapidado. Por violar el día de reposo (Sabbath). Por entregar a un hijo al dios Moloch. Por evocar espíritus o practicar la adivinación. Por blasfemar contra Dios. Idolatrar a otros dioses o incitar a otros a hacerlo. No obedecer a los propios padres. Casarse sin ser virgen y pretendiendo serlo. Tener relaciones sexuales un hombre y una mujer casada con otro hombre (ambos deben ser lapidados).
Nuevo testamento thumb|right|Jesús con la mujer adúltera (Guercino) 1621 En el Evangelio según Juan hay un relato de Jesús sobre esta ley. Cabe aclarar que en los primeros manuscritos no aparecía, sino sólo tres siglos después de Cristo. San Agustín de Hipona explica que era porque a veces era indebidamente excluido al interpretar erróneamente que Jesús sancionaba el adulterio.En el Evangelio según Juan se encuentra el relato sobre Jesús y la mujer adúltera. Dicho pasaje de Juan 7:53-8-11 no se halla en el Manuscrito Sinaítico ni en el manuscrito Vaticano número 1209, aunque sí aparece en el Códice de Beza del siglo V DC y en manuscritos griegos posteriores. Sin embargo la mayoría de las primeras versiones los omiten. Un grupo de manuscritos griegos sitúa este pasaje al final del Evangelio de Juan, pero otro grupo lo incluye después de Lucas 21:38.
En el islam thumb|upright=1.3|"La lapidación de una adúltera", ilustración de un manuscrito de "Las mil y una noches" de Abu'l Hasan Ghaffari o de su taller. Teherán, 1853–1857. La ley islámica o sharia se basa en el Corán y los hadices o Sunna como fuentes primarias. En el Corán Si bien la lapidación no se menciona como una forma de pena capital en el texto canónico del Corán, cabe señalar que eruditos islámicos han postulado tradicionalmente que hay un verso coránico ("Si un hombre o una mujer comete adulterio, apedreadlos ...") que fue "abrogado" textualmente pero ha conservado su peso legal.
En el texto existente del Corán, el castigo para un adúltero (Zani) soltero o adúltera (Zania) es la flagelación:
En la Sunna En los hadices, Mahoma ordenó la lapidación de un hombre judío casado y una mujer casada que habían cometido un acto sexual ilegal.Sahih al-Bukhari, 9:93:633Sahih al-Bukhari, 4:56:829
En otros hadices, un hombre beduino es flagelado, mientras que una mujer judía es lapidada hasta la muerte por tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.Sahih al-Bukhari, 3:50:885
La lapidación se describe como castigo en múltiples hadices. Las colecciones de hadices chiitas y sunitas difieren porque los eruditos de las dos tradiciones difieren en cuanto a la fiabilidad de los narradores y transmisores y el Imamah. Los dichos chiíes relacionados con la lapidación se pueden encontrar en Kitab al-Kafi. En cuanto a los sunitas, los hadices relacionados con la lapidación se pueden encontrar en Sahih Bukhari y Sahih Muslim. Según la Sunna, en algunos países musulmanes los adúlteros casados son condenados a muerte, mientras que las relaciones sexuales consensuales entre personas solteras dan como resultado 100 latigazos.
Lapidación según la jurisprudencia islámica
thumb|left|500px|Un mapa que muestra los países donde la lapidación pública es una forma judicial o extrajudicial de castigo. La lapidación (árabe: رجم Rajm , a veces escrito como Rajam ') se ha discutido ampliamente en los textos de la jurisprudencia islámica de la era temprana, medieval y moderna (fiqh).Ismail Poonwala (2004), The Pillars of Islam: Laws pertaining to human intercourse, Oxford University Press, Oxford University Press, pp. 448–457
Según jurisprudencia tradicional, la zina puede incluir adulterio (de parejas casadas), fornicación (de personas solteras), prostitución, bestialidad y violación. La clasificación de las relaciones homosexuales como zina difiere según escuela jurídica. Aunque la lapidación por zina no se menciona en el Corán (el aleya fue abrogado), todas las escuelas de jurisprudencia tradicional islámica están de acuerdo en que, según los hadices, se debe castigar con la lapidación si el infractor es muhsan (adulto, libre, musulmán y haber estado casado). Algunos extienden este castigo a ciertos otros casos y presriben un castigo no letal en determinados casos. Según la jurisprudencia tradicional, la zina debe probarse mediante el testimonio de cuatro testigos, o una confesión repetida cuatro veces y no retractada posteriormente. La escuela jurídica de Maliki también permite que el embarazo de una mujer soltera se utilice como prueba.
