La provincia de Sucre es una de las once provincias que conforman el departamento de Ayacucho en el sur del Perú. Limita por el norte con la provincia de Vilcashuamán, por el este con el departamento de Apurímac, por el sur con la provincia de Lucanas y por el oeste con la provincia de Víctor Fajardo.
Historia
Guerra mítico chanca-inca
En el Hatun Soras, se estableció un Akllay Wasi, o Casa de las Escogidas, con quinientas doncellas dedicadas al sol y tenían otra casa con otras quinientas mujeres doncellas, dedicadas al servicio de los incas. Las akllas, eran instruidas en diferentes actividades. Los tejidos para la aristocracia eran muy finos denominados Kumbi. Las akllas se habían especializado, para los tejidos, desde lavanderas de pelambre, hilanderas, tintoreras, hasta las tejedoras de variados diseños de telas, en la awana o telar. La materia prima que utilizaban eran la fibra de camélidos: vicuña, alpaca, también llama y guanaco, igualmente utilizaban el algodón. El ganado de camélidos existía en abundancia en toda el área del Apu Qarwarasu. El algodón probablemente llegaba de la costa, pero en los valles del Pampas y Chicha se tiene estos productos.
El Estado inca desarrolló una sorprendente red de caminos, el Qapaq Ñam o Inka Ñam. Era un complejo sistema de transporte y comunicación que en el momento de la invasión y conquista asombró a los españoles. Además, en Europa del , no había nada semejante, ni siquiera los caminos romanos son comparables. El Qapaq Ñam o Inka Ñam, en el Tawantinsuyo eran transversales y horizontales, todas se dirigían al Cusco, el ombligo del mundo. Uno de los caminos o Qapaq Ñam transversal partía de Nazca a Tarahuasi. Este camino se encuentra delimitado por muros laterales, tiene empedrados y escaleras. El otro cruzaba un puente incaico a orillas del río Chicha, en la localidad de Caldera con rumbo a Andahuaylas. De estos dos lugares se dirigían al Cusco. Igualmente existen los restos del gran camino inca desde Aucará prosigue hasta Pampa de Quilcata Lucanas, Huac Huas, etc.
Invasión, conquista y colonia
Consolidado la invasión y conquista desde 1532, tomaron a las tierras andinas, como botín de guerra y empezaron a repartirse. La encomienda fue la primera forma de sistemática explotación, implantada por los españoles. Esta institución fue impuesta en 1534, y perduró oficialmente hasta las décadas aurorales del . Waldemar Espinosa S. (1980:134) escribe: “Consistió en la adjudicación de centenares y a veces hasta miles de hombres que debían pagar tributo y prestar servicios personales a un determinado español que recibía el nombre de encomendero. El encomendero, en correspondencia, debía, a su vez, velar por el buen tratamiento y adoctrinamiento católico de sus encomendados”. También a las encomiendas lo llamaban repartimientos, cuyos habitantes estaban en la obligación de prestar servicios personales y pagar tributos. Este tipo de explotación significó la disminución de la población y el despoblamiento de las comunidades. Durante la colonia el Hatun Soras se convirtió en una rica encomienda, de don Melchor Palomino, compañero de Francisco Pizarro, en el asalto de Cajamarca, el 16 de noviembre de 1532, en esta acción varios curacas de Lucanas y Soras se encontraban en compañía del Inca. La región de los Soras fue un territorio asimilado al Imperio del Tawantinsuyo por el inca Pachacútec. El Libro de Cabildo de San Juan de la Frontera de Huamanga, señala que entre 1539 y 1547, se produce el reparto o la distribución de tierras, solares y de indios. Primero viene el acaparamiento de tierras urbanas, luego con los campos próximos para continuar con los más lejanos. En la ciudad de Huamanga, el Cabildo celebrado el 23 de enero de 1546 ordenó repartir todas las tierras situadas alrededor de la ciudad.
