Marija Birutė Alseikaitė-Gimbutienė, conocida como Marija Gimbutas (Vilna, 23 de enero de 1921-Los Ángeles, 2 de febrero de 1994), fue una arqueóloga y antropóloga lituanoestadounidense, reconocida por su investigación sobre las culturas del neolítico y la Edad del Bronce de la «vieja Europa» —término que introdujo en los estudios arqueológicos—; y por su hipótesis de los kurganes, que situaba la patria protoindoeuropea en la estepa póntica.

Estudió en Kaunas, Vilna y Tubinga. En la universidad de esta última ciudad se doctoró en 1946 con la tesis Entierros en Lituania en tiempos prehistóricos. Su formación académica fue interdisciplinaria e incluyó conocimientos básicos de lingüística, etnología e historia de la religión, lo cual era inusual para un arqueólogo. En 1941 se casó con el arquitecto Jurgis Gimbutas (1918-2001), con quien tuvo tres hijas. Sus estudios y carrera se vieron constantemente interrumpidos por sus migraciones, primero en 1944 hacia Austria, huyendo del Ejército Rojo, que anexó Lituania a la Unión Soviética; luego de Austria a Alemania, ya al final de la Segunda Guerra Mundial; y en 1949 a Estados Unidos, donde finalmente se radicó.

Sus trabajos, publicados entre 1946 y 1971, introdujeron nuevos puntos de vista sobre la combinación del tradicional trabajo preparatorio con las interpretaciones lingüísticas y mitológicas, y desafió las creencias existentes sobre las sociedades en la Edad del Bronce. Fue conocida como una de las autoridades más destacadas a nivel internacional en el estudio de ese periodo e innovadora en las técnicas arqueológicas del .

Infancia y adolescencia Marija, hija de Veronika Janulaitytė-Alseikienė y Danielius Alseika, nació el 23 de enero de 1921 en Vilna, Lituania. Sus padres eran parte de la intelligentsia —clase social compuesta por personas involucradas en complejas actividades mentales y creativas orientadas al desarrollo y la diseminación de la cultura— y estaban activamente interesados en el folclore y el arte lituano; a menudo invitaban a los músicos y escritores más famosos de la época, tales como Vydūnas, Juozas Tumas-Vaižgantas y Jonas Basanavičius, a reuniones sociales que se celebraban en su casa. Su madre obtuvo un doctorado en oftalmología en la Universidad de Berlín en 1908. Su padre hizo un doctorado en medicina en la Universidad de Tartu en 1910 y posteriormente trabajó como médico en Vilna; también fue jefe de prensa del periódico Vilniaus Žodis y de la revista cultural Vilniaus Šviesa. Sus padres fundaron el primer hospital lituano en Vilna en 1918, y siendo su padre un abierto defensor de la independencia de Lituania durante la Guerra polaco-soviética, el hospital se convirtió en un polo de resistencia contra la ocupación polaca durante esta guerra que tuvo lugar entre 1918 y 1921, y que se saldó con la pérdida del 20 % del territorio lituano a favor de Polonia, con la capital Vilna incluida, por lo que la capital se trasladó provisionalmente a Kaunas.

En 1927, Marija Gimbutas inició los estudios primarios en Aušra Gymnasium, en Vilna. En 1931 la familia decidió mudarse a Kaunas, la capital temporal de Lituania, huyendo de la invasión polaca, donde prosiguió sus estudios mientras su padre regresaba a Vilna para continuar luchando en la resistencia contra los polacos. Ese año sus padres se divorciaron y Marija se quedó en la casa materna en Kaunas. Cinco años después su padre murió repentinamente. En el lecho de muerte de su padre prometió que estudiaría para convertirse en erudita:

