Manzanar es el más conocido de los diez campos de concentración estadounidenses, donde más de 110.000 nikkei estadounidenses fueron encarcelados durante la Segunda Guerra Mundial. Está ubicado a los pies de la Sierra Nevada en el valle Owens, California, y entre los poblados de Lone Pine, al sur, e Independence, al norte, aproximadamente a 370 kilómetros al noreste de Los Ángeles.
Manzanar fue valorado por el Servicio de Parques Nacionales de los Estados Unidos como el campo mejor conservado de este tipo, por lo que ha sido calificado como National Historic Site («Lugar histórico nacional»).
Mucho antes de que los primeros prisioneros llegaran al lugar, en marzo de 1942, Manzanar ya tenía una larga historia de ocupación humana. Durante miles de años fue territorio de diversos pueblos nativos, en particular de los paiute, que vivían sobre todo en aldeas cerca de arroyos y aprovechaban los recursos del valle de Owens mediante la pesca, la caza y sistemas de riego para el cultivo. Hacia 1900, la zona atrajo a colonos euroamericanos. Agricultores, ganaderos y mineros se asentaron formalmente en Manzanar en 1910, impulsados por proyectos de irrigación que prometían convertir el valle en una zona agrícola próspera. Durante algunos años, el pueblo contó con escuela, oficina de correos y otras infraestructuras básicas. Sin embargo, este desarrollo fue efímero. La ciudad de Los Ángeles comenzó a adquirir de forma sistemática los derechos de agua del valle para abastecer su creciente población, como parte del sistema que alimentaría el Los Angeles Aqueduct. Al perder el acceso al agua, base de su economía, los agricultores y ganaderos se vieron obligados a abandonar la zona. En 1929, el pueblo quedó prácticamente despoblado. Así, mucho antes de convertirse en uno de los principales centros de reclusión para estadounidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial, la historia de Manzanar ya estaba marcada por el desplazamiento forzoso. Tanto los pueblos nativos como los colonos compartieron, pese a sus diferencias culturales y temporales, una experiencia común: la pérdida de sus tierras y la imposición de decisiones externas que transformaron radicalmente su forma de vida.
Desde que los últimos prisioneros salieron en 1945, antiguos prisioneros y otros interesados han trabajado para proteger Manzanar y establecerlo como Sitio Histórico Nacional, con la finalidad de preservarlo y explicarlo a la presente generación así como a las futuras. El tema principal es el de la época de internamiento de los nikkei estadounidenses, tal y como se especificó en la legislación que creó al sitio histórico. El lugar también aborda el tema del pueblo de Manzanar, sus días como rancho, el asentamiento en el valle Owens de los paiute, así como el rol que tuvo el agua en la formación de la historia del valle.
Terminología Desde finales de la Segunda Guerra Mundial han existido debates sobre la terminología utilizada al referirse a Manzanar y otros campos en los que nikkei estadounidenses y su parentela inmigrante fueron encarcelados por el gobierno de los Estados Unidos durante la guerra. Manzanar ha sido descrito como «Centro de reubicación de guerra», «campo de reubicación», «campo de internamiento» y «campo de concentración», y el debate de cuál término es el más preciso y apropiado continúa hasta estos días.
El doctor James Hirabayashi, profesor emérito y antiguo decano del Departamento de Estudios Étnicos de la Universidad de San Francisco, escribió un artículo en 1994 en el que aseguraba que se cuestionaba porqué aún se utilizaban en la actualidad términos eufemistas para describir los campos como Manzanar.
Hibayashi continuó describiendo el daño ocasionado debido al uso de ese eufemismo y también habló del tema de si los campos nazis podían ser llamados "campos de concentración".
En 1998 el término «campos de concentración» ganó mucha mayor credibilidad antes de la apertura de la exhibición de los campos estadounidenses en Ellis Island. Inicialmente el Comité de judíos estadounidenses (American Jewish Committee, por sus siglas AJC) y el Servicio de Parques Nacionales, dirigido por Ellis Island, objetaron el uso del término durante la exposición. Sin embargo, durante una reunión subsecuente en las oficinas de la AJC en Nueva York, líderes representando a los japoneses estadounidenses y los judíos estadounidenses llegaron al entendido del uso del término. Después de la reunión, el Museo nacional japonés americano y la AJC publicaron una declaración conjunta (que se incluyó en la exhibición) que decía:
El New York Times publicó un editorial sin firmar apoyando el uso de «campo de concentración» durante la exhibición. El artículo citó a Jonathan Mark, un columnista de The Jewish Week, quien escribió: «¿Nadie puede hablar de esclavitud, gas, trenes y campos? Es una mala práctica judía monopolizar el dolor y minimizar las víctimas». El Director ejecutivo de la AJC David A. Harris declaró durante la controversia: «Nosotros no hemos reclamado exclusividad judía para el término "campos de concentración"».
Historia Antes de la Segunda Guerra Mundial Los paiute del valle Owens thumb|left|170px|Una mujer paiute del valle Owens tejiendo una canasta. Manzanar fue habitado inicialmente por nativos estadounidenses hace aproximadamente 10 000 años. Alrededor del 1.500 años atrás el área fue poblada por los paiute del valle Owens, quienes se extendieron por el valle desde el valle Long en el norte hasta el lago Owens en el sur, y desde la cima de Sierra Nevada en el oeste hasta las montañas Inyo al este. Otras naciones de nativos en la región incluían a los miwok, los mono occidentales y los tubatulabal al oeste, los Shoshone en el sur y el este y los paiute del lago Mono al norte. Los paiute del valle Owens cazaban y pescaban, recolectaban piñones y cultivaban utilizando irrigación en la zona. También intercambiaban objetos cafés de alfarería por sal del Saline Valley, e intercambiaban otros utensilios y bienes a lo largo de la Sierra Nevada durante el verano y otoño.
