sinmarco|derecha Mientras que los derechos LGBT son vistos en el mundo occidental moderno como un asunto político de la izquierda, las minorías sexuales y las diferentes sexualidades no pertenecen como grupo a la izquierda o a la derecha política. Diferentes corrientes socialistas (de igual forma que las diferentes ideologías políticas de la derecha) tanto se han opuesto como han apoyado los derechos LGBT, a menudo haciendo coincidir sus actitudes con los valores mayoritarios de la sociedad. Al igual que con otros asuntos de la política sexual, como la pornografía, las actitudes frente a las minorías sexuales suelen diferenciarse entre autoritarios y libertarios, más que entre derechas e izquierdas; tal como indicó el sociólogo Jeffrey Weeks en 1989, la creencia de que la homosexualidad es algo que «debe ser desacreditado e impedido» puede ser uno de los poco puntos en común entre Fidel Castro y Margaret Thatcher.Weeks, Jeffrey, 1989. Sexual politics, revista New Internationalist, n° 201; noviembre de 1989. texto en línea

Sin embargo, la izquierda radical y el movimiento LGBT han interactuado y se han enfrentado de forma especial desde que ambos surgieron a finales del en Europa. La mayoría de los autores coinciden en que históricamente el trato de la homosexualidad por parte del movimiento socialista es desigual. En particular, los estados socialistas autoritarios se han opuesto con fuerza a los derechos LGBT y aprobaron varias leyes criminalizando las relaciones homosexuales. Por otra parte, los activistas LGBT se identifican habitualmente con la izquierda y un número de figuras importantes dentro del socialismo (particularmente del socialismo libertario) han sido lesbianas, gais o bisexuales.

Política sexual del socialismo utópico

thumb|250px|Charles Fourier, socialista utópico que creó la palabra feminismo en 1837 y defendió la homosexualidad.

Las primeras corrientes del pensamiento socialista moderno se agrupan a menudo bajo el término socialismo utópico. El «género» y la sexualidad eran preocupaciones de importancia para los principales pensadores del movimiento, como Charles Fourier y Henri de Saint-Simon en Francia y Robert Owen en Gran Bretaña, y en sus seguidores, muchos de los cuales eran mujeres. Para Fourier, por ejemplo, la verdadera libertad sólo podía alcanzarse sin amos, sin el ethos del trabajo y sin la supresión de las pasiones; la supresión de las pasiones no es sólo destructiva para el individuo, sino para la sociedad en su conjunto. Escribiendo antes de la invención de la palabra homosexual, Fourier reconocía que tanto hombres como mujeres tenían un amplio espectro de necesidades y preferencias sexuales que podían cambiar a lo largo de la vida, incluyendo la sexualidad entre personas del mismo sexo y la androgénité. Defendía que todas las expresiones sexuales deberían ser disfrutadas, mientras no se abusara de las personas, y que «afirmar las propias diferencias» de hecho podía mejorar la integración social.Fourier, Charles, Le Nouveau Monde amoureux (escrito 1816-18, no publicado ampliamente hasta 1967: Paris: Éditions Anthropos). págs. 389, 391, 429, 458, 459, 462 y 463.

Sin embargo, estas ideas serían descartadas por los influyentes pensadores socialistas Karl Marx y Friedrich Engels, que menospreciaban a los socialistas utópicos por ser ingenuos y por no tener una comprensión adecuada de la sociedad. Marx y Engels defendían que sería imposible agradar a todos y poco realista esperar una transformación radical por medios pacíficos; decían que las ideas de los socialistas utópicos eran «fantasías, que hoy sólo nos hacen sonreír.»Engels, Friedrich, 1882. Socialism: Utopian and Scientific, en 'Marx and Engels, Selected Works in One Volume', pág. 403. Marx condenaba la libertad sexual defendida por Fourier y Saint-Simon como una recaída al estado «bestial» de «prostitución universal».Marx, Karl (1844). Economic and philosophic manuscripts of 1844. ed. Dirk J. Struik, traducido por Martin Milligan (Moscow: Progress; New York: International, 1964). pág. 133 El historiador Saskia Poldevaart (1995) afirma que:

Marx, Engels, Ulrichs y Schweitzer

thumb|250px|Jean Baptista von Schweitzer, socialista alemán detenido por homosexualidad en 1862.

