thumb|300px|right|Computación en la nube, o «la nube» La computación en la nube (del inglés cloud computing), conocida también como servicios en la nube, informática en la nube, nube de cómputo o simplemente «la nube», es el uso de una red de servidores remotos conectados a internet para almacenar, administrar y procesar datos, servidores, bases de datos, redes y software. En lugar de depender de un servicio físico instalado, se tiene acceso a una estructura donde el software y el hardware están virtualmente integrados.
Introducción La computación en la nube es la disponibilidad a pedido de los recursos del sistema informático, especialmente el almacenamiento de datos y la capacidad de cómputo, sin una gestión activa directa por parte del usuario. El término se usa generalmente para describir los centros de datos disponibles desde cualquier lugar para muchos usuarios a través de Internet desde cualquier dispositivo móvil o fijo.
A menudo, el término «computación en la nube» se lo relaciona con una reducción de costos, disminución de vulnerabilidades y garantía de disponibilidad. Asimismo, la computación en la nube se la relaciona con un modelo de pago por uso. No obstante, el concepto de pago no puede ser solo relacionado con erogación económica dado que solo se aplica en caso de proveedores externos y, en muchos casos, hace referencia a poder medir el consumo que se imputa a los diferentes centros de costos de la propia empresa.
La computación en la nube es un nuevo modelo de prestación de servicios tecnológicos que impacta, sin lugar a dudas, en diversos negocios. Este modelo se apoya en infraestructuras tecnológicas dinámicas, caracterizadas por la virtualización de recursos, un alto grado de automatización y una elevada capacidad de adaptación para atender demandas variables.
El concepto de «nube informática» es muy amplio, y abarca casi todos los posibles tipo de servicio en línea, pero cuando las empresas predican ofrecer un utilitario alojado en la nube, por lo general se refieren a alguna de estas tres modalidades: el software como servicio (SaaS, por sus siglas en inglés), plataforma como servicio (PaaS) e infraestructura como servicio (IaaS).
El software como servicio es un modelo de distribución de software en el que las aplicaciones están alojadas por una compañía o proveedor de servicio y puestas a disposición de los usuarios a través de una red, generalmente internet. La plataforma como servicio es un conjunto de utilitarios para abastecer al usuario de sistemas operativos y servicios asociados a través de Internet sin necesidad de descargas o instalación alguna. Infraestructura como servicio se refiere a la externalización de los equipos utilizados para apoyar las operaciones, incluido el almacenamiento, hardware, servidores y componentes de red.
En los últimos años, los procesos relacionados con la internacionalización y la deslocalización de las grandes compañías —muchas de ellas transnacionales— han hecho que sus requerimientos de procesamiento informático crezcan a un ritmo considerablemente mayor que la capacidad de cálculo que podían ofrecer los ordenadores personales disponibles. Como resultado, y junto con otros factores, se ha producido una importante transformación en las arquitecturas de cómputo, caracterizada principalmente por la ejecución paralela de distintos procesos en numerosos equipos informáticos.
Uno de los temas más abordados en la actualidad es el “cloud computing”, o en español, “computación en la nube” —también conocida como “nube TIC”—. Plataformas de redes sociales como Facebook y MySpace, así como servicios de correo electrónico basados en la web, como el popular Gmail de Google, hacen uso de esta tecnología. Además, numerosos foros, blogs, noticias y conferencias de distintos ámbitos hacen referencia a este tema, evidenciando el gran interés que despierta.
Los servicios proporcionados a través de la nube pueden clasificarse en infraestructuras (Infrastructure as a Service), plataformas de desarrollo (Platform as a Service), aplicaciones (Software as a Service) y, finalmente, procesos de negocio (Process as a Service).
Esto genera una nueva opción en la manera en que operan las empresas, ya que al no estar limitadas por sistemas operativos específicos, se amplían las posibilidades al momento de tomar decisiones vinculadas con las tecnologías de la información (TI). Además, facilita la movilidad de los empleados al permitirles acceder a la información desde cualquier lugar con acceso a internet y centralizar los recursos de la organización en sus factores clave de éxito, sin tener que preocuparse por el mantenimiento de sus sistemas de información, tanto de hardware como de software, al delegar esta responsabilidad en proveedores externos de soluciones tecnológicas.
Por ello, se propone el uso de la computación en la nube como un modelo de negocio en el que, al pagar únicamente por el servicio utilizado, se optimizan los gastos en TIC. Esto permite que los recursos financieros y de personal se concentren en el núcleo del negocio, convirtiéndose en un elemento que favorece la creación y el mantenimiento de las empresas. Además, reduce la inversión inicial necesaria para poner en marcha la empresa, al tiempo que ofrece una infraestructura sólida y confiable para la gestión de la información, adaptada a las necesidades básicas de manejo de datos, ya que únicamente se requieren computadoras con características estándar y conexión a internet para utilizar los programas necesarios.
Comienzos El concepto de la computación en la nube empezó en proveedores de servicio de Internet a gran escala, como Google (Google Cloud Services), Amazon AWS (2006), Microsoft (Microsoft Azure) o Alibaba Cloud y otros que construyeron su propia infraestructura. De entre todos ellos emergió una arquitectura: un sistema de recursos distribuidos horizontalmente, introducidos como servicios virtuales de TI escalados masivamente y manejados como recursos configurados y mancomunados de manera continua. Este modelo de arquitectura fue inmortalizado por George Gilder en su artículo de octubre de 2006 en la revista Wired titulado Las fábricas de información. Las granjas de servidores, sobre las que escribió Gilder, eran similares en su arquitectura a la computación en malla, pero mientras que las redes se utilizan para aplicaciones de procesamiento técnico débilmente acoplados, un sistema compuesto de subsistemas con cierta autonomía de acción, que mantienen una interrelación continua entre ellos, este nuevo modelo de nube se estaba aplicando a los servicios de internet.«¿Cómo empezó el Cómputo Cloud?»
