Eduardo López Bustamante (Maracaibo, 9 de diciembre de 1881- Ibídem, 30 de junio de 1939) fue un periodista, abogado y poeta venezolano que se distinguió por ser férreo defensor de los derechos humanos y de la libertad, durante la dictadura del general Juan Vicente Gómez.
Datos biográficos miniatura|izquierda|El editor zuliano Eduardo López Rivas, padre de Eduardo López Bustamante miniatura|izquierda|General Rafael Urdaneta, antepasado de Eduardo López Bustamante Eduardo López Bustamante nació en el sector "Los Haticos" de Maracaibo, el 9 de diciembre de 1881. Era el hijo mayor deEduardo López Rivas y de Carmen Bustamante de López. Su padre era un periodista, editor y director del diario El Fonógrafo y de la revista El Zulia Ilustrado. Era además el propietario de una casa editorial de Venezuela, la Imprenta Americana.Olivares, Atenógenes,"Siluetas Ilustres del Zulia", Tomo 2, Ediciones de la Asamblea Legislativa del Estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1995.
Su madre era sobrina del médico y político venezolano Francisco Eugenio Bustamante Urdaneta y descendiente del general Rafael Urdaneta, por la línea paterna. Carmen falleció durante los primeros años de la adolescencia de su hijo mayor, quedando la formación del joven y de sus hermanos enteramente a cargo del progenitor.Nagel Von Jess, Kurt: Algunas familias maracaiberas, imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1989.
López Bustamante creció dentro de una atmósfera intelectual, a la sombra de su padre. Desde su niñez aprendió varios idiomas, lo cual le llevó a ocupar, cuando era aún muy joven, un cargo importante en el diario "El Fonógrafo". A los 18 años era el traductor de las noticias internacionales del diario, que por esa época llegaban a los periódicos en el idioma original de cada país. miniatura|derecha| Los hermanos López Bustamante junto a su progenitor El joven se fue involucrando poco a poco en la profesión periodística y ascendiendo dentro de la empresa familiar. Allí adquirió formación y ética profesional. Él y sus hermanos, Carlos, Enrique y Teresa, se formaron trabajando bajo la dirección de su padre. Llegaron a conformar un equipo de comunicadores sociales que, según el escritor Alfredo Tarre Murzi, se considera la Dinastía López de Venezuela.Tarre Murzi, Alfredo: Biografía de Maracaibo, Ed. Bodini S.A., Barcelona, España, 1986
Eduardo López Bustamante se casó en 1910 con Aurora Pérez Luzardo, hija del general Eduardo Pérez Fabelo, militar zuliano, interventor de la aduana del puerto de Maracaibo y personaje íntimamente ligado a la historia del Estado Zulia. El matrimonio tuvo seis hijos, entre ellos Aurora López Pérez, pionera de la enfermería en Venezuela..
Director del diario El Fonógrafo
López Bustamante trabajó al lado de su padre hasta el mes de diciembre de 1908. A partir de ese momento el progenitor se retiró y dejó a cargo de su hijo mayor la dirección del diario "El Fonógrafo" y de la "Imprenta Americana".Nava, Ciro, "Centuria Cultural del Zulia", Editorial Élite, Caracas, Venezuela, 1940
Durante sus años como director los talleres de la imprenta se renovaron, acordes con el nuevo siglo. Las nuevas linotipias permitieron un tiraje mayor y López Bustamante llevó el periódico a ocho páginas. Creó además, en Caracas, una edición simultánea de "El Fonógrafo", bajo la dirección local de su hermano Carlos López Bustamante, y en Madrid la primera corresponsalía de Venezuela en Europa, a cargo de su hermano Enrique López Bustamante.Pocaterra, José Rafael, “Memorias de un venezolano de la decadencia”. Monte Ávila Editores Latinoamericana, C.A.,Caracas, Venezuela, 1997
Precursor del periodismo moderno miniatura|derecha|Carlos López Bustamante, a cargo de la edición simultánea de "El Fonógrafo" en Caracas A través del diario “El Fonógrafo”, López Bustamante modernizó el periodismo tradicional en Venezuela y sentó las bases de las comunicaciones de hoy. El concepto de tres polos de información, Maracaibo-Madrid-Caracas, era algo nunca visto a principios del y el trabajo de varios periodistas coordinando la labor, representó el primer intento de lo que hoy son las corresponsalías.Hall, Leonor, “Precursores del oficio”, artículo publicado en el diario “Versión Final” del 27 de junio de 2015, Maracaibo, Venezuela.
miniatura|izquierda|Teresa López Bustamante, a cargo de las informaciones del telégrafo en las oficinas de "El Fonógrafo" López Bustamante y sus hermanos protagonizaron una cruzada por la vanguardia, que en 1918 José Rafael Pocaterra describió en su libro “Memorias de un venezolano de la decadencia”. Se refería entonces al diario “El Fonógrafo” como “lo único que se había parecido a periódico moderno en Venezuela”. Las ediciones de Caracas y Maracaibo -escribía- representaban dos grandes y modernos diarios venezolanos, de ocho páginas cada uno”.
"El eje Maracaibo-Madrid- Caracas fue el primer intento de una visión global del periodismo venezolano. El director de “El Fonógrafo”, Eduardo López Bustamante, tenía a su cargo la coordinación y la edición matriz del diario en Maracaibo. En Caracas estaba al frente Carlos López Bustamante, encargado de la edición simultánea de la capital, y el contacto con Europa lo ejercía Enrique López Bustamante, corresponsal del diario en Madrid. Al frente de la Imprenta Americana, donde se editaba “El Fonógrafo” de Maracaibo, estaba Teresa López Bustamante, que controlaba el telégrafo y el flujo de información entre las tres capitales."
Enfrentamientos con el gobierno A partir de 1908, el diario comenzó a padecer la represión y la censura del gobierno del dictador recién estrenado, Juan Vicente Gómez. El general Gómez, que asumió el poder el mismo año en que López Bustamante se encargó de "El Fonógrafo", protagonizó uno de los regímenes dictatoriales más largos y feroces de Hispanoamérica. miniatura|izquierda|Dictador Juan Vicente Gómez miniatura|derecha|Enrique López Bustamante, corresponsal de "El Fonógrafo" en Madrid
Anécdotas La nueva perspectiva de información trajo episodios sonados dentro y fuera del país. Tal es el caso de un artículo de Enrique López Bustamante, corresponsal en Madrid, que el escritor José Rafael Pocaterra relata así: “en una de sus crónicas el corresponsal ironizaba en relación a un tema comentado por la prensa española, sobre las galanterías del Rey de España con una célebre actriz. El embajador de España en Caracas formó una alharaca por el artículo aparecido en El Fonógrafo, porque lo había reproducido ampliamente la prensa de Madrid, y dirigió una nota al Ministro de Exteriores de Venezuela. Pocos días después se abrió juicio contra El Fonógrafo, pero los tribunales del Zulia declararon sin lugar la pintoresca demanda”.
El escritor Gastón Montiel describe en su libro sobre los abogados distinguidos del Zulia, cómo Eduardo López Bustamante protagonizó un célebre episodio a través del editorial de "El Fonógrafo", publicado con motivo del natalicio del libertador Simón Bolívar. El diario había recibido recomendaciones del gobierno de hacer un panegírico del dictador Juan Vicente Gómez, comparándolo con el padre de la patria. López Bustamante escribió un editorial satírico, describiendo en metáforas la barbarie del régimen gomecista y revelándose abiertamente ante la vanidad del dictador:Montiel, Gastón, “Abogados distinguidos del Estado Zulia”, Colegio de Abogados del estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1994.
Guerra Mundial miniatura|izquierda|Ejemplar del Diario El Fonógrafo durante la guerra La Primera Guerra Mundial había comenzado en 1914, cambiando el panorama internacional y la política y economía de todos los países involucrados; Venezuela no podía escapar. Gómez se inclinaba por el imperio alemán en el conflicto, aunque mantenía una aparente neutralidad frente a la comunidad aliada. En 1917, Eduardo decidió abrir una edición simultánea de "El Fonógrafo" en Caracas, bajo la dirección de su hermano menor, Carlos López Bustamante. Según el escritor y colaborador de "El Fonógrafo" José Rafael Pocaterra, la edición capitalina gozó desde el comienzo de una gran popularidad porque, a diferencia de otros medios informativos de la época, "El Fonógrafo" simpatizaba con los países Aliados. Esta posición molestaba a Gómez, quien, a partir de entonces, decidió acabar con el diario a toda costa. En palabras del escritor Pocaterra, por esa época llovían amenazas, anónimos y ultrajes.Pocaterra, José Rafael: Memorias de un venezolano de la decadencia. Monte Ávila Editores Latinoamericana, C.A.,Caracas, Venezuela, 1997.
Pocaterra explica además que la política editorial trajo como consecuencia el desbalance económico de "El Fonógrafo", cuyos avisos publicitarios, que provenían en su mayoría de las firmas de importación y comercio alemanas con sede en Maracaibo, comenzaron a ser retirados. La presión del gobierno sobre el diario se hizo cada vez más intensa pero los hermanos López Bustamante continuaron con su línea editorial independiente.Hall, Leonor, “Nora Bustamante Luciani, nuestra historiadora académica”, Diario Versión Final, edición del 8 de marzo de 2017, Maracaibo, Venezuela.
El 23 de agosto de 1917, el periódico fue allanado por tropas del gobierno. Las oficinas de "El Fonógrafo" en Caracas y Maracaibo fueron clausuradas definitivamente, terminando con ello, escribe José R. Pocaterra, el esfuerzo de dos generaciones... y 38 años de existencia del gran diario zuliano. López Bustamante se exiló en Curacao donde vivió dos años expatriado.
Prisión miniatura|derecha|Corredor de calabozos del Castillo de San Carlos En 1919 regresó a Venezuela bajo falsa promesa de armisticio, pero fue encarcelado durante cinco años en una fortaleza colonial ubicada en la entrada del Golfo de Venezuela: El Castillo de San Carlos de la Barra. Muchos de sus mejores poemas fueron escritos durante el largo cautiverio.
miniatura|izquierda|Telegrama dirigido al dictador Juan Vicente Gómez, informándole la detención y el encarcelamiento de López Bustamante miniatura|derecha|Castillo de San Carlos de la Barra En el castillo de la isla de San Carlos del Zulia pasó López Bustamante sus cinco años de cautiverio, con grillete y perno en los pies y viviendo en condiciones infrahumanas. Compartió su celda con el sacerdote, Olegario Villalobos, de quien recibía clases de latín. López Bustamante, a su vez, se encargó de enseñarle francés al sacerdote, y después de aquellos difíciles años les unió siempre una gran amistad.Barboza de la Torre, Pedro, "Memorias del Zulia", Ediciones del XXV aniversario de la Academia de Historia del Esstado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 2001Giusti de Hall, Leonor, "La Casa de la Libertad en Maracaibo, un caso de patrimonio", Capítulo 5, El Centenario, Editorial Författares Maskin, Estocolmo, Suecia, 2025
Durante su cautiverio, se dedicó al estudio del Derecho. La clausura definitiva de la imprenta y del diario dejaba claro para el periodista la necesidad de tener otra profesión, con el fin de abrirse paso al reincorporarse a la sociedad venezolana, gobernada aún por Gómez. Por ello, al quedar en libertad, Eduardo López Bustamante estaba preparado para recibir el título de abogado.
Abogado ilustre miniatura|izquierda|"ORDO", Revista de Derecho, Jurisprudencia y Legislación editada por Eduardo López Bustamante En cuanto salió de la prisión se trasladó a la ciudad de Mérida, en Los Andes venezolanos, y se presentó a los exámenes de Derecho. Recibió su título de doctor en Ciencias Políticas en la Universidad de Los Andes el 14 de octubre de 1924.Montiel, Gastón: Abogados distinguidos del Estado Zulia, Colegio de Abogados del estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1994.