La cultura tumaco-la tolita o cultura tulato, también conocida como cultura tumaco en Colombia o como cultura tolita en Ecuador es una cultura arqueológica que habitó la costa del norte de Ecuador y la costa sur de Colombia en tiempos precolombinos. Toma su nombre de los dos sitios arqueológicos más representativos de la cultura, la isla del Morro en la ciudad de Tumaco y la isla de la Tolita. Destacó por la construcción de montículos de tierra conocidos como tolas, la artesanía en cerámica y sobre todo la artesanía en metal, ya que sus artesanos manejaron el oro con gran destreza y también fueron los primeros en el mundo que trabajaron el platino.
Clima y geografía izquierda|miniaturadeimagen|Paisaje del bajo río Mira. La cultura tumaco-la tolita vivió en las costas de la actual provincia de Esmeraldas en Ecuador, y su territorio se extendió tan al norte como hasta Buenaventura, en Colombia. La región es cálida, con temperaturas medias entre 27 o 28 °C, y el paisaje está dominado por grandes y fértiles llanuras cubiertas por la selva húmeda tropical, mientras que el litoral esta cubierto por manglares. Hay abundantes ríos en la zona, como el río Cayapas, el Mataje, el Mira, el Patía, etc. La gran cantidad de ríos y el acceso al mar proveyeron a tumaco-la tolita de excelentes vías de comunicación con las regiones andinas.
Historia
Los orígenes de la cultura tumaco se remontan a los primeros pobladores conocidos de la región, que pertenecieron a la cultura Chorrera. Llegaron a principios del primer milenio antes de cristo, y se asentaron en la isla de La Tolita para el 600 a.C. La cultura de estos se transformó lentamente con el paso del tiempo y se volvió cada vez más regional, para el 350 a.C. su cultura ya se había convertido en lo que se conoce como tumaco-la tolita. Algunos investigadores piensan que hubo grandes migraciones desde Mesoamérica que influenciaron los orígenes de la cultura tolita, aunque esta hipótesis no se ha demostrado.
La cultura tolita existió en su máximo esplendor por más o menos 700 años, tras los cuales ocurrieron nuevas transformaciones culturales que llevaron a su desaparición. Estos cambios se evidencian por la aparición de la fase cultural El Morro en la zona de Tumaco (al rededor del 350 d.C.), la cual se caracterizó por un estilo de cerámica totalmente distinto, y por el abandono de la isla de la Tolita en el 400 d.C. La región pasó por un período de despoblamiento gradual entre el 500 y el 700 d.C. Sus causas son desconocidas.
Redescubrimiento, saqueo e investigación izquierda|miniaturadeimagen|El arqueólogo Marshall H. Saville fue uno de los primeros en estudiar la isla de La Tolita. Los primeros estudios arqueológicos de la cultura tumaco-la tolita fueron llevados a cabo por arqueólogos extranjeros. El primero de ellos fue el estadounidense Marshall Saville, quien visitó la isla de la Tolita y zonas aledañas de Esmeraldas y Nariño guiado por las noticias de los increíbles ajuares de oro que allí se descubrían, publicó los resultados de su investigación en 1910, usando ya el nombre de cultura tolita. Como consecuencia, los artefactos de oro y platino de la tolita se volvieron muy populares en museos de todo el mundo. El arqueólogo alemán Max Uhle visitó la isla en 1925 y realizó los primeros mapas del lugar, en los cuales se pueden observar las tolas que dan su nombre a la isla.
En estadounidense John Rowe y el colombiano Julio César Cubillos llevaron a cabo los primeros trabajos sobre esta cultura en Colombia (en 1949 y 1955 respectivamente), utilizando ya el nombre de cultura tumaco, a pesar de que ambos sabían que la misma era llamada cultura tolita al otro lado de la frontera. El austríaco Gerardo Reichel-Dolmatoff realizó los primeros estudios de Carbono 14 en el lado colombiano, mientras que la estadounidense Betty Meggers inició la tarea de la periodización cronológica de la esta cultura en el lado Ecuatoriano en 1966.
Estos primeros investigadores estuvieron muy influenciados por la teoría difusionista, la cual proponía la existencia de zonas nucleares de alta cultura, desde las cuales esta se difundía hacia zonas periféricas. Ellos consideraron que tumaco-la tolita se trataba de una zona periférica, motivo por el cual Max Uhle propuso la teoría de las culturas mayoides, la cual decía que el origen y todos los cambios sociales de la cultura tolita a través del tiempo se debían a distintas olas de migrantes venidos desde Mesoamérica. miniaturadeimagen|El Sol de Oro Tolita en el Logotipo del Banco Central del Ecuador. La región tumaco-la tolita se convirtió en un lugar muy atractivo para estudiosos, pero también para buscadores de oro, quienes saquearon sistemáticamente gran cantidad de tumbas en busca de objetos de metal precioso para fundirlo posteriormente y convertirlo en lingotes. Entre los principales compradores del oro proveniente de la región estaban el Banco de la República de Colombia y el Banco Central del Ecuador, los cuales buscaban aumentar sus reservas de oro. Estos mismos bancos se encargaron de la creación del Museo del Oro y del Museo del Banco Central en Colombia y Ecuador respectivamente con el fin de proteger las piezas más sobresalientes. El Banco Central del Ecuador incluso adoptaría una pieza de presunto origen tolita como su logotipo, el llamado Sol de Oro del Banco Central.
En las décadas que siguieron se realizaron estudios más exhaustivos sobre esta cultura, aunque estos estuvieron muy marcados por la influencia de la frontera internacional que divide los territorios tumaco-la tolita. Algunos de los trabajos más importantes son las excavaciones de Francisco Valdez en la isla de la Tolita, las de José Alcina Franch en la provincia de Esmeraldas, las de Jean François Bouchard y las de Diogenes Patiño en la región de Tumaco o el extenso estudio de la iconografía tolita de María Fernanda Ugalde.
Arte y artesanía De los restos de la cultura material de tumaco-la tolita destaca la metalurgia y la alfarería, aunque también hay evidencias de uso de piedra, concha, cuerno, hueso, madera, cestería, textiles, plumas, etc.
Metalurgia miniaturadeimagen|Máscara de oro con ojos y dientes de platino en el Museo Nacional del Ecuador. Los artesanos de la cultura tumaco trabajaron muy hábilmente el oro, el platino y la tumbaga (nombre con el que se conoce a la aleación oro y cobre) . Utilizaron estos metales principalmente para la fabricación de objetos artísticos. Se hicieron gran cantidad de máscaras metálicas y ornamentos corporales como cuentas, anillos, diademas, brazaletes, incrustaciones dentales e incluso hilos de oro para decorar la ropa. Aunque también se hicieron algunas herramientas de cobre como cinceles, pinzas, agujas, alfileres, anzuelos, etc.
Las evidencias más tempranas del uso de metales en la región provienen del sitio arqueológico llamado Las Balsas, cerca de la isla de la Tolita. Allí se encontró una lámina de oro fechada entre el 915 y el Los artesanos de la cultura tolita fueron los primeros del mundo en trabajar el platino, por lo menos 1 400 años antes que los herreros europeos, quienes no utilizaron este metal hasta el . El platino tiene una temperatura de fundición muy elevada, la cual no se logró conseguir hasta la revolución industrial, por lo que los herreros tolita tuvieron que desarrollar técnicas para trabajar el metal sin fundirlo. Una de ellas es la llamada sinterización, que consiste en mezclar polvo de platino en oro o plata. Usaron intencionalmente el contraste del color blanco del platino con el amarillo del oro para crear piezas de múltiples colores.
