La Antigua, Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento, Ánimas Benditas, Santo Lignum Crucis y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Amor, Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de los Dolores es una de las cofradías que desfilan en la Semana Santa de El Viso del Alcor (Sevilla). Realiza su estación de penitencia en la tarde del Viernes Santo.thumb|275px|Nuestra Señora de los Dolores.

Historia Fundación y primeros años de vida de la Hermandad. left|thumb|Junta de Gobierno-1927|320x221pxA principios de los años 20, El Viso asiste al nacimiento de una nueva Hermandad que con el paso del tiempo habría de convertirse en uno de los referentes de la sociedad visueña y, en especial, de su Semana Santa. Así pues, en 1922, Don Manuel Guerrero Borreguero, Don Rafael de los Santos Falcón, Don Aurelio Jiménez León, Don Camilo León Guerrero y Don Manuel León Cordones fundan una Hermandad para reunir los numerosos devotos con los que ya contaba la Virgen de los Dolores.

Con la peculiaridad de ser una Hermandad creada a partir de una devoción, el 16 de abril de 1922 es la fecha en la que queda constituida la nueva asociación de fieles. Los primeros años fueron como los de toda Hermandad, muy difíciles. Las actas de estos primeros momentos están cargadas de proyectos recaudatorios: rifas cuyo premio son doscientas pesetas, un espejo de no más de ciento cincuenta pesetas, etc. Incluso se llegó a cultivar tierras en beneficio de la Hermandad. A todo esto hay que añadir la situación económica del momento, en que la mayoría de la población era de condición humilde y el número de pobres mucho mayor. Prueba de ello son las numerosas donaciones de pan que hace la Hermandad a estos.

También cabe destacar que el Viernes de Dolores de 1930 se llevó a cabo el primer besamanos a la Virgen de los Dolores tras la Función Principal de Instituto; acudiendo al acto más de 1500 personas, entre ellas todas las autoridades civiles del municipio.

Sucesos de la Guerra Civil. Así, con más pena que gloria, fueron pasando los años de esta joven corporación hasta que llegó la noche del 21 de julio de 1936 en la que el Sacristán Guerrero, que es como era conocido Manuel Guerrero Borreguero, evitó que el Santísimo Sacramento y la imagen de Nuestra Señora de los Dolores desapareciesen en la quema que habría de sufrir aquella noche la iglesia. Trasladando a ambos a su domicilio y poniendo en peligro su vida y la de su esposa doña Concepción Burgos, salvó del fuego al Santísimo Sacramento y a la Dolorosa visueña por antonomasia.

Pasada la Guerra Civil Española, esta hermandad lleva la iniciativa para restaurar la iglesia parroquial y reorganizar la Hermandad Sacramental, que si bien fue fundada en 1557, había desaparecido debido a una crisis. Hay que destacar también los impulsos que a la hermandad dan los hermanos a pesar de los miseros años que corrían, prueba de hecho fue la realización de un palio para el paso de Nuestra Señora de los Dolores en 1941-42 o la adquisición de un paso para que procesionase la imagen del Santo Entierro.

Para finalizar este capítulo negro de la historia de la Hermandad, habría que recordar que en 1961, con motivo del XXV Aniversario de la salvación del Santísimo Sacramento y de Nuestra Señora de los Dolores, se rotula la antigua Plaza de Oriente con el nombre de Plaza del Sacristán Guerrero.

