thumb|Monumento de la Pachamama en Morteros, Córdoba (Argentina) realizada por Miguel Pablo Borgarello. La estatua es una visión occidental de la Pachamama.
Pachamama (también conocida como Mamapacha o Mama Pacha; en quechua: Pacha Mama)En todas las variedades quechua, salvo el quechua ancashino, en el que es Patsa Mama. es la deidad andina que representa el espacio-tiempo, venerada por los pueblos de Los Andes. En la mitología y religión incaica, es una deidad de tipo "Diosa madre", vinculada con el espacio, el tiempo, el universo, la totalidad, la vida, la fertilidad y la naturaleza. Es considerada una deidad omnipresente con un poder creador, capaz de mantener la vida.Dransart, Penny. (1992) "Pachamama: The Inka Earth Mother of the Long Sweeping Garment." Dress and Gender: Making and Meaning. Ed. Ruth Barnes and Joanne B. Eicher. New York/Oxford: Berg. 145-63. Print.
Desde la cosmología andina, Pachamama es uno de los cuatro principios fundamentales junto con el agua, la tierra, el sol y la luna. Era una de las Cuatro Madres elementales, junto con Mama Cocha (diosa de las aguas), Mama Nina (diosa del fuego) y Mama Wayra (diosa del viento). En diversos mitos, se la describe como esposa de Pachacámac y madre de Mama Quilla (la diosa de la luna) e Inti (el dios del sol). Se le atribuye el rol de madre del mundo, de la cual proviene el sustento material y espiritual de los seres humanos.
En la cosmogonía andina, Pachamama trasciende la condición terrestre y se asocia con una unidad espacio-temporal o con estados de consciencia denominados «Pachakuna». Más que una deidad, Pachamama representa la totalidad viviente que sustenta, nutre y acoge a todos los seres del cosmos.
Pachamama era venerada comúnmente en su manifestación o aspecto terrenal llamada Allpamama o Mama Allpa (diosa de la tierra), ha sido honrada en diversos santuarios, como rocas sagradas y troncos de árboles legendarios. Su representación artística más común es la de una mujer adulta que lleva cosechas de papas y hojas de coca. Los sacerdotes andinos realizaban ofrendas, sacrificando llamas, cuyes y prendas elaboradas en miniatura en su honor.
Tras la colonización española, la figura de Pachamama fue fusionado con la Virgen María en un proceso de sincretismo religioso. En la actualidad, muchos pueblos indígenas de América del Sur vinculan sus preocupaciones ambientales con el respeto por la Pachamama.
Etimología La palabra Pachamama proviene del idioma quechua y está formada por dos términos:
Pacha: palabra compleja que significa ‘mundo, universo, espacio-tiempo, totalidad, época, cosmos’. Es un concepto amplio que abarca tanto el ámbito físico (materia) como el cósmico y temporal (espacio-tiempo). No se limita solo a la tierra en sentido literal, sino que evoca el cosmos o el orden universal.
Mama: significa madre, pero también representa el principio femenino generador y nutridor de la vida. Es el aspecto maternal que fecunda, sostiene y cuida todo lo existente. El concepto complementa la visión del pensamiento andino, que reconoce en la madre no solo un cuerpo físico, sino también un principio vital y espiritual que sostiene todas las formas de existencia.
Esta denominación revela una comprensión holística del universo donde Pachamama no es simplemente «Madre Tierra», sino la «Madre del Tiempo-Espacio», la Matriz Cósmica que contiene y genera toda existencia.
En la cosmovisión andina, los seres humanos mantienen una relación de interdependencia con la Pachamama, ya que se considera parte de la naturaleza y no existe separado de ella. Esta conexión se fundamenta en el principio de reciprocidad (ayni), seg[un las personas deben respetar, cuidar y retribuir a la Pachamama por los bien en y la vida que proporciona. A cambio, la Madre Tierra nos garantiza la fertilidad, el equilibrio y el bienestar de todos los seres vivos, estableciendo una relación de respetuo mutuo entre la humanidad y el entorno.