La producción metalúrgica de la cultura Tumaco-La Tolita se desarrolló durante el período de Desarrollo Regional, aproximadamente entre el 600 a. C. y el 300 d. C., en la costa comprendida entre Esmeraldas - Ecuador, y Buenaventura - Colombia. Para el procesamiento de los metales se emplearon crisoles cerámicos y toberas, utilizadas para dirigir aire hacia el fuego y elevar la temperatura de combustión. El oro y el platino podían ser trabajados tanto en frío como en caliente.
Los análisis arqueo metalúrgicos de diversos objetos han identificado técnicas como la elaboración de alambre rectangular muy fino, la construcción de piezas bimetálicas de tumbaga, la fabricación de pequeñas esferas de plomo recubiertas o incrustadas con platino, así como procedimientos de soldadura, granulación, sinterización y revestimiento de platino sobre oro. Estas técnicas permitieron fabricar objetos compuestos de oro y platino sin necesidad de fundir completamente el platino, cuyo punto de fusión es superior al del oro. izquierda|miniaturadeimagen|El llamado Picasso Tolita es una de las esculturas de cerámica más famosas de tumaco-La Tolita. MuNa, Quito.
Alfarería miniaturadeimagen|Alcarraza zoomorfa. La cerámica se empleó en la fabricación de vasijas de diferentes formas y con diferentes utilidades. Las más comunes son alcarrazas, vasijas globulares, vasos, cuencos y platos, estas dos últimas formas se suelen presentar como vasijas trípodes. Aunque también se hicieron herramientas en cerámica, como volantes de husos para hilar y ralladores. La alfarería tolita fue abundantemente decorada, siendo muy común la pintura roja, que en ocasiones se combinó con blanco, naranja, crema, café o negro. También se utilizaron otras técnicas decorativas como la pintura negativa o las incisiones con motivos geométricos.
Se hicieron gran cantidad de figurillas de cerámica, las hay humanas, animales e híbridas. Las figurillas humanoides visten atuendos y adornos corporales y llevan instrumentos musicales, algunas representan ancianos y personas enfermas y otras parecen tener cráneos deformados artificialmente. Las figurillas animales representan a gran variedad de especies; peces, mamíferos, reptiles, aves, etc. Y las figurillas híbridas representan la mezcla entre animales y humanos, una de las combinaciones más comunes es el hombre jaguar. miniaturadeimagen|Rallador con incrustaciones de piedra.|izquierda
Piedra La piedra escasea en los lugares ocupados por la cultura tumaco-la tolita, así que materiales como el basalto y la andesita tuvieron que ser importados desde las zonas de piedemonte. El estudio de artefactos de obsidiana tolita ha demostrado que esta piedra se traía desde las canteras de Mullumica, cercanas a la actual ciudad de Quito, ubicada en lo alto de la cordillera de los Andes.
Los materiales líticos se utilizaron principalmente para la fabricación de herramientas y utensilios como metates y sus respectivas manos de moler, hachas de piedra pulida, pesas para redes de pesca, etc. En algunos ralladores de cerámica se incrustaron piedras pequeñas para crear las superficies rugosas requeridas para rallar. También se han encontrado lascas de basalto, obsidiana, chert y limonita que sirvieron como raspadores, navajas o cuchillos.
Otros Materiales miniaturadeimagen|Escultura en hueso tumaco en el Museo Metropolitano de Arte. Hay evidencias del uso del hueso y del asta de venado para hacer herramientas (como agujas, alfileres, punzones, etc.) y artesanías (como estatuillas y flautas). En ocasiones se colocaron incrustaciones de conchas de Spondylus y Madreperla.
Es de suponer que se utilizó una gran gama de materiales orgánicos que no han sobrevivido hasta el día de hoy debido a la descomposición, pero sabemos de ellos gracias a algunas fuentes indirectas que indican su uso. Entre estos se encuentra la madera para la fabricación de canoas y el bahareque para la construcción de casas, los cuales han sido representados en esculturas de cerámica.
Ingeniería y arquitectura
Canales, camellones y caminos