Desde los inicios del movimiento homosexual europeo, activistas como Karl-Heinrich Ulrichs y Magnus Hirschfeld se acercaron a la izquierda en busca de apoyo. Durante la década de 1860, Ulrichs escribió a Karl Marx y le envió una serie de libros sobre la emacipación del uranismo (homosexualidad/transgénero) y en 1869 Marx le pasó uno de los libros de Ulrichs a Engels.La mayoría de la información de este incidente está tomado de: Kennedy, Hubert, Johann Baptist von Schweitzer: The Queer Marx Loved to Hate. En: 'Journal of Homosexuality' (ISSN 0091-8369) Volumen: 29 N°: 2/3, págs 69-96.

«Los fundadores del marxismo han sido acusados de homofobia en un artículo sobre Johann Baptist von Schweitzer cuyo autor describe a Schweitzer como "el queer que Marx amaba odiar" (Kennedy 1995). Además de la afirmación gratuita de que Marx intentó inducir a Engels a hacer circular chistes homofóbicos en torno a Schweitzer con el fin de manchar su nombre, en una carta fechada el 10 de marzo de 18654 (tres años después que Schweitzer fuera arrestado, en mayo de 1862, en un parque de Mannheim, por tener relaciones homosexuales con un adolescente), la principal prueba que aduce el autor del artículo para acusar a Marx y Engels de homofobia es una carta de Engels a Marx, fechada el 22 de junio de 1869 [...] Engels no está aludiendo aquí a la teoría general de Karl Ulrichs sobre el “ Urning ’ (su término para homosexual), sino al folleto específico que Marx le envió titulado, Incubus: amor uranio y sed de sangre (Ulrichs 1869), como lo reconoce el propio Kennedy, ya que Ulrichs nunca escribió una obra titulada simplemente Urning (en otras palabras, Engels reporta el título equivocadamente). El folleto Incubus, Urningsliebe und Blutgier es un intento de explicar las causas que llevan a ciertos hombres a cometer violaciones y asesinatos de niños. [...] Ulrichs, quien dejaba en claro que no estaba defendiendo los actos de violación infantil y pederastía acompañados de asesinatos, hacía sin embargo una súplica de piedad para tales criminales sobre la base de que se comportaban de esa manera no por malicia, sino más bien por una "disposición natural defectuosa" o "una naturaleza enferma" [...] Es por estos motivos que Engels describió la obra como algo "muy curioso" que implicaba "revelaciones extremadamente antinaturales". Engels no estaba comentando aquí sobre la homosexualidad en general, ni sobre la militancia del Ulrichs a favor de la despenalización de la homosexualidad, sino sobre los fenómenos de pederastia violenta descritos en Incubus.[...] El movimiento alemán por los derechos de los homosexuales floreció recién en las décadas de 1870 y 1880. La idea de que existen personas "homosexuales" y "heterosexuales" fue presentada por primera vez en 1869 por Karl-Maria Kertbeny, un periodista húngaro nacido en Austria, y el término mismo recién alcanzó popularidad en la década de 1880. Esto explica la falta de referencias al tema de la despenalización de la homosexualidad en las obras de Marx y Engels, y el hecho de que dicha demanda fuera defendida recién por sus discípulos dentro del movimiento obrero alemán, quienes en 1865 fundaron lo que pasaría a ser conocido en 1890 como el Partido Socialdemócrata de Alemania (Sogialdemokratische Partei Deutschlands, SPD).» En:https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-50492020000100215&script=sci_arttext

A partir de aquí se dan fuentes originales citadas por Kennedy. Engels respondió a Marx asqueado en una carta personal, arremetiendo contra «pederastas» que son «extremadamente contra natura» y describió la plataforma de defensa de los derechos de los homosexuales de Ulrichs como «convertir obscenidades en teorías». Estaba preocupado de que las cosas salieran mal para los heterosexuales, como él mismo y Marx, si los homosexuales ganaran derechos.La carta, datada el 22 de junio de 1869, está publicada en Marx, Karl, Engels, Friedrich: Collected Works, vols. 42, 43 (New York: International, 1988), 43: 295–96