Descripción de la Pachamama
thumb|izquierda|Representación en el de la cosmovisión incaica hecha por Juan de Santa Cruz Pachacuti Yamqui Salcamayhua.
Es una diosa normalmente amorosa y generosa, pero puede ser terrible, cruel y destructora cuando se molesta o se siente herida, capaz de acabar con los hombres y todo lo que se encuentre sobre o dentro de ella. Pachamama es una diosa antigua y primordial que no necesita templos ni lugares específicos de adoración, aunque le gustan los manantiales, simple y llanamente porque está en todas partes y en todos los tiempos.
Pachamama, “Madre del Cosmos”, es el todo en su conjunto. El todo en estas tradiciones es más que la suma de las partes (similar a la Teoría Gestáltica Psicológica). Lo que afecta a las partes afecta al todo y viceversa (Teoría Sistémica). Pachamama según la cosmovisión andina está presente en todo y en todas partes (espacio/tiempo), de allí que su visión es holística (Teoría Holística), porque en el mundo-hombre lo que incide en uno de sus elementos, afecta necesariamente al resto. Como los órganos son indispensables en el organismo vivo, el organismo está presente en cada uno de los órganos (interdependencia). Se trata de un mundo comunitario y solidario en el que no cabe exclusión alguna. Cada quién (ya sea un hombre, un árbol, una piedra) es tan importante como cualquier otro. El holismo de la Pachamama es propio de un mundo colectivista, afectado de un sentimiento de pertenencia: uno sabe siempre que es miembro de una comunidad con cuya pertenencia se siente íntimamente comprometido. Esta comunidad vive en nosotros (“Ayllu”). Es así como se vive la experiencia de unidad de la vida propia con la vida toda del mundo-humano andino.
La cultura andina está asociada a las estrellas; hicieron de las constelaciones trazos imaginados para representar las fuerzas o energías que favorecen la fecundidad de todo cuanto hay en la biosfera. La fertilidad es un tema vital para los andinos, pues se extiende al florecer de los cultivos, la llegada de la primavera y la reproducción de los animales. Pachamama posee el rol de madre cósmica; de la fertilidad de Pachamama nace el cosmos, la tierra es fecundada y luego florece.
La Pachamama con su fuerza telúrica crea todo lo existente, mientras que el principio fecundador de Pachatata posee su propia y pura energía cósmica no visible para el ojo humano.
Pachamama suele manifestarse a través de otras deidades. Por ejemplo, Blas Valera en su manuscrito Exsul immeritus Blas Valera populo suo" menciona a la diosa Allpacamasca (Allpamama) como "la tierra animada", que representa con una carita femenina de color tierra, es decir, un aspecto vivo y fertilizador de la diosa Pachamama. Sumac Ñusta, otro aspecto de Pachamama, nos sugiere la capacidad de cada ñusta de conectar el cielo con la tierra a través de su acto sexual con Inti, el Inca, el sol en la tierra; son pues por lo menos tres diversificaciones: Pachamama, Allpacamasca y Sumac Ñusta.
Pachamama es una deidad generadora y sustentadora; como Allpamama cobija a los seres humanos, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad. A cambio de esta ayuda y protección, el pastor de la Puna meridional está obligado a ofrendar a la Allpamama parte de lo que recibe, no solo en los momentos y sitios predeterminados por el ritual, sino en todos los acontecimientos culturales significativos, de modo que así se configura una suerte de reciprocidad (ayni). Sin embargo, también se la considera con una faz negativa: Allpamama tiene hambre frecuente y si no se la nutre con las ofrendas o si se la ofende puede provocar un desequilibrio cósmico que rompe la armonía universal afectando a todos los mundos, porque todo está conectado en una armonía holística.
En la cosmogonía andina, Pachamama es vista como un ser tutelar que trasciende la condición terrestre y se asocia con una unidad espacio-temporal o con estados de consciencia denominados «Pachakuna»., que incluyen: Hawa Pacha o «Espacio-tiempo de afuera o exterior»; Hanan Pacha o «Espacio-tiempo superior»; Haqay Pacha o «Más allá del espacio-tiempo»; Kay Pacha o «El aquí y ahora», «Este espacio tiempo»; Hurin Pacha o «Espacio-tiempo inferior» y Uku Pacha o «Espacio-tiempo de adentro o interior».
