La parálisis del sueño es una incapacidad transitoria para realizar cualquier tipo de movimiento voluntario que tiene lugar durante el periodo de transición entre el estado de sueño y el de vigilia. Puede ocurrir en el momento de comenzar a dormir o en el de despertarse y suele acompañarse de una sensación de gran angustia. Su duración suele ser corta, generalmente entre uno y tres minutos, tras los cuales la parálisis cede espontáneamente. Durante el episodio, la persona está totalmente consciente, con capacidad auditiva y táctil, pero es incapaz de moverse o hablar, lo que puede provocar gran ansiedad. Sin embargo, no existe peligro alguno para la vida, pues los músculos respiratorios siguen funcionando automáticamente.Yagüe Alonso, A. I., C. De Gregorio González: «Parálisis del sueño: ¿síntoma o enfermedad?» Psiquiatría Pública. Vol. 11. Núm. 3. Mayo-junio 1999. Consultado el 15 de septiembre de 2011. Este trastorno está recogido en la clasificación internacional de los trastornos del sueño dentro del grupo de las parasomnias. Está causado por una disociación entre los mecanismos que provocan la relajación muscular en el sueño de movimientos oculares rápidos (sueño MOR) y aquellos que mantienen el estado de alerta.

Epidemiología Se considera que ocurre por lo menos una vez en la vida a un porcentaje muy alto de la población: entre el 5% y el 62% según los diferentes estudios que se han realizado, mostrando más prevalencia en zonas rurales, estudiantes (28%) y población clínica (32%). Aparece de forma repetida en el mismo individuo en el 3-6% de las personas.Parasomnias: episodios anormales durante el sueño. Rev Med Univ Navarra/Vol 49, Nº 1, 2005, 46-52. Se ha encontrado mayor incidencia en sujetos jóvenes y en mujeres.

Etiología Se han descrito varios factores que pueden asociarse a parálisis del sueño, entre ellos los horarios de sueño irregulares (por ejemplo, por trabajos nocturnos), la privación de sueño, el estrés, el síndrome del cambio rápido de zona horaria (jet lag) y la postura de dormir boca arriba. La teoría más aceptada para explicar el fenómeno es que se produce una disociación entre los mecanismos que provocan la relajación muscular en el sueño de movimientos oculares rápidos (sueño MOR o sueño REM) y aquellos que mantienen el estado de alerta, por lo que el individuo se despierta pero permanece en el estado de relajación total característico del sueño MOR.Trastornos del sueño ¿Qué son y cuáles son sus consecuencias?. Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM, Vol. 61, nº 1, enero-febrero 2018. Consultado el 14 de octubre de 2018.

Más precisamente, la alteración en los sistemas de ácido Gamma-aminobutírico (GABA), glicina, orexina y serotonina deriva en la parálisis del sueño.

A lo largo del sueño MOR las neuronas de GABA y glicina producidas en el bulbo raquídeo ventromedial rostral inhiben las motorneuronas de la médula espinal, lo que genera atonía.Brooks, P. L. y Peever, J. H. (2012), como se citó en Esto permite que el sujeto no genere una respuesta motora mientras está soñando; por otro lado, la orexina regula la vigilia al activar neuronas noradrenérgicas, histaminérgicas, colinérgicas y serotoninérgicas, las cuales propician la exitación cortical: la parálisis del sueño, por tanto, se origina en el momento en que estos dos procedimientos están solapados, lo que mantiene la atonía incluso en la vigilia.

La modificación de la señalización en los receptores 5-HT2A (receptores de serotonina) es responsable de las alucinaciones devenidas por la parálisis del sueño. En este tipo de alucinaciones serotoninérgicas, que son las que se presentan en la parálisis del sueño, la comprensión sigue intacta y puede presentarse con disociación, entre otras cosas;Jalal, B. (2018), como se citó en en las alucinaciones dopaminérgicas, por el contrario, se viven como reales sin notar que no lo son.

