La Rábita es una localidad y pedanía española perteneciente al municipio de Albuñol, en la provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía. Está situada en la parte oriental de la comarca de la Costa Granadina. A cuatro kilómetros del límite con la provincia de Almería, cerca de esta localidad se encuentran los núcleos de El Pozuelo y Los Castillas.
Historia La Rábita debe su nombre a la construcción del ribat o fortaleza-monasterio, ya que en la época del reino nazarí de Granada esta población se constituyó como punto estratégico de defensa en la costa. En los alrededores del castillo fue conformándose y creciendo la población de La Rábita. En el se construyeron las Torres Vigía de Punta Negra, la Rábita y Huarea, con lo cual la defensa marítima de esta población quedó fortalecida y ampliada.
La primera referencia que encontramos del enclave de La Rábita es en la carta cartográfica de Angelino Dulcert en el año 1339, con el nombre de Bognoz.
La Rábita también fue un municipio independiente de Albuñol a partir de 1843 compuesto por los núcleos de La Rábita, El Pozuelo, los cortijos de Huarea, del Haza Mora y Chilches.
Durante la mitad del vivió su época de máximo esplendor debido a que se convirtió en uno de los puertos más importantes de La Alpujarra. Su economía estaba basada en la pesca, a la que había destinados diez barcos palangreros y siete barcas navegas, así como cuarenta y tres barcos de transportes para el cabotaje, con ciento veinte embarcaciones matriculadas al inmediato mando de un ayudante militar de marina se desarrolló un importante comercio donde se importa por el puerto, arroz, bacalao y toda clase de granos, maderas y carbón de piedra; exportándose vino, pasa, almendra, higos, habichuelas y castañas, que eran las producciones de los pueblos inmediatos.
En el año 1845, el municipio de La Rábita se suprimió por el Ayuntamiento de Albuñol, agregándose de nuevo a este, quedando en La Rábita un alcalde pedáneo hasta el día de hoy.
En 1973 se produjeron las inundaciones del , que arrasaron La Rábita completamente produciéndose un punto de inflexión en la historia, economía, demografía y fisionomía de la localidad.
La economía está basada principalmente en la agricultura y en el sector servicios, aunque algunas familias aún viven de la pesca.
Desde la construcción del primer ribat hasta el día de hoy, el núcleo costero de La Rábita ha crecido tanto que se le considera la capital oriental de la Costa Granadina.
Inundaciones de 1879 y 1973 El 29 de octubre de 1879 se presentó una gran tormenta con la que la rambla iba llena de agua. Algunos de los vecinos de La Rábita salieron como de costumbre a coger lo que arrastraba la rambla de palos, álamos, etc.
En la zona de Vista Alegre, se encontraba Juan Morales Ortega, de 34 años de edad vecino del Cortijo Bajo. Juan Morales había estado labrando con sus mulos la tierra de D. Pedro Muñoz, cuya faena se suspendió por la lluvia y se puso a observar la caudalosa rivera de la rambla.
A uno de La Rábita que le llamaban de apodo “Tormento” se encontraba cogiendo palos y fue envuelto por el fango y arrastrado por la corriente de agua. Los vecinos de La Rábita que se encontraban en el murallón comenzaron a gritar y Juan Morales se percató y decidió meterse en la rambla para auxiliarlo y ambos desaparecieron en la cantidad de agua que llevaba el cauce.
El Gobierno premió con mil pesetas el arrojo de Juan por el intento de salvar a “el Tormento”, que los cobró su viuda Encarnación Moreno López.
Las inundaciones ocurridas en octubre de 1973 pueden considerarse como las más importantes del . Entre los días 17 y 19 de octubre se produjeron riadas catastróficas en el sureste de la península ibérica, que afectaron a las provincias de Granada, Murcia y Almería. Afectando de forma muy intensa al municipio de Albuñol y con unas consecuencias muy dramáticas para el costero núcleo de La Rábita.
