thumb|277x277px|Rajmáninov en 1897. El fracaso de su Sinfonía n.º 1 probablemente fue la causa del colapso psicológico que sufrió unos meses después y que le persiguió hasta su muerte en 1943. La Sinfonía n.º 1 en re menor, Op. 13 fue compuesta entre enero y octubre de 1895 por Serguéi Rajmáninov en Ivanovka, una finca cerca de Tambov, Rusia. Esta obra fue en realidad el segundo intento de Rajmáninov dentro del género sinfónico, dado que durante su último año en el Conservatorio de Moscú (1891) produjo un movimiento sinfónico titulado «Sinfonía Juvenil en re menor».

La sinfonía es considerada actualmente como una representación dinámica de la tradición sinfónica rusa, en las palabras del compositor inglés Robert Simpson «una obra poderosa por derecho propio, que tiene sus raíces en las obras de Borodin y Chaikovski, pero convincente, individual, finamente construida y alcanzando una trágica y heroica expresión permanece por encima del pathos de su música posterior».Simpson, The Symphony, 129-130. Con el redescubrimiento en los últimos años de la música de Rajmáninov en general, la Primera Sinfonía ha sido grabada en numerosas ocasiones y se interpreta con bastante frecuencia.

Historia

Concepción La Sinfonía n.º 1 fue en realidad el segundo intento de Rajmáninov dentro de este género. Durante su último año en el Conservatorio de Moscú (1891) produjo un movimiento sinfónico en re menor, de aproximadamente 12 minutos de duración, que fue publicado póstumamente en 1947 bajo el título de «Sinfonía Juvenil en re menor». Dicha obra está escrita en la forma sonata tradicional y, al basarse en los modelos de la Sinfonía n.º 4 de Chaikovski, sigue muy de cerca la línea de dicho compositor. La carencia de originalidad puede deberse a la falta de entusiasmo por parte de los profesores de composición y contrapunto de Rajmáninov, Antón Arenski y Serguéi Tanéyev, durante el periodo en el que la pieza fue compuesta.Harrison, 34. Su Concierto para piano n.º 1, que escribiría a finales de aquel año, es un indicador mejor de lo que sería su potencial con el manejo de las formas musicales de gran envergadura.Harrison, 36. Tras su graduación en 1894, transcribió la Sinfonía Manfredo de Chaikovski para dos pianos, lo que le dio una exposición adicional más directa al género sinfónico.Harrison, 63.

A pesar de la escasez de dinero durante esa etapa de su carrera, el compositor había disfrutado de varios lujos, musicalmente y materialmente hablando, teniendo en cuenta su relativa juventud e inexperiencia. No sólo había demostrado estar muy dotado, sino que además había adquirido una amplia variedad de habilidades como compositor y además era considerado un consumado y brillante pianista. Rajmáninov recibió el reconocimiento oficial de su talento cuando el Conservatorio de Moscú le concedió la Gran Medalla de Oro, un premio concedido en raras ocasiones. Contaba además con un editor que rápidamente publicó sus obras y otros artistas igualmente predispuestos a interpretarlas. Rajmáninov tuvo el consejo y apoyo de Chaikovski, que justo antes de su muerte en 1893 era la persona más importante dentro del ámbito musical ruso tanto nacional como internacionalmente. Con todos estos puntos a su favor, no resulta raro que Rajmáninov esperara que el estreno de su más importante obra hasta la fecha sería un triunfo.

Composición Rajmáninov empezó a pensar sobre la Sinfonía n.º 1 tras orquestar su Caprice Bohémien en septiembre de 1894.Norris, Rachmaninoff, 20. La composición de este opus se desarrolló entre enero y octubre de 1895, un periodo de gestación considerablemente largo para el compositor no exento de dificultades. Escribió desde Ivanovka, su residencia de verano, el 29 de julio que a pesar de trabajar siete horas al día encontraba la composición de la sinfonía extremadamente difícil. A partir de septiembre incrementó su ritmo de trabajo hasta diez horas al día. Pero el esfuerzo se vio recompensado: al abandonar Ivanovka el 7 de octubre, no solo había acabado la composición y orquestación, sino que había realizado una transcripción de la obra para dos pianos.Harrison, 67-68.

