La batalla de Juncal fue librada por las escuadras de la Argentina,Según la Constitución Argentina de 1853, los nombres oficiales de la nación son "Provincias Unidas del Río de la Plata", "Confederación Argentina" y "República Argentina". Para los documentos oficiales se debe usar "Nación Argentina". La Primera Junta adoptó el nombre de Provincias del Río de la Plata pero entre 1811 y 1813 se utilizó ya el de Provincias Unidas del Río de la Plata. En los Congresos de 1816 y 1819 se utilizó el de Provincias Unidas en Sud América, y en el de 1824, los de Provincias Unidas del Río de la Plata en Sudamérica, Nación Argentina, República Argentina y Argentina. En la constitución sancionada el 24 de diciembre de 1826 (aunque nunca entró en vigor) se utilizó por primera vez el de República Argentina (véase Origen del nombre de la República Argentina y en wikisource Constitución de la Nación Argentina (1826)). Por lo tanto, en esos meses de febrero del 27, en que el destino de la constitución era aún incierto, los nombres de Provincias Unidas y el de República Argentina eran de hecho correctos. Incluso Brown se refería a sí mismo como "General de la Escuadra Argentina". al mando del almirante Guillermo Brown, y del Imperio de Brasil, bajo el comando del capitán de fragata Sena Pereira, los días 8 y 9 de febrero de 1827, en el curso superior del Río de la Plata, que entonces se lo consideraba como parte del río Uruguay.El escenario del combate se encuentra al sur de Punta Gorda, que es considerado el punto de separación entre el Río Uruguay al norte y el Río de La Plata al sur, por lo que correspondería situarlo en el curso superior de este último. No obstante, las referencias de la época lo situaban en el Uruguay:
En las dos jornadas se enfrentaron fuerzas parejas; pero, a resultas de una superior inteligencia militar, conducción, oficialidad y entrenamiento de los artilleros, doce buques fueron apresados, tres incendiados y solo dos pudieron escapar, mientras que la flota argentina no sufrió la pérdida de ningún navío.
La Tercera División brasileña destinada a obtener el control del río Uruguay, de manera de aislar al ejército argentino que operaba en la Banda Oriental y se proyectaba en territorio del Brasil y promover la separación de las provincias del litoral argentino, fue completamente destruida por la escuadra argentina en la que resultó la mayor victoria naval del bando republicano en la guerra del Brasil.
El conflicto
Continuando su tradicional política de expansión hacia la cuenca del Plata, los lusobrasileños invadieron entre 1816 y 1820 la Provincia Oriental,El avance se efectuó tras ocupar previamente las Misiones Orientales y extensas regiones del este de la Mesopotamia Argentina con la excusa de combatir a las fuerzas de José Gervasio Artigas, y la incorporaron al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve con el nombre de Provincia Cisplatina. Tras la Independencia de Brasil en 1822, el emperador Pedro I mantuvo la ocupación.
Si bien el gobierno de Buenos Aires sostuvo una actitud expectante ante una invasión que eliminaba un adversario aún a costa de la pérdida de una provincia,El partido en el poder estaba enfrentado política y militarmente a Artigas y los caudillos federales del litoral. Véase también Liga Federal, Guerra entre Artigas y el Directorio, Segunda guerra entre el Directorio y Artigas en Entre Ríos. la opinión pública en todo el país exigía la ruptura con Brasil.
El 19 de abril de 1825 con el apoyo de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, una pequeña expedición — los llamados Treinta y Tres Orientales — partió de San Isidro al mando de Juan Antonio Lavalleja y de Manuel Oribe y desembarcó en las costas orientales del río Uruguay.
miniatura|180px|derecha|Brown (óleo de F.Goulu, 1825). Pronto consiguieron sumar a su movimiento a la población de la campaña uruguaya, pusieron sitio a Montevideo y, reunidos en el Congreso de la Florida, solicitaron reincorporarse a las Provincias Unidas del Río de la Plata. El pedido fue aceptado por el Congreso Argentino. Ante esto, Brasil declaró la guerra, paso que dieron a su vez las Provincias Unidas el 1 de enero de 1826.