Características clínicas thumb|300px|Estructura cristalina de HLA-DQ 0602. HLA-DQ 0602 confiere una fuerte susceptibilidad a la narcolepsia.Siebold C, et al. "Crystal structure of HLA-DQ0602 that protects against type 1 diabetes and confers strong susceptibility to narcolepsy." ProcProc Natl Acad Sci U S A. 2004 feb 17;101(7):1999-04. PMID 14769912Chen J, et al. "MMDB: Entrez's 3D-structure database." Nucleic Acids Res. 2003 en;31(1):474-7. Si la parálisis del sueño se produce en la fase de adormecimiento, se denomina forma predormicional o hipnagógica, y si tiene lugar al despertar, es la forma posdormicional o hipnopómpica.American Academy of Sleep Medicine: International Classification of Sleep Disorders. Consultado el 15 de septiembre de 2011Iriarte, J., E. Urrestarazu, M. Alegre, C. Viteri, J. Artieda: «Parasomnias: episodios anormales durante el sueño.» Rev Med Univ Navarra. Vol 49, Nº 1, 2005, 46-52.. Departamento de Neurología. Clínica Universitaria. Facultad de Medicina. La mayor parte de las personas afectadas presentan únicamente episodios aislados a lo largo de su vida, sin embargo el trastorno puede tener lugar de forma repetida y asociarse a otros síntomas, como crisis de sueño a lo largo del día y pérdidas bruscas del tono muscular (cataplexia). En este caso, la parálisis del sueño es considerado uno de los síntomas de la enfermedad denominada narcolepsia.

Tipos

Se reconocen tres tipos: las formas aisladas, las asociadas a otra patología y las de tipo familiar.

Formas aisladas

Puede aparecer de manera aislada en individuos sanos. En estos puede asociarse a niveles altos de estrés y ansiedad, o a un sueño demasiado fragmentado y un horario irregular de descanso. Los casos aislados ocurren más frecuentemente al levantarse, mientras que en la forma familiar y en la asociada a narcolepsia, la parálisis es más común al inicio del sueño (forma hipnagógica).

Forma familiar

La parálisis del sueño de tipo familiar sin que existan otros síntomas acompañantes como ataques de sueño o cataplexia es poco frecuente, con sólo unas pocas familias descritas en la literatura. Se produce cuando varios miembros de una familia sufren del mismo trastorno.

Forma asociada a otra patología Puede estar asociada a otra patología, principalmente narcolepsia. Entre el 40 y el 50% de las personas que sufren narcolepsia presentan episodios de parálisis del sueño.

Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia clínica y los síntomas del paciente. En determinados casos es útil realizar una polisomnografía. Este estudio médico consiste en monitorizar a lo largo de la noche diferentes variables biológicas del individuo, practicando oximetría, electrocardiograma, electromiograma del músculo tibial anterior y electrooculograma. Permite realizar una estadificación de las etapas del sueño y detectar si se producen parálisis del sueño y su duración.Guía de buena práctica clínica en patología del sueño. Ministerio de Sanidad y Cónsumo (España). Consultado el 7 de noviembre de 2019.

Diagnóstico diferencial La parálisis del sueño debe distinguirse de otros procesos que pueden dar síntomas parecidos. Entre ellos, los siguientes:A clinician’s guide to recurrent isolated sleep paralysis. Autor:Brian A Sharpless. Neuropsychiatric Disease and Treatment 2016:12 1761–1767.

terrores nocturnos trastorno de estrés postraumático ataques de pánico nocturnos trastorno por sueño angustioso; también llamado trastorno por pesadillas, se caracteriza por despertares frecuentes en los que se recuerdan con gran viveza los sueños, que suelen tener un contenido terrorífico o amenazante; la persona, una vez despierta, recupera la tranquilidad pero recuerda perfectamente la pesadilla que ha sufrido.No te rindas ante los trastornos del sueño. Autor: Julio Bobes García. Editorial RIALP, 1992. sueño lúcido

