La ruta de Oregón (también llamada en español senda, sendero, ruta, pista o camino) fue una de las principales rutas de migración por tierra de América del Norte, que partía de varios lugares en el río Misuri y llegaba hasta el Territorio de Oregón. Esta histórica ruta comenzó a ser explorada por comerciantes españoles a finales del , cuando la Gran Luisiana pertenecía a la Corona de España. Manuel Lisa, uno de los primeros exploradores, comenzó a comerciar en el río Misuri yendo desde San Luis de Illinues (entonces una pequeña ciudad que luego sería San Luis, Misuri), hacia el Oeste. Después de la compra de Luisiana (1803), los primeros en usar la ruta fueron, hacia 1820, los comerciantes de pieles (como el ya citado hispano Lisa), seguidos luego por misioneros, expediciones militares y algunos grupos de civiles a partir de la década de 1830.
A partir de 1841, y con la aparición de la doctrina del Destino Manifiesto (hacia 1845), comenzaron a recorrer la pista o ruta grupos y caravanas organizadas con cientos de colonos, ganaderos, agricultores, mineros y hombres de negocios que emigraban hacia el Pacífico Noroeste, cruzando el país recorriendo unos . Viajaban a lo largo de la ruta en caravanas, carretas, carros y reatas a caballo, a pie, en balsa y en barco, para establecer nuevas granjas, vida y empresas en el Territorio de Oregón, un territorio que desde principios del estaba administrado conjuntamente por los Estados Unidos y Gran Bretaña. El uso de la ruta alcanzó el clímax con el descubrimiento de oro en California en 1848.
La mitad oriental de la ruta fue también utilizada por los viajeros de la ruta de California, la ruta de Bozeman y la ruta Mormón, que usaban en gran parte los mismos caminos antes de separarse y dirigirse a sus destinos. Para completar el viaje en una temporada, la mayoría de los viajeros partían entre abril y junio, tan pronto como la hierba crecía lo suficiente para mantener a los animales y los caminos secos. Para hacer frente a las constantes necesidades de agua, pasto y leña para las fogatas, la ruta seguía varios ríos y arroyos a lo largo de la mitad del continente. Además, la red de caminos requirió un mínimo de obras viales para ser transitable por los carromatos.
Los cinco a seis meses de viaje permitían atravesar más de la mitad del continente y las caravanas, partiendo de Misuri, cruzaban las tierras de lo que más tarde serán cinco estados de los Estados Unidos: Kansas (1861), Nebraska (1867), Wyoming (1890), Idaho (1890) y Oregón (1859). Además, algunos de los ramales de esta ruta se convirtieron en las principales arterias que alimentaron de colonos otros seis estados: Colorado, Utah, Nevada, California, Washington y Montana.
Cuando se terminó en 1869 el primer ferrocarril transcontinental —construido por las compañías Union Pacific y Pacific Central—, el uso de la ruta por los viajeros de gran distancia decayó rápidamente a medida que el tráfico ferroviario aumentaba, aunque siguió siendo usada para el transporte de grandes rebaños de ganado. En 1883 el Ferrocarril del Pacífico Norte (Northern Pacific Railway) llegó a la ciudad de Portland y desaparecieron definitivamente las razones para seguir la ruta. Algunos emigrantes continuaron utilizando la ruta hasta la década de 1890 y después se construyeron carreteras para servir a los viajeros que viajaban a las ciudades que se habían ido estableciendo a lo largo de la ruta. Finalmente, se construyeron modernas carreteras y vías férreas paralelas a largos tramos de la primitiva ruta de Oregón. La U.S. Highway 26, la Interestatal 84 (en Idaho y Oregón) y la Interestatal 80 (en Nebraska) siguen en gran parte el recorrido de la ruta de Oregón.
El interés contemporáneo en esta ruta ha llevado a que los estados y el gobierno federal preserven los tramos que permanecen inalterados y los hitos de la ruta, incluidos los rastros de las roderas de las caravanas y los edificios e inscripciones donde los emigrantes tallaron sus nombres. A lo largo del se han recreado esas largas marchas y caminatas, con los participantes ataviados con ropas de la época y viajando en caravanas que son reproducciones de las originales.
Antecedentes Expedición de Lewis y Clark
thumb|250px|Mapa de la expedición de Lewis y Clark (1804-06). La expedición modificó el conocimiento de la geografía del noroeste americano, al proveer la primera descripción precisa de las Montañas Rocosas y de las fuentes de los ríos Columbia y Misuri. right|250px|thumb|Ruta seguida por la expedición. thumb|250px|right|El paso Lehmi (2.247 m), uno de los dos pasos que encontró la expedición de Lewis y Clark para atravesar las Montañas Rocosas. En 1804, los Estados Unidos realizaron la compra de la Luisiana a los franceses, y eso despertó un nuevo interés en la expansión hacia la costa Oeste. Unas pocas semanas después de realizar la compra, el presidente Thomas Jefferson, un convencido de esa expansión, realizó las gestiones para que el Congreso asignara $2.500 para realizar una expedición de reconocimiento del nuevo territorio. El fin era estudiar las tribus nativas, el terreno, la botánica, la geología y la vida silvestre en la región, pero también evaluar la potencial interferencia que podían ejercer los cazadores y tramperos británicos y francocanadienses, ya asentados en la zona. Jefferson eligió al capitán Meriwether Lewis para dirigir la expedición, que posteriormente se denominó cuerpo expedicionario o cuerpo de descubrimiento («Corps of Discovery») y es conocida como la Expedición de Lewis y Clark. Los preparativos y pertrechos de la expedición recibió una gran ayuda de parte del explorador novohispano Manuel Lisa, que había nacido en la Luisiana española.