Taki Onqoy o Ayra
Con la invasión, conquista y el establecimiento de la colonia con el derrumbamiento político del Tawantisuyo, los españoles, intentaron desaparecer, las concepciones religiosas nativas, porque se consideraban que eran defensores de la concepción cristiano católico. Lo realizaron a través de la evangelización, a cargo de diferentes congregaciones religiosas, que iban llegando de la península. La evangelización se convirtió en una persecución permanente, drástica, despiadada, sangrienta y destrucción de todo lo referente a ia religión nativa. En los pueblos de los Andes al igual que en los pueblos de México, el aspecto religioso o las concepciones nativistas, fue el área más golpeada, a través de una serie de procedimientos como la extirpación de idolatrías , institucionalización de la Santa Inquisición y otros procedimientos brutales. Pese a estas imposiciones en el Hatun Soras, explosionó el movimiento social nativista religioso el Taki Onqoy o Ayra, que quiere decir “Canto de la enfermedad”. Se desarrolló, entre 1560-1570, corresponde a las primeras décadas que siguieron a la conquista. Estructuró cierta identidad regional, por la predica nativista y haber participado la mayoría de las poblaciones, del sur de la región de Ayacucho. Fue dirigida por el Juan Chogne, con dos conocidas seguidoras de nombres de santas católicas: Santa María y María Magdalena y sus seguidores eran los runas de las comunidades o ayllus, inicialmente del Hatun Soras.
Felipe Guamán Poma de Ayala
Por otra parte, los espacios del Apu Qarwarasu, corresponden a los dominios de don Felipe Guamán Poma de Ayala, natural de Sondondo-Cabana Sur (Lucanas), principal representante de la ideología rebelde y crítica de la Colonia. Autor de la crónica El Primer Nueva Coránica y Buen Gobierno (1615), como una carta dirigida al Rey de España Felipe III (1591-1615). Sus dibujos denuncian la pésima situación, usos y costumbres, medicina, geografía, etnohistoria de los antiguos habitantes del Perú. Igualmente se refiere a los Rucanas, Soras, Andamarcas, etc. Esta carta se perdió en el camino pero fue encontrada 300 años más tarde, en 1908 en la Biblioteca Real de Copenhague-Dinamarca. El antiguo manuscrito, lo elaboró, recorriendo todo el escabroso territorio nacional, en casi treinta años. Tiene 1.180 páginas, de los cuales más de 400 son dibujos, por eso se le considera, al amauta, como el primer reportero gráfico de la Historia del Perú. Esta iconografía se ha reproducido en la actualidad, en la mayoría de las publicaciones etnohistóricas. Utiliza mezcla el español y el quechua. La mayoría de los usos y costumbre que describe, en la actualidad siguen vigentes, como si lo hubiera escrito ayer, siguen siendo practicados por las comunidades campesinas de las provincias de Sucre y Lucanas, que moran en el ámbito geográfico del Apu Qarwarasu.