Llegada de la imagen del Stmo. Cristo del Amor. En Junta de Oficiales de Mesa celebrada el 16 de noviembre de 1944, se acuerda "ampliar la Cofradía con una imagen de nuestro Divino Redentor enclavado en la cruz y adaptar el paso del Santo Entierro para el citado Crucifijo, para hacer estación en la próxima Semana Santa". Así, esta hermandad se titularía en lo sucesivo, tras la pertinente modificación de Reglas, Hermandad del Santísimo Cristo del Amor, Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de los Dolores. Además, para llevar a cabo las reformas y gestiones necesarias, fue nombrada una comisión formada por los hermanos D. Camilo León (Hermano Mayor), D. Manuel León Cordones, D. Manuel Campillo y D. Miguel López. Siguiendo el hilo de los acontecimientos, las gestiones de la comisión antes citada se suceden con premura y así, en Cabildo de Oficiales celebrado el 21 de diciembre, tras ser informados los miembros de Junta se decide "adquirir el modelo de Santo Cristo enviado por la casa de D. Ramón Bretcha de Olot." Así prima intención de procesionar la nueva imagen en la próxima Semana Santa sobre cualquier otro criterio, por lo que la Junta de Gobierno se decidió por una imagen de pasta de madera fabricada en serie, cuya adquisición resultaría más rápida y económica que la de una imagen artesana de talla. Sin embargo, y en contra de lo previsible una vez vista la premura con la que se habían llevado a cabo las gestiones, la Junta de Oficiales celebrada el 23 de marzo de 1945 decide de forma unánime "devolver a Olot la imagen del Crucificado que se pidió a D. Ramón Bretcha, puesto que no se ajusta al modelo que se pidió y es de poco gusto."

Lo que sí se conservaría sería el título y la advocación que habían designado para nominar la pretendida nueva imagen. No obstante, hasta la segunda mitad de los años 50 no se conocerán someros intentos por renovar nuevamente algunos aspectos de la Cofradía del Viernes Santo, donde llama la atención la lectura del acta correspondiente a la Junta de Oficiales celebrada el 21 de febrero de 1959 en la que se decide proponer al cabildo "la compra de un paso de Cristo y la imagen de un Cristo crucificado para poco a poco hacer el misterio del Descendimiento". El proyecto no pasó de eso, y sirve para cerrar una época y abrir otra en la que se optará por opciones más viables y acordes con los recursos de la Hermandad y que culminará con la llegada de la imagen del Santísimo Cristo del Amor.thumb|Santísimo Cristo del Amor.|394x394px

Parece que Dios hubiera querido que esa persistencia de la Hermandad en la advocación del Amor obtuviese sus frutos, y así ocurría en 1960. De esta forma, en la Junta de Oficiales de Mesa del 13 de febrero de 1960 se informa: "Por el Secretario se pone en conocimiento de los reunidos que como en nuestra Reglas consta que la cofradía es de tres pasos de los cuales falta el Cristo del Amor, y que informando de que en la Iglesia de San Martín de Sevilla, filial de San Andrés, en la capilla de la Santa Espina hay un Cristo Crucificado y que por casualidad se titula del Amor, que dicha imagen no recibe culto, por lo que deben hacer las gestiones con el Sr. Cura Párroco de San Andrés de Sevilla para, si puede ser, traerlo para nuestra Cofradía, aprobándose que en la próxima visita de los Sres. Cofrade Mayor, Depositario y Secretario se hagan las gestiones acerca de dicho Párroco." Fue pues, N.H.D. Ricardo Jiménez Palacios, Secretario entonces de la Junta de Gobierno, quien planteó a sus compañeros de Mesa la posibilidad de adquirir la imagen del Cristo del Amor.

La Junta de Gobierno recibe la noticia con ilusión y decide plantear el asunto al Cura Párroco, D. Francisco Barragán, para que este pueda también participar en las gestiones y trámites burocráticos que habrá que llevar a cabo en el Palacio Arzobispal. La intervención del Párroco visueño fue fundamental para obtener el beneplácito del Sr. Cardenal de Sevilla D. José María Bueno Monreal para autorizar el depósito de la imagen del Stmo. Cristo del Amor, supeditado también al beneplácito de D. José Antonio Infantes Florido, Cura Ecónomo de San Andrés y San Martín, quien demostró su disposición al traslado siempre que la Parroquia de Santa María del Alcor ofreciese una limosna de 10 000 pesetas para las necesidades de la feligresía de San Andrés y San Martín.

