La batalla de Vaslui (en rumano: Bătălia de la Vaslui; también conocida como batalla de Podul Înalt o batalla de Racova) fue un enfrentamiento militar llevado a cabo el 10 de enero de 1475 entre el príncipe Esteban III de Moldavia y el beylerbey otomano de Rumelia, Hadim Suleiman Paşa. El sultán Mehmed II ausente en esta acción, se encontraba, a la sazón, en la actual Grecia ocupado en una guerra contra la República de Venecia. La batalla tuvo lugar en Podul Înalt, «el Alto Puente», junto a la ciudad de Vaslui, en el entonces principado de Moldavia (ahora en el distrito de Vaslui, en el este de Rumania).

El triunfo de Esteban III sobre los turcos fue descrita como «la más importante victoria en tierra de un ejército cristiano contra los turcos hasta el sitio de Viena». Mara Brankovic (Mara Hatun), que había sido la joven esposa de Murad II, dijo a un enviado veneciano que la invasión había sido «la mayor derrota sufrida por un ejército otomano en la historia». Esteban III fue aclamado con el título de Athleta Christi, «Campeón de Cristo», por el Papa Sixto IV, que se refirió a él como «verdadero defensor de la fe cristiana». De acuerdo con el cronista polaco Jan Długosz y otras fuentes, Esteban III no celebró su victoria; en vez de ello ayunó durante cuatro días con pan y agua y prohibió que nadie le atribuyera la victoria, insistiendo que la victoria había sido sólo de Dios.

Antecedentes El conflicto entre Esteban III y Mehmed II empeoró cuando ambos reclamaron la región histórica del sur de Besarabia, ahora conocida bajo el nombre de Budzhak. La región había pertenecido a Valaquia, pero luego sucumbió a la influencia de Moldavia bajo Pedro II y posiblemente fue anexada a fines del por Román I. Bajo Alejandro I, se había integrado plenamente en Moldavia y fue defendida con éxito en 1420 contra el primer intento otomano de apoderarse del castillo de Chilia. Los puertos de Chilia y Maurokastron eran esenciales para el comercio moldavo. La antigua ruta comercial de Cafa, Maurokastron y Chilia pasaba a través de Suceava y Leópolis. Tanto Polonia como Hungría habían intentado dominar la región antes, pero habían fracasado y para los otomanos «el control de estos dos puertos y de Cafa era tanto una necesidad económica como política», ya que mejoraría su control de Moldavia y serviría como un valioso punto estratégico desde donde lanzar ataques navales contra la Mancomunidad Polaco-Lituana. Así lo confirma una crónica alemana que explica que Mehmet II quería hacer de Moldavia «una especie de fortaleza, desde donde poder invadir Polonia y Hungría». A la vez, los otomanos temían la posición estratégica de Moldavia, desde donde se podía llegar a Constantinopla en diez o veinte días:

En 1448, Pedro II otorgó Chilia a Juan Hunyadi, el gobernador de Transilvania; cediendo efectivamente el control del área estratégica del delta del Danubio, con acceso al mar Negro, a Hungría. Con el asesinato de Bogdan II de Moldavia en 1451 por su hermano Pedro Aarón, el país cayó en una guerra civil en la que dos pretendientes se disputaron el trono: Aarón y Alejandro. El hijo de Bogdan, Esteban, huyó de Moldavia junto con su primo, Vlad III de Valaquia, que había buscado protección en la corte moldava, a Transilvania, a la corte de Hunyadi. Aunque Hungría había hecho las paces con los turcos en 1451, Hunyadi quería transformar Valaquia y Moldavia en una barrera que protegiera al reino de la expansión otomana. En el otoño de 1453, después de la conquista otomana de Constantinopla, Moldavia recibió un ultimátum para obligarla comenzar a pagar tributo a la Puerta; dos años más tarde, el 5 de octubre de 1455, Aarón envió el primer tributo moldavo a la Puerta: un pago de dos mil ducados.