Estudios y emigración

A los diecisiete años terminó la secundaria con sobresalientes y en 1938 se matriculó en la Universidad Vytautas Magnus para estudiar lingüística en la Facultad de Filología. Un año después prosiguió los estudios en la Universidad de Vilna para preparar la maestría en arqueología con el profesor Jonas Puzinas, con tres especializaciones en los campos de lingüística, etnología y folclore. En septiembre de 1939 la Alemania nazi invadió Polonia dando inicio a la Segunda Guerra Mundial. En octubre y ante el avance alemán, Lituania firmó con la Unión Soviética el Tratado lituano-soviético de asistencia mutua, lo que permitía a la URSS establecer cuatro bases militares en Lituania con el pretexto de defender a los países más débiles frente a la poderosa Alemania, pero respetando la soberanía de Lituania. Antes de la medianoche del 14 de junio de 1940, la Unión Soviética dio un ultimátum a Lituania y demandó que se les permitiera entrar en territorio lituano y formar un gobierno prosoviético; el 15 de junio, Lituania aceptó incondicionalmente el ultimátum y perdió la independencia. Con la entrada de los soviéticos cerraron la Universidad de Vilna y fue entonces cuando se unió a la resistencia y se escondió en los bosques cerca de Pazaislis. La vida resultó muy difícil con el gobierno soviético, impusieron duras medidas políticas, económicas y sociales; todas las organizaciones culturales y religiosas fueron cerradas y, hasta junio de 1941, más de 17 000 lituanos fueron deportados a Siberia. izquierda|miniaturadeimagen|150px|Soldados alemanes y habitantes locales observan el incendio de una sinagoga lituana, 9 de julio de 1941 A finales de junio de 1941, la Alemania nazi invadió Lituania y sus tropas fueron recibidas como libertadores del opresivo régimen soviético, aunque posteriormente, ese mismo año, la mayoría de los judíos de las áreas rurales fueron asesinados a manos de los alemanes en el Holocausto en Lituania. Con la invasión alemana, las universidades volvieron a abrir y Gimbutas pudo reanudar los estudios para terminar la tesis. Ese mismo año se casó con el arquitecto y líder de la prensa lituana Jurgis Gimbutas. Un año después obtuvo la maestría en la Universidad de Vilna y en 1943 nació Danute, su primera hija. La vida volvería a agitarse en 1944, cuando el ejército ruso derrotó a Alemania y ocupó nuevamente Lituania. Temiendo un regreso del extremismo soviético, la familia decidió huir hacia Viena. Atravesaron el río Niemen en balsa y luego tomaron un tren. Al llegar a Viena, siguieron camino a Innsbruck, de donde tuvieron que huir nuevamente por los bombardeos y se refugiaron en Baviera.

Estudió lingüística, luego arqueología y culturas indoeuropeas en la Universidad de Tubinga, Alemania, donde obtuvo un doctorado en arqueología en 1946, con una disertación sobre Entierros en Lituania en tiempos prehistóricos, que se publicó un año después. En 1947, durante los estudios postdoctorales, dio a luz a su segunda hija, Živilė. Trabajó como estudiante de posgrado en la Universidad de Heidelberg y en la Universidad de Múnich desde 1947 hasta 1949.

En 1949, la familia Gimbutas dejó Alemania y se instaló definitivamente en los Estados Unidos, donde Marija consiguió trabajo en la Universidad de Harvard como traductora de textos arqueológicos de la Europa Oriental. Luego fue profesora del Departamento de Antropología en un momento en el que en Estados Unidos se abría el camino hacia la Nueva Arqueología, base del estudio del periodo prehistórico. En 1955 nació su tercera hija, Rasa Julija. Ese mismo año fue nombrada miembro del Museo Peabody de Arqueología y Etnología de la Universidad de Harvard; allí trabajó durante trece años con Philip Phillips, arqueólogo y curador del museo y defensor de la Nueva Arqueología. Un año después publicó los primeros estudios sobre los kurganes, labor que compaginó con la dirección de los trabajos en las principales excavaciones del sureste europeo. Publicó el sexto estudio fruto de las investigaciones sobre los pueblos del centro y del este de Europa en la Edad del Bronce. La obra fue acogida con interés y la situó como referente en la materia.