Así, en 1961 la cofradía pasa a incluir un paso neobarroco en el que el Cristo del Amor procesionaría hasta 1998, año en que se adquiere el paso en el que actualmente procesiona. Con la llegada del crucificado y su salida procesional se produce la novedad de que a partir de ese año el Santo Entierro pasaría a salir en la tarde del Sábado Santo para posteriormente dejar de procesionar en 1989.

Un lamentable acontecimiento acaeció durante la procesión del Viernes Santo de 1968. La cruz del Cristo del Amor se enganchó en un cable de alta tensión que se encontraba a muy baja altura con tan mala suerte que la imagen del crucificado cayó sobre las escalinatas de la Plaza Sacristán Guerrero, sufriendo daños de importancia de los que hubo de ser restaurado.

Levantamiento de la Casa de Hermandad. En las décadas siguientes son continuas las iniciativas y reformas por conservar e incrementar el patrimonio de la Hermandad, pero no cabe duda de que los hechos más significativos son dos: el primero tiene efecto el 19 de diciembre de 1982 en que el arzobispo Carlos Amigo Vallejo bendice la casa de hermandad. Era un proyecto de varios años que se hacía ya muy necesario y demandaban ya los hermanos.

Fusión con la Hermandad Sacramental. Desde el 5 de febrero de 1992 la Hermandad de los Dolores está fusionada con la Real Hermandad Sacramental de la Parroquia, formando desde entonces una sola corporación, la Real Hermandad Sacramental de los Dolores. Culminaba así un largo proceso de acercamiento entra ambas hermandades, que incluso ya llegaron a estar fusionadas en una ocasión anterior. Sea porque la imagen de Nuestra Señora de los Dolores se ha encontrado situada desde siempre en la capilla del Sagrario de la Iglesia de Santa María del Alcor, sea por lo que fuera, lo cierto es que la Hermandad de los Dolores siempre mantuvo una relación especial de convivencia con la Hermandad Sacramental. De manera anecdótica, sirva como dato para demostrar aún más ese acercamiento el que en un inventario de la Hermandad Sacramental realizado en el se dice que esta Hermandad es la propietaria de la imagen de la Virgen de los Dolores.

Con el devenir de los años, la vinculación entre ambas corporaciones fue creciendo constantemente hasta el punto de que desde 1983 hasta 1987 ya estuvieron fusionadas temporalmente. No obstante, tras dos años actuando de forma independiente, la Hermandad Sacramental comienza a resentirse del que fuera su principal problema tradicional: la falta de hermanos comprometidos en su gestión. Esta será una de las causas fundamentales para que, en 1990, se inicie un nuevo proceso de fusión con la iniciativa del propio Cura Párroco, Mario Fermín Ramos Vaca, que, consciente de la frágil situación en que se encuentra en esos momentos la Hermandad Sacramental, tal vez vea la fusión con la Hermandad de los Dolores la solución a ese problema.

Este sería el comienzo de un proceso que finalizaría con la fusión de ambas hermandades, quedando así el título de la misma: Antigua Real e Ilustre Hermandad Sacramental, Ánimas Benditas, Santo Lignum Crucis y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Amor, Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de los Dolores. Ambas corporaciones, ya fusionadas como una única, pasarían a estar representadas por un nuevo escudo, diseño de Antonio Dubé de Luque.

Centenario de la Hdad de Penitencia thumb|337x480px| Cartel del Centenario de la Hdad. de los Dolores, obra de José María Méndez En 2022 se cumplía el primer centenario de la fundación de la Hermandad de los Dolores y, con motivo de ello, se llevaron a cabo diversos actos, los cuales culminaron con la concesión a la Hermandad de la Llave de Oro de El Viso del Alcor. Entre los diversos actos se pueden destacar los siguientes: Exposición en el Círculo Mercantil de Sevilla. Enmarcada en la decimosexta edición de Círculo de Pasión, del sábado 5 al domingo 13 de febrero de 2022, la Hermandad expuso lo más rico de su patrimonio artístico y documental, al igual que hizo un repaso a sus cien años de historia.Exposición del centenario de la Sacramental de los Dolores de El Viso del Alcor.