Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, también Ferdinandus Toletanus Dux AlbanusNominis causa vide Christian Matthiae: Theatrum historicum theoretico-practicum, Daniel Elzevirius, Amstelodamum 1667, S. 1042. (Piedrahíta, 29 de octubre de 1507-Tomar, 11 de diciembre de 1582), llamado «el Gran Duque de Alba»Entre los numerosos autores que así lo denominan figuran: William Maltby, Henry Kamen y Mariano D. Berrueta. y «el Grande»,de Rustant, José Vicente. Historia de don Fernando Álvarez de Toledo, (llamado comúnmente el Grande) primero del nombre, Duque de Alva. Tomo I. Madrid. 1751. fue un noble, militar y diplomático español, duque de Alba de Tormes, marqués de Coria, conde de Salvatierra de Tormes, conde de Piedrahíta y señor de Valdecorneja, grande de España y caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro. Fue el más importante de los representantes de la Casa de Toledo o Casa de Álvarez de Toledo.Real Academia de la Historia. Índice de la Colección de don Luis de Salazar y Castro. Tomo XIV. Obras genealógicas y heráldicas. Madrid. 1956. N.º 23.280. 105. Pág. 70.Vázquez, Miguel Muñoz. Historia del Carpio. Tip. Artística, 1963 - Genealogía de la Casa de Álvarez de Toledo, ducado de Alba de Tormes. P. 182.
Fue el hombre de mayor confianza y obediencia del rey Carlos I de España y de su hijo y sucesor, Felipe II de España, mayordomo mayor de ambos, miembro de sus Consejos de Estado y de Guerra, gobernador del Ducado de Milán (1555-1556), virrey del reino de Nápoles (1556-1558), gobernador de los Países Bajos de los Habsburgo (1567-1573) y virrey y condestable del Reino de Portugal (1580-1582). Representó a Felipe II en sus esponsales con Isabel de Valois y con Ana de Austria, quienes fueron la tercera y la cuarta —y última— esposas del monarca respectivamente.
Es considerado por los historiadores como el mejor general de su épocaDe la Fuente Arrimadas, Nicolás. Fisiografía e historia del Barco de Ávila. Ávila. Tipografía y encuadernación de Senén Martín. 1925. P. 251.Motley, John Lothrop. El ascenso de la República Holandesa. (The Rise of the Dutch Republic). Londres, 1868, 9, 336. El historiador norteamericano sostuvo que Alba fue "el general más exitoso y experimentado de España o de Europa, en su día. Ningún hombre había estudiado la ciencia militar más profundamente, o practicado más constantemente ("the most successful and experienced general of Spain, or of Europe, in his day. No man had studied military science more deeply, or practiced it more constantly."). y uno de los mejores de la historia.Belda Plans, Juan. Grandes personajes del Siglo de Oro español. Ediciones Palabra S.A. Madrid. 2013. P. 20. ISBN 978-84-9840-851-5. Se distinguió en la Jornada de Túnez (1535), participando en la victoria de Carlos I sobre el pirata otomano Barbarroja que devolvió el predominio de la Monarquía Hispánica sobre el occidente del mar Mediterráneo—, y en batallas como Mühlberg (1547), en la que el ejército del emperador Carlos venció a los príncipes protestantes alemanes—.
Eternizó su memoria reprimiendo la rebelión de los Países Bajos, donde actuó con gran rigor castigando a los rebeldes, instituyendo el Tribunal de los Tumultos y derrotando totalmente a las tropas de Luis de Nassau en la Batalla de Jemmingen y a Guillermo de Orange en la batalla de Jodoigne en los primeros momentos de la guerra de los Ochenta Años.
Coronó su carrera ya anciano con la crisis sucesoria en Portugal de 1580, venciendo a las tropas portuguesas del pretendiente Antonio, prior de Crato, en la Batalla de Alcántara y conquistando ese reino para Felipe II. Gracias a su genio militar España logró la unificación de todos los reinos de la península ibérica y la consecuente ampliación de los territorios de ultramar.