El tiempo que el maestro ruso empleó para componer la obra fue mayor de lo habitual, por lo que también tardó en conseguir su estreno. En 1895 conoció al filántropo musical Mitrofan Beliáyev. Gracias al interés de éste en programar una pieza de Rajmáninov, el poema sinfónico La Roca pudo interpretarse en la serie de Conciertos Sinfónicos Rusos en San Petersburgo. Como otra muestra de amistad, fue el encargo de realizar una transcripción de la Sinfonía n.º 6 en do menor de Aleksandr Glazunov para dos pianos. A lo largo de 1896, debido en gran parte a la influencia de Tanéyev y Glazunov, Beliáyev aceptó que tuviera lugar el estreno.Norris, Rachmaninoff, 21. Finalmente, su interpretación fue programada para el año siguiente.

Cuando Rajmáninov le llevó el manuscrito a Tanéyev y lo tocó en el piano, al ya anciano compositor se quejó, «estas melodías son flácidas, sin color - no es posible hacer nada con ellas». Rajmáninov realizó cambios considerables a la partituraHarrison, 76. y Tanéyev le aseguró a Beliáyev que pronto podría enviar el manuscrito al comité de los Conciertos Sinfónicos Rusos para su revisión.Bertensson & Leyva, 70. De todas maneras, Rajmáninov tuvo nuevas ideas para algunas partes de su sinfonía y visitó a Tanéyev por segunda vez. Realizó nuevas modificaciones, entre ellas, la ampliación del movimiento lento.

Estreno El estreno de este opus se celebró el 28 de marzo de 1897 en San Petersburgo, con la interpretación de la Orquesta de la Sociedad Sinfónica Rusa bajo la batuta de Aleksandr Glazunov. La sinfonía no volvió a ser interpretada en vida del compositor. Fue un rotundo fracaso debido a varios motivos: Glazunov dirigió pésimamente; hizo cortes en la partitura y varios cambios en la orquestación; y algunos asistentes al concierto sugirieron al acabar la obra que el director parecía estar borracho. Además, al ser una obra escrita en un estilo moderno para la época, no fue del gusto de los asistentes, especialmente los miembros del Círculo Beliáyev; que la consideraron ofensiva debido al uso progresista de la forma sinfónica y por no seguir el preferido estilo académico del círculo de San Petersburgo liderado por Rimski-Kórsakov, el cual los compositores jóvenes debían seguir si esperaban tener alguna oportunidad en su carrera.Maes, 173.

Rajmáninov, que confiaba que su obra sería un éxito sin precedentes, recibió un duro golpe a causa de estas hostiles críticas. Sufrió una crisis nerviosa y fue incapaz de componer hasta 1899, cuando sus familiares y amigos le convencieron de que se sometiera a un tratamiento de hipnoterapia con el doctor Nikolái Dahl. El resultado del exitoso tratamiento fue el popular Concierto para piano n.º 2, que fue estrenado en 1900. A pesar de la hostil acogida, y al contrario de lo que se cree, el compositor no destruyó o repudió la partitura de la Sinfonía n.º 1; de hecho, incluso consideró revisarla.Bertensson & Leyva, 144-145; Norris, Rachnmaninoff, 97. Sin embargo, la partitura se perdió, debido a que al marcharse al exilio, dejó la partitura en su apartamento de Moscú.Norris, Rachmaninoff, 23. En 1944 fueron descubiertas las partes instrumentales de la sinfonía, así como varios bocetos. La partitura fue reconstruida completamente, y el segundo estreno tuvo lugar en el Conservatorio de Moscú el 17 de octubre de 1945, dirigida por Aleksandr Gauk.