Independencia
Después de la victoria de Junín, 9 de agosto de 1824, el Ejército unido libertador, se desplazó por el valle del Mantaro, en persecución de Canterac. De Huancayo se desplazaron a Huamanga. De esta prosiguieron en persecución del Ejército realista, hasta el río Apurímac. No olvidemos que estos pueblos, que se extendían a lo largo de la ruta, de las actuales provincias de Huamanga, Cangallo, Huancapi, Vilcashuamán, Mariscal Sucre, Lucanas, Chalhuanca, eran guerreros desde tiempos ancestrales , además como pueblos andinos estaban acostumbrados a practicar la solidaridad y la reciprocidad, heredados de sus antepasados. Los caminos de estos ancestrales pueblos, de difícil geografía, se convirtieron en los senderos de la libertad, por estas se desplazaron las diferentes divisiones del Ejército unido libertador, en persecución y busca del realista. Los habitantes de estos pueblos, entregaron a la causa de la libertad, ganado vacuno, lanar, papas, trigo, maíz, quesos, leña, forraje y todo cuanto tenían que entregar para la mantención de los miles de soldados, caballería, animales de carga de los equipos del ejército. Igualmente contribuyeron con reclutas, caballos, etc. En muchos casos, los alimentos eran trasladados, desde pueblos lejanos, para cumplir con su deber para con el Ejército libertador. A la par, el ejército patriota, era agasajado, en cada pueblo con sus canciones en quechua, al son de sus quenas, bombos y tinyas. La Colección Documental de la Independencia del Perú (1975:47,48) registra varios documentos importantes para los pueblos del sendero de la libertad. El n.º 2,610, fechado el 29 de agosto de 1824, dirigido al coronel Francisco Paula Otero, dispone que «dos compañías del cuerpo de su mando, se desplacen con rumbo a Chalhuanca. Igualmente ordena que en cada uno de los pueblos y lugares indicados de dicho Itinerario haga Vuestra Señoría afrontar doce mil raciones de tropas, y de dos a tres mil para caballería…; en los pueblos de tránsito». Un anexo al mismo documento señala la ruta o el itinerario de las jornadas a seguir. Parte de: Huamanga, Chupas, Manzanayoc, Cangallo, Colca, Obraje de Chincheros, Hualla, Canaria, Querobamba , Paico, Soras, Larcay, Pampachiri, Colcabamba, Taraya, Chuquinga, Chalhuanca. Los pueblos del itinerario señalado, se desplazaron por los espacios geográficos de las actuales provincias de Huamanga, Cangallo, Víctor Fajardo, Mariscal Sucre, Andahuaylas y Chalhuanca, en la Región de Ayacucho y Apurímac. Por comunicación del 8 de septiembre de 1824, documento 2,618, (1975:55), el general alto peruano Andrés de Santa Cruz señala la ruta 3.ª, es decir, el de Huamanga, Cangallo, Querobamba, Soras o Larcay, Pampachiri, Chalhuanca; va a ser el itinerario por donde va transitar más el Ejército libertador. La indicada ruta debe tener víveres, aproximadamente para cerca de ocho mil soldados. Un gran compromiso para los pueblos de la provincia de Mariscal Sucre, para responder por estas demandas, de compromiso con la independencia. Por estrategia las divisiones se movilizaban distanciadas a un día a otro. También es de notar que en toda la ruta, los pueblos, habían organizado los servicios de vituallas de alimentación y atención a los soldados y a la caballería, en esta gran campaña por la independencia. Otro documento el 2624 (1975:60), enviado el 25 de septiembre de 1824, desde el Cuartel General de Huamanga, por el general Andrés Santa Cruz, al coronel don Francisco Paula Otero, que se encontraba por los pueblos del Hatun Soras, Querobamaba, comunicándole la marcha de varias divisiones patriotas. Refiere que marchó, un día antes, del envío de este documento, una columna de quinientos caballos y el día de la comunicación lo hizo la 3.ª división y al siguiente día seguirá la 2.ª división que pasa por el itinerario n.º 3 que franquea por Cangallo a Querobamba. Igualmente le comunica que el Libertador, marchará por el camino de Cangallo. El día 17 transitara el resto del Ejército por el itinerario n.º 2 que pasa por Vilcashuamán a Larcay, a la vez advierte que no debe faltar nada, ya que se han preparado con tiempo. Esta sumamente claro que el núcleo de control y desplazamiento del Ejército libertador era Huamanga, desde donde se desplazaron, las divisiones del Ejército patriota, por diferentes pueblos de los senderos de la libertad, del espacio geográfico de las provincias de Huamanga, Cangallo, Vilcashuamán y Mariscal Sucre, con rumbo a Pampachiri, Chalhuanca y Abancay (Apurímac). Francisco Xavier Salazar comunica a su mando, el coronel Francisco de Paula Otero, desde Huacaña, el 10 de octubre de 1824, que los pueblos de Querobamba, Chuschama, Tintay, Morcolla, Coñani, Chalcos, Poma , Paico y otros, estaban plenamente y voluntariamente identificados con la causa justa de la lucha por la Independencia.