El 26 de diciembre de 1566 recibió la Rosa de Oro, el estoque y capelo benditos otorgados por el papa Pío V, a través del breve Solent Romani Pontifices, en premio a sus singulares esfuerzos en favor del catolicismo y por ser considerado como uno de sus campeones.Sampedro Escolar, José Luis. La Casa de Alba. La Esfera de los Libros, S. L. Madrid. 2007. ISBN 84-9734-595-9. ISBN 978-84-9734-595-8. P. 97/8.
Fue camarada de armas, amigo y protector del poeta y soldado Garcilaso de la Vega, que dedicó parte de su Égloga II a ensalzar a la casa de Alba y su duque.
Su divisa en latín era Deo patrum nostrorum, que en español significa Al Dios de nuestros padres.
Su figura constituye una de las más importantes de la leyenda negra española, que lo describe como un auténtico señor de la guerra, famoso e intrépido pero, al mismo tiempo, brutal, implacable y severo al extremo.Behiels, Lieve. «El duque de Alba en la conciencia colectiva de los flamencos». Foro Hispánico. Revista Hispánica de los Países Bajos. 3 (1992) 31-43
Biografía Primeros años
Fernando Álvarez de Toledo nació en Piedrahíta, provincia de Ávila, el 29 de octubre de 1507. Era hijo de García Álvarez de Toledo y Zúñiga, heredero de Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez de Quiñones, II duque de Alba de Tormes, y de Beatriz Pimentel y Pacheco, hija de Rodrigo Alonso Pimentel, IV conde y I duque de Benavente, y de su esposa María Pacheco.
Siguiendo la línea dinástica le hubiera correspondido a García ser el tercer duque, mas este murió en una campaña en África en 1510, en la isla de Yerba o de Los Gelves, por lo que Fernando quedó huérfano a los tres años de edad. Cuando falleció Fadrique, en 1531, el título ducal pasó directamente a su nieto Fernando como hijo varón primogénito de García.
Arquetipo de la nobleza de Castilla, fue educado en la corte ducal de la casa de Alba, situada en el Castillo de los Duques de Alba, en Alba de Tormes, por dos preceptores italianos, Bernardo Gentile —benedictino siciliano— y Severo Marini y por el poeta y literato renacentista español Juan Boscán quienes lo formaron en el catolicismo y en el humanismo. Dominaba perfectamente el latín y conocía el francés, el inglés y el alemán.
Desde su juventud estuvo siempre al servicio de los monarcas españoles, bien del rey Carlos I de España y emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico en principio o bien de su hijo, el rey Felipe II de España después, tanto como soldado, cortesano, diplomático, gobernante y consejero.
Su dedicación a las armas fue constante desde muy joven, hasta el punto de que con tan sólo seis años acompañó a su abuelo a Navarra con el ejército que la tomó. En 1524, cuando contaba con diecisiete años, se unió sin el permiso familiar a las tropas del Condestable de Castilla Íñigo de Velasco que sitiaron y rindieron la plaza de Fuenterrabía, ocupada por franceses y navarros; por su intervención en la exitosa contienda fue nombrado gobernador de Fuenterrabía. Más tarde venció al ejército francés en Perpiñán. thumb|right|250px|Escudo de armas de Don Fernando Álvarez de Toledo. Duque de Alba.
Contra los otomanos y piratas Siendo ya duque de Alba acudió en 1532 a la llamada del rey y emperador Carlos y marchó a Viena, acompañado de su amigo Garcilaso de la Vega, para defenderla del acoso del Imperio otomano. No fue preciso entrar en combate, pues visto el formidable ejército imperial de más de 200 000 hombres, los turcos otomanos levantaron el asedio.