thumb|izquierda|350px|Castillo de Maurokastron en la actualidad. Valaquia y Moldavia llevaban por tanto una política prootomana y el plan para instalar a Vlad III como príncipe de Valaquia comenzó a tomar forma. En algún momento entre abril y julio de 1456, con el apoyo de algunas tropas húngaras y boyardos de Valaquia, el príncipe Vladislao II fue destronado y asesinado, y Vlad III tomó posesión del trono de Valaquia; y en consecuencia, Chilia se convirtió en un condominio húngaro-valaco. En abril de 1457, Vlad III apoyó a Esteban con seis mil jinetes, que este último usó para invadir Moldavia y ocupar su trono como Esteban III; la huida de Aarón a Polonia puso fin a la guerra civil. El nuevo príncipe siguió enviando el tributo que su tío y Mehmed II habían pactado, y de esta forma evitó cualquier enfrentamiento prematuro con este. Su primera prioridad era fortalecer su país y recuperar su territorio perdido. Debido a que Aarón residía en Polonia, Esteban III hizo algunas incursiones en el sur de ese reino. Las hostilidades terminaron el 4 de abril de 1459, cuando en un nuevo tratado entre los dos países, Moldavia aceptó el vasallaje y a cambio Polonia devolvió Jotín y asumió la obligación de apoyar a los moldavos en la recuperación de Chilia y Maurokastron. Era de interés para los polacos que esa región estuviera en manos moldavas, que pretendían aumentar su comercio en ella.

El 2 de marzo de 1462, en un tratado renovado entre los dos países, se acordó que ningún territorio moldavo debería permanecer bajo dominio extranjero, y si dicho territorio estaba bajo dominio extranjero, ese territorio debía recuperarse. Más tarde ese año, se cree que Esteban III le pidió a Vlad III que devolviera a Chilia a Moldavia, una demanda que probablemente fue rechazada. El 22 de junio, cuando Vlad II estaba luchando contra Mehmed II, Esteban III se alió con el sultán y con algo de ayuda turca, lanzó un ataque contra Chilia. El castillo, defendido por altos muros de piedra y doce cañones, estaba entre las fortificaciones más fuertes del Danubio en ese momento. Los valacos acudieron en socorro de la plaza con siete mil hombres y, junto con la guarnición húngara, lucharon contra los moldavos y los turcos durante ocho días. Consiguieron defender la ciudad e hirieron a Esteban III en el pie con metralla. En 1465, mientras Vlad III estaba encarcelado en Hungría, Esteban III avanzó nuevamente hacia Chilia con un gran ejército y armas de asedio; pero en lugar de sitiar la fortaleza, mostró a la guarnición, que favorecía al rey polaco, una carta en la que el monarca le exigía que la entregara. Así lo hizo, y el príncipe entró en ella, donde encontró «a sus dos capitanes, bastante borrachos, porque habían estado en una boda». Como era vasallo de los turcos, estos le exigieron que les entregara la plaza. Sin embargo, se negó y reclutó un ejército, lo que obligó a Mehmed II, que aún no estaba listo para hacer la guerra, a aceptar la situación, aunque solo fuera por el momento. El príncipe moldavo, al darse cuenta de que no se podía evitar una futura guerra con Mehmed II, trató de ganar tiempo aumentando su tributo a la Sublime Puerta en un 50 % (a tres mil ducados); también envió un embajador a Constantinopla con regalos para el sultán. En 1467, Matías Corvino de Hungría emprendió una expedición contra Moldavia para castigar a Esteban III por anexarse la región, pero la campaña acabó en desastre, pues fue vencido en Baia, donde Corvino fue herido tres veces por flechas y tuvo que ser «llevado del campo de batalla en una camilla, para evitar que cayera en manos de los enemigo». Para asegurar su frontera sur de las amenazas turcas, Esteban III quería eliminar el dominio otomano de Valaquia, donde gobernaba el hostil Radu el Hermoso, el medio hermano de Vlad III. En 1470, invadió el país e incendió la ciudad de Brăila y en 1471, Esteban III y Radu se enfrentaron en Moldavia, donde este último fue derrotado.