Estas riadas tuvieron su causa en las intensas precipitaciones que originó una gota fría localizada en el borde mediterráneo suroriental. En algunos lugares la precipitación registrada superó los 600 l/m², con valores máximos localizados sobre la Sierra de la Contraviesa. En zonas como la cabecera del río Adra, la Sierra de Orce y el este de Iznalloz se recogieron entre 200 y 250 l/m².
En La Rábita aquella trágica noche tuvo lugar el taponamiento del puente, tramo de la N-340, que pasaba justo por encima del núcleo urbano. De forma que se originó una gran presa que contenía toneladas de agua, grava, fangos y multitud de restos que se habían arrastrado desde cuenca arriba. Los muros de contención que se situaban en el borde de la rambla junto al pueblo de La Rábita se rompieron debido a la presión de agua, lo que hizo que toda el agua acumulada y las toneladas de sedimento se desviaran hacia el pueblo arrasando todas las viviendas que encontraron a su paso. En el pueblo se dice que las olas de agua y fango podían medir perfectamente tres o cuatro metros de altura, convirtiéndose en la catástrofe más recordada y mencionada por los lugareños hasta la fecha. La riada afectó a 101 viviendas, de las cuales destruyó 74 llevándose la vida de más de medio centenar de personas.La Vanguardia Española, 21 de octubre de 1973
Una historia muy famosa en el pueblo y alrededores es la de una anciana y su marido que vivían en una casa al lado del cauce de la rambla. Se cuenta que la inundación se llevó toda la casa excepto un rincón de la 1ª planta donde había una silla en la que la anciana estaba sentada con su marido detrás. Este hecho conmovió a los vecinos y vecinas, ya que este hecho pudo ser causa de un "milagro".
Geografía La Rábita se sitúa al oeste de la desembocadura de la rambla de Albuñol, al oeste de los acantilados del Dragón y bajo los tajos del Puntal del Ribat.
+Límites del pueblo de La Rábita Noroeste: Norte: Los Castillas Noreste: Oeste: Melicena 75px Este: El Pozuelo Suroeste Sur: Mar Mediterráneo Sureste:
Clima El clima de La Rábita es Mediterráneo típico; de inviernos suaves y veranos cálidos. Las lluvias son escasas durante la mayor parte del año. El 27 de enero de 2005 se produjo una intensa nevada.
Paisaje Ubicada en una zona semidesértica, en la llanura de la desembocadura de la rambla de Albuñol, el paisaje de La Rábita está constituido por una matriz de vegetación donde dominan especies arbustivas como adelfa, taraje, ricino o gándul, con un estrato herbáceo principalmente dominado por espartales. Sus montañas presentan una gran erosión, pese a la que el paisaje destaca por su belleza natural e invita a pasar unos días de tranquilidad y descanso, ya sea en sus playas o gozando de los parajes montañosos mediante la práctica del turismo rural y activo. La zona costera está rodeada de acantilados formando multitud de calas de difícil acceso pero dignas de ver.
Agricultura En la agricultura, fueron gentes de La Rábita y El Pozuelo las que inventaron en torno al año 1910 el sistema de "enarenados" que permitió la eclosión de la horticultura más competitiva de Europa en el litoral granadino y almeriense. Fueron ellos los que extendieron esta técnica de superponer una capa de abono orgánico y otra de arena sobre la tierra -enarenado- con lo que se evita la evaporación excesiva en una tierra con agua escasa, se mantiene el calor en la arena, ante los fríos nocturnos, y se favorece la labranza de las plantas.
La zona montañosa está poblada de almendros y vides. En los márgenes de las ramblas, desde Albuñol hasta su desembocadura en el mar en La Rábita, se desarrolla la agricultura intensiva bajo plásitco, motor económico del pueblo. Esta se basa en la producción de productos hortofrutícolas extratempranos: habichuela, tomate, pepino, guisante, berenjena, pimiento, tirabeque, etc.
