La institución fundamental del urbanismo en España, como en el resto de países, es la ciudad que se suele definir como conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya densa y numerosa población se suele dedicar a actividades no agrícolas.DLE: ciudad. En España, tras el crecimiento urbano, hay que establecer un criterio homogéneo y unificador para la redefinición de ciudad que puede ser cualitativo o cuantitativo.

Los criterios cualitativos destacan el aspecto fisonómico y morfología, están ligados a la percepción propia del paisaje y muy expuestos a la subjetividad; son los menos empleados. Los cuantitativos son los más empleados al permitir medir y comparar espacios.

Uno de los criterios más utilizados hoy es la interacción y organización espacial de los núcleos urbanos que se deriva de la división económica del trabajo que señala una heterogeneidad del paisaje dentro del mundo urbano. Las identidades del paisaje urbano están interrelacionadas entre sí y con otras ciudades y pueblos de la periferia componiendo así el sistema urbano.

La ciudad la podemos definir como asentamiento con capacidad de organizar el territorio e insertarse en una red interrelacionada o cohesionada de asentamientos de la misma categoría. Puede complementarse con una nueva terminología surgida en los últimos años debido al fuerte urbanismo de los últimos 50 años como el concepto de metrópoli, que es una ciudad que se convierte en un centro impulsor del crecimiento de una región, abastecedor de bienes y servicios.

Una conurbación es un crecimiento paralelo de ciudades que se funden en una sola. Metrópoli es un crecimiento urbanizado que se extiende a lo largo de varios kilómetros y sirve como punto de enlace de ciudades y metrópolis. Las megalópolis presentan gran densidad de población, sistema de comunicación bastante eficiente y con centros de decisión política y riqueza. La aglomeración urbana es una agregación de municipios próximos entre sí y constituye un continuo urbano.

Historia

miniaturadeimagen|Vista parcial de Toledo. miniaturadeimagen|Dibujo de Madrid en 1562. miniaturadeimagen|Vista aérea de Barcelona.

Sistema de asentamiento: La red urbana

El 79% de la población es urbana. Existe un fuerte contraste entre centro y periferia. España presenta un modelo bicéfalo con Madrid y Barcelona. Se puede dividir en zonas de distribución de las ciudades: Franja Atlántico-Gallega: Con La Coruña, Vigo, Pontevedra con más de 250.000 habitantes con prolongaciones hacia el interior de Galicia. Eje Norteño: Desde Asturias hasta Pamplona (Oviedo, Gijón, Santander, Bilbao, Vitoria, San Sebastián, Pamplona) y también tiene prolongaciones hacia Logroño o Burgos. Eje Mediterráneo: Desde Gerona a Cartagena y Lorca con Zaragoza que sirve de unión con el eje norteño. Aquí se incluyen ciudades de peso específico importante como Barcelona, Valencia, Alicante, Elche y Murcia. Eje andaluz: Se subdivide en 2, de Almería a Huelva, y el del Valle del Guadalquivir desde Jaén a la costa atlántica.

Jerarquía urbana: Se pueden establecer varios tipos de ciudad: Metrópolis nacionales: Son Madrid y Barcelona con un área de influencia sobre todo el país e internacional. Son centros de decisión y administración, servicios especializados, hay gran oferta. Metrópolis regionales de primer orden: Son aquellas ciudades entre 500.000 y 2.000.000 habitantes (Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, Murcia) con influencia regional y mantienen flujos directos e intensos con otras metrópolis. Metrópolis regionales de segundo orden: Tienen de 200.000 a 500.000 habitantes, con un área de influencia menor y servicios muy especializados. Puede tener flujo con las capitales u otras provincias (Cartagena, Alicante, Santander, Jerez). Ciudades medias: Tienen más de 50.000 habitantes, engloba gran parte de las capitales de provincia como Albacete.

Relaciones y flujos En las costas mediterráneas las relaciones están más intensificadas y los flujos se encuentran unidos. El eje norteño se une con Asturias. Las relaciones entre Andalucía y Comunidad Valenciana son difíciles aunque van avanzando. También hay relación entre las ciudades cercanas, vemos varios subsistemas que tienen fuertes relaciones entre sí y pueden llegar a sobrepasar el límite regional. Los principales subsistemas son de tres clases:

Sistemas monocentristas primados: Existe una ciudad que aparece como centro dominante y concentra mucha población y economía. Los núcleos que le rodean están a larga distancia. Se da una fuerte relación dominancia-dependencia. Un ejemplo es Cataluña. Sistemas monocéntricos jerárquicos: Aparecen núcleos intermedios entre los extremos. Hay relaciones jerárquicas en las que se enlazan los centros comerciales con la capital regional, provincial y comercial. Un ejemplo es la Comunidad Valenciana. Sistemas policéntricos: No existe una jerarquía clara sino varias metrópolis que compitan por dominar todo el sistema. Un ejemplo es Galicia.

