La Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca es una universidad pública boliviana. Con sede en Sucre, capital de Bolivia, es la universidad más antigua de este país. Fue fundada el 27 de marzo de 1624, con el título de Real y Pontificia Universidad de San Francisco Xavier a través de la Bula Papal emitida por Gregorio XV el 9 de julio de 1621 y confirmada por Real Cédula del rey Felipe IV de 1622.
Actualmente es una de las universidades bolivianas con mayor renombre internacional, en cuyas aulas alberga a estudiantes de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Perú y Venezuela, entre otros. Es una de las universidades más importantes y prestigiosas del país en cuanto impacto, excelencia y apertura, destacando por su labor en la investigación científica y por su interacción y extensión social. Tiene un buen número de relaciones y convenios con Universidades de América y Europa.
Según el Ranking Web de Universidades, Webometrics 2024, es considerada la quinta mejor universidad de Bolivia. Asimismo sería la tercera mejor universidad pública del país y la mejor universidad de Chuquisaca y por lo tanto la mejor universidad de la capital del país, Sucre.
Historia El primer dato histórico de la fundación de los claustros universitarios de San Francisco Xavier se da en el año 1600, cuando varias instituciones de la entonces Real Audiencia de Charcas y la Compañía de Jesús proponen al Reino de España crear un centro de enseñanza superior. Después de un arduo trámite, los jesuitas obtienen la autorización del papa Gregorio XV y del rey Felipe IV para otorgar grados académicos a los bachilleres del Colegio de Santiago (Institución predecesora de la universidad), en el momento de ser aprobada y creada mediante Real Cédula, se le otorgó el título de Universidad Real.
El 27 de marzo de 1624, se establece por bula papal la patente fundamental que erige a la universidad bajo la advocación de San Francisco Xavier.
La bula pasó a conocimiento del Real y Supremo Consejo de Indias y el 26 de mayo del mismo año se autorizó a los obispos de América a darle cumplimiento. A través de dicha bula se autorizó a los jesuitas otorgar grados académicos a quienes hubieran cursado cinco años en los colegios de la Compañía de Jesús en las Indias y Filipinas y que estos colegios distasen por lo menos doscientas millas de donde hubiera otra universidad.
La universidad jesuítica "San Ignacio de Loyola" fue hermana de la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, que fue fundada por la misma bula.
Los artífices de este hecho histórico fueron los sacerdotes jesuitas Juan Frías de Herrán, su fundador y Luis de Santillán el primer rector de la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca. El primer ministro nativo fue el Dr. José Manuel de Segovia.
Las primeras materias que se dictaron fueron Teología Escolástica, Teología Moral, Filosofía, Latín y el lenguaje nativo aimara. Más tarde en 1681, bajo la autoridad del Arzobispo Cristóbal de Castilla y Zamora, se incluyó derecho canónico.
La fundación de la Real Academia Carolina en 1776 fue fundamental, a pesar de ser una institución de dependencia directa con la Real Audiencia de Charcas, guardaba un vínculo natural con San Francisco Xavier, pues recibió a los intelectuales y estudiantes más destacados y renombrados de la época, con esa particularidad se los conoció como los "Doctores de Charcas" quienes tuvieron un papel importante y protagónico en el Grito libertario de la Revolución de Chuquisaca del 25 de mayo de 1809, y en las revoluciones de independencia que se desencadenaron de esta. Sobresalen en este grupo los hermanos Manuel de Zudáñez y Jaime de Zudáñez, Bernardo Monteagudo y Manuel Rodríguez de Quiroga, a quienes también se les atribuye la autoría de los documentos doctrinales que inspiraron las revoluciones en Charcas, Argentina, Chile y Perú.
La universidad, desde su fundación hasta el día de hoy, simboliza una importante influencia en toda la ciudad de Sucre y para el país.
Título de Universidad Mayor, Real y Pontificia
Universidad Pontificia Al momento de planificar la fundación de la universidad, proceso iniciado el 2 de febrero de 1622 por la Real Cédula emitida por el Rey Felipe IV y revalidado a través de la Bula Papal del 8 de agosto de 1623, emitida por Gregorio XV, se dictaminó que la casa de estudios superiores habría de nacer con los títulos de "Real y Pontificia". Por lo que la San Francisco Xavier, junto a otras de las universidades católicas más antiguas del mundo, ostenta este rótulo de Universidad Pontificia.
Si bien todas las universidades eclesiásticas, dadas su labor y misión cristianas, también presentan este título solamente otorgado por el papa, no necesariamente implica que el resto de universidades que también gocen de este rótulo sean de estas características (como es el caso de la USFX).
Universidad Real Este título se le otorgó a la universidad al momento de tramitarse su creación mediante la Real Cédula de Felipe IV de España anterior a su fundación, al considerarse una universidad nacida en disposición de la Monarquía Hispánica.
Universidad Mayor Finalmente este título se le otorgó al momento de ser reconocida como la primera universidad luego de la fundación de Bolivia, donde la afluencia de estudiantes, relevancia histórica e importancia política de la época fueron reconocidos mediante dicho título. Posteriormente a la USFX, el mismo título lo ostentarán la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) fundada en 1830 en la ciudad de La Paz y la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) fundada en 1832 en la ciudad de Cochabamba.
La Academia Carolina Fundada en 1776 tomó el nombre del emperador Carlos III, monarca responsable de la introducción de la ilustración a España, esta institución empezó a funcionar dentro de las aulas de San Francisco Xavier, aunque era dependiente de la Real Audiencia de Charcas.
Estaba dirigida a la reorientación del enfoque del estudio del derecho dentro en la Universidad, relacionándolo de manera clara con las actividades jurídicas concretas que desempeñaba la Real Audiencia. Como parte complementaria de su formación curricular, los pasantes debían practicar en los estrados judiciales de la Audiencia durante dos años antes de graduarse, y otros dos años después de su graduación. Esta situación permitió a muchos jóvenes abogados trabajar de manera cercana con los oidores; poniéndolos al tanto no sólo de aspectos importantes de la vida política dentro de la administración colonial, sino de detalles de la vida social y hasta personal de los gobernantes que ejercían en La Plata.
Los pasantes de la Academia Carolina debían ser bachilleres en Derecho y tenían que seguir un estricto programa de estudios de dos años, reuniéndose tres veces por semana y siguiendo materias relacionadas con el Derecho, las ciencias naturales, la lógica y la metafísica, que los preparaban en el desempeño de las actividades y los procedimientos jurídicos propios del foro.
A fines del , la Academia era la única institución de estudios jurídicos de importancia en el Virreinato del Río de La Plata y, en consecuencia, numerosos estudiantes de otros países acudieron a ella para prepararse en el estudio del derecho. Desde su fundación hasta el año cuando se desataron los hechos del 25 de mayo, la Academia Carolina había graduado a trescientos sesenta y dos doctores. Libre de las influencias escolásticas y religiosas, se constituyó en un foro de discusión sobre cuestiones jurídicas y también de teorías filosóficas y políticas de avanzada, incluyendo el origen de la autoridad en la sociedad y los derechos del pueblo, temas propios de una naciente modernidad. En sus aulas se cultivó la vigencia de un espíritu independiente, no sólo con relación a los moldes clásicos que habían dirigido los estudios hasta entonces; sino, también –alentados por las importantes ocurrencias sociales que tuvieron lugar en Estados Unidos en 1776 y en Francia en 1789– frente a la posibilidad del establecimiento de un gobierno independiente de España. Como una expresión clandestina del espíritu que se cultivó dentro de la Academia Carolina, desde fines del , circuló por las calles de La Plata una variedad de pasquines y caramillos anónimos con ingeniosos versos que criticaban a las autoridades españolas. Por estas características, la Academia Carolina se constituyó, en las palabras del historiador francés Clément Thibaud, en una verdadera "escuela de dirigentes para la independencia".
Precursora en los Movimientos Independentistas en Hispanoamérica
Los historiadores Mesa y Gisbert dicen sobre la universidad:"Las ideas precursoras de la independencia no se formaron tan solo en la academia Carolina, sino que habían ido madurando en las aulas de San Francisco Xavier".Es aquí donde se formaron los hombres forjadores del proceso revolucionario del Alto Perú y de la América. La influencia de la universidad en la fundación de la república es indiscutible, fue en las aulas de San Francisco Xavier donde nació la doctrina que moviera todo el proceso emancipador de América del Sur. miniaturadeimagen|289x289px|Histórico Edificio de la Universidad Mayor Real y Pontificia San Francisco Xavier de Chuquisaca, Vista nocturna Universitarios charquinos analizaron la situación española y llegaron a las siguientes conclusiones:
El Rey Carlos IV había abdicado en favor de su hijo Fernando VII, que era el único rey legítimo. Este a su vez, influenciado por Napoleón Bonaparte abdicó a su favor. Este puso a su hermano, José I Bonaparte, al frente de la monarquía española, que es lo que se conoce como Abdicaciones de Bayona. Ante esta situación la soberanía había vuelto al pueblo español, quien organizó juntas y se apresta para hacerle frente al invasor. Si bien las juntas organizadas en España son expresiones de la soberanía popular, esto no caló en los americanos, pues no se consideraban vasallos del pueblo español sino del Rey. Por tanto, la soberanía debía volver al pueblo americano.
El papel de la Universidad fue muy importante porque ahí se incubaron y generaron las ideas revolucionarias, estudiaron a todos los políticos franceses e ingleses de la época, la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, la Revolución Francesa y la invasión de Napoleón Bonaparte a España.
Con todas estas ideas el ambiente de la ciudad de la Plata o Chuquisaca, estaba preparada para la rebelión. Los ánimos se exaltaron más ante la posibilidad de arreglos con la princesa Joaquina Carlota hermana de Fernando VII que pretendía el trono. Ante el apresamiento del fiscal Jaime de Zudáñez comienza el motín y también la guerra de la Independencia.
Esta revolución, llamada Revolución de Chuquisaca o Revolución del 25 de Mayo marca el punto de partida a un desencadenamiento de movimientos emancipadores en toda América Latina, diversos revolucionarios que empezarían revueltas en el resto del continente habían madurado sus ideas en las aulas de la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier, tal es el caso del revolucionario Mariano Moreno en Argentina, Mariano Alejo Álvarez en Perú, el propio Jaime de Zudáñez en La Plata, Pedro Domingo Murillo en La Paz, y más tarde pero no menos representativamente José Mariano Serrano, quien declararía la independencia de Bolivia en 1825.
La universidad ha recibido distintos reconocimientos al considerarse la cuna de los movimientos emancipadores que dieron libertad a América Latina.
Papel en la Guerra de Independencia y etapa fundacional de Bolivia 1810-1825 El rol de la universidad fue determinante porque orientó la redacción y aprobación de las primeras constituciones que definirían la estructura y organización del estado.