280px|miniaturadeimagen|derecha|Tambores de hdp de alta densidad conteniendo residuos peligrosos Se denomina residuo peligroso a aquel que contiene propiedades intrínsecas que presentan riesgos para la salud y para el medio ambiente.

Según la legislación española en materia de residuos Ley 7/2022 establecida sobre la base de la normativa europea y convenios internacionales, se considera residuo peligroso al residuo en sí, también al recipiente o envase que haya podido contenerlo.

La decisión sobre si unos residuos son peligrosos o no, es propia de legisladores y autoridades públicas. Hay un concepto común que se utiliza para definir las propiedades que convierten a un residuo en peligroso (como el ser inflamable, tóxico, cancerígeno, infeccioso, entre otros). Sin embargo, algunos residuos producidos en ciertas prácticas industriales, o que exhiben determinadas propiedades, pueden estar fuera del alcance de un régimen de gestión de residuos; mientras que otros desechos pueden encontrarse fuera del alcance de la gestión de residuos, pueden ser reguladas por otros regímenes (de aguas residuales; mediante la legislación de aguas residuales, de emisiones de gases industriales; mediante la legislación de control de emisiones, de residuos radiactivos; mediante la legislación sobre radiactividad, etc.). Los residuos industriales peligrosos pueden, básicamente, estar sometidos a la legislación sobre residuos peligrosos, como es el caso por ejemplo, de la UE, independientemente de si se producen en forma sólida, líquida o de lodos.

Ejemplos de residuos peligrosos incluyen relaves mineros, emisiones aéreas desde chimeneas, derrames industriales en cauces superficiales, restos de pesticidas que aún se encuentran en vegetales, así como pinturas, sprays, disolventes, etc.

Historia Hasta hace pocas décadas, los residuos hoy catalogados como peligrosos eran parte de los desechos industriales, hospitalarios e incluso domiciliarios. Estos se depositaban en lugares no autorizados como basureros, orillas de ríos, humedales o simplemente se vertían al agua o bien se disponían en vertederos municipales juntamente con los desechos sólidos domiciliarios. Hay muchos eventos conocidos que, a raíz de estas malas prácticas, han generado perjuicios a la población y salud humana. Por ejemplo, la acumulación de sales de plomo en el norte de Chile, que en sectores cercanos han causado a la población infantil problemas de tipo neurológico (leucemia) y efectos teratogénicos en la población adulta.

La mayor conciencia ambiental, surgida a través del Convenio de Basilea, Convenio de Róterdam y otros acuerdos medioambientalistas, llevó a los países en vías de desarrollo y desarrollados a legislar acerca de la materia y a que se legislara sobre su clasificación, almacenamiento y disposición final.

Debido a ello, la ingeniería ambiental ha tenido un papel preponderante en modelar planes de manejo de desechos peligrosos y las autoridades han debido normar estas actividades. El Estado, en su función garante de preservar la salud pública y el medio ambiente, ha elaborado leyes ambientales al respecto. Los generadores de desechos peligrosos a su vez se han visto obligados a clasificarlos y a contratar servicios para su procesamiento y disposición definitiva.

Los peligros que entrañan a la población y al medio ambiente provienen de las propiedades peligrosas intrínsecas que presentan. Estos peligros son los efectos mutagénicos, teratogénicos, cancerígenos o la reactividad con el medio, pudiendo generarse productos altamente tóxicos o dañinos, además de los efectos a largo plazo.

Todas las empresas que manipulen gases refrigerantes deberán prever las nuevas disposiciones legales a las que están sujetas desde 2010 y a partir de 2015, debido a que dentro de los que se usan como soluciones de refrigeración, aire acondicionado y climatización se encuentran sustancias como los hidroclorofluorocarbonos (HCFCs), que dañan la capa de ozono y que a partir de su prohibición han sido remplazados por algunas empresas por los clorofluorocarbonos (CFCs), que no la dañan directamente pero inciden directamente en el calentamiento global.

¿Cuándo se considera peligroso un residuo? En España, un residuo tendrá esta consideración cuando reúna alguna o varias de las siguientes características, recogidas en el Anexo I de la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

Los residuos en la Unión Europea Alrededor de 3000 millones de toneladas de residuos son generadas en la UE cada año (más de seis toneladas por persona), incluidas 40 millones de toneladas de residuos peligrosos (más de 10kilogramos por persona). Esto tiene un gran impacto sobre el medio ambiente y es causa de contaminación y emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático. Una buena gestión de residuos puede reducir significativamente este impacto, y el pensamiento y evaluación de ciclo de vida puede ayudar a quienes crean políticas a elegir las mejores opciones medioambientales.

La política de la UE sobre recursos y residuos se plantea avanzar hacia un futuro más eficiente y sostenible en recursos. Las políticas y la legislación sobre residuos de la UE ponen de manifiesto la necesidad de mejorar la gestión de los mismos. Su cantidad aumentará en los próximos años, debido al crecimiento de la población y al desarrollo industrial progresivo. Por esta razón, debería existir un sistema de gestión de residuos adecuado en cada país para hacer frente a los desafíos cada vez mayores que plantean los residuos en general y los residuos peligrosos en particular, evitando en el futuro hechos vergonzosos como los "famosos" navíos de los venenos.

