thumb|378x378px|Extensión contemporánea del asturleonés. La historia del asturleonés, puede ser resumir en tres etapas: los primeros cinco siglos uso corriente —desde sus orígenes hasta separarse del latín astur, hasta la introducción del castellano en el con la pérdida de la independencia del Reino de León—, seguidos de tres siglos de oscuridad (sieglos escuros) y finalmente tres siglos de recuperación hasta la actualidad.
Antigüedad Los primeros habitantes de Asturias Algunos de los primeros habitantes conocidos de Asturias habrían sido de origen preindoeuropeo, si bien su lengua y su organización no se conoce bien ya que los únicos datos sobre ellos son de tipo arqueológico. Además de los datos arqueológicos existen algunos pocos términos que no parecen de origen indoeuropeo como vega, cotoya, artu, cuetu o cachiparru que podrían remontarse al sustrato preindoeuropeo, aunque en algunos casos habían sido integradas al latín hispánico.
Durante el primer milenio a. C. la región ya habría estado habitada por pueblos indoeuropeos que dejaron cierta evidencia lingüística. Las primeras noticias históricas de la región de origen del asturleonés datan del período romano. Diversos autores clásicos como Estrabón, Floro y Plinio el Viejo mencionan a los astures que presumiblemente habrían sido un pueblo celta, si bien, no se conocen demasiados detalles sobre la lengua de los astures, aunque posbilemente era más cercana al celta galaico que al celtíbero, dada la proximidad geográfica.
Los romanos Los romanos llegan a Asturias en el , más tarde que al sur de la península Comienza así una romanización tardía en la que los astures abandonaron su lengua tradicional y adoptaron la lengua y cultura de los conquistadores. El latín devino así en la lengua propia de asturianos y leoneses aunque no de forma abrupta, sino de forma progresiva a través de matrimonios interétnicos y ventajas administrativas como la ciudadanía romana o el reparto de tierras. Este proceso de sustitución lingüística habría podido durar varias generaciones, es decir, entre uno y dos siglos.
El proceso de romanización se dio también en otros lugares, lo que explica que la lengua empleada en esa época, el latín tardío fuese de la que derivaran luego las denominadas lenguas románicas, como el galaicoportugués, el castellano y otras lenguas romances de la península y Europa occidental. En particular, el asturleonés comparte un mayor número de características con las lenguas románicas más occidentales, con las que forma las lenguas iberorromances occidentales.
Edad Media thumb|300px|Monasterio de San Vicente, lugar donde está guardada buena parte de la producción escrita en asturiano medieval. Es en la Edad Media donde se da el nacimiento del asturleonés como lengua diferenciada, pese a que su evolución desde entonces haga que las estructuras gramaticales, la fonética y la ortografía hayan cambiado mucho. La transformación del latín para convertirse en asturleonés se produjo de manera progresiva y casi imperceptible. Es imposible dar una fecha exacta en la que el latín pase a ser asturleonés. Sin embargo, pese a que el empleo del asturleonés coloquial estuviese difundido en la alta Edad Media y sea casi unánime, el latín seguirá como lengua de cultura, de los documentos legales por mucho tiempo. Uno de los documentos que mejor reflejan la evolución del latín es la llamada Cayuela de Carrio, del , encontrada en Villayón y que recoge un conjuro contra los nuberos en un tipo de lengua popular ya bien diferenciada del latín clásico.
Es el nacimiento del Reino de Asturias que después se desarrollaría como el Reino de León una de las principales causas que explican que en este territorio se llegase a formar una lengua diferenciada a partir del latín del antiguo Conventus Asturum. El Reino de León no ocupaba únicamente las tierras asturianas y leonesas, sino también las de Galicia y parte de Portugal, y Castilla. Además de esto, conquistó tierras al sur del río Duero, hasta Extremadura y Andalucía occidental. Por ello aún se mantienen en el habla de estos lugares algunos rasgos característicos del asturleonés.
Asentado en el Reino de León, el latín de uso legal, empujado por una sociedad que usaba principalmente el asturleonés como lengua coloquial, el uso del latín en los documentos escritos va retrocediendo y dejando paso al asturleonés, que deviene en lengua legal del reino y se emplea en multitud de documentos notariales, de pleitos y de varias cosas. No es, consecuentemente, casualidad que el primer documento escrito en asturiano sea uno de estas características: El Fueru d'Avilés, del , una especie de constitución de este municipio asturiano. De esta época se conservan muchos textos, pero el más importante es el libro llamado Fueru Xulgu («Fuero Juzgo» en español castellano), traducción al asturiano del antiguo código legal del reino visigodo.
No se conocen textos literarios en asturiano medieval, aunque esto no significa que no los hubiese, sencillamente no se tienen evidencias de ellos. Una prueba, entre otras podrían darla los muchos asturianismos en un manuscrito leonés del conocido Libro de Alexandre, aunque mezclados con el castellano. Por otra parte, se conocen los nombres de muchos juglares asturianos y leoneses que seguramente cantasen en la lengua del reino, aunque ahora no conozcamos sus obras.
La pérdida de independencia política del reino de León al unirse con el de Castilla en 1230, sienta las bases para un retroceso progresivo del asturleonés. Ello se debe, en primer lugar, a que en el nuevo reino unido de Castilla y León la hegemonía es de Castilla. Como consecuencia, la lengua más usada en la corte es el castellano, que va a ser también la que se emplee desde entonces en toda la documentación real. Es entonces, con Alfonso X El Sabio (1254-1284) donde el castellano y el gallego van a tener un importante uso literario, que no llegó a tener el asturleonés.