Características cualitativas de la experiencia Los episodios se experimentan como una mezcla entre la vigilia y ciertas características del sueño REM, en especial la atonía muscular y las imágenes oníricas. Estas imágenes oníricas se presentan a través de alucinaciones, hipnagógicas o hipnopómpicas, y pueden ser visuales, auditivas o táctiles. Se manifiestan viendo u oyendo objetos inexistentes o creyendo que una persona cercana se encuentra en las proximidades. Las alucinaciones hipnagógicas o hipnopómpicas provocan en muchas ocasiones sensación de miedo o temor, especialmente cuando el sujeto experimenta el primer episodio. El fenómeno de angustia aumenta cuando el entorno cultural facilita explicaciones fantásticas, sobrenaturales o paranormales que no tienen ningún fundamento científico; son muy diversas en las diferentes partes del mundo y están influenciadas por la época y las tradiciones de cada región. De tal forma que en muchos países existen interpretaciones discordantes y supersticiosas para explicar el fenómeno. Se ha descrito la sensación de una presencia, la sensación de ser tocado en alguna parte del cuerpo, sensación de dificultad para respirar, pensamientos de muerte y sensación de movimiento ilusorio que incluyen sensaciones de movimiento inexistentes, por ejemplo caer o flotar. Las principales sensaciones son las siguientes:

Alucinaciones táctiles: Son comunes, incluyen la sensación de que el colchón se hunde, que alguien se sienta, que le retira las sábanas o que la agarra de las manos.

Alucinaciones visuales: más o menos vagas y cercanas a la pseudoalucinación; el estímulo externo percibido se reconoce como real. En el caso de la presencia, puede quedar camuflada entre las sombras de la habitación. Un tercio de los afectados percibe imágenes vagas e indefinidas, otros ven formas más concretas, en muchos casos se percibe la proximidad de familiares cercanos o personas allegadas.

Alucinaciones auditivas: Se tiene la convicción de que los sonidos son reales y que provienen del exterior. Son sonidos diversos, muchas veces mecánicos e intensos, por ejemplo zumbidos, silbidos o chillidos.Sleep paralysis. NHS. En otros casos son sonidos identificables concretos como timbres de teléfono o puerta, sirenas, viento, golpes, música extraña, sonido de radio con ruido blanco o que recibe varias estaciones. Las voces humanas son el sonido más frecuente en un 37% de los casos, en forma de griterío o leves susurros, sin mensaje identificable ni claro.

Sensación de presencia: sensación de una o varias presencias que se considera como «intrusos», se acompaña de aprehensión y temor. Esta presencia puede percibirse como amenazante o peligrosa, experimentando el sujeto en ocasiones la necesidad de despertarse y moverse lo más pronto posible.

Sensación de pánico que puede manifestarse como dificultad para respirar y sensaciones de sofocación y asfixia. El sujeto puede experimentar por este motivo angustia, pánico y temor de morir asfixiado. Aunque la parálisis del sueño puede aterrorizar a la persona, nunca es peligrosa ni pone en peligro la vida del sujeto. Los episodios son generalmente de corta duración y en todos los casos la persona se despierta sin haber sufrido ningún tipo de daño físico.

Tratamiento El principal método de tratamiento es la adopción de hábitos de sueño adecuados, lo cual incluye acostarse y levantarse según un horario lo más regular posible, pasar en la cama el número de horas adecuado, evitar las siestas prolongadas durante el día y no acumular privación de sueño. Es muy importante informar a la persona afectada de la benignidad del fenómeno, los factores que predisponen a su aparición y la falta de relación con fantasmas o seres de ultratumba, pues estas creencias aumentan la angustia del individuo afectado. No se han realizado ensayos clínicos con fármacos, pero en algunos casos se han utilizado los inhibidores de la recaptación de serotonina por su capacidad para suprimir la fase MOR del sueño.