La República puso al mando del ejército a Carlos María de Alvear, mientras que encargó al almirante Guillermo Brown la conformación de una flota. Brasil contaba con el doble de efectivos, buena parte de los cuales eran mercenarios alemanes, mientras que su flota con 80 unidades — algunas de gran porte — era varias veces superior en número y potencia de fuego a la flotilla republicana.
La escuadra brasileña estableció rápidamente un bloqueo, al que la República respondió con acciones de corso y salidas audaces de su exigua escuadra.
Acciones previas La Tercera División Imperial A comienzos del segundo año de la guerra, aprovechando su amplia superioridad numérica, las fuerzas navales del Imperio destacadas en el Río de la Plata, al mando del almirante Rodrigo Pinto Guedes, se separaron en tres divisiones:
la Primera División, "Oriental", para asegurar la costa oriental (Uruguay) desde la desembocadura del río Uruguay hasta el océano Atlántico. El grueso de la fuerza se destinaría a la División "Mariath", al mando de Frederico Mariath, que daría apoyo a la Tercera División. la Segunda División, "Bloqueo", para impedir el tráfico marítimo y fluvial hacia y desde el puerto principal de Buenos Aires y los secundarios de la costa bonaerense (Las Conchas, Ensenada de Barragán y El Salado), al mando del capitán John Charles Pritz. la Tercera División Naval Imperial, que al mando del capitán de fragata Jacinto Roque de Sena Pereira debía internarse en el río Uruguay, para dividir el frente argentino explotando las diferencias políticas de la Provincia de Entre Ríos con Buenos Aires, exacerbadas con motivo de la aprobación de la Constitución Unitaria de 1826, controlar el río Uruguay en toda su extensión, cortar consiguientemente la línea de suministro a la fuerza expedicionaria argentina que combatía ya en territorio brasileño, y para facilitar un eventual ataque de flanco que ocupara Entre Ríos.
miniatura|140px|Persecución de la flota imperial.
Primer avance argentino
Ante la amenaza, y enfrentando tres fuerzas — cada una de ellas similar o superior a la propia — Brown respondió con rapidez, organizando una escuadra con el objetivo de avanzar sobre la boca del Uruguay, buscar y aniquilar la Tercera División.
Simultáneamente, para dificultar el envío de refuerzos de la División Oriental brasileña a Sena Pereira y asegurar así sus espaldas, dispuso fortificar la isla Martín García (fue llamada “La Fortaleza de la Constitución”), mientras que para la defensa de la costa bonaerense dejó atrás a su buque insignia, el Bergantín Independencia, al Bergantín República, la Barca Congreso y cuatro cañoneras, al mando del capitán de Marina Leonardo Rosales.
Típica en Brown, la medida era audaz, dado que en teoría la escuadra enviada era, en el mejor de los casos, de similar potencia a la brasileña; mientras que, tanto la fuerza de Martín García como la de defensa de Buenos Aires, eran claramente insuficientes para sus propósitos.
El 26 de diciembre de 1826 zarpó la escuadra argentina, arribando al río Uruguay el 28 de diciembre. Encontrando una escuadrilla de la Tercera División inició la persecución, dándole alcance el día 29 en el Yaguarí. Brown envió al comandante brasileño como emisario a John Halstead Coe, capitán de la Sarandí, intimándolo a la rendición, pero Sena Pereira tomó prisionero al parlamentario; con ello dio inicio al combate, que se extendió al día 30 de diciembre.Sena Pereira afirmaría más adelante en su descargo que dudó de las credenciales de Coe. Desconfiaba que Brown se encontrara al mando de la escuadra argentina, lo que deliberadamente pretendía el comandante argentino. Véase en Carranza (obra citada): página 232 y 238 (Apuntes de Familia, Seguí), 298 (Memorias de Brown), 239 (descargo de Sena Pedreira). Dada la falta de viento y la estrechez del canal que impedía maniobrar adecuadamente, la acción no pasó de una escaramuza.