Fue nombrada en 1956 catedrática del departamento de Arqueología de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde permaneció hasta 1989, año en el que se jubiló. En la UCLA desarrolló estudios a partir del análisis y la deducción mediante la hipótesis científica en la línea de la Nueva Arqueología. Con este método estableció progresivamente las formas de las sociedades en su contexto sociopolítico, en contra de los criterios habituales basados en el pasado histórico. Este método permitió mantener alejado el posible sesgo interpretativo tras la II Guerra Mundial que estaba orientado a enfatizar las culturas y tradiciones nazis, al analizar solo las evidencias científicas. Gimbutas alternó la labor en la Universidad de California con la organización y la dirección de las excavaciones en países como Grecia, Yugoslavia o Italia. Las conclusiones de sus hallazgos y descubrimientos fueron recopiladas y publicadas en más de veinte obras y trescientos artículos, que son una referencia sobre la cultura indoeuropea en el mundo de la arqueología. A principios de los años 1970 fue cofundadora de la revista de estudios indoeuropeos The Journal of Indo-European Studies. Recopiló un fondo fotográfico con cerca de 12 000 registros con una relevancia arqueológica importante.

Falleció el 2 de febrero de 1994 en Los Ángeles a los setenta y tres años. El 8 de mayo de 1994, sus restos fueron trasladados al cementerio Petrašiūnai en Kaunas.

Dedicó su vida al estudio y la investigación arqueológica. Sobre la misma indicó:

Investigaciones

La importancia de sus trabajos de investigación reside en la aportación de nuevos puntos de vista sobre las sociedades de la Edad del Bronce que abrieron nuevos modelos para la interpretación y la metodología arqueológica. Fue considerada una de las autoridades más destacadas en el estudio del periodo tras la publicación de Bronze Age Cultures in Central and Eastern Europe (1965). Dirigió cinco excavaciones en yacimientos del sureste europeo del periodo previo al Neolítico. Extrajo más de 30 000 objetos de los cuales 3000 fueron estatuillas. En sus estudios arqueológicos empleó la técnica de datación por radiocarbono desarrollada por Willard Libby en 1949.

Gimbutas desarrolló en los años 1950 un método de investigación interdisciplinar con el que, mediante el uso de otras disciplinas como la antropología o la etnología que comparó con la paleontología lingüística —centro de sus análisis—, realizó la interpretación de los datos arqueológicos que le permitió la localización de los pueblos de habla indoeuropea y la expansión de dichas lenguas. Mediante este método abrió el camino de la arqueología descriptiva que denominó arqueomitología. El método de Gimbutas supuso un avance importante para la arqueología en su época. Esta metodología se basaba en combinar la arqueología y la lingüística para, junto con la mitología, identificar los pueblos protoindoeuropeos del Neolítico y la Edad del Bronce.

En 1956 planteó su famosa hipótesis sobre los kurganes en la monografía The Prehistory of Eastern Europe, que recopiló los estudios realizados entre el Báltico y el norte del Cáucaso el año anterior. Esta hipótesis planteaba la opción de que unos pueblos venidos de Asia central migraron a Europa durante la Edad del Bronce y llevaron consigo una lengua denominada protoindoeuropea. La propuesta provocó gran sorpresa en los círculos arqueológicos.

La atención la centró en el estudio de la representación de la sociedad y el culto femenino. Realizó estudios sobre las sociedades existentes en el Neolítico en el área de los Balcanes. Estas sociedades, según sus estudios, estuvieron gobernadas por mujeres-reinas y sacerdotisas de carácter pacífico a diferencia de otras sociedades de carácter belicista. El estudio de los hallazgos de las figurillas tanto femeninas como masculinas —a las que nombró dioses—, confirmó la existencia del culto sagrado a lo que designó como una única Gran Diosa. Las conclusiones sobre la estructura de dichas sociedades fueron publicadas en 1974 en The Gods and Goddesses.