En esa expedición, entre 1804 y 1806, se cubrió la primera ruta terrestre a través de lo que ahora son los Estados Unidos y la región fue por vez primera parcialmente cartografiada. Lewis y Clark creyeron haber encontrado una ruta práctica hacia la costa Oeste, pero los dos pasos de montaña que encontraron a través de las Montañas Rocosas —paso LemhiLos nombres propios geográficos se han dejado en su idioma original, salvo cuando exista una traducción generalmente aceptada, en cuyo caso recogerá la traducción entre paréntesis. (Lemhi Pass), en las montañas Beaverhead (a una altitud de ) y el paso Lolo (Lolo Pass), más al norte, en los montes Bitterroot (solamente )— resultaron ser demasiado difíciles para los carromatos y requerirían una considerable labor para acondicionarlos como carretera. En el viaje de vuelta, en 1806, remontaron el río Columbia y el río Snake y luego cruzaron al río Clearwater; atravesaron por tierra el paso Lolo y luego el grupo se dividió: Lewis alcanzó el río Blackfoot y cruzó la divisoria continental por el paso que ahora lleva el nombre de ambos, paso Lewis y Clark (Lewis and Clark Pass), aunque en realidad Clark nunca vio esas tierras, (), y llegó a Great Falls, en el curso alto del río Misuri. Clark se dirigió hacia el sur, a través de los montañas Bitterroot hasta llegar al río Jefferson, que luego descendió hasta Three Forks y luego cruzó hasta llegar al río Yellowstone, que siguió aguas abajo para alcanzar el río Misuri.
La ruta que Lewis siguió a su regreso, por el paso Lewis y Clark, era una ruta más corta y más rápida que la que habían seguido en el viaje de ida, pero, lamentablemente, tenía el inconveniente de ser demasiado dura para los carros y estar controlada por los indios pies negros, que no querían intrusos cruzando por su territorio. Aunque Lewis y Clark habían reconocido solamente una pequeña parte de los ríos de la cuenca superior del Misuri y parte de los de la cuenca del Columbia, supieron ver que ambos ríos eran los dos ríos principales que drenaban la mayor parte de las Montañas Rocosas y por ello la expedición confirmó que no había un recorrido «fácil» por el norte de las Rocosas, una vía que el presidente Thomas Jefferson sí había esperado encontrar.
Los «astorianos»
thumb|250px|El puesto comercial Fort Astor, en 1813, establecido en 1811 en la desembocadura del río Columbia. (Gabriel Franchère, Journal of a Voyage on the North West Coast of America During the Years 1810–1814, 1854). En 1810, el comerciante de pieles y empresario John Jacob Astor, socio de la Compañía Americana de las Pieles, equipó una expedición (conocida popularmente como la «expedición de Astor» o los «astorianos») dirigida por Wilson Price Hunt, para emplazar puestos comerciales de pieles en el territorio de caza del río Columbia. La expedición constaba de dos grupos: el del buque Tonquin, que viajaría por mar y establecería el primer puesto comercial estadounidense en la boca del río Columbia, el futuro Fort Astor; y el grupo de tierra, que intentaría encontrar una posible ruta para abastecerles. La expedición por tierra, temiendo el ataque de los indios pies negros, eligió una vía más al sur que la ruta seguida por Lewis y Clark, viajando a través de lo que hoy es el estado de Wyoming. El grupo cruzó la cordillera Wind River (Wind River Range) por el paso Union () (Union Pass) y alcanzó el valle de Jackson Hole. Desde allí, cruzaron la cordillera Teton por el paso Teton () y descendieron a los valles de la cuenca del río Snake (en el actual Idaho), hasta llegar a Fort Henry (un campamento de invierno construido en esa misma temporada 1810-1811 por Andrew Henry a orillas de uno de los ramales del río Snake, que ahora lleva su nombre, el Henry's Fork).
El grupo dejó allí sus caballos y construyeron varias canoas para seguir por el río Snake. Descendieron hasta llegar a una zona de rápidos y cataratas cerca de la actual localidad de Milner, donde dos de las canoas volcaron y uno de los hombres se ahogó, perdiendo una parte importante de sus equipos y suministros. Lamentablemente, después de varios días de viaje, descubrieron que no podían continuar por el río ya que las cañadas, cascadas y rápidos lo hacían intransitable como vía navegable. Demasiado alejados para regresar a por sus caballos, emprendieron a pie el resto del camino que los debía de llevar al río Columbia. El grupo se dividió y se formaron tres partidas: la dirigida por Donald Mackenzie viajó hacia el norte atravesando la parte inferior de la cuenca del Snake hasta llegar al Columbia, que descendieron, y llegaron finalmente a Fort Astor en enero de 1812; las dirigida por Ramsey Crooks y Wilson Price Hunt viajaron por orillas opuestas del Snake, hasta reunirse de nuevo cerca del extremo superior de Hells Canyon. De nuevo juntos, fueron guiados por los indios hacia el oeste hasta alcanzar el río Columbia, cerca de Umatilla, y finalmente, descendiendo por el río, alcanzaron Fort Astor.
Esta expedición puso de manifiesto que gran parte de la ruta a lo largo de la llanura del río Snake y del valle del Columbia era transitable por recuas de caballerías o carromatos con unas pequeñas mejoras viales.