Fundamentos El concepto fundamental de la entrega de los recursos informáticos a través de una red global tiene sus raíces en los años sesenta. La idea de una «red de computadoras intergaláctica» la introdujo en los años sesenta JCR Licklider, cuya visión era que todo el mundo pudiese estar interconectado y poder acceder a los programas y datos desde cualquier lugar. Según Margaret Lewis, directora de mercadotecnia de producto de AMD, «es una visión que se parece mucho a lo que llamamos computación en la nube».
Otros expertos atribuyen el concepto científico de la computación en nube a John McCarthy, quien propuso la idea de la computación como un servicio público, de forma similar a las empresas de servicios que se remontan a los años sesenta. En 1960 dijo: «algún día la computación podrá ser organizada como un servicio público».Charla sobre cloud computing
Desde los años sesenta, la computación en la nube se ha desarrollado a lo largo de una serie de líneas. La Web 2.0 es la evolución más reciente. Sin embargo, como Internet no empezó a ofrecer ancho de banda significativo hasta los años noventa, la computación en la nube ha sufrido algo así como un desarrollo tardío. Uno de los primeros hitos de la computación en nube es la llegada de Salesforce.com en 1999, que fue pionera en el concepto de la entrega de aplicaciones empresariales a través de una página web simple. La firma de servicios allanó el camino para que tanto especialistas como empresas tradicionales de software pudiesen publicar sus aplicaciones a través de Internet.
El siguiente desarrollo fue Amazon Web Services en 2002, que prevé un conjunto de servicios basados en la nube, incluyendo almacenamiento, computación e incluso la inteligencia humana a través del Amazon Mechanical Turk. Posteriormente en 2006, Amazon lanzó su Elastic Compute Cloud (EC2) como un servicio comercial que permite a las pequeñas empresas y los particulares alquilar equipos en los que se ejecuten sus propias aplicaciones informáticas.
«Amazon EC2/S3 fue la primera que ofreció servicios de infraestructura en la nube totalmente accesibles», según Jeremy Allaire, CEO de Brightcove, que proporciona su plataforma SaaS de vídeo en línea a las estaciones de televisión de Reino Unido y periódicos.
George Gilder dijo en 2006: "El PC de escritorio está muerto. Bienvenido a la nube de Internet, donde un número enorme de instalaciones en todo el planeta almacenarán todos los datos que usted podrá usar alguna vez en su vida".
Otro hito importante se produjo en 2009, cuando Google y otros empezaron a ofrecer aplicaciones basadas en navegador. «La contribución más importante a la computación en nube ha sido la aparición de "aplicaciones asesinas" de los gigantes de tecnología como Microsoft y Google. Cuando dichas compañías llevan a cabo sus servicios de una manera que resulta segura y sencilla para el consumidor, el efecto "pasar la pelota" en sí crea un sentimiento de mayor aceptación de los servicios online», según Dan Germain, jefe de la oficina de tecnología en IT proveedor de servicios Cobweb Solutions.
Otro de los factores clave que han permitido evolucionar a la computación en la nube han sido, según el pionero en computación en la nube británico Jamie Turner, las tecnologías de virtualización, el desarrollo del universal de alta velocidad de ancho de banda y normas universales de interoperabilidad de software. Turner añadió: «A medida que la computación en nube se extiende, su alcance va más allá de un puñado de usuarios de Google Docs. Solo podemos empezar a imaginar su ámbito de aplicación y alcance. Casi cualquier cosa puede ser utilizada en la nube».
Características Existen varias características de la computación en la nube, y según el autor o la fuente pueden variar. Por ejemplo la NIST especifica que existen características esenciales de una nube:
Autoservicio bajo demanda: un consumidor puede aprovisionar por sus propios medios capacidades informáticas, como cómputo, almacenamiento y redes, en forma automática sin requerir la interacción humana del proveedor de servicios. Acceso amplio y ubícuo a toda la red: todas las capacidades están disponibles a través de la red y se accede a ellas a través de mecanismos estándares y plataformas heterogéneas como por ejemplo: teléfonos móviles, tabletas, computadoras portátiles y estaciones de trabajo. Ubicación transparente y agrupación de recursos: los recursos informáticos del proveedor de servicios se agrupan para brindar servicio a múltiples consumidores, con diferentes recursos físicos virtualizados que se asignan y reasignan dinámicamente de acuerdo con la demanda. Existe una sensación de independencia de ubicación en el sentido de que el cliente generalmente no tiene control o conocimiento sobre la ubicación exacta de los recursos proporcionados, pero puede especificar la ubicación en un nivel más alto de abstracción (por ejemplo, país, estado o centro de datos). Ejemplos de recursos: almacenamiento, procesamiento, memoria y ancho de banda de red. Rápida elasticidad: los recursos se pueden aprovisionar y liberar rápidamente según la demanda. Para el consumidor, las capacidades disponibles para el aprovisionamiento a menudo parecen ser ilimitadas y pueden ser apropiadas en cualquier cantidad en cualquier momento.