200px|miniaturadeimagen|De izquierda a derecha: Panorámica de Seúl, tres platos de la gastronomía coreana (Kimbap, Kimchi y Bibimbap), un hombre con la vestimenta tradicional Hanbok y Gat, anuncios escritos con el alfabeto coreano hangul, un teléfono móvil Samsung Galaxy S7 y el actor Lee Jong Suk.
Ola coreana () es un neologismo que hace referencia al aumento de la popularidad a nivel global de la cultura contemporánea de Corea del Sur desde mediados de la década de 1990, impulsada por las exportaciones de música y series de televisión de producciones originales en idioma coreano, inicialmente a países del Este y Sudeste Asiático, pero posteriormente propagándose a otros continentes en diversos medios, formando parte de la globalización.
Los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 tuvieron un papel fundamental como instancia para mostrar por primera vez la cultura local, que tomó fuerza a lo largo de la década de 1990 y se exhibió con dominio en la Copa Mundial de Fútbol de 2002, evolucionando la marca país, desde que emergió el K-pop junto a las producciones televisivas, al añadirse exportaciones tecnológicas de marcas locales, el turismo y contenidos culturales, que convirtieron al país desde quedar devastado tras la guerra de Corea a una importante potencia cultural en todo el mundo.
Denominación También es llamada Hallyu wave o Korean wave, en inglés, pero el término se originó en China a mediados de 1999 por periodistas de Pekín asombrados por la popularidad cada vez más creciente de las celebridades surcoreanas y las producciones televisivas en ese país. El término Hallyu proviene de juntar los caracteres Han (韓) que significa Corea, además de Liu o Ryu (流) que significa flujo u ola.
Este término se aplica a veces de manera diferente fuera de Corea del Sur; en ocasiones, en el extranjero el concepto Hallyu se utiliza para describir a los conceptos de entretenimiento coreano en general, pero en Corea, un drama hallyu y un drama coreano o algún actor coreano o un actor hallyu, poseen un significado ligeramente opuesto, ya que según el investigador Kim Jung Mee, el término Hallyu se utiliza para hacer referencia únicamente a los dramas que han ganado popularidad en el extranjero o actores muy guapos que son reconocidos internacionalmente.
Historia
Antecedentes Una mención temprana de la cultura coreana como una forma de poder blando se puede encontrar en los escritos de Kim Koo, líder del movimiento de independencia de Corea y presidente del Gobierno Provisional de la República de Corea, cerca del final de su autobiografía, escribe:
Fundamentos Después de la guerra de Corea (1950-1953) y el Acuerdo de Armisticio de Corea, firmado en 1953, Corea del Sur experimentó un período de rápido crecimiento económico conocido localmente como el milagro económico del río Han.
Mientras en la industria cinematográfica, las cuotas de pantalla se introdujeron en Corea del Sur durante la presidencia de Park Chung Hee para restringir el número de películas extranjeras en los cines. Estas cuotas fueron pensadas para evitar la competencia entre las películas nacionales y extranjeras, estas últimas las más taquilleras. No obstante, en 1986, la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA) presentó una queja al Senado de Estados Unidos con respecto a las regulaciones impuestas por el gobierno de Corea del Sur en aquel entonces, siendo este último obligado a levantar las restricciones. En 1988, Twentieth Century Fox se convirtió en el primer estudio de cine estadounidense que establece una oficina de distribución en Corea del Sur, seguido por Warner Bros. (1989), Columbia Pictures (1990) y Walt Disney (1993).
En 1994, la cuota de mercado de las películas de Hollywood en Corea del Sur había alcanzado una inserción de alrededor del 80 por ciento, y la participación de la industria cinematográfica local cayó a un mínimo de 15,9 por ciento. Ese año, el presidente Kim Young Sam le aconsejó proporcionar apoyo y subsidios a la producción de contenidos, en los medios de comunicación coreanos, como parte de la estrategia de exportación del país. De acuerdo con medios de comunicación surcoreanos, el entonces presidente, instó a tomar nota de cómo los ingresos totales generados por la película Parque Jurásico había logrado la venta de 1,5 millones de automóviles Hyundai; con esto último como una fuente de orgullo nacional, influenciando al gobierno de turno a enfocarse hacia la cultura como industria exportable. En ese momento, el Ministerio de Cultura creó una oficina de industria cultural para desarrollar su sector de medios y se alentó a muchos inversores a expandirse en el cine y los medios de comunicación. De este modo, a finales de 1995 se sentaron las bases para el surgimiento de la ola coreana.
Surgimiento En julio de 1997, la crisis financiera asiática condujo a fuertes pérdidas en el sector manufacturero, lo que provocó que muchas empresas tuvieran que recurrir al sector del entretenimiento. De acuerdo con The New York Times, Corea del Sur comenzó a enumerar las restricciones a las importaciones culturales de su antiguo colonizador, Japón en 1998. Con el objetivo de hacer frente a un inminente ataque de películas japonesas, anime, manga y J-pop. El Ministerio de Cultura hizo una solicitud de un aumento sustancial de su presupuesto, lo que permitió la creación de 300 departamentos de industria cultural en colegios y universidades en todo el país.
En febrero de 1999, la primera película local de gran presupuesto, Shiri, fue estrenada y se convirtió en un éxito comercial importante. Recaudó más de 11 millones de dólares estadounidenses, superando en Corea del Sur el éxito de taquilla de Titanic.
