Osorno es una ciudad y comuna de la zona sur de Chile, capital de la provincia de Osorno, en la Región de Los Lagos.

Está unida al resto del país por la Ruta 5 Sur, estando ubicada a 917,8 km al sur de Santiago, y 244 km al oeste de la ciudad argentina de San Carlos de Bariloche —a la cual está unida a través de la Ruta CH-215—. Se ubica entre dos capitales regionales: Valdivia — 109 km al norte— y Puerto Montt —113 km al sur—.

Osorno fue fundada en 1558 por los conquistadores españoles, a partir de una estructura y organización según el modelo de Ciudad colonial española. Posteriormente fue una de las siete ciudades destruidas tras la gran rebelión mapuche de 1598. Después de casi dos siglos abandonada, se refundó y repobló el año 1793, pero fueron los colonos alemanes y austrohúngaros los que dieron finalmente un impulso económico a la ciudad y sus alrededores, para convertirla en el centro de ganadería bovina a nivel nacional desde mediados del siglo XIX. A estos inmigrantes le siguieron españoles (vascos), suizos, franceses, italianos, ingleses, daneses y árabes, que junto a la población criolla y mestiza hicieron crecer la ciudad y los alrededores en población.

Historia

Prehistoria y periodo prehispánico Los primeros vestigios de presencia humana en la zona fueron hallados en el sitio arqueológico Pilauco Bajo; restos por lo menos con 12 500 años de antigüedad. Grupos humanos coexistieron con fauna y megafauna actualmente extinta, los cuales presentaban una organización socioeconómica de bandas dedicadas a la caza y recolección.

Posteriormente, el primer desarrollo alfarero en la zona corresponde a la cultura del Complejo Pitrén, con fechas entre el 300 y 1200 d.C., quienes ocuparon el área comprendida entre el río Biobío y el seno de Reloncaví, desde la cordillera de los Andes hasta el océano Pacífico.Transelec. Anexo n.º 5: Informe de prospección arqueológica - "Subestación Seccionadora Rahue 220 KV" Santiago. 2012

En el tiempo de la invasión española, el área estaba poblada por el pueblo mapuche "huilliche" (sureño), el único pueblo originario en la zona en dicho entonces.

Período de la conquista hasta la colonia Fundación y destrucción de la ciudad izquierda|miniaturadeimagen|400x400px|García Hurtado de Mendoza y Manríquez, fundador de la ciudad de Osorno A la llegada de los españoles, originalmente se planeaba fundar una ciudad en la zona, bajo el gobierno de Pedro de Valdivia por su compañero de conquista, el teniente general Francisco de Villagra en el año 1553; en el lugar donde se encontraba la aldea indígena Chawrakawiñ (en mapudungun: «caví de la chaura»), bajo el nombre de Santa Marina de Gaete, en honor a la esposa de Valdivia. Sin embargo, la muerte de Valdivia impidió la realización de este plan cuando estaba a punto de concretarse.

En 1557 llega a Chile el joven gobernador García Hurtado de Mendoza y Manríquez, quien luego de repoblar Concepción y fundar la ciudad de Cañete, partió rumbo al sur acompañado de unos 150 a 200 soldados, entre los que se contaba el poeta Alonso de Ercilla —futuro autor del poema épico La Araucana—. El 27 de marzo de 1558; el gobernador García Hurtado de Mendoza finalmente funda una ciudad en la zona, con el nombre de «Villa de San Mateo de Osorno», en honor a su abuelo, el conde de la localidad española de Osorno.

Para la administración de la ciudad, fue designado primer corregidor y teniente de gobernador el licenciado Alonso Ortiz Gutiérres de Cervantes, alcaldes ordinarios Diego Ortiz Nieto de Gaete y Francisco Santisteban, y a Pedro Olmos de Ayala se le designó diputado para señalar los solares de los vecinos.Fundación de ciudades en el reino de Chile; Edberto Oscar Acevedo, Sergio Fernández Larraín; Academia Chilena de la Historia, 1986. Pág. 26. La villa es situada en la confluencia del río Las Canoas (actual río Rahue) con el río Damas. La primera población era de unos 60 españoles, y algunos indígenas. En el área vivían en la época unas 80 000 personas nativas. Durante estos años los españoles de la ciudad mantuvieron estrechas relaciones con los españoles de las islas de Chiloé, y Osorno llegó a ser considerada la segunda ciudad más importante de Chile, rivalizando en población a Santiago.

