La temática homosexual se ha introducido tanto en la ciencia ficción como en los demás subgéneros del género fantástico, que se pueden englobar en el término ficción fantástica. Se considera suficiente la incorporación de un personaje LGBT como protagonista o personaje principal, o la exploración en el argumento de cualquier variedad de comportamiento sexual no heterosexual.
La literatura fantástica y la ciencia ficción fueron, en sus inicios, géneros bastante puritanos y orientados principalmente hacia el público masculino,Enciclopedia glbtq >> literature >> Science Fiction and Fantasy (inglés)Clute & Nicholls, p. 1088 "Sex" lo que provocó que fueran convencionales en la descripción de sus personajes y en la representación de la sexualidad y el género. Y esto a pesar de que la ficción fantástica da más libertad para imaginar sociedades diferentes a las de la vida real, siendo un medio que permite explorar formas de vida con sexualidades diferentes y hacer que el lector reconsidere las presunciones culturales de su heterocentrismo.Darko Suvin Metamorphoses of Science Fiction, Yale Univ Pr: 1979 ISBN 978-0300023756Wendy Pearson, Alien Cryptographies: The View from Queer,Science Fiction Studies, nº 77 = Volumen 26, Part 1 = Marzo 1999 Este fenómeno ha provocado que los lectores homosexuales se identificaran a menudo con personajes singulares o del exterior, como alienígenas, mutantes o personajes que llevan vidas ocultas o dobles en las historias.Nicola Griffith, Stephen Pagel Bending the Landscape. Original Gay and Lesbian Writing: Science Fiction, Overlook Press: 1998 ISBN 978-0879518561
Antes de los años 1960 se mostraba muy poca sexualidad en la ficción fantástica y casi nunca explícita.Clute, John & Grant, John, (1997). The Encyclopedia of Fantasy, "Sex" p. 854, 1st Ed. Orbit, Great Britain, ISBN 1857238974 Durante muchos años los editores que controlaban qué se publicaba intentaban proteger su mercado principal, los adolescentes varones. Cuando se amplió este mercado a otros públicos, empezaron a aparecer personajes abiertamente gais, aunque al principio siempre en el papel de villanos. Las lesbianas tardaron más tiempo en aparecer. En los 60 la ciencia ficción y la fantasía empezaron a reflejar los cambios que se habían producido en la sociedad. Los autores de la nueva ola y la ciencia ficción feminista imaginaron culturas en las que eran normales la homosexualidad y la bisexualidad y una gran variedad de modelos de género, y las representaciones positivas de las formas de sexualidad alternativas se hicieron más habituales.
La sociedad en general percibió la homosexualidad con más normalidad a partir de los años 1980 hasta la actualidad y se ha incorporado más a menudo en las historias de ficción fantástica convencionales. Desde entonces se editan obras en las que se explora específicamente el tema LGBT en lugar de aparecer secundariamente. Esto ha sido posible por el crecimiento del número de autores abiertamente homosexuales y el seguimiento del público LGBT. Existen algunas publicaciones específicamente LGBT y premios que la reconocen. Aunque también se ha incluido la homosexualidad en cómics, series de televisión y secuelas de películas, a veces se ha hecho para captar la atención de los medios de comunicación y provocar controversia, con el único objetivo de aumentar la audiencia, lo que ha provocado la crítica de los medios LGBT.
Se encuentran muchas alusiones a temas LGBT en la ficción en el libro Uranian Worlds, de Eric Garber y Lyn Paleo, que cubre las menciones en la literatura fantástica anterior a los años 1990.Eric Garber, Lyn Paleo Uranian Worlds: A Guide to Alternative Sexuality in Science Fiction, Fantasy, and Horror, 2nd Edition, G K Hall: 1990 ISBN 978-0816118328 Se pueden encontrar listados de obras que incluyen temas LGBT en los siguientes libros: Kindred Spirits, New Exploits of Lesbians, Bending the Landscape y la antología Queer Fear.
Literatura Protoficción fantástica thumb|210px|right|Ilustración de D.H. Friston de la primera novela con una vampira lesbiana, Carmilla en la revista The Dark Blue en 1872. Historias verdaderas del escritor griego Luciano (125 d.C.-181 d.C.) ha sido considerada el primer ejemplo conocido de ciencia ficción que se ha conservadoFredericks, S.C.: “Lucian's True History as SF”, Science Fiction Studies, Vol. 3, No. 1 (March 1976), pp. 49-60Georgiadou, Aristoula & Larmour, David H.J en su prólogo citan:Gunn, James E. denotes True History as "Proto-Science Fiction", p.249 y también el primer caso de historia de ciencia ficción gay.Lynne Yamaguchi Fletcher The First Gay Pope and other records, Pg. 95, Alyson Publications: 1992 ISBN 978-1555832063 En ella se narra un viaje fantástico en el que el protagonista es arrastrado por un tifón a la Luna, donde vive una sociedad de hombres que está en guerra con el Sol. Tras destacarse en el combate, el rey da en matrimonio a su hijo al héroe. En la Luna todos son varones y se reproducen gracias a que los niños crecen de plantas que son sembradas plantando en el suelo el testículo izquierdo.Wayne R. Dynes, Warren Johansson, William A. Percy, Stephen Donaldson Encyclopedia of Homosexuality, Pg. 752, Garland Publishing Inc: 1990 ISBN 978-0824065447William A. Percy, Encyclopedia of Homosexuality (inglés)
La representación de cualquier tipo de sexo desaparecerá de estas historias durante mucho tiempo, fruto de la mentalidad de puritana. Como aparece reflejado en los Viajes de Gulliver, el deseo sexual es considerado el instinto bajo y animal de los Yahhos (humanos), que no está presente en los elevados e inteligentes Houyhnhnms (caballos parlantes).
Las primeras obras en las que aparecen personajes homosexuales se les muestra de forma negativa y moralmente censurable, como se observa en la primera historia con una vampiresa lesbiana, Carmilla (1872), de la colección En un vidrio misterioso de Sheridan Le Fanu,Garber & Paleo, "Carmilla" p. 76 y El retrato de Dorian Gray (1890) de Oscar Wilde, que impresionó a sus lectores contemporáneos por su sensualidad y mostrar personajes gais bastante explícitamente.Garber & Paleo, "The Picture of Dorian Gray" p. 148
Era del pulp (años 1920-30) thumb|160px|left|Típica portada de cómic de la época. En la era del pulp, la sexualidad explícita de cualquier tipo era rara en los géneros de la ciencia ficción y la fantasía. Durante muchos años los editores como Kay Tarrant, conocido por su mojigatería y editor asistente de Astounding Science Fiction, creían que tenían que proteger a los varones adolescentes que eran sus principales lectores. Aunque las portadas de algunas revistas pulp de los años 1930 mostraban mujeres ligeras de ropa amenazadas por alienígenas llenos de tentáculos, era lo más atrevido de todo su contenido. En tal contexto, escritores como Edgar Pangborn, que mostraban la amistad masculina de forma apasionada, eran excepcionales; aunque, hasta casi el final de su carrera, lo máximo que se atrevió a incluir fue algún beso. Sugerir o mostrar veladamente la sexualidad era tan importante como lo que se mostraba explícitamente. El género reflejaba la moralidad social de la época y todos sus prejuicios; y de hecho, fue más acusado en este género que en el resto de la literatura.
Cuando el público se amplió a otros sectores sociales, empezó a ser posible la inclusión de personajes homosexuales de forma velada, aunque en consonancia con la actitud imperante tendían a ser los villanos: malvados, dementes o estereotipos afeminados. El papel más corriente para el homosexual era el de señor decadente y esclavizador, cuya tiranía corrupta era derrocada por el joven héroe heterosexual. Durante este periodo las lesbianas no son representadas ni siquiera como villanas.
