Idomeneo, rey de Creta (título original en italiano, Idomeneo, re di Creta ossia Ilia e Idamante, KV 366) es una ópera seria en tres actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto en italiano de Giambattista Varesco, según un texto en francés de Antoine Danchet, al que ya había puesto música André Campra como Idoménée en 1712. Carlos Teodoro, elector de Baviera, les hizo el encargo a Mozart y Varesco en 1780 para un carnaval de corte. Probablemente eligió el tema, aunque pudo haber sido Mozart.David Cairns, Mozart and his Operas, 2006, p. 36. University of California Press. ISBN 978-0520228986 Se estrenó el 29 de enero de 1781 en el Teatro de Cuvilliés de Múnich.

Historia Composición El príncipe elector Carlos Teodoro le encargó una ópera para el carnaval de Múnich. Mozart comenzó a componer en Salzburgo y en noviembre de 1780 marchó a Múnich para acabarla, ya con los cantantes y la orquesta. La correspondencia entre padre e hijo da a conocer detalles del proceso compositivo de la ópera, como las continuas exigencias de los cantantes, en particular de Anton Raaff, y la laboriosa elaboración del tercer acto.

El libreto Idomeneo, rey de Creta es obra de Giambattista Varesco (1735-1805), sacerdote de la corte de Salzburgo. Varesco adaptó el Idoménée, drama mitológico ya elaborado en 1712 como tragédie lyrique por Antoine Danchet para música de André Campra. Respecto a su precedente, se cambió el final trágico por uno feliz.

El libreto claramente se inspira en Metastasio y su estructura general, por no mencionar el tipo de desarrollo de personajes que Metastasio había desarrollado y mayormente por el lenguaje altamente poético usado en los diversos números y los recitativos secco y stromentato. El estilo de los coros, marchas y ballets era muy francés, y la escena del naufragio hacia el final del Acto I es casi idéntico a la estructura desarrollo dramático de una escena similar en Ifigenia en Táuride de Gluck. El sacrificio y las escenas de oráculo son parecidas a otras obras de Gluck: Ifigenia en Áulide y Alceste.

Kurt KramerKurt Kramer, "Antike und christliches Mittelalter in Varescos Idomeneo, dem Libretto zu Mozarts gleichnamiger Oper" en Mitteilungen der Internationalen Stiftung Mozarteum, xxviii/1–2 (1980), 6.20 ha sugerido que Varesco estaba familiarizado con Calzabigi y por lo tanto la obra de Gluck, especialmente Alcestes del último; mucho de lo que se ve en los pasajes más dramáticos de Varesco es el estilo francés tardío, mediatizado por Calzabigi. Es gracias a Mozart, sin embargo, que esta mezcla de estilos franceses (aparte de unos pocos coros) se aparta de Gluck y Francia y regresa a sus raíces más italianas (opera seria); los cantantes todos estaban formados en el estilo clásico italiano, después de todo, y los recitativos son todos clásicamente italianos.

Mozart intervino de forma constante, pidiendo los cambios a través de su padre Leopold, que se relacionaba directamente con el libretista. Mozart tuvo que enfrentarse duramente con Varesco, no solo por palabras concretas, sino incluso por sílabas. Gracias a ello consiguió dar nueva vida al drama, con una mayor participación del coro, con números concertantes que agilizaban el drama y la brevedad de los recitativos. En carta a Leopold, Mozart advertía que Varesco no recibiría más dinero que el acordado, “porque los cambios no los ha hecho él, sino yo – y además tiene que estarme agradecido, porque se ha hecho para su Honra”.

Mozart tenía veinticinco años cuando la compuso. Es su tercera ópera seria, después de Lucio Sila y El rey pastor. Es una ópera larga. Sigue el estilo de ópera seria italiana, con su alternancia tradicional de arias y recitativos. Pero rompe con los límites internos y externos de la ópera seria formal metastasiana, con gesto violento e imperativo. Se nota la influencia francesa a la hora de proporcionarle hondura dramática y veracidad escénica. La orquestación es, también, más rica que en obras precedentes. Hay elementos de experimentación, como la continuidad entre escenas, sin un corte marcado entre ellas, la inserción de danzas y piezas orquestales, así como los destacados coros, que asumen un rol activo en la trama. Los personajes no son de cartón piedra, sino que cobran vida, en particular Ilía, Idomeneo y Electra.

Se conservan autógrafos de la ópera: de los actos I y II, en la Biblioteca Jagiellońska de Cracovia; del acto III, en la Staatsbibliothek Stiftung Preußischer Kulturbesitz de Berlín.

Representaciones izquierda|miniaturadeimagen|290x290px|Detalle de Wolfgang del retrato de la familia Mozart, obra de Johann Nepomuk della Croce de los años 1780-1781 Se estrenó en el teatro de Cuvilliés, Nuevo Teatro de la Corte de Múnich, el 29 de enero de 1781, con la presencia del padre y la hermana de Mozart, llamados para la ocasión. Mozart se hizo cargo del clavicémbalo y de la dirección de orquesta. Christian Cannabich se hizo cargo de la dirección musical.

La orquesta del estreno provenía de Mannheim. Los cantantes del estreno fueron: Idomeneo, Anton Raaff (1714-1797), tenor muy admirado por Mozart, pero que ya se acercaba a los setenta años y planteaba continuas exigencias a Mozart respecto a sus arias e, incluso, las piezas de conjunto. Elettra (Electra), soprano Elisabeth Augusta Wendling, casada con un hermano del flautista Wendling, considerada positivamente por Leopold Mozart. Ilia (Ilía), soprano Dorotea Wendling, célebre cantante casada con el flautista Johann Baptist Wendling, admirado tanto por Leopold Mozart como por su hijo, quien intimó con ella estando en Mannheim. Idamante, soprano castrado Vincenzo del Prato, bastante limitado. Arbace (Arbaces), Domenico de Panzacchi. Extraordinario tenor. Gran sacerdote de Neptuno, tenor Giovanni Valesi, fue además un maestro de canto muy solicitado.

La primera representación suscitó la admiración de los entendidos. No obstante, no se ganó especialmente al público general. La ópera se representó dos veces más (el 3 de febrero y el 3 de marzo). Su éxito fue, en gran parte, el motivo de su ruptura final con el arzobispo Colloredo, pues su relación fue tensa desde este año. Posteriormente, Mozart intentó readaptarla para seguir el modelo francés. Así, en 1786 se representó en Viena, de forma privada, en el palacio del príncipe Auersperg; para esta ocasión, Mozart transcribió para tenor el papel de Idamante.

El verdadero descubrimiento de esta obra se produjo en el Festival de Glyndebourne en los años ochenta del . Su principal dificultad radica en encontrar tres tenores que puedan cumplir con las exigencias de las ornamentadas arias. Se ha representado en estos comienzos del , como la inauguración de la temporada en el Teatro de La Scala de Milán el 7 de diciembre de 2005, con dirección de Daniel Harding.

Se considera la mejor ópera seria de Mozart, incluso la mejor de su género en el (Mila). Es la primera de sus grandes óperas. En la actualidad, Idomeneo forma parte del repertorio operístico estándar. En las estadísticas de Operabase aparece la n.º 45 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 7.ª en Austria y la sexta de Mozart. Existen varias grabaciones (ver abajo), y es interpretada regularmente. En España se estrenó el 16 de enero de 1943 en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona.

Controversia 2006 El día 26 de septiembre de 2006, la Deutsche Oper de Berlín anunció la cancelación de cuatro funciones de la ópera, planeadas para noviembre de ese mismo año, explicando que la representación que se pretendía con la nueva producción –en la que se mostraba al profeta islámico Mahoma–, podría generar un "incalculable riesgo de seguridad".

"Para evitar poner en peligro su audiencia y los empleados, la dirección ha decidido no repetir 'Idomeneo' en noviembre de 2006", explicaron en un comunicado responsables del teatro.

La producción de Idomeneo, dirigida por Hans Neuenfels, muestra al rey Idomeneo en escena llevando consigo las cabezas decapitadas de Poseidón, Jesús, Buda y Mahoma; una versión del libreto y su música. De acuerdo con la BBC, la agencia de prensa alemana DPA dijo que el departamento de policía de Berlín no tenía constancia, hasta el momento, de un peligro directo para el teatr al contrario de lo informado por The New York Times que constataba que había existido el riesgo de una amenaza anónima en agosto contra el teatro.

Argumento La historia tiene lugar en Creta, en época mítica.

Acto I Escena 1. Isla de Creta, habitación del palacio.

Ilía, hija del rey Príamo, ama al príncipe Idamante, hijo de Idomeneo, pero ella no sabe si mostrar su amor. Idamante libera a los prisioneros troyanos. Dice a Ilía que no es culpa suya que sus padres sean enemigos. Los troyanos y los cretenses, juntos, dan la bienvenida a la paz, pues Troya ya ha caído en poder de los griegos. Electra, celosa de Ilía, no aprueba la clemencia de Idamante hacia los prisioneros enemigos. Arbaces, el consejero del rey, trae la noticia de que Idomeneo ha desaparecido en el mar cuando volvía hacia Creta. Electra, temiendo que Ilía, una troyana, sea pronto la reina de Creta, siente que la atormentan las Furias del Hades.

Escena 2. Playa.

El pueblo pide a los dioses que tengan piedad. Se van. En la costa desierta, después del naufragio, aparece Idomeneo, quien recuerda el voto que hizo a Neptuno en medio de la tormenta: que si se salvaba, le sacrificaría al primer ser humano que se encontrara al pisar la isla. Se acerca un joven: Idamante. Debido a que no se han visto durante largo tiempo, les resulta difícil reconocerse. Cuando Idomeneo se da cuenta de que es su hijo, le ordena que se aleje de su presencia. Dolido por la reacción de su padre, Idamante huye. Las tropas cretenses desembarcan del barco de Idomeneo, y son recibidos por sus esposas, y todos ellos alaban la bondad de Neptuno.

Acto II Escena 1. Salón del palacio.

Idomeneo pide consejo a Arbaces, que dice que podría sacrificarse otra víctima en lugar de Idamante, y alejar a éste de Creta. Para evitar el sacrificio, Idomeneo ordena a su hijo que lleve a Electra a su casa, Argos. Las amables palabras de Idomeneo hacia Ilía la conmueve, y hacen que declare que como lo ha perdido todo, él será su padre y Creta su hogar. Al irse, Idomeneo se da cuenta de que enviar a Idamante al exilio le cuesta la felicidad tanto a Ilía como a él mismo. Se esconde al darse cuenta de que viene Electra. Ésta agradece la idea de ir a Argos con Idamante, para así tener la oportunidad de lograr su amor. Suena una marcha.

Escena 2. El puerto de Sidón.

Al comienzo se canta uno de los pasajes corales más representativos de la época, «Placido e il mare e l'onda». Idomeneo se despide de su hijo, y le urge a que aprenda el arte de gobernar mientras está afuera. Antes de que el barco pueda zarpar, sin embargo, estalla una tormenta, y aparece un monstruo: una serpiente marina. Al reconocer en ella a un mensajero de Neptuno, el rey se ofrece él mismo como compensación por haber quebrantado el voto que ofreció al dios.

Acto III Escena 1. Jardín real.