Playas y calas Playa de La Rábita
Es una larga playa de unos 800 m que alterna el turismo vacacional con el ambiente pesquero pero sin excesivas aglomeraciones. La superficie de la playa es de grava y tiene multitud de barcas pesqueras en la orilla. Las vistas a la montaña son buenas y por su ubicación está protegida de fuertes oleajes.
La playa de La Rábita está bien equipada, cuenta con aseos públicos, vigilancia de la Cruz Roja, duchas, zonas recreativas por la zona este de la playa, consta de un pequeño gimnasio en la parte central de la playa, pequeños "oasis" formados por palmeras, en temporada veraniega ubican en el mar una plataforma flotante con toboganes y trampolines en el medio de la playa a unos 60 m de la orilla, en definitiva, es un buen sitio para descansar y pasar unas muy buenas vacaciones.
Playa del Ruso Situada tras los acantilados del Dragón y el peñón del Muerto, a solo 800 metros en piragua desde el centro de La Rábita, encontramos la playa nudista del Ruso, una cala aislada totalmente virgen que posee manantiales de agua dulce en una cueva de colores amarillos y rojos que dejan car gotas de agua sobre una pila natural, cual la convierten en un espacio de alto valor ecológico.
Tiene una longitud de unos 300 metros, en el extremo oeste de la playa, las rocas poseen un marcado color dorado y verdoso que delata que sobre ellas corre agua procedente de filtraciones que se producen en la zona alta del acantilado. En realidad es otro de los manantiales que hacen de esta cala un paraíso, ya que entre las grietas de las rocas, el agua cae en forma de chorreras, de ducha con cualidades sulfurosas a temperatura de entre 25 y 30 grados.
El agua dulce es la razón por la que en este enclave hay una mayor biodiversidad que en otros puntos del litoral, y lo convierte en punto de confluencia de fauna, sobre todo aves marinas. Es habitual encontrar multitudes bandadas de gaviotas de distintas especies.
Durante el verano, la playa se convierte en destino de numerosas personas que buscan una ‘tranquila cala nudista’ en la que pasar la jornada, realizando moragas, tomando el sol o simplemente leyendo un libro entre los acantilados durante la mágica puesta de sol.
Tradicionalmente los pescadores la llamaban ‘Lance Nuevo’, pero todo el mundo la conoce como la Playa del Ruso debido a que en los años 1920, un militar ruso llamado Basilio Lukianov huyó de su país y se instaló en esta playa donde hay unas cuevas en la que vivía y construyó algunas cosas que siguen usándose hoy en día como la fuentecilla de donde sacaba el agua y el acceso serpenteante a la playa.
Playa Cala de las Gaviotas Es una playa de unos 400 metros a continuación de la del Ruso, se accede a través de un sendero bajo la N-340. Carece de servicios y equipamientos.
Playa Cala Chilches Playa de unos 800 metros bajo la N-340. Carece de servicios y equipamientos.
Cultura
Patrimonio El castillo
La Rábita nace en el momento en que se construye un ribat, una torrecilla defensiva o casa de devoción árabe y puesto de vigilancia, que se ubicaban en lugares fronterizos o de importancia estratégica consagrada a la oración y la guerra santa árabe. miniatura|Castillo de La Rábita y su entorno
Estaba habitada por monjes guerreros, los morabitos. Pero también ofrecía alojamiento y lugar de retiro a los comerciantes y derviches musulmanes alpujarreños durante la época nazarí.
En el año 1505 Luis Zapata adquirió el señorío de Albuñol a doña Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos Isabel y Fernando, y en 1508, tres años después adquirió La Rábita.
El ribat estaba en su mayor parte caído y fue demolido para construir, mandado por los Reyes Católicos, una fortificación compuesta por un torreón adecuando un recinto anexo a la torre en el , para defender las costas de los barcos tripulados por piratas berberiscos, que venían a saquear especialmente de noche. Durante la revolución de las Alpujarras en 1568 fue conquistada de nuevo por los moriscos, aunque más tarde la recuperaría el duque de Sessa.