250px|derecha|thumb|Retrato de Mehmed II por Gentile Bellini, 1480. Mientras tanto, Génova, que poseía varias colonias en Crimea, comenzó a preocuparse por la creciente influencia de Esteban III en la región y ordenó a sus colonias que hicieran lo que fuera necesario para vengarse de las travesuras pasadas que supuestamente habían sufrido los genoveses. Estas decidieron animar a los tártaros a atacar Moldavia, y más tarde, ese año, invadieron el principado por el norte, esclavizando a muchos de sus habitantes. Esteban III respondió atacando territorio tártaro con ayuda polaca. En 1472, Uzún Hasán de Ak Koyunlu invadió el Imperio otomano desde el este, provocando una gran crisis. Fue derrotado al año siguiente, pero este evento inesperado, como se explica en una fuente contemporánea, animó a Venecia y Hungría a reanudar su guerra contra los turcos, y a Moldavia a liberarse de cualquier influencia otomana. En 1473, Esteban III dejó de pagar el tributo anual a la Sublime Puerta y, como reacción a ello, una carta italiana, fechada en ese año, dirigida a Bartolomeo Scala, secretario de la República de Florencia, revela que Mehmed II había salido de Constantinopla el 13 de abril y planeaba invadir Moldavia por tierra y mar. Esteban III todavía esperaba hacer las paces con Radu y le pidió al rey polaco que trabajara como mediador. Los intentos de paz fracasaron y el conflicto se intensificó con tres líderes que se disputaban el trono de Valaquia: Radu, que contaba con el apoyo de Mehmed II; el aparentemente leal Basarab Laiotă, quien al principio fue apoyado por Esteban III; y Basarab Ţepeluş cel Tânăr, quien obtendría el apoyo moldavo después de la traición de Laiotă.

Siguieron una serie de enfrentamientos «absurdos», comenzando con otra batalla entre Esteban III y Radu del 18 al 20 de noviembre, en Râmnicu Sărat, donde este último sufrió su segunda derrota a manos del príncipe "guerrero" moldavo. Unos días después, el 28 de noviembre, los otomanos intervinieron con un ejército formado por otomanos y 6000 valacos, pero «incurrieron en grandes pérdidas y huyeron a través del Danubio». Aparentemente fueron capturados 2300. Después de capturar el castillo de Bucarest, Esteban III puso a Laiotă en el trono. En la capital moldava, los habitantes aclamaron la victoria, según Las crónicas eslavo-rumanas: «Y luego, el metropolitano y todo el clero de la iglesia le dieron una maravillosa y hermosa bienvenida, pero sobre todo glorificando a Dios por todo lo que le había dado a su servidor, voivoda Esteban». Sin embargo, el 23 de diciembre Radu regresó a Valaquia con a otomanos y munteni, «montañeses», o valahi, «valacos».

El 31 de diciembre, el nuevo ejército otomano acampó alrededor del río Bârlad, arrasando el campo e intimidando al nuevo príncipe para que abandonara su trono de Valaquia, quien huyó a tierras moldavas. En respuesta, Esteban III invirtió su apoyo en un nuevo candidato, llamado Ţepeluş, «pequeña lanza», pero su reinado fue aún más corto, ya que solo duró unas pocas semanas después de ser derrotado por Laiotă en una batalla el 5 de octubre. Dos semanas después, el príncipe moldavo regresó a Valaquia y obligó a Laiotă a huir. Mehmed, cansado de lo que ocurrió en Valaquia, le dio a Esteban III un ultimátum para entregar Chilia a la Sublime Puerta, abolir su política agresiva en Valaquia y venir a Constantinopla con su homenaje retrasado. El príncipe se negó y en noviembre de 1474 escribió al Papa para advertirle de la expansión otomana y pedirle apoyo.

Fuerzas enfrentadas Otomanos thumb|izquierda|250px|Detalle de una miniatura de Esteban III en el monasterio de Humor.