Desarrollo miniaturadeimagen|El director Bong Joon-ho, ganador de cuatro premios Oscar por la película Parásitos en 2019 En septiembre de 1996, SM Entertainment, lanzó la banda de chicos H.O.T., quienes se convirtieron en la primera banda de K-pop moderno en obtener divulgación y éxito en el extranjero, con un concierto en Beijing, donde las entradas se agotaron de inmediato. Alrededor de finales de la década de 1990 y principios de la de 2000, varias series de televisión fueron difundidas en China. El 19 de noviembre de 1999, uno de los periódicos controlados por el estado de China, el Diario de la Juventud de Beijing (北京青年报), publicó un artículo que reconoce los «celos del público chino por las series de televisión y canciones de pop surcoreanas». A medida que el volumen de las importaciones culturales aumentó rápidamente, la Administración Estatal de Radio, Cine y Televisión China respondido al éxito, tomando la decisión de restringir y limitar el número de series de televisión surcoreanas que pudiesen ser vistas por las audiencias chinas.
Sin embargo, varios otros países de Asia Oriental también estaban experimentando un crecimiento en la popularidad de los dramas y canciones pop coreanas. En 2000, el estado de Manipur en India, donde las películas de Bollywood fueron prohibidas por los separatistas, por ende los consumidores fijaron gradualmente su atención en el entretenimiento coreano. De acuerdo con la Agence France-Presse (AFP), reporto una alta popularidad de la cultura coreana en escuelas y los mercados callejeros de Manipur, debido a que muchos dramas coreanos y películas se introdujeron de contrabando en Manipur desde Myanmar, en formato de CD y DVD. En 2002, el álbum de BoA Listen to My Heart, se convirtió en el primer disco de origen coreano en vender un millón de copias en Japón.
Al mismo tiempo que el Hallyu estaba experimentando un éxito temprano, hubo un crecimiento igualmente notable en las importaciones culturales de Taiwán, considerado también uno de los cuatro tigres asiáticos. En 2001, el drama taiwanés Meteor Garden, una adaptación del manga japonés Boys Over Flowers, fue muy popular en el continente y se convirtió en la serie dramática más vista en la historia de la televisión en Filipinas, consiguiendo más de 10 millones de espectadores diarios solo en Manila y catapultado a los protagonistas masculinos de la banda de chicos taiwaneses F4 a la fama, incluyendo una secuela y adaptaciones posteriores de otros países, incluyendo la surcoreana Boys Over Flowers por KBS 2TV en 2009. El 8 de junio de 2001, el cuarto álbum de estudio de Shinhwa Hey, Come On!, fue lanzado con éxito a lo largo de Asia, lo que hizo que el grupo se hiciera muy popular en China y Taiwán.
Entre 2001 y 2002, Sudamérica comenzó a absorber todo lo que llegaba desde corea y la serie Un deseo en las estrellas original de 1997, comenzó a ser emitida con éxito en Chile, Perú y otros países de la zona, pero en el Perú fue donde más tuvo repercusiones, incluso se fundó un club de fanáticos del actor Ahn Jae Wook. En 2002, Sonata de invierno, producida por KBS 2TV, se convirtió en la primera serie de la región en igualar el éxito de Meteor Garden, atrayendo a un seguimiento de culto en Asia. Las ventas de mercadotecnia, incluyendo equipos de DVD y novelas, superaron los 3,5 millones de dólares en Japón. En 2004, el entonces primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, señaló que el protagonista masculino de la serie era «más popular que yo en Japón». Otros dramas coreanos lanzados en años posteriores como Una joya en el palacio (2003) y Full House (2004) tuvieron niveles comparables de éxito.
Desde 2002, las tendencias de programación en la televisión asiática, empezaron a sufrir cambios, las series surcoreanas y taiwanesas comenzaron a llenar cada vez más horas de espacios anteriormente reservadas para películas americanas. El gran avance para el K-pop llegó con el debut de TVXQ (2003), SS501 (2005), Super Junior (2005), y otros artistas aclamados que según un reportero de BBC los describió como «renombrados en gran parte de Asia». En el año 2003, el grupo de chicas Baby VOX lanzó una canción en chino, titulado como I'm Still Loving You y encabezó varias listas musicales en China, generando un enorme grupo de fanáticos. Tanto I'm Still Loving You y su posterior sencillo en coreano What Should I Do llegó a obtener popularidad en Tailandia. Mientras tanto, la popularidad de la televisión coreana siguió extendiéndose por todo el continente. Reportes sobre las mujeres asiáticas que viajaban a Corea del Sur para encontrar a un hombre guapo, con un romance inspirado en dramas coreanos, comenzaron a aparecer en los medios de comunicación, incluso en el Washington Post.
En Nepal, Bután y Sri Lanka, los dramas coreanos comenzaron a tomar cada vez más tiempo en el aire en los canales de televisión en estos países con Sonata de invierno y Full House comenzaron a encender el interés por la cultura popular coreana en estos países. La moda coreana y los peinados se convirtieron en moda entre los jóvenes en Nepal y dieron lugar a un auge en los cursos de idioma coreano en el país, persistiendo varios años después. La cocina coreana experimentó una oleada de popularidad en Nepal con la abertura cada vez más de restaurantes coreanos en el país durante principios y mediados de los años 2000. Del mismo modo, la cocina coreana también se hizo popular en Sri Lanka y Bután con la apertura de restaurantes para satisfacer la demanda en estos países. A finales de la década de 2000, muchos músicos taiwaneses habían sido reemplazados por sus equivalentes de K-pop, y aunque un pequeño número de grupos tales como F4 y Fahrenheit siguieron manteniendo bases de fanáticos en Asia, el público joven era más receptivo a las nuevas bandas de K-pop tales como Big Bang y Super Junior.
Propagación