El valle Owens había recibido escasa atención de los estadounidenses descendientes de europeos antes del inicio de la década de 1860 ya que era poco más que un cruce de caminos de las rutas que atravesaban el área. Cuando se descubrió oro y plata en Sierra Nevada y las montañas Iyo, la súbita llegada de mineros, granjeros, ganaderos y sus hambrientos rebaños trajo conflictos con los paiute, cuyas cosechas estaban siendo destruidas. Como resultado, tuvo lugar una guerra de los paiute por el valle entre 1861 y 1863 pero al final fueron forzados junto con otros nativos de la región a punta de pistola por el Ejército de los Estados Unidos a caminar más de 320 kilómetros hasta el Fuerte Tejón, en una de las muchas reubicaciones forzadas, o «Sendero de lágrimas», que se infligieron a los nativos de los Estados Unidos.
Aproximadamente una tercera parte de los nativos del valle Owens fueron reubicados por la fuerza al Fuerte Tejón. Después de 1863 muchos regresaron a los poblados permanentes que se habían establecido en las cimas que bajan de las montañas de Sierra Nevada. En el área de Manzanar, los paiute del valle Owens establecieron poblados en los arroyos Bairs, Georges, Shepherds y Symmes. Todavía quedan pruebas de la presencia de los paiute en la zona.
Rancheros thumb|250px|Centro Comunitario Manzanar (Manzanar Community Hall), aproximadamente en 1912. Cuando los colonos estadounidenses descendientes de europeos llegaron al valle Owens por primera vez a mediados del , encontraron una gran cantidad de asentamientos paiute en el área. John Shepherd, uno de los primeros colonos, estableció una granja de 65 hectáreas a 4,8 kilómetros al norte de Georges Creek en 1864. Con la ayuda de trabajadores paiute del campo, expandió su rancho hasta 810 hectáreas.
En 1905 George Chaffey, un desarrollador de la agricultura en el sur de California, compró el rancho de Shepherd junto con otros adyacentes y los subdividió. Fundó el pueblo de Manzanar en 1910. La compañía de Chaffey posteriormente compró un sistema de irrigación y plantó cientos de árboles frutales. Para 1920 el pueblo contaba con más de 25 casas, una escuela con dos aulas, un ayuntamiento y un establecimiento comercial. También en esa época, cerca de 2000 hectáreas estaban en proceso de cultivo de árboles de manzana, pera y durazno, junto con la siembra de uvas, ciruelas, papas, maíz y alfalfa, y grandes jardines de flores y vegetales. «Manzanar era un lugar muy feliz y agradable para vivir durante esos años, con sus duraznos, peras y sus huertos de manzanas, campos de alfalfa, con sus tres senderos alineados, prados y campos de maíz», aseguró Martha Mills, quien vivió allí entre 1916 y 1920. Algunos de los huertos originales, junto con algunos vestigios del pueblo y de los ranchos pueden observarse al día de hoy.
Sofocar la sed de Los Ángeles thumb|250px|Sección sin alinear del Acueducto de Los Ángeles, justo al sur de Manzanar, cerca de la ruta 395. Desde marzo de 1905 la ciudad de Los Ángeles comenzó a comprar en secreto los derechos del uso del agua del valle Owens. En 1913 se concluyó la construcción de los 375 kilómetros del Acueducto de Los Ángeles, el cual transportaría el agua del río Owens a la ciudad en lugar de permitirle que desembocara en el lago Owens. De cualquier forma, los funcionarios de Los Ángeles pronto se dieron cuenta de que el agua procedente del río Owens no era suficiente para abastecer a la metrópolis, la cual crecía rápidamente. En 1920 comenzaron a comprar más derechos sobre el agua del fondo del Valle. Mientras esa década terminaba, la ciudad de Los Ángeles fue comprando una a una las granjas del valle, extendiéndose hasta el condado de Mono, incluyendo Long Valley. Hacia 1933 Los Ángeles poseía el 85% de las propiedades en los pueblos y el 95% de todos los ranchos y granjas en el valle Owens, incluyendo Manzanar.
Aunque algunos habitantes vendieron sus tierras a un precio que los hizo financieramente independientes, un número importante de ellos decidió quedarse. En años secos, Los Ángeles bombeó agua del suelo y drenó toda el agua de la superficie, enviándola toda a su acueducto y dejando a los rancheros del valle sin agua. Sin agua para irrigar, los granjeros que habían decidido quedarse se vieron forzados a abandonar sus propiedades y sus comunidades, incluyendo a Manzanar, el cual fue abandonado en 1929.
Después de eso Manzanar permaneció deshabitado hasta que el Ejército de los Estados Unidos le arrendó a Los Ángeles las 2.500 hectáreas para el Centro de Reubicación Manzanar.
Segunda Guerra Mundial thumb|left|250px|Construcción de cuarteles en Poston. La construcción y materiales utilizado en los cuarteles fueron los mismos en los diez campos, incluyendo Manzanar. Arizona, 5 de mayo de 1942. Después del ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, el gobierno de los Estados Unidos rápidamente comenzó a solucionar el «problema japonés» en la costa oeste del país. Durante la tarde del mismo día, el FBI arrestó «enemigos» extranjeros elegidos, incluyendo 2.192 descendientes de japoneses. El gobierno de California presionó al gobierno nacional para que actuara, debido a que muchos ciudadanos estaban alarmados por las potenciales actividades de las personas de ascendencia japonesa.