Como ejemplo, la Unión Europea ha tomado medidas de fondo para abordar los problemas de la gestión inadecuada de los residuos y ha logrado resultados modelos que pueden servir de guía a otros países en el desarrollo exitoso de sus sistemas de gestión de residuos peligrosos y otros residuos. La gestión de residuos en la UE puede ser entendida como un enfoque basado en tres principios: Prevención de residuos: Como factor clave, es preciso reducir la cantidad de residuos generados. Reciclaje y reutilización: Si no se pueden evitar los residuos, hay que recuperar el mayor número de materiales que sea posible, preferiblemente mediante reciclado. La mejora en la eliminación final y seguimiento: Siempre que sea posible, los residuos que no pueden reciclarse o reutilizarse deben ser incinerados de manera segura, acudiendo al relleno sanitario solo como un último recurso.

Desechos industriales peligrosos en los EE.UU

Cuatro tipos de industria representan alrededor del 20 % de los desechos peligrosos industriales generados en los Estados Unidos: fabricación de productos químicos, producción primaria de metales, fabricación en metal, y procesamiento de petróleo. Las grandes plantas químicas y refinerías de petróleo, y otros "generadores de grandes cantidades" que producen más de 1000kg de residuos peligrosos al mes, son las más visible y fuertemente reguladas en los Estados Unidos. Sin embargo, las empresas de todos los tamaños generan productos químicos peligrosos; la EPA (Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU.) tiene actualmente un listado de más de 250000 instalaciones que son "generadores de pequeñas cantidades" (GPC) de residuos peligrosos. Estos productores varios más pequeños representan aproximadamente el 10% de las sustancias potencialmente peligrosas que se producen cada año. Aunque la gran industria produce la mayor parte de los residuos peligrosos en los Estados Unidos, los generadores de pequeñas cantidades (GPC) que producen entre 100 a 1.000 kg de residuos peligrosos al mes presentan desafíos regulatorios especiales: Los productos químicos utilizados en talleres de automóviles, tintorerías, empresas constructoras, laboratorios científicos, revelado de fotografías, impresores, grandes oficinas, y agricultores son a menudo tóxicos. Los residuos peligrosos generados por GPCs son mucho más variados que los producidos por las grandes empresas. Cada producto químico, ya se trate del suministro para un mes de líquido para el lavado en seco o lo que una casa entera requiere de insumos químicos residenciales, necesita su propia estrategia de manipulación y eliminación. Los GPCs, que no cuentan con el apoyo jurídico y administrativo común en las grandes empresas, a menudo encuentran dificultades para descifrar la normativa sobre residuos peligrosos. El incumplimiento puede ser el resultado de la pura ignorancia de la responsabilidad de una pequeña empresa con el cumplimiento de las leyes ambientales.

Otras fuentes de residuos peligrosos en los EE. UU. están asociadas con las bases militares, las minas y las comunidades residenciales. Las bases militares de los Estados Unidos tienen algunos de los más graves problemas de desechos peligrosos de la nación, un problema que solo recientemente ha sido abordado por el gobierno y las agencias ambientales privadas. Cerca de 19.000 sitios en 1.800 instalaciones militares muestran algún grado de contaminación del suelo o de las aguas subterráneas. Más de 90 bases militares han estado en la lista de sitios de limpieza de residuos peligrosos de alta prioridad del superfondo de la EPA. Por otra parte, una ley aprobada en 1992 permite que las agencias reguladoras federales y estatales impongan multas a los militares si sus residuos peligrosos no se manejan de manera adecuada. Antes de esto, las fuerzas armadas no estaban sujetas a las leyes ambientales estatales o federales. En consecuencia, el ejército tiene ahora una gama de programas para eliminar los problemas de residuos peligrosos en sus bases.

Los residuos de la minería

Los residuos de la minería, un tipo de residuos industriales, a menudo incluyen sustancias peligrosas. Las operaciones mineras suelen utilizar productos químicos peligrosos, y a veces se liberan sustancias naturalmente tóxicas en el medio ambiente durante la extracción y eliminación de sus residuos. Por ejemplo, la extracción de oro en la cuenca amazónica de América del Sur tiene como resultado la liberación de 90 a 120 toneladas de mercurio en los ríos cada año. Esto ha dado lugar a niveles elevados de mercurio en los peces y seres humanos de la región. La separación química de minerales de mena como plomo, hierro, y zinc a partir de sus rocas anfitrionas, crea el llamado drenaje ácido de minas que contiene tanto productos químicos tóxicos usados en el proceso de separación, como el arsénico y el ácido sulfúrico, como metales pesados tóxicos, tales como el plomo y el mercurio. El drenaje ácido de las minas producido por la minería de metales en el oeste de Estados Unidos ha contaminado el agua potable y ha causado graves daños ecológicos desde mediados del .

Los desechos domésticos peligrosos

Los desechos domésticos peligrosos son productos descartados, utilizados en el hogar, que contienen sustancias peligrosas. Algunos ejemplos incluyen pintura, aceite de motor y anticongelante, limpiadores de desagües, y pesticidas. En la década de 1980, muchos gobiernos locales en los EE. UU. y Canadá comenzaron a establecer programas de recogida habitual de residuos domésticos peligrosos, para asegurarse de que sean bien eliminados o reciclados. Los gobiernos locales o estatales/provinciales suelen asumir los costos de dichos programas. Sin embargo, un sistema utilizado en la Columbia Británica del Canadá obliga a los consumidores a pagar una "eco-tasa" sobre la pintura que compran. Esto, junto con fondos proporcionados por la industria de la pintura, ayuda a pagar un programa de recolección de residuos de pintura de los hogares.

Sintetizando, son desechos peligrosos los que provienen de: Desechos hospitalarios (desechos biológicos). Desechos de industria química e industria farmacéutica.