thumb|Plano de la zona arqueológica de Agrigento1. Templo de Hefesto2. Kolymbéthra3. Santuario de las divinidades ctónicas y templo de los Dioscuros4. Olimpieion5. Tumba de Terón6. Templo de Asclepio7. Templo de Heracles8. Templo de la Concordia9. Templo de Hera10. Basilicula11. Santuario de Deméter12. Templo de Deméter13. Barrio helenístico y romano14. Colina de San Nicola, Museo arqueológico regional de Agrigento15. Ecclesiasterión y oratorio de Falaris16. Buleuterio17. Templo de Atenea18. Templo de Zeus. El Valle de los Templos (en italiano Valle dei Templi) es un conjunto arqueológico situado cerca de Agrigento, en el sur de Sicilia.

La colonia de Acragante (Ἀκράγας en griego) se comenzó a construir a partir del año 580 a. C. en el territorio que se conoce como la Magna Grecia, todos los templos del valle fueron construidos con posterioridad a esta fecha. La «zona arqueológica de Agrigento» está considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1997 y es uno de los principales destinos turísticos de la isla; comprende el parque arqueológico del Valle de los Templos y otros vestigios situados sobre la acrópolis y en diversos lugares de la ciudad.

El término Valle de los Templos es equívoco, dado que más que un valle, las construcciones se asientan en una crestería en las montañas que rodeaban la ciudad por el sur.

Comprende una amplia zona sagrada en la parte sur de la antigua ciudad donde se construyeron, durante los siglos VI y V a. C., siete templos griegos monumentales hexástilos en estilo dórico. Actualmente excavados y en parte restaurados, constituyen parte de los edificios griegos más antiguos y mejor conservados fuera de la propia Grecia. Sus denominaciones y respectivas identificaciones, excepto la del Olimpieon o Templo de Zeus Olímpico, se cree que son meras especulaciones humanísticas, aunque siguen siendo utilizadas habitualmente.

Los templos mejor conservados son dos edificios muy parecidos, atribuidos tradicionalmente a las diosas Juno Lacinia y Concordia (aunque los arqueólogos creen que esta atribución es incorrecta). Ambos fueron construidos según un diseño períptero hexástilo.

Los templos Templo de Hera (Templo D)

El Templo de Hera, conocido como Templo de Juno Lacinia (el equivalente romano de esta diosa griega) es dórico períptero de 6 × 13 columnas, y mide 16,90 × 38,15 m. Conserva gran parte de las columnas originales.

thumb|left|Templo de Hera. Para el visitante, es el último de la serie, pues se encuentra en el extremo sureste de la meseta. En realidad no se sabe muy bien a quién se dedicaba este templo: su atribución a Hera sólo se basa en una confusión antigua con el templo de Hera en el Cabo Licinio, cerca de la ciudad calabresa de Crotona. En estos templos se acostumbraban a celebrar las bodas.

El templo de Hera fue alzado en los años 460 - 450 a. C. Es un templo construido sobre un basamento (krépis) de cuatro gradas, destinado a compensar desigualdades del terreno. El conflicto de ángulos consustancial a los templos dóricos se solucionó de manera diferente a, por ejemplo, el «Templo de la Concordia»: los ángulos norte, oeste y sur sufrieron una simple contracción, es decir solamente se redujo la separación de las columnas del extremo, mientras que sobre la fachada (lado este) no se practicó ninguna contracción lateral, sino sólo una reducción del espacio entre las dos columnas centrales.

El templo fue incendiado en el año 406 a. C. por los cartagineses, y luego los romanos lo repararon en el Tejas de terracota sustituyeron entonces a las de mármol. El anástilo se comenzó a reconstruir en el : en la actualidad, 25 de las 34 columnas del peristilo están reconstruidas. La columnata septentrional conserva, pues, el conjunto de sus capiteles y su arquitrabe, mientras que la cella está reducida a elementos de basamento y basas de columnas.

A un lado se encuentra el altar de 29,3 m × 10 m, casi tan amplio como la cella, pero inclinado respecto a ella. Se encontró una cisterna detrás del templo, en el lado oeste.

Templo de la Concordia (Templo F) thumb|left|Templo de la Concordia.

El Templo de la Concordia es uno de los mejor conservados de la Antigüedad griega, junto con el Hefestión (Teseión) de Atenas y el templo de Poseidón en Paestum. Es una de las más perfectas realizaciones de la arquitectura dórica. Es períptero con 6 × 13 columnas y mide 16,92 × 39,44 m.

Recibe su nombre por una inscripción en latín encontrada cerca del templo, en la que figuraba la palabra latina «concordia». Actualmente se considera que pudo consagrarse en realidad a los Dioscuros, por creerse que ya en tiempo de los griegos se habían honrado allí a dos divinidades.

Se construyó en los años 440-430 a. C. Las desigualdades del terreno sobre el cual se construye son superadas por un basamento (krépis) importante. Su plano se corresponde a la forma más clásica de los templos de Agrigento: pronaos, naos, opistodomos y peristilo.

El templo de la Concordia es, de todos los de Agrigento, el construido con mayor precisión. El problema de los extremos, consustancial a los templos dóricos (conflicto entre la regularidad de las metopas y triglifos por una parte, y el espaciado regular de las columnas por otra) se solucionó de una manera inusual: se procedió al mismo tiempo al estrechamiento del espacio entre las dos últimas columnas y a la prolongación de la última metopa, para un mejor efecto visual.

Las investigaciones pusieron de manifiesto también que las partes inferiores del templo se adornaban con estuco blanco, mientras que los frisos, las metopas y las partes altas se pintaban de colores vivos. La techumbre estaba cubierta con tejas de mármol.

En el año 597 fue transformado en iglesia cristiana por voluntad del obispo Gregorio de Agrigento. Gracias a ello, está notoriamente intacto. Hizo del templo una basílica consagrada a los apóstoles Pedro y Pablo. Cada una de las paredes de la cella fue entonces perforada con doce arquerías, y se emparedaron los intercolumnios, como puede verse aún en la catedral de Siracusa. La entrada se prolongó sobre el lado occidental, lo que implicó la supresión de la división entre el naos y el opistodomos, mientras que la sacristía encontraba su lugar en el antiguo pronaos. La iglesia se usó hasta el año 1748, fecha en que se restauró el templo a su estado inicial.

Templo de Zeus Olímpico (Templo B)

Los otros templos son mucho más fragmentarios, habiendo sufrido terremotos hace tiempo, y habiendo sido saqueadas sus piedras.

Inmediatamente después de la entrada del parque, al oeste, se encuentra de frente el templo de Zeus Olímