Eriosyce esmeraldana, es una especie de planta suculenta perteneciente al género Eriosyce, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del norte de Chile, específicamente de la región de Antofogasta.
Descripción Eriosyce esmeraldana es una especie de cactus de pequeño tamaño y hábito geofítico que, por lo general, presenta un porte solitario, aunque en ocasiones forma brotes basales. El cuerpo es aplanado en la naturaleza y se sitúa a ras del suelo, con el ápice hundido, mientras que en cultivo adquiere una forma semiglobosa. Durante la floración alcanza entre 15 y 40 mm de diámetro. La epidermis muestra un color verde oscuro en condiciones de sombra, pero bajo insolación directa adopta tonalidades que varían del amarillo al pardo negruzco. La planta desarrolla una raíz napiforme, dura y cónica, de entre 6 y 12 cm de longitud, sin un cuello estrechado. Desde la base produce con frecuencia numerosos brotes que enraízan de forma independiente y acaban separándose. izquierda|miniaturadeimagen|Planta con el tallo enterrado El tallo presenta las costillas muy descompuestas en tubérculos, aunque en algunos ejemplares aún se distinguen entre 13 y 19 costillas. Los tubérculos miden aproximadamente entre 2 y 5 mm de diámetro, aparecen menos densamente agrupados que en especies afines como Eriosyce malleolata y carecen de un mentón claramente marcado. Las areolas se sitúan hundidas en la cara externa de los tubérculos; miden entre 1 y 1,5 mm de diámetro, tienen forma redondeada o ligeramente oval y muestran un corto fieltro blanco. La separación libre entre areolas es de unos 3 a 4 mm.
Las espinas, cuando se desarrollan, son finas y aciculares. La planta presenta entre 4 y 10 espinas, ocasionalmente hasta 12, con longitudes habituales de 2 a 4 mm, aunque algunas alcanzan hasta 7 mm. Se disponen lateralmente, rectas o ligeramente curvadas hacia el cuerpo, y muestran coloración amarillo pálido a parda; en raras ocasiones, las espinas de mayor tamaño aparecen negras y adquieren tonos grisáceos con la edad. Generalmente solo se observan espinas radiales, aunque en algunos ejemplares aparece una espina central de aspecto similar. En plantas envejecidas puede no desarrollarse ninguna espina. miniaturadeimagen|Detalle de la flor Las flores surgen cerca del ápice y alcanzan entre 35 y 50 mm de longitud. Emiten un aroma muy tenue. Los pétalos miden de 18 a 25 mm de longitud y de 3 a 6 mm de anchura. Se disponen en forma de embudo y presentan el ápice redondeado o ligeramente puntiagudo. Su coloración varía de blanco a amarillo verdoso pálido o rojizo, mientras que los pétalos externos muestran externamente tonos purpúreos pardos.
El ovario mide de 4 a 7 mm de longitud y presenta un diámetro superior de entre 7 y 10 mm. Muestra color verde oliva y pequeñas escamas estrechas, de tonalidad pardo verdosa, con longitudes de 1 a 2 mm. No aparece completamente cubierto por lana blanca larga y, además, presenta algunos pelos largos, curvados y de color pardo rojizo, parcialmente extendidos. En sección longitudinal, la cámara de los óvulos adopta una forma semejante a un cuarto de luna. La cámara nectarífera no se diferencia externamente; en su parte inferior tiene forma acopada, con coloración pálida o ligeramente rojiza, un diámetro de 5 a 8 mm y una altura de 3 a 3,5 mm, y cuelga hacia el interior de la cavidad del ovario. En la parte superior adopta una forma tubular, algo más estrecha, de unos 2 mm de altura, con color verdoso y apertura parcial.
El tubo floral se sitúa por encima y mide entre 8 y 15 mm de longitud. En la base es tubular, luego se ensancha en forma de trompeta y cerca del borde apenas incrementa su diámetro, que alcanza entre 13 y 18 mm. El interior presenta un tono amarillo verdoso pálido, mientras que el exterior recuerda al ovario, aunque con cerdas rojizas claras más abundantes y escamas que aumentan progresivamente de tamaño hacia la parte superior.
Los estambres muestran color amarillo claro a verdoso y miden entre 7 y 10 mm de longitud, con los inferiores ligeramente más largos. Las anteras son estrechas, de color crema y de aproximadamente 1 mm de longitud; el polen presenta la misma tonalidad crema. Las inserciones de los estambres se distribuyen de manera bastante uniforme, salvo en los 2 a 4 mm superiores del tubo, donde no aparecen. El estilo alcanza alrededor de 25 mm de longitud y presenta una coloración púrpura rojiza. En su extremo desarrolla entre 10 y 14 lóbulos estigmáticos, de color amarillo rojizo, bastante abiertos, con longitudes de 3 a 6 mm, que sobresalen ligeramente por encima de las anteras.
El fruto mide entre 15 y 20 mm de longitud y entre 10 y 13 mm de grosor, presenta color rojo y se encuentra envuelto por una densa lana blanca. Las cerdas suelen ser escasas y parcialmente extendidas, aunque en algunos casos aparecen más numerosas, robustas y claramente sobresalientes.
Las semillas permanecen inicialmente adheridas a las paredes húmedas de la cavidad del fruto y se liberan de forma gradual cuando este se seca, a través de un pequeño orificio circular situado en la base. Las semillas miden aproximadamente 1,0 mm de longitud, 0,8 mm de anchura y 0,5 mm de grosor. Presentan una ligera quilla dorsal y una base más estrecha. La testa es negra, mate y fuertemente tuberculada, con tubérculos que casi confluyen y forman crestas. El hilio es pequeño, blanco, casi circular y se sitúa ligeramente desplazado hacia la cara ventral en la base.
Distribución y hábitat El área de distribución natural de esta especie se limita al norte de Chile, desde la localidad de Esmeralda hasta el sector septentrional del Parque Nacional Pan de Azúcar, dentro de la región de Antofagasta.
La especie habita principalmente en biomas desérticos y en matorrales secos de montaña a baja altitud, entre el nivel del mar y aproximadamente los 400 m s. n. m. Se desarrolla a lo largo de la costa, sobre colinas de origen granítico situadas a pocos kilómetros del mar. Algunas poblaciones crecen en terrenos planos o en pendientes suaves, sobre sustratos arenosos en los que las plantas quedan parcialmente enterradas, a veces acompañados de pequeñas piedras y fragmentos de cuarzo. Otras se establecen en laderas más rocosas, donde prosperan entre grietas y fisuras del sustrato, aprovechando los escasos depósitos de material fino y la protección frente a la insolación extrema.
Ecología Eriosyce esmeraldana presenta un comportamiento ecológico particular que dificulta su localización fuera del período de floración, ya que gran parte del cuerpo permanece enterrado bajo arena o pequeñas piedras. A diferencia de muchas especies vegetales que tienden a emerger hacia la luz, estas plantas permanecen ocultas bajo la sombra del sustrato, lo que les brinda protección frente a herbívoros y condiciones ambientales extremas.
A pesar de recibir únicamente luz difusa a través de las grietas del terreno y de que la disponibilidad de dióxido de carbono resulta limitada, la especie mantiene su crecimiento y acumula suficientes reservas de asimilación para producir flores y frutos con éxito. Esta estrategia permite a la planta sobrevivir en un ambiente árido y expuesto, optimizando su protección y eficiencia fisiológica en condiciones extremas.
Taxonomía La primera descripción de esta especie fue como Chileorebutia esmeraldana, publicada en 1963 por el botánico alemán Friedrich Ritter en la revista científica Taxon 12: 123.
Más tarde, el botánico alemán Fred Kattermann trasladó la especie al género Eriosyce, por lo que pasó a llamarse Eriosyce esmeraldana. Registró estos cambios en el libro Eriosyce (Cactaceae): The genus revised and amplified: 119, publicado en 1994.
Etimología
Eriosyce: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas erion (que significa 'lana') y sykē (que se traduce como 'higo'), en alusión a los frutos cubiertos de lana que producen las plantas. esmeraldana: epíteto geográfico que hace referencia a la ciudad de Esmeralda, en la región chilena de Antofogasta, lugar donde se encuentra la especie. Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como “En Peligro (EN)”, lo que indica que enfrenta un riesgo muy alto de extinción en su hábitat natural.
La especie es rara y su población sufrió un impacto severo cuando la minería aún estaba activa, ya que los burros eliminaron prácticamente todos los individuos en algunas zonas. Actualmente, el área de distribución permanece despoblada por la aridez, pero la especie continúa bajo presión por el ramoneo de guanacos (Lama guanicoe), que la consumen como alimento, aunque no llegan a exterminarla. Además, la recolección con fines ornamentales y la construcción de carreteras representan amenazas adicionales para la especie.
Usos Eriosyce esmeraldana se cultiva principalmente como planta ornamental debido a su pequeño tamaño, forma atractiva y flores llamativas. Durante el verano necesita riegos regulares, pero sin exceso, ya que la planta es muy sensible a la pudrición en suelos húmedos o mal drenados. El sustrato debe ser muy poroso y drenante, preferiblemente una mezcla de arena y gravilla con algo de materia orgánica, que permita un secado rápido. En invierno, la planta debe permanecer prácticamente seca para evitar daños por humedad y bajas temperaturas. Se recomienda aplicar un fertilizante rico en potasio durante la estación de crecimiento para favorecer la floración y el desarrollo de frutos.
La planta requiere exposición a pleno sol para mantener un color y forma óptimos, aunque tolera sombra parcial, especialmente en climas muy calurosos. La propagación se realiza principalmente a partir de semillas, ya que la especie produce muy pocos hijuelos de manera natural.
Galería
Referencias
esmeraldana Categoría:Flora endémica de Chile Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1994 Categoría:Plantas descritas en 1963 Categoría:Plantas descritas por F.Ritter Categoría:Plantas descritas por Kattermann