El 16 de diciembre de 1575 Osorno fue severamente dañada por el terremoto de 1575.

Producto del alzamiento indígena de 1598, y la batalla de Curalaba, la ciudad posteriormente fue cercada por los indígenas huilliches y destruida en 1604. Con ello desapareció el Corregimiento de Osorno. La mayor parte de población española huyó a Chiloé por tierra, acompañados por indígenas que no se habían rebelado, y que por este servicio fueron recompensados con el derecho a portar armas, que desde entonces constituyeron las fuerzas de «reyunos», acantonadas en Calbuco.

Periodo de dominio Mapuche (Huilliche) pre-refundación de la ciudad

El territorio, que antes habla sido el de la jurisdicción de Osorno, pertenecía al gobierno de Chiloé y al gobierno de Valdivia (cuyo enclave fue refundado); sin embargo, ningunos de ellos tenían presencia real en él, salvo los fuertes chilotes en el extremo sur continental del territorio huilliche. Al sur del río Bueno no había población española ni en el interior ni en la costa; por lo que en esa época en ambos gobiernos (Chiloé y Valdivia) solo se tenía una vaga idea de las «naciones de indios» que habitaban los llanos de Osorno y los parajes cordilleranos. Debido a ello, incluso hasta 1790 el territorio fue una frontera cerrada en torno a la cual circulaban leyendas tales como la de la ciudad de los Césares, llamados en la zona «osornenses». Así, el antiguo emplazamiento de la ciudad fue recuperado como territorio de los grupos mapuche huilliche denominados chauracagüines o también osornenses —los cuales eran considerados como «feroces» enemigos», era desconocido en esa época, pero siempre la antigua ciudad fue recordaba por tradición oral, principalmente por los chilotes; los españoles siempre pensaron que los huilliches ocultaban recelosos las ruinas de Osorno.María Ximena Urbina Carrasco. La Frontera “De Arriba” Chilena y el camino de Chiloé a Valdivia. Temas Americanistas n.º 18. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Los españoles mantuvieron solo una presencia esporádica en la zona, y a pesar de que desde la plaza de Valdivia era más fácil el acceso hacia sus ruinas de la ciudad, fueron los españoles de Chiloé los que durante buena parte del siglo XVII mantuvieron mayor contacto con este territorio por medio de malocas esclavistas (apoyados por los indios canas, que también eran huilliches descendientes de los huilliches de los llanos de Osorno, y que juntos con sus encomenderos habían huido a Chiloé), malocas que justificaban; ya que los habitantes de Chiloé siempre vieron esta zona como una tierra por «pacificar» y recuperar, por estar dentro de su jurisdicción. Como consecuencia de estas malocas, los huilliches terminaron por abandonar los terrenos vecinos a los fuertes chilotes, de tal manera que en el siglo XVIII se consideraba deshabitado el territorio boscoso que mira a Chiloé e incluso poco poblados a los llanos de Osorno. Las campeadas chilotas que buscaban venganza y esclavos para restaurar el honor del revés sufrido por el abandono de la ciudad de Osorno solo terminarían por orden de la Capitanía General de Chile.

A lo largo del siglo XVIII existieron numerosas peticiones del cabildo de Castro para la recuperación del área de Osorno, quienes pretendían recuperar para su beneficio a las provechosas tierras osorninas, aptas para la labranza y la ganadería, además de las minas y lavaderos de oro presentes en la zona. Así, desde los llanos de Osorno se podría dar apoyo cercano a los enclaves de Chiloé y Valdivia, mitigando de esta forma la dependencia de los barcos provenientes del Callao con los productos indispensables, abriendo así un mercado efectivo para los chilotes. Igualmente se podría así reducir el excesivo número de habitantes presentes en el terreno habitable en esa época en el archipiélago.

Refundación de la ciudad izquierda|border|180px|thumb|Ambrosio O'Higgins, Impulsor de la refundación de la ciudad de Osorno

Solo aproximadamente 190 años después, la refundación de Osorno sería posible como consecuencia del proceso de construcción del Camino Real. En los inicios, el trazado fue llevado a cabo oficialmente por el gobernador de Chiloé Francisco Hurtado, y extraoficialmente por Mariano Pusterla, gobernador de Valdivia.

Hurtado consideraba que en el proceso se debería tomar inmediatamente posesión de las ruinas de la ciudad, y una vez tomadas, se debería construir allí una fortaleza apoyada por uno o dos fuertes más para controlar toda el área y mantener sujetos a los naturales. Con Osorno guarnecido le parecía que con seguridad se “destruirían absolutamente todos los indios del reino de Chile y pampas de Buenos Aires, obligándolos a humillarse” En cambio el método pacífico del gobernador de Valdivia no contempló “en ese momento” tomar posesión de las ruinas de Osorno ni la construcción de fuertes, es decir, no asentar la presencia española en las ruinas de la ciudad; ya que recuperarla, decía Pusterla, sería provocar a los indios, que siempre habían ocultado las ruinas de la ciudad.

La expedición ordenada por Hurtado salió desde Maullín en mayo de 1787, y con la ayuda del plano, luego de dos meses lograron encontrar el antiguo sendero y avanzar por él despejándolo, y a improviso en terrenos llanos. Subieron a los árboles para informarse de su situación y desde allí reconocieron Osorno. Sin embargo, al ser llamado Hurtado a declarar a Lima por su actuación en el gobierno, su plan se abortó para siempre. Su sucesor interino, Francisco Garós no continuó lo hecho por Hurtado, y actuó según el plan que sobre la marcha ya llevaba Pusterla, apoyado por Ambrosio O'Higgins y Vicente Lizama.

Finalmente, Mariano Pusterla, lograría el Tratado de Paz de Río Bueno realizado el 24 de febrero de 1789, a orillas del río Bueno, por representantes huilliches junto a autoridades de la Corona española. Los huilliches ofrecerían por su parte permitir a los españoles ocupar las ruinas de Osorno.Quiroz, Daniel. “El repartimiento de Cunco y los Cuncos en el siglo XVII”, Boletín Municipal de Osorno n.º 1, pp. 110-112. 1995

Posteriormente, producto del alzamiento huilliche de río Bueno, el 20 de septiembre de 1792 Ambrosio O'Higgins —al ver que falla el planteamiento pacifista de Mariano Pusterla— ordena a Tomás de Figueroa tomar finalmente posesión de las ruinas de Osorno el 22 de noviembre de 1792; y se dispuso la construcción del Fuerte Reina Luisa a orillas del río de Las Canoas (río Rahue) para protegerse de un eventual ataque de piratas o de los huilliches.

Al año siguiente es celebrado el Parlamento de Las Canoas en las orillas del río Rahue, en el valle e inmediaciones de los restos de la antigua ciudad de Osorno.

Desde su promoción —a fines de 1787— al cargo de gobernador de Chile, Ambrosio O'Higgins puso todo su empeño en obtener primero la autorización y apoyo del rey Carlos IV para repoblar Osorno, por lo cual el gobernador le expuso al monarca español la grave situación producida en el alzamiento de río Bueno, y lo informó del descubrimiento de las ruinas de Osorno; y a partir de ello su propósito de restablecer esta antigua ciudad destruida. Autorización obtenida en La Real Cédula de 7 de diciembre de 1793.

El gobernador asumía la importancia enorme que ofrecía la existencia de la ciudad de Osorno para la seguridad y abastecimiento de toda la región comprendida entre Valdivia y Chiloé a través de la ruta terrestre del Camino Real. La ciudad era absolutamente necesaria, no solo para servir de lazo de unión terrestre entre las plazas de Valdivia y Chiloé, sino como lugar de producción y abastecimiento de la región.