Instrumentación La partitura está escrita para una orquesta formada por:

Viento madera: 2 flautas, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagotes. Viento metal: 4 trompas, 2 trompetas, 3 trombones, tuba. Percusión: timbales, bombo, caja, platillos, triángulo, pandereta, tam-tam. Cuerda: una sección de cuerdas con violines I y II, violas, violonchelos y contrabajos.

Estructura y análisis La sinfonía consta de cuatro movimientos:

I. Grave – Allegro non troppo, en re menor II. Allegro animato, en la menor III. Larghetto, en la mayor IV. Allegro con fuoco, en mi mayor

La interpretación de esta obra dura aproximadamente 45 minutos.

I. Grave – Allegro non troppo El primer movimiento, Grave – Allegro non troppo, está escrito en la tonalidad de re menor y en compás de 4/4. Una breve introducción de siete compases presenta el carácter de la obra: sombrío, feroz y solemne. En ella dos elementos temáticos son expuestos que constituirán el material cíclico para toda la pieza: una célula de una nota precedida por un grupeto y un tema derivado del Dies irae, un canto llano medieval. Este último será el tema dominante del Allegro, desarrollado y enriquecido por unas figuras orquestales basadas en Chaikovski. El segundo tema, Moderato, presentado por los violines es interesante por su estructura melódica, que es la de la escala zíngara (con dos segundas aumentadas). Este tema es repetido por toda la orquesta en un repentino y grandioso fortissimo, que conduce al primer tema hasta una apoteosis en un coral interpretado por los metales. Al comienzo de la repetición, la célula-grupeto reaparece insistentemente.Tranchefort, 919.

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II. Allegro animato El segundo movimiento, Allegro animato, está en la menor y en compás de 3/4. Se trata de un fantasioso scherzo que también comienza con la célula-grupeto así como con reminiscencias del Dies irae, al menos sus primeras notas. El tema principal es una corta melodía, que oímos alternativamente bajo la forma original y su inversión, pero ésta sólo aparece breve y episódicamente, espaciado por llamadas y estremecimientos de la orquesta que constituyen un expresivo fondo sonoro. En la parte central la célula-grupeto vuelve, dando nacimiento a un nuevo tema que repite un violín solo durante algunos compases, confiriéndole un aire zíngaro.

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III. Larghetto El tercer movimiento, Larghetto, está en la mayor y en compás de 3/4. En la lírica calma de este movimiento, incluso el grupeto parece haber perdido su crispación amenazante. El clarinete canta una melodía sencilla y dulce, pero en medio reaparecen algunas nubes con las sombrías armonías de las trompas con sordina. El tema, repetido, está ornamentado con repetitivas apoyaturas y contrapunto.

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IV. Allegro con fuoco El cuarto y último movimiento, Allegro con fuoco, está en mi mayor y en compás de 4/4. La célula-grupeto de nuevo lanza el Finale con una violencia entrecortada. Los instrumentos de metal y el ritmo de marcha arrastran un motivo basado, una vez más, en el Dies irae. Una pasaje calmado con anima responde con una melodía de los violines que se eleva rápidamente hasta el extremo agudo. Los instrumentos de metal tienen un papel prominente y sobreviene un nuevo cambio en la parte central (Allegro mosso), introducido por las notas repetidas de la cuerda grave. El ritmo es especialmente interesante, con sus suaves síncopas (equívoco de un ritmo binario en un compás de tres tiempos): acompañamiento repetido del scherzo aparece en la segunda parte y el retorno del grupeto relanza el movimiento con notable violencia dinámica y orquestal. Un golpe del tam-tam da paso a la coda, al término de la cual el grupeto, en la cuerda con un ritmo más lento, se repite con una fatídica insistencia, reforzado por los instrumentos de metal y de percusión.

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A pesar de la desigual calidad de la propia composición, no hay duda de que la Sinfonía n.º 1 es potente y dramática. Está influida por las últimas sinfonías de Chaikovski, aunque esta influencia solo pueda observarse en el sentimiento de angustia ante la implacable fatalidad.

Forma thumb|200px|right|Conservatorio de Moscú, donde Rajmáninov se graduó con honores en la primavera de 1891.