miniaturadeimagen|Se aplica una pinza Quick-Grip en los senos de una mujer Tortura de senos o pechos se refiere a cualquiera de varias actividades eróticas dentro del BDSM, que se enfocan sólo en infligir dolor en los senos, pezones y areolas para obtener placer sexual. Las actividades BDSM orientadas a los senos, van desde las relativamente seguras y benignas, tales como pinzas de la ropa en los pezones, flagelación suave o simple bondage, hasta aquellas que incluyen gran riesgo, tales como caning severo, pírsings de aficionado o suspensión mediante los pechos.
Orígenes
Aunque está bien documentado que la tortura sexual no consensuada ha sido muy común en la sociedad moderna y en el pasado, el término “tortura de senos”, en este contexto, se refiere a actividades sexuales consensuadas. Muchas fantasías sexuales, incluyendo aquellas que involucran la tortura de senos, reflejan un deseo de usar a su compañero sin miedo a las consecuencias, sin importar cuán extremo sea el uso. Las personas participantes entienden que este tipo de deseos son solamente eso, fantasías sexuales, y la mayoría de esas fantasías pueden ser representadas con seguridad, sensatez y con goce de ambas partes.
En un contexto erótico, tanto el dominante como el sumiso reciben cierto tipo de placer de la experiencia. En muchos casos, las personas experimentan mayor placer físico como resultado de la liberación de una sustancia química, llamada endorfina, dentro del flujo sanguíneo. Su placer puede ser psicológico, derivado de la sensación de sentirse completamente controlado por otra persona o por el placer que el dominante obtiene de la experiencia. La persona que inflige el castigo puede disfrutar el poder que tiene sobre su compañera y otras satisfacciones sensuales más básicas. Sin embargo, en la mayoría de los casos el placer de ambas partes deriva de una combinación de factores psíquicos, físicos, emocionales y genitales.
La tortura erótica de senos involucra una combinación de actividades sexuales que son consideradas parafilias por muchos psicólogos y sexólogos. El término “parafilia” tiene muchas definiciones, la mayoría de ellas con connotaciones negativas que implican “perversión” o “desviación”. Las parafilias mencionadas en algunos textos relacionados con la tortura de senos incluyen:
Algolagnia, placer sexual obtenido a través del dolor Fetichismo de senos, interés sexual en los pechos femeninos, su forma, movimiento y tamaño Sadismo y masoquismo sexual, excitación sexual producida por infligir dolor o desear ser humillado, golpeado, atado u otras formas de sufrir. Vincilagnia, excitación sexual producida por el bondage
Existen otras parafilias que, según las fantasías de la persona, podrían ser añadidas a la lista. Debido al reciente entendimiento de que el BDSM consensual proporciona placer a ambos participantes, hay un creciente número de médicos que considera que, al menos que una actividad sea abiertamente ilegal (como pedofilia, o zoofilia) o involucre una violación del consentimiento, no hay razones para sostener que sean parafilias. En estas condiciones, la tortura de senos no sería considerada médicamente como comportamiento parafílico. Sin embargo, esta controversia continúa porque otras parafilias son aun vistas por la sociedad como comportamientos desviados, faltos de consenso e inaceptables. Como resultado, todas las parafilias, incluyendo aquellas involucradas en la tortura erótica de senos siguen siendo cuestionadas por sexólogos y médicos. Mientras una parte de la sociedad vea el BDSM consensual como algo anormal y otra como un comportamiento normal (o en el mejor de los casos, como una inofensiva excentricidad) la controversia continuará.
Historia
La tortura de senos ha sido utilizada a lo largo de la historia, tanto como un método de tortura como parte de un contexto más sexual. En el año 300 a.C., libros como el Kamasutra debatieron lo que más tarde sería conocido como sadismo y masoquismo, reconociendo que los pellizcos, las mordeduras y la flagelación de partes eróticas del cuerpo eran alentadas, siempre y cuando fueran realizados con consenso. El Kamasutra fue tan lejos que llegó incluso a nombrar diferentes tipos de mordeduras y rasguños, incluyendo algunos que se enfocan en los senos y pezones.
Está documentado que la tortura localizada en los senos fue utilizada durante la Inquisición Española. Frecuentemente se prestaba particular atención a los senos y pezones, con el fin de obtener confesiones de supuestas brujas. Durante este tiempo, los manuales de tortura, tales como el “Malleus Maleficarum”, hacían referencia específica a la idoneidad de los pechos como objeto de tortura. Ciertos dispositivos, como el desgarrador de senos, fueron especialmente diseñados para la tortura de esa parte del cuerpo.
Existen otras referencias históricas a la tortura de senos, que incluyen textos ficticios y las supuestas prácticas del Marqués de Sade. En su libro “Los 120 días de Sodoma” existen docenas de referencias a este tipo de tortura, la mayoría de ellas extremas y dolorosas.
La tortura sexual con los senos como objeto fue documentada en la Segunda Guerra Mundial durante el Holocausto, y en la esclavitud sexual de Japón. La tortura sexual en general, y específicamente la tortura de senos, ha sido sospechada en muchos acontecimientos sociopolíticos, así como también los círculos de esclavitud sexual en estos tiempos.
La tortura erótica de senos, como muchas otras prácticas sexuales, han visto un gran incremento de su popularidad como resultado de Internet. Existen miles de sitios que incluyen la tortura de senos como parte de su contenido, y algunas se especializan en esta práctica. Mientras que típicamente son categorizados como pornografía, muchos sitios son utilizados como referencias informales, y en algunos casos formales, por personas que practican la tortura de senos y otras actividades BDSM orientadas a los pechos.