De acuerdo con el concepto islámico de Li'an, el testimonio de un hombre que acusa a su propia esposa sin ningún otro testigo puede ser aceptado si jura por Alá cuatro veces que está diciendo la verdad con un quinto juramento de incurrir en la condenación de Alá si miente.Quran 24:6–9, Quote – "And for those who launch a charge against their spouses, and have (in support) no evidence but their own― their solitary evidence (can be received) if they bear witness four times (with an oath) by Allah that they are solemnly telling the truth; And the fifth (oath) (should be) that they solemnly invoke the curse of Allah on themselves if they tell a lie. But it would avert the punishment from the wife, if she bears witness four times (with an oath) by Allah, that (her husband) is telling a lie; And the fifth (oath) should be that she solemnly invokes the wrath of Allah on herself if (her accuser) is telling the truth. "
Hanafi
Los Hanafi han sostenido tradicionalmente que los testigos deben arrojar las primeras piedras en caso de que la condena haya sido provocada por testigos, y el qadi debe arrojar las primeras piedras en caso de que la condena se haya producido mediante una confesión.Rudolph Peters, Crime and Punishment in Islamic Law, Cambridge University Press, , p. 37
Shafi'i La literatura de la escuela Shafii tiene el mismo análisis de la ley islámica que el Hanafi. Sin embargo, recomienda que la primera piedra sea lanzada por el Imam o su adjunto en todos los casos, seguido por la comunidad de vecinos musulmanes que presencia la lapidación.Elyse Semerdjian (2008), "Off the Straight Path": Illicit Sex, Law, and Community in Ottoman Aleppo, Syracuse University Press, , pp. 23–25
Hanbali El jurista Hanbali Ibn Qudamah afirma: "Los juristas musulmanes son unánimes en el hecho de que la lapidación hasta la muerte es un castigo específico para el adúltero casado y la adúltera. El castigo se registra en varias tradiciones y la práctica de Mahoma se erige como una fuente auténtica que lo respalda. Este es el punto de vista sostenido por todos los Compañeros, Sucesores y otros eruditos musulmanes con la excepción del extinto, Jariyismo."
La ley islámica Hanbali condena todas las formas de sexo consensuado pero religiosamente ilegal como punibles con lapidación (Rajm).Nisrine Abiad (2008), Sharia, Muslim States and International Human Rights Treaty Obligations, British Institute of International and Comparative Law, , pp. 24–26
Maliki La escuela de jurisprudencia (fiqh) Maliki sostiene que la lapidación es el castigo requerido por las relaciones sexuales ilegales por parte de una persona casada o viuda, así como por cualquier forma de relaciones homosexuales entre hombres. Malik ibn Anas, fundador dee la escuela de jurisprudencia Maliki, considera el embarazo en una mujer soltera como una prueba concluyente de zina, por tonto castigable con lapidación. También afirmó que el embarazo impugnado también es prueba suficiente de adulterio y que cualquier mujer musulmana que esté embarazada de un hombre con el que no está casada, en el momento de quedar embarazada, debe ser lapidada hasta la muerte. Más tarde, apologistas musulmanes de la escuela Maliki admitieron el concepto de "embrión dormido", en el que una mujer divorciada podía escapar del castigo de lapidación, si permanecía soltera y quedaba embarazada en cualquier momento dentro de los cinco años posteriores a su divorcio, ya que se suponía que, en los últimos cinco años estaba embarazada de su marido anterior sin tener relaciones sexuales con el, pero el embrión permaneció inactivo durante cinco años.
En caso de los adúlteros casados...
En cuanto a los cuatro testigos:
No deben ser familiares ni amigos del denunciante. No tener motivos de simpatía ni antipatía, tampoco algo que ganar con la condena de ninguno de los dos; Deben ser testigos presenciales, no sirviendo un testimonio meramente circunstancial. No pueden huir ni dudar de su testimonio hasta el cumplimiento de la pena. Las versiones de los testigos no pueden presentar discrepancias.
Los inculpados deberán ser "descubiertos en el acto" y para mayor seguridad "es necesario que no pase un hilo entre los dos cuerpos" para asegurarse de que hubo coito.La lapidación en el Islam Islam y Ciencia. Consultado el 14 de noviembre de 2012.
En caso de la autoconfesión; deberá probarse que la persona está en perfectas condiciones mentales, la autoinculpación deberá repetirse 3 veces (con el suficiente tiempo entre una y otra para que cambie de estado de ánimo), si se desdice a la cuarta vez de la autoconfesión ya no tendrá validez y en caso de que el inculpado decida huir durante el acto de lapidación, le será permitido sin persecuciones o consecuencias en su acto.
En cuanto al embarazo, no es prueba de haber mantenido relaciones sexuales, ya que la mujer pudo haber sido violada, no involucrando a la mujer en esta pena.
En caso de los adúlteros solteros...
Los requisitos de los testigos deberán ser los mismos que con los adultos casados, siendo también su inculpación y el caso de embarazo.
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