Edad Moderna Pero el momento más crítico va a llegarle al asturiano en el cuando la iglesia asturiana estará a cargo de un obispo de origen castellano, Gutierre de Toledo, que impone importantes reformas internas que harán de la lengua castellana la propia de la documentación eclesiástica. En este sentido, los clérigos asturianos van a empezar a formarse fuera de Asturias y León, en Castilla y en lengua castellana, ya no en asturleonés.
Estos hechos y la creciente política centralista e intervencionista de Castilla, promueven gravemente el proceso desasturianizante en las clases altas de la sociedad e impiden la consolidación del asturleońes como lengua literaria. Este sistema centralizador aparece junto al concepto estado nacional, la necesidad de uniformación lingüística como factor de cohesión de la nueva estructura política.
Los Sieglos Escuros (siglos oscuros) La lengua asturleonesa, durante cuatro siglos —XIV, XV y XVI denominados «siglos oscuros» (sieglos escuros)— estuvo ausente del empleo escrito, frente al castellano y al portugués que van a entrar en un proceso de fijación y codificación, lo que les va a conferir la categoría de lenguas de cultura. De este modo, surge así una situación conocida en la sociolingüística como diglosia donde al tiempo que se mantiene el uso coloquial del asturleonés en la práctica totalidad de la población, las clases dominantes, la aristocracia, el alto clero y el funcionariado pasan a emplear ampliamente el castellano como signo de distinción social. Esta situación va a ser característica del asturiano hasta hoy.
La literatura asturleonesa queda al margen de este modo del Renacimiento, y una de las posibles causas de la ausencia de preocupación por la cuestión lingüística puede que sea la ausencia de universidad en los tres territorios en los que la lengua es hablada: Asturias, León y Miranda de Duero.
El Barroco thumb|left|150px|Retrato idealizado del de Antón de Marirreguera. Aunque desde finales de la Edad Media el asturiano empieza a sufrir un importante retroceso, ello no supuso, su fin. Por ejemplo, en la llamada Edad Moderna va a volver a haber textos en asturiano y ahora, esta vez sí, literarios.
Antón de Marirreguera (1600-1662) se convierte así en el primer escritor conocido en asturiano y lleva la literatura en esta lengua al Barroco. Comienza el cultivo de varios temas cultos: Las obras poéticas son de carácter religioso (Pleitu ente Uviéu y Mérida) o retoman la tradición grecolatina Dido y Eneas o Píramo y Tisbe. Además de esto, surge el teatro en el que no sólo hay denuncia sino que además una toma de conciencia con la situación de la lengua. Por ejemplo, en la obra teatral L'Alcalde, del citado Marirreguera, se ridiculiza a un personaje que habla en castellano para presumir de una buena posición social.
El asturiano, se valora así en esta época como habla propia del pueblo por muchos intelectuales de la aristocracia y el alto clero y, además, como una seña de identidad histórica de los asturianos como hace el historiador de Cangas del Narcea Luis Alfonso de Carvallo.
Por desgracia, ni en León ni en Miranda de Duero aparece ningún escritor en estos siglos y la situación del asturleonés sigue allí arrinconada en el terreno de lo oral siguiendo la misma dinámica que en los siglos oscuros. Es de destacar la coincidencia en no más de 20 años del primer autor en asturiano y la inauguración de la Universidad de Oviedo, con el ambiente intelectual que promueve. No es raro, entonces, que el primer poema en esta lengua sea editado o conocido a consecuencia de que es el ganador de un concurso de poesía hecho en Oviedo.
La Ilustración asturiana thumb|150px|Jovellanos, un defensor de la lengua asturiana, de su estudio y dignificación: fue él quien propuso la creación de una Academia. En el la Ilustración da con fuerza en la Asturias de la época y un grupo de intelectuales encabezados por el filósofo y escritor Gaspar Melchor de Jovellanos van a comenzar la defensa de la lengua y a darle el valor necesario. Surge entonces una preocupación por la situación del idioma y una necesidad de dotarlo de instrumentos que posibiliten conseguir un futuro y que valgan para normalizarlo socialmente. Es por eso que el mismo Jovellanos propone la creación de una Academia con el objetivo de normativizar y recoger la riqueza de la lengua.
Nace así en 1788 un diccionario etimológico del que actualmente no se sabe nada, y es el siglo, el XVIII en el que las letras asturianas ven a su primera mujer escritora, Xosefa Xovellanos, hermana del pensador. El asturiano, así, va cogiendo fuerza entre las capas sociales dominantes y en la intelectualidad, además de asentarse las bases de un conocimiento de la situación de la lengua y de los objetivos a conseguir para su plena normalización. Es una época de puesta en valor de la lengua y de continuación de la literatura que habría comenzado en el siglo anterior Marirreguera. Se cultivan los géneros poéticos (mayoritarios y de inclinación cultista) y el género teatral que busca acercarse al gran público.
Siglo XIX Asturias En el , época del regionalismo, se continúa y antologa la tradición literaria asturiana con la publicación en 1839 de la Colección de poesías en dialecto asturiano de José Caveda y Nava, que antologa todos los creadores anteriores y es así el primer libro en asturiano. En este siglo, continúan las preocupaciones de los ilustrados por la situación de la lengua y su normalización y normativización. Se escribe en 1869 la primera Gramática Asturiana, de Junquera Huergo que no sería publicada hasta 1991 por la Academia de la Llingua Asturiana.
El asturiano va llegando a la sociedad por las ideas ilustradas, y el Príncipe francés Luis Luciano Bonaparte le encarga a Manuel Fernández de Castro (1834-1905), obispo, poeta y traductor al asturianu de otras obras religiosas, hacer una traducción al asturiano del Evangelio según San Mateo publicado en 1861 en la ciudad de Londres.