Donde sí tuvo ocasión de luchar fue en la Jornada de Túnez: a primeros de junio de 1535 embarcó en Cagliari con el contingente militar que mandaba el marqués del Vasto; el 14 de julio cayó la fortaleza de La Goleta y una semana después la propia ciudad de Túnez defendida por Barbarroja. De esta forma España recuperó el control sobre todo el oeste del Mar Mediterráneo. De aquella campaña contra los piratas el duque Fernando pudo recuperar la armadura de su padre, García, que había muerto en la isla de los Gelves en 1510, y que trasladó a las armerías de la casa ducal para ser allí trofeo perpetuo de gloria y de virtud a sus descendientes.
Nuevamente en 1541 acompañó al emperador al mando de los tercios alemanes contra Barbarroja en la Jornada de Argel que culminó con la victoria otomana provocada principalmente por un temporal.
Mayordomo mayor de Carlos En 1541 Fernando Álvarez de Toledo fue nombrado por Carlos I mayordomo mayor del Rey de España y, por tanto, jefe superior de su casa, encomendándole las importantes tareas relacionadas con la Real Casa y Patrimonio de la Corona de España. Alba mantuvo el cargo en la corte hasta el fallecimiento del monarca en 1558.
Caballero de la Orden del Toison de Oro En 1546, el III duque de Alba obtuvo un nuevo reconocimiento que aumentó su prestigio personal. Fue investido por el emperador Carlos, quien era el Gran Maestre de la Insigne Orden del Toisón de Oro, caballero de esta prestigiosa institución como premio a la fidelidad del duque hacia el monarca-emperador. La distinción le fue otorgada en el capítulo que se celebró en Utrech llevándole el emperador consigo a Ratisbona donde tenía convocada la Dieta del Sacro Imperio Romano Germánico.
En Alemania thumb|El Gran Duque de Alba, por Antonio Moro, circa 1549
En 1547 el emperador tuvo que enfrentarse a las fuerzas protestantes de la Liga de Esmalcalda mandada por Juan Federico I de Sajonia - el landgrave de Turingia- y Felipe el Magnánimo -el landgrave de Hesse- y sus aliados.
El duque de Alba estaba al mando de los Tercios españoles que intervinieron en la batalla de Mühlberg, a orillas del río Elba, con victoria de las armas imperiales contra las fuerzas de la Liga de Esmalcalda. La participación del Gran Duque en los consejos brindados a Carlos V y su mando de los Tercios españoles fueron fundamentales y terminaron por decidir la batalla.
A partir de entonces el duque de Alba estuvo siempre al lado del emperador, peleando fielmente para preservar la dinastía de los Habsburgo.
Mayordomo mayor de Felipe A partir de 1548 el rey Carlos intensificó los preparativos del príncipe Felipe como su sucesor de la Monarquía Hispánica. Para ello nombró al duque de Alba —quien ya ostentaba el cargo de mayordomo mayor del Rey de España— mayordomo mayor de su hijo y le encomendó la adaptación del ceremonial y etiqueta de la corte de la casa de Castilla a los de la casa de Borgoña, ceremonial que se consideraba más completo, rico, moderno y más apropiado para el prestigio y reconocimiento internacional de la corte española.Maltby, William S. El Gran Duque de Alba. Atalanta. Barcelona. 2007. Pp. 134-135 Fernando emprendió junto con Felipe un viaje por Europa que se extendió hasta 1551.
Fallecido el rey Carlos, el nuevo rey Felipe II mantuvo a Alba en el cargo de mayordomo mayor del Rey de España, durante gran parte de su reinado y hasta el fallecimiento del duque en 1582.
En Inglaterra El duque de Alba acompañó personalmente al príncipe Felipe a Inglaterra con motivo de su segundo matrimonio con la reina María I de Inglaterra, de la casa de Tudor. Fue uno de los quince Grandes de España que asistieron a la ceremonia en la catedral de Winchester el 25 de julio de 1554.
Gobernador del Ducado de Milán y virrey de Nápoles En 1555 se avivó en Italia el conflicto entre Francia y España; el III duque de Alba fue enviado allí como capitán general, gobernador de Milán (1555) y virrey de Nápoles (1556).