Métodos
La mayoría de los métodos para castigar senos pueden también ser aplicadas a otras partes de la anatomía femenina y masculina. La tortura de genitales masculinos (CBT) y la genitortura femenina son típicamente vistas como los equivalentes más cercanos a la tortura de senos. Las actividades de castigo erótico moderno que pueden ser aplicadas a los senos y pezones incluyen:
Vendaje – comprimir los senos contra el tórax con cinta adhesiva, vendas, cuerdas y otros elementos.
Bondage – cuerdas, tiras de cuero, o algún otro tipo de material constrictor alrededor de la base del seno, ya sea pasando la atadura alrededor del pecho y la espalda, o simplemente alrededor de los senos. El breast bondage o bondage de senos puede variar entre suave (predominantemente decorativo), moderado (donde el abultamiento de los senos va de un extremo al otro), severo (donde la piel comienza a oscurecer) y formas extremas y probablemente peligrosas, tales como las suspensiones de senos (elevación de la mujer con cuerdas amarradas a la base de sus senos)
Flagelación – golpes con la mano, látigo, caña, paleta, y otros instrumentos para golpear los senos. La flagelación suave incluye las manos, paletas, fustas, o látigos de bajo impacto, y usualmente no resulta en nada más grave que ardor y coloración de la piel. Formas más extremas de flagelación involucran cañas, látigos y cuerdas, y pueden dejar magullones, raspones, cortes y otras laceraciones.
Pinzamiento – el uso de pinzas de la ropa, pinzas de ferretería, pinzas para el cabello o pinzas diseñadas específicamente para usar en los pezones u otras partes de los senos. Los pinzamientos pueden variar desde relativamente suaves a formas extremas que resultan en hipoxemia (privación de oxígeno) si se dejan demasiado tiempo en el pezón.
Electricidad – el uso de electricidad, generalmente en los pezones. Existen ciertos dispositivos como el T.E.N.S. (estimulador nervioso eléctrico transcutáneo) o el “Violet Wand” que han sido específicamente diseñados para ser utilizados sobre la piel y músculos humanos y son relativamente seguros si son empleados por personas instruidas. Otros tipos de electricidad, como la corriente hogareña, baterías o dispositivos como picanas eléctricas, acarrean grandes riesgos de quemaduras y otros efectos peligrosos.
Piercing – temporal, los juegos de perforación incluyen el uso de agujas de acupuntura y/o agujas hipodérmicas. También pueden utilizarse otros tipos de pírsines permanentes, tales como barras o anillos en los pezones.
Juego de navajas – el uso de cuchillas de afeitar u otros instrumentos filosos en los senos y pezones. Esta práctica es una forma extrema de tortura erótica que a veces es utilizada para producir cicatrices intencionadas, o lo que se conoce como “escarificación”.
Cera – El juego de cera consiste en dejar caer gotas de cera caliente sobre los senos y pezones, frecuentemente luego de que son enfriadas con hielo, lo que no es aconsejable por seguridad.
Juego de temperatura – se utilizan llamas de fuego, hielo u otras cosas que puedan calentar o enfriar, tales como pinzas de rizado, hielo seco, etc. La práctica más extrema de temperatura es el marcado a fuego (branding).
Morder, rasguñar y pinchar – ya sea suavemente o llevado al extremo, pudiendo lastimar o causar sangrado, a pesar de ellos esta acción es muy practicada.
Succión – utilizando dispositivos aspiradores. Los dispositivos de succión pueden ser para los pezones solos, desde extractores de veneno de serpiente hasta dispositivos médicos de succión diseñados para corregir pezones invertidos. Pueden ser utilizados en todo el seno por medio de adaptadores especiales o bombas para penes. También es común la implementación de dispositivos extractores diseñados para la lactancia.
Abrasión – frotar los senos o pezones con papel de lija, raspadores y otros instrumentos abrasivos, hasta algunos más extremos como palmetas especiales con pequeñas agujas incrustadas.
Plantas y animales – suele incitarse a animales domésticos o salvajes a lamer o rasguñar los pezones, atraer insectos para que muerdan o piquen los senos y pezones, o emplear en ellos plantas que puedan producir picazón, tales como la ortiga.
Seguridad
Las complicaciones de una tortura de senos insegura pueden abarcar infecciones, enfermedades contagiosas, cicatrices externas, adiponecrosis, fibroadenoma y cáncer de mama1, así como quemaduras y posible electrocución. Aquellas personas que participan en prácticas BDSM orientadas a los senos, deberían tener gran precaución, investigar sobre sus actividades y establecer reglas de antemano.
La piel que cubre los senos tiene la misma capacidad de cicatrización que la piel de otras partes del cuerpo y puede tolerar muchas de las actividades involucradas en la tortura de senos sin efectos a largo plazo. Los pezones y areola fueron diseñados para lactantes, y también pueden tolerar cierta cantidad de daño. Debido a que poseen un flujo sanguíneo y complejo nervioso más refinados, además de los delicados conductos lácteos, pueden ser más sensibles y requerir mayor precaución. El interior de los senos está compuesto de adiposidades y tejidos glandulares y conjuntivos, y existe un gran riesgo de fisuras u otros daños si son maltratados.
Flagelación – los senos deberían ser golpeados con extremo cuidado. El trauma contundente producido por el impacto es una de las principales causas de lesiones internas. Los golpes no deberían ser demasiado intensos, y cualquier rebote debería estar dentro del arco de movilidad de los senos de la persona castigada, el mismo rango de movimiento que se da cuando ella participa en alguna actividad intensa.