miniaturadeimagen|250px|Escalera de Jacob, William Blake. Inconsciente colectivo (en alemán kollektives Unbewusstes) es un término acuñado por el médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo Carl Gustav Jung que hace referencia a las estructuras de la mente inconsciente compartidas entre los miembros de la misma especie. Según Jung, lo inconsciente colectivo humano está poblado por instintos y arquetipos: símbolos universales como la gran madre, el viejo sabio, la sombra, la torre, el agua, el árbol de la vida y otros.

Jung consideró que lo inconsciente colectivo sustentaba y rodeaba la mente inconsciente, distinguiéndolo del inconsciente personal del psicoanálisis freudiano. Argumentó que lo inconsciente colectivo tenía una profunda influencia en las vidas de los individuos que vivían sus símbolos y los revestían de significado a través de sus experiencias. La práctica psicoterapéutica de la psicología analítica gira en torno al examen de la relación del paciente con lo inconsciente colectivo.

El psiquiatra y analista junguiano Lionel Corbett sostiene que los términos contemporáneos «psique autónoma» o «psique objetiva» se usan más comúnmente hoy en día en la práctica de la psicología profunda en lugar del término tradicional de «inconsciente colectivo».

Los críticos del concepto de inconsciente colectivo lo han denominado acientífico y fatalista, o muy difícil de probar científicamente (debido a su aspecto mítico).Introduction to Psychology, 5th edition. Los defensores señalan que es corroborado por los hallazgos de la psicología, la neurociencia y la antropología.

Explicación básica El término «inconsciente colectivo» apareció por primera vez en el ensayo de Jung de 1916 La estructura de lo inconsciente. De acuerdo con los editores de las Obras completas de 1953, el ensayo de 1916 fue traducido por M. Marsen del alemán al francés y publicado como La Structure de l'inconscient en Archives de Psychologie XVI (1916); afirman que el manuscrito original en alemán ya no existe. Este ensayo distingue entre el inconsciente «personal» freudiano, compuesto de fantasías sexuales e imágenes reprimidas, y lo inconsciente «colectivo», que abarca el alma de la humanidad en general.

En El significado de la constitución y la herencia para la psicología (noviembre de 1929), Jung escribió:

El 19 de octubre de 1936, Jung pronunció la conferencia El concepto de inconsciente colectivo para la Abernethian Society en el St. Bartholomew's Hospital de Londres. Diría:Jung, O.C. 9/1, 2. El concepto de inconsciente colectivo, op. cit., 42 § 90.

miniaturadeimagen|300px|Totem y tabú. Jung vinculó lo inconsciente colectivo con «lo que Freud llamaba «remanentes arcaicos», formas mentales cuya presencia no puede explicarse con nada de la propia vida del individuo y que parecen ser formas aborígenes, innatas y heredadas por la mente humana». Dio crédito a Freud por desarrollar su teoría de la «horda primitiva» en Tótem y tabú y continuó con la idea de un antepasado arcaico que mantiene su influencia en las mentes de los seres humanos de hoy en día. Cada ser humano, escribió,Singer, June, Culture and the Collective Unconscious (1968), pp. 30–31. Citando a

A medida que los seres humanos modernos pasan por su proceso de individuación, de lo inconsciente colectivo a la maduración en su sí-mismo, establecen una persona, que puede ser entendida simplemente como esa pequeña porción de la psique colectiva que personifican, interpretan y con la que se identifican.Singer, June, Culture and the Collective Unconscious (1968), p. 122. "Los contenidos que se niegan a encajar en esta imagen que el hombre trata de presentar a su mundo, o bien son pasados por alto y olvidados, o bien reprimidos y negados. Lo que queda es un segmento arbitrario de psique colectiva, que Jung ha denominado persona. El término persona es apropiado, ya que originalmente significaba la máscara que usaba un actor, indicando el papel por él interpretado".

Lo inconsciente colectivo ejerce una influencia abrumadora en las mentes de los individuos. Estos efectos, por supuesto, varían ampliamente, ya que involucran prácticamente todas las emociones y situaciones. A veces, lo inconsciente colectivo puede aterrorizar, pero también puede sanar.

Distinción de conceptos relacionados miniaturadeimagen|left|190px|Forbas y Edipo. Escultura de Antoine-Denis Chaudet.

Jung contrastó lo inconsciente colectivo con el inconsciente personal, los aspectos únicos de un estudio individual que, según Jung, constituyen el enfoque de Sigmund Freud y Alfred Adler.Jung, O.C. 9/1, 2. El concepto de inconsciente colectivo, op. cit., 42 § 91. "Nuestra psicología médica, salida del ejercicio práctico de la medicina, insiste en la naturaleza personal de la psique. Me refiero ante todo a las opiniones de Freud y Adler. Es una psicología de la persona, y sus factores etiológicos o causales son considerados casi en su totalidad como de naturaleza personal". Los pacientes en psicoterapia, según Jung, describían a menudo fantasías y sueños que repetían elementos de la mitología antigua. Estos elementos aparecieron incluso en pacientes que probablemente no estuvieron expuestos al relato original. Por ejemplo, la mitología ofrece muchos ejemplos de la narración de la «madre dual», según la cual un niño tiene una madre biológica y una madre divina. Por lo tanto, argumenta Jung, el psicoanálisis freudiano descuidaría fuentes importantes de ideas inconscientes, en el caso de un paciente con neurosis en torno a una imagen de madre dual.Jung, O.C. 9/1, 2. El concepto de inconsciente colectivo, op. cit., 45-46 § 96-97. "Traspongamos ahora el caso de Leonardo al campo de las neurosis y supongamos que un paciente con un complejo materno esté convencido de que la causa de su neurosis consiste en que ha tenido realmente dos madres. La interpretación personal tendría que admitir que tiene razón, y sin embargo eso sería totalmente equivocado. Porque en el fondo la causa de su neurosis estaría en la reactivación del arquetipo de las dos madres, sin que tenga la menor relevancia que haya tenido una madre o dos; porque, como hemos visto, ese arquetipo funciona individual e históricamente sin la menor vinculación con la existencia real, bastante poco frecuente, de la doble maternidad".

Esta divergencia sobre la naturaleza del inconsciente ha sido citada como un aspecto clave de la famosa separación de Jung de Sigmund Freud y su escuela de psicoanálisis.Mary Williams, "The Indivisibilty of the Personal and Collective Unconscious", Journal of Analytical Psychology 8.1, January 1963. Algunos comentaristas han rechazado la caracterización de Freud de Jung, observando que en textos como Tótem y tabú (1913) Freud aborda directamente la interfaz entre el inconsciente y la sociedad en general.R. S. Percival, "Is Jung's Theory of Archetypes Compatible with Neo-Darwinism and Sociobiology?", Journal of Social and Evolutionary Systems 16.4, 1993. Jung mismo dijo que Freud había descubierto un arquetipo colectivo, el complejo de Edipo, pero que «fue el primer arquetipo que Freud descubrió, el primero y el único».Adrian Carr, "Jung, archetypes and mirroring in organizational change management", Journal of Organizational Change Management 15.5, 2002.

Jung distinguió también lo inconsciente colectivo de la consciencia colectiva, entre los cuales se encontraba «un abismo casi insalvable sobre el cual el sujeto se encuentra suspendido». Según Jung, la consciencia colectiva (que significa algo parecido a la realidad consensuada) solo ofrecía generalizaciones, ideas simplistas y las ideologías de moda de la época. Esta tensión entre lo inconsciente colectivo y la consciencia colectiva corresponde aproximadamente a la «eterna batalla cósmica entre el bien y el mal» y ha empeorado en los tiempos del hombre de masas.Ira Progoff, Jung's Psychology and its Social Meaning (1953), pp. 53–54.

La religión organizada, ejemplificada por la Iglesia católica, reside más en la consciencia colectiva; pero, a través de su dogma omniabarcante, encauza y moldea las imágenes que inevitablemente pasan desde lo inconsciente colectivo a la psique de las personas.Shelburne, Mythos and Logos (1988), pp. 44, 50. "Aunque originada a través de experiencias individuales de lo inconsciente colectivo, la religión es, estrictamente hablando, un fenómeno de la consciencia colectiva". (A la inversa, críticos religiosos, incluido Martin Buber, acusaron a Jung de colocar erróneamente la psicología por encima de los factores trascendentales para explicar la experiencia humana).Shelburne, Mythos and Logos (1988), pp. 76.

Instintos miniaturadeimagen|150px|Polilla de la yuca. La exposición de Jung de lo inconsciente colectivo se basa en el problema clásico de la psicología y la biología relacionado con la naturaleza versus educación. Si aceptamos que la naturaleza, o la herencia, tiene alguna influencia en la psique individual, debemos examinar la cuestión de cómo esta influencia se afianza en el mundo real.Jung, O.C. 9/1, 2. El concepto de inconsciente colectivo, op. cit., 43 § 92. "La hipótesis de la existencia de un inconsciente colectivo no es por eso más atrevida que la suposición de que haya instintos. Se puede admitir sin más que la actividad humana está influida en alto grado por los instintos, aparte de las motivaciones racionales del entendimiento consciente. Por eso, si se afirma que nuestra imaginación, nuestra percepción y nuestro raciocinio están influidos de igual manera por principios formales innatos y universalmente presentes, me parece que una inteligencia que funcione con normalidad no podrá descubrir en esta idea ni más ni menos misticismo que en la teoría de los instintos. Aunque muchas veces esta concepción mía ha sido criticada por su carácter místico, tengo que insistir una vez más en que el concepto de lo inconsciente colectivo no es asunto especulativo ni filosófico sino empírico. La cuestión es simplemente ésta: ¿hay o no hay tales formas inconscientes, universales? Si las hay, entonces hay también una zona de la psique que puede ser llamada lo inconsciente colectivo".

Exactamente una noche en toda su vida, la polilla de la yuca descubre polen en las flores abiertas de la planta de la yuca, forma una bolita con el y luego lo transporta, junto a uno de sus huevos, al pistilo de otra planta de la yuca. Esta actividad no puede ser «aprendida»; tiene más sentido describir a la polilla yuca como si experimentase la intuición de cómo actuar. Nota: Jung se refiere a la Pronuba yucasella, clasificada ahora como Tegeticula yucasella. Véase también: "The Yucca and Its Moth", The Prairie Ecologist, 8 de diciembre de 2010. Arquetipos e instintos coexisten en lo inconsciente colectivo como opuestos interdependientes, aclararía Jung más adelante.James M. Glass, "The Philosopher and the Shaman: The Political Vision as Incantation", Political Theory 2.2, May 1974.Jung, O.C. 8, 8. Consideraciones teóricas acerca de la esencia de lo psíquico, op. cit., 207-208 § 406. "El arquetipo y el instinto constituyen los mayores opuestos que cabe imaginar, como fácilmente se reconoce si se compara a un hombre que esté dominado por el impulso instintivo con otro que esté atrapado por el espíritu. Pero dado que todos los opuestos guardan una relación tan estrecha que no se puede hallar ni pensar una posición sin la correspondiente negación, también aquí se puede aplicar aquello de «los extremos se tocan». Ambos opuestos se corresponden formando un conjunto, pero no de modo que uno pueda ser derivado del otro, sino que su coexistencia equivale a esa idea que tenemos del antagonismo que fundamenta la energía psíquica". Mientras que para la mayoría de los animales el entendimiento intuitivo se entrelaza completamente con el instinto, en los seres humanos los arquetipos se han convertido en un registro separado de los fenómenos mentales.Shelburne, Mythos and Logos (1988), pp. 44–48.