El número de subsistemas varía con el tiempo y con el desarrollo de la región. Se suele dividir a España en 11 subsistemas que se insertan en 4 grupos: Subsistemas de la periferia oriental y meridional: Subsistema catalán: Es monocéntrico primado, Barcelona está en la cúspide con mucha diferencia. La relación de Barcelona con otros núcleos es fácil debido a que la red de carreteras está bien afianzada y a su buena relación con el subsistema valenciano. Subsistema valenciano: Es monocéntrico jerarquizado. Valencia ejerce su influencia en otras capitales de provincia. Es uno de los motores económicos del país y está muy afianzado. Subsistema andaluz: Es monocéntrico jerarquizado pero es complejo sobre todo en el ámbito más oriental, con una ciudad en la cúspide, Sevilla, que se relaciona con Málaga y Córdoba y es complejo porque antes no se unía a Sevilla con Granada y Almería aunque se ha subsanado con una autovía. Las relaciones son mejores entre las ciudades que se encuentran en el mismo eje (Guadalquivir o litoral). Subsistemas de la parte septentrional y del valle del Ebro: Subsistema gallego: Es policéntrico, competencia entre la capital autonómica (Santiago) con las metrópolis de La Coruña y Vigo. Es importante la vertebración a partir de la autopista. Sistema basado en relaciones comerciales y con escasa relación con otros subsistemas. Subsistema asturiano-leonés: Es monocéntrico jerarquizado en el que Oviedo está a la cabeza. Va a extender su ámbito de influencia a León. Tienen importancia las vinculaciones con el País Vasco. Es jerárquico a partir de una evolución histórico desde un policéntrico, que se debía a la minería y a las competencias que se daban. Subsistema vasco: Ha evolucionado de uno policéntrico por la industria a uno monocéntrico jerarquizado. Bilbao está en la cabeza seguida de San Sebastián y Vitoria. Ejerce su influencia hacia Pamplona, Burgos y Santander. Junto con estas relaciones también hay hacia el valle del Ebro (Zaragoza). Subsistema aragonés: Es monocéntrico primado. Está supeditado a la influencia de Zaragoza, es el nexo de unión con el subsistema vasco, catalán y valenciano. También se vincula con Soria y Madrid.

Subsistemas del interior: En general poco articulados. Subsistema vallisoletano: Es monocéntrico jerarquizado que acapara a una escasa red de ciudades. Su principal característica es que ejerce influencia en las capitales de provincia cercanas como Zamora, Palencia, Ávila, entre otras, que también se vinculan a su vez con Madrid. Subsistema madrileño: Es monocéntrico primado que sobrepasa su límite regional y tiene conexiones con la meseta norte y sur que se ve favorecido por el sistema radial de carreteras.

Subsistemas insulares: Hay que tener en cuenta su carácter de insularidad, las relaciones con la península ibérica son difíciles. Sus espacios urbanos han crecido al amaro del turismo que es su base económica. Subsistema balear: Es monocéntrico primado con Palma de Mallorca es el núcleo principal con peso demográfico y socioeconómico desproporcionado respecto a otros núcleos. No está muy relacionado con la península ibérica y el núcleo con el que tiene más relación es Barcelona. Subsistema canario: Es monocéntrico primado, pero bicéfalo, tiene dos metrópolis como Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas que ejercen influencia sobre las demás ciudades. Tiene grandes dificultades para relacionarse con la península ibérica por su separación.

Dinámica urbana

Estructura de la ciudad Tiene sus orígenes en 1985 cuando se abandona la crisis económica siendo un año de recuperación. El precio de la vivienda y suelo comienza a ascender por la demanda y en muchos casos desorbitadamente. En Madrid y Barcelona entre 1984 y 1988 sube el precio de la vivienda un 200%. Los factores que explican esta subida son: mayor demanda tanto de vivienda como oficinas por aumento de edificios empresariales y el crecimiento de la renta de los españoles, entrada de capital extranjero que se generaliza con la entrada de España en la UE. También se explica por la especulación y la ausencia de normativa que le pusiera fin.

Se da la revalorización del centro de la ciudad y el crecimiento de la periferia más barata. Dentro de la morfología urbana distinguimos el centro, ensanche, núcleos del extrarradio, barrios residenciales y áreas residenciales periféricas.

Los centros históricos se identifican con los espacios construidos antes de la industrialización. Acumula elementos que se superponen correspondientes a diferentes épocas históricas. Muchos de estos cascos tienen su origen en la Edad Media sobre todo con morfología musulmana en el sur y cristiana en el norte.

La evolución de estos centros va a tener un factor principal en el XIX con el ensanche y a partir de aquí la nobleza, clero y burguesía abandonan el centro para vivir en los ensanches quedando el centro aislado y deteriorándose. En los primeros años del XX el centro se empezó a sanear.

Los 60 fueron el “boom de la construcción” lo que supuso el deterioro o destrucción de los centros históricos sustituidos por edificios de gran altura de oficinas o viviendas perdiendo su identidad cultural e histórica, aunque hubo excepciones que se ampararon a la Ley de protección del patrimonio artístico. Con la democracia los colectivos ciudadanos se preocuparon de las condiciones de vida, había deterioro ambiental por el tráfico, carencia de lugares de ocio, escasez de equipamientos y se dio la política de rehabilitación centros históricos que serían un conjunto de actuaciones encaminadas a potenciar los valores, socioeconómicos, históricos, culturales, ambientales y funcionales de los centros parea elevar la calidad de vida del centro urbano y sus habitantes. Destaca Madrid en 1980, Vitoria, Salamanca o Palma de Mallorca. La ley que lo impulsó fue la de Patrimonio Histórico del 1985 con la coordinación del crecimiento urbano con la protección de los monumentos históricos. Siguiendo la evolución destacamos tres rasgos: Consolidación de la terciarización económica por concentración en el centro de oficinas bancarias, seguros, organismos públicos, centros comerciales y sedes empresariales. Deterioro ambiental por ser lugar de instalación de instalación de comercios, instituciones lo que supuso problemas de aparcamiento, contaminación (tráfico), las calles principales son elementos de tránsito de tráfico y no lugares de recreo, por lo que los ayuntamientos intentan cerrar al tráfico los centros urbanos peatonalizando las calles. Dualidad social: El centro es un lugar de cambio sociodemográfico causado por el precio del suelo, la población del centro va envejeciendo con bajos ingresos e índole marginal. En aquellos lugares del centro con cierto prestigio se produce la expulsión de las clases populares por desalojo, declaración de ruina, que se sustituye por grupos sociales con mayor poder adquisitivo y edificando nuevos apartamentos.