Uno de los primeros ejemplos en el género de ciencia ficción donde se incluye una desafiante cantidad de prácticas sexuales no convencionales es una de las primeras novelas de Olaf Stapledon, Odd John (1935). John es un mutante con habilidades mentales extraordinarias que no se deja limitar por las muchas reglas impuestas por la sociedad británica de su tiempo. Se sugiere de forma bastante clara que seduce a un chico mayor, que se enamora de él, pero que también sufre por el sentimiento de culpa que le causa la relación.
Edad dorada (años 1940-50) Durante la Edad de oro de la ciencia ficción, el género ignoró casi por completo el tema de la homosexualidad.Joanna Russ, Introduction to Uranian Worlds: A Guide to Alternative Sexuality in Science Fiction, Fantasy, and Horror, p xxii, Ed. Eric Garber, Lyn Paleo G K Hall: 1983 ISBN 978-0816118328 Aunque hubo alguna excepción: al subir la media de edad de los lectores de ciencia ficción y fantasía, escritores como Philip José Farmer y Theodore Sturgeon pudieron introducir la sexualidad de forma más explícita en sus obras. Sturgeon escribió muchas historias durante esta época, en la que enfatizaba la importancia de las relaciones amorosas, a pesar de las normas sociales existentes, e hizo alguna mención a la homosexualidad. En su obra The World Well Lost (1953), inicialmente publicada en la revista Universe y en la colección A Saucer of Loneliness, se muestran alienígenas homosexuales fugitivos y su amor no correspondido (y tabú) por algún humano. El lema de la portada de Universe era "His most daring story", su historia más atrevida;Ruminations on The World Well Lost el tratamiento tan sensible que hace de la homosexualidad fue inusual en las publicaciones de ciencia ficción de esta época y es considerado actualmente un hito. Eric Garber, Lyn Paleo Uranian Worlds: A Guide to Alternative Sexuality in Science Fiction, Fantasy, and Horror, p 130, G K Hall: 1983 ISBN 978-0816118328 Según una anécdota contada por Samuel R. Delany, en un principio, cuando Sturgeon presentó su historia, su editor no sólo la rechazó, sino que telefoneó a todos los demás editores para que también la rechazaran.Samuel R. Delany, Introduction to Uranian Worlds: A Guide to Alternative Sexuality in Science Fiction, Fantasy, and Horror, p xviii, Ed. Eric Garber, Lyn Paleo G K Hall: 1983 ISBN 978-0816118328
Sturgeon escribiría más tarde Affair with a Green Monkey, que examinaba el estereotipo social de los homosexuales, y en 1960 publicó Venus Plus X, en la que se describe una sociedad de un solo género y en la que la homofobia del protagonista se ve como algo negativo.
Aunque generalmente no se le considera un escritor del género como a Sturgeon, William S. Burroughs publicó en 1959 Naked Lunch, la primera de varias obras de ciencia ficción como The Nova Trilogy y The Wild Boys, en las que conectaba el consumo de drogas y la homosexualidad con las actividades antiautoritarias. El resultado fue una narrativa surrealista que sacaba la acción del género de sus mundos habituales.
Sin embargo, hasta finales de los años 1960, muy pocos escritores describieron formas de sexualidad alternativa, revisaron los papeles asignados a los géneros o indagaron abiertamente cuestiones sexuales. Entre los casos excepcionales que daban visiones de sociedades homosexuales masculinas, estas seguían siendo muy negativas. Por ejemplo, cuando el exceso de población lleva al mundo a abandonar la heterosexualidad en la historia corta de Charles Beaumont The Crooked Man (1955), inicialmente publicada en Playboy, crueles homosexuales empiezan a oprimir a la minoría heterosexual. Y en la obra de Anthony Burgess The Wanting Seed (1962) la homosexualidad era requisito obligatorio para obtener un empleo de la administración, como parte de un estado antinatural y violento que promovía la caída del mundo natural y el estado de guerra.
Era de la nueva ola (años 1960-70)