Historia de su culto
Los quechuas, los aymaras y otras etnias de la región andina realizan ancestrales ofrendas en su honor, sacrificando entre otras cosas camélidos para derramar su sangre. Entre otros objetos se ofrecen hojas de coca, conchas marinas mullu y sobre todo el feto de la llama, según una creencia para fertilizar la tierra sin que faltara jamás la cosecha. Este tipo de ofertorio suele llamarse en los Andes centromeridionales «corpachada».
La Pachamama,Kill, Lucia 1969 Pachamama. Die Erdgöttin in der altandinen Religion. Univ. Diss. Bonn. más las deidades Mallku y Amaru, conforman la trilogía de la percepción aymará sociedad-naturaleza;VALDIVIA, María Paz. «Cosmovisión aimará y su aplicación práctica en un contexto sanitario del norte de Chile». Revista de Bioética y Derecho, n.º 7, junio de 2006. Pág. 1. y sus cultos son las formas más antiguas de celebración que los aymaras realizan. Después de la conquista española y la llegada del catolicismo, la figura de la Virgen María fue equiparada a la de la Pachamama por muchas de las comunidades indígenas.
Se mantiene y conserva el sistema de creencias y rituales relacionados con la Pachamama, practicada por las comunidades quechuas y aimarás, y otros grupos étnicos que han recibido la influencia quechua-aimará, en las áreas andinas de Bolivia, Ecuador, Perú y Chile y en el noroeste occidental de Argentina.
En Bolivia las creencias relacionadas con la cosmovisión andina y de veneración de la Pachamama se ven muchísimo en acciones tradicionales inherentes al sincretismo cultural boliviano. Un ejemplo concreto que se empezó a popularizar en países limítrofes con Bolivia por sus migrantes, es un estilo de challa simple, de agradecimiento a la Pachamama: cada vez que se toma alguna bebida alcohólica, se ofrece y se echa la bebida al piso en forma simbólica como una retribución sinérgica con la Pachamama en sí.
Ceremonia de la Pachamama
thumb|izquierda|Ritual para la Pachamama en el año nuevo aimará, celebrado en Tiahuanacu, Bolivia
Esta ceremonia es un ritual a la Pachamama o fiesta de la Madre Tierra, y en Bolivia es llamada challa o pago, que implica un acto de reciprocidad. Aunque se ha popularizado el primer día de agosto como día principal para su realización, de hecho se practica durante todo el mes, y en muchos lugares también el primer viernes de cada mes. Las ceremonias están a cargo de personas ancianas o de mayor autoridad moral dentro de cada comunidad. En el caso del pueblo aymara en Bolivia, esta persona recibe el nombre de 'yatiri'.
Se realizan ceremonias a la Pachamama en ocasiones especiales, como al partir de viaje o al pasar por una apacheta. Según Mario Rabey y Rodolfo Merlino (antropólogos argentinos que han estudiado la cultura andina desde los años setenta a los noventa): El ritual más importante es el challaco. El challaco es una deformación de las palabras quechuas 'ch'allay' y 'ch'allakuy', que se refieren a la acción de rociar insistentemente. En el lenguaje actual de los campesinos del sur de los Andes Centrales, la palabra challar se usa en el sentido de "alimentar y dar de beber a la tierra". El challaco abarca una compleja serie de pasos rituales que comienzan en las viviendas familiares la noche anterior. Cocinan una comida especial, la tijtincha. La ceremonia culmina en un estanque o riachuelo, donde el pueblo ofrece una serie de homenajes a la Pachamama, que incluyen "alimentos, bebidas, hojas de coca y puros.
Rituales domésticos Rituales modernos miniaturadeimagen|Museo Pachamama en Amaicha del Valle, Tucumán, Argentina