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Tanto Ulrichs como Marx conocían el caso de Jean Baptista von Schweitzer, un importante sindicalista que había sido acusado de intentar inducir al sexo a un adolescente en un parque en 1862. El líder socialdemócrata Ferdinand Lassalle defendió a Schweitzer con el argumento de que, mientras personalmente consideraba la homosexualidad como algo sucio, el movimiento sindicalista necesitaba demasiado el liderazgo de Schweitzer como para abandonarlo, y los gustos sexuales personales no tenían «absolutamente nada que ver con el carácter político de un hombre».Linsert, Richard. 1931. Kabale und Liebe: Uber Politik und Geschlechtsleben. Berlin, Man.Véase también:*Footman, David, 1947. Ferdinand Lassalle, Romantic Revolutionary (New Haven, Yale University Press, 1947; reedición, New York: Greenwood, 1969), pág. 182.*Mayer, Gustav, 1909. Johann Baptist von Schweitzer und die Sozialdemokratie, ein Beitrag zur Geschichte der deutschen Arbeiterbewegung (Jena: Gustav Fisher, 1909). pág. 91 Por otro lado, Marx sugirió que Engels debía emplear el asunto para difamar a Schweitzer: «Debes conseguir que algunos chistes sobre él lleguen a Siebel, para que los entregue a diversos periódicos.»Karl Marx, Frederick Engels: Collected Works, vols. 42, 43 (New York: International, 1988), 42: 120 Sin embargo, Schweitzer continuaría hasta convertirse en el presidente del Allgemeinen Deutschen Arbeitervereins («Unión general de trabajadores de Alemania») y el primer parlamentario socialdemócrata elegido en Europa.

Engels condenó la homosexualidad entre hombres en la antigua Grecia en dos pasajes distintos de El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, describiéndola como «moralmente deteriorada», «abominable», «despreciable» y «degradante».Engels, Friedrich. The Origin of the Family, Private Property and the State (New York: International, 1972), págs. 61–62. Marx aparentemente compartía el punto de vista de Engels, escribiendo que «la relación de un hombre con una mujer es la relación más natural de un ser humano con un ser humano»Marx, Karl. Early Writings, trans. y ed. T. B. Bottomore. New York: McGraw-Hill, 1964, en Economic and Philosophical Manuscripts (Third manuscript, section on private property and communism), pág. 154. y describiendo al autor de textos fomentando la libertad sexual como un Schwanzschwulen («estúpido maricón»).Boruttau, Karl. Gedanken über Gewissens Freiheit, Thoughts on Freedom of ConscienceMarx Engels Werke, vol. 32 (Berlin: Dietz, 1965). pág. 124 De acuerdo con los autores socialistas Hekma, Oosterhuis y Steakley, Marx y Engels veían cualquier forma de sexualidad fuera del matrimonio heterosexual monógamo como una forma de degeneración, fomentada por el capitalismo, que podía ser curada con el socialismo. De acuerdo con Engels, los «principios morales naturales» florecerían en el futuro socialista, cuando «la monogamia [heterosexual] finalmente se convierta en realidad —también para el hombre—, en lugar de la decadencia»Engels. Friedrich, The Origin of the Family, Private Property and the State. Traducción de Alec West, en "Selected Works in One Volume" (Moscow: Progress; New York: International, 1968). pág. 511 y los homosexuales simplemente desaparecerían.Hekma, Gert; Oosterhuis, Harry; y Steakley, James (1995). Leftist sexual politics and Homosexuality: A Historical Overview. Journal of Homosexuality, 1995, Volumen 29, N° 2/3. ISSN 0091-8369 — Publciado simultáneamente como: Gay men and the sexual history of the political left, Gert Hekma et al. Eds. Harrington Park Press 1995, ISBN 1-56023-067-3.