miniatura|140px|Boca del Yaguarí. Impedido de acceder al estrecho canal, Brown se retiró al sur hacia Punta Gorda para esperar a los brasileños. Previamente desembarcó un destacamento en la isla Vizcaíno para eliminar el ganado y envió instrucciones a la milicia de Santo Domingo de Soriano para que obstaculizara el abastecimiento de los brasileros.Carranza (obra citada): página 232 (Apuntes de Familia, Seguí), 298 (Memorias de Brown). Estos últimos se retiraron hacia el norte, hasta Concepción del Uruguay (en la época todavía se la solía llamar Arroyo de la China), donde consiguieron alimentos.
Considerando la amenaza de la División Mariath sobre su retaguardia, Brown decidió regresar a Buenos Aires en búsqueda de refuerzos para Martín García. También encargó a Rosales regresar la Goleta Sarandí al Uruguay por el Paraná de las PalmasCarranza (obra citada): 298 (Memorias de Brown) y Rodríguez, Horacio, Leonardo Rosales . mientras ultimaba los preparativos, finalizados los cuales se reintegró a la flota, embarcado en una pequeña ballenera.Carranza (obra citada): página 234 (Diario de Tomás Espora).
Preparativos El 6 de enero se iniciaron los trabajos de fortificación. La División Mariath inició un avance sobre la isla con la corbeta Maceió, 4 bergantines y 5 goletas. El día 18, por dos veces, Brown ordenó salirles al encuentro; tras el cañoneo, la flota brasilera se retiró.
miniatura|140px|Almirante Pinto Guedes. Brown deseaba por un lado atraer a la Tercera División al combate, pero también evitar que se uniera a la División Mariath, o que ésta atacara su retaguardia. Para lograrlo contaba con excelentes informes diarios de inteligencia, por lo que podía seguir los movimientos de la escuadra imperial e incluso influir en ellos. En efecto, el emisario enviado por Rodrigo Pinto Guedes con instrucciones para Sena Pereira había sido cooptado por patriotas en Montevideo, con lo que pasaba primero a dar novedades a Brown.Dice Seguí en sus Apuntes de familia: se presentó un marinero español anunciándose que traía una comisión importante para el General y que quería verlo en el momento...que él venía enviado por el Almirante Pintos Guedes desde Montevideo trayendo una comunicación de él para Don Jacinto y que unos señores de Montevideo le habían pagado para que antes mostrase al General Brown la comunicación que conducía, efectivamente dentro de las suelas de un botín sacó un retazo de tafetán amarillo en el que le decía a D. Jacinto el objeto a que había mandado la escuadra de Mariath y que a la vez diera crédito a todo lo que le dijese de palabra, entonces el General le dijo al comisionado, Ud. le dirá a D. Jacinto que cumpliendo las órdenes del Almirante Guedes ha estado a bordo del Jefe Mariath y que este le decía que hiciese todo lo posible para estar en Martín García el día 7 de febrero próximo, que él estaba pronto para auxiliarlo, y se volvió a poner el tafetán dentro de la suela otra vez, y lo pusimos en camino. Carranza, Ángel Justiniano, Campañas Navales de la República Argentina, pág.235. Así, tuvo noticias de que Pinto Guedes comunicaba a Sena Pereira las órdenes dadas a Mariath de avanzar por el sur. Brown agregó a esas instrucciones la indicación de que la Tercera División debía bajar para el 7 de febrero y encontrarse con Mariath. Brown consideraba para esa fecha tener finalizadas las obras de fortificación y las baterías en Martín García, con lo que confiaba en mantener separado a Mariath, y por otro lado, forzar a la Tercera División a la batalla.Si la Tercera División continuaba al norte rehuyendo el combate se acrecentaba el riesgo de una escisión de Entre Ríos e incluso Santa Fe, donde ya actuaban abiertamente agentes imperiales. Por otro lado buscar a la escuadra río arriba conllevaba el riesgo de que ante una derrota no hubiera puerto amigo donde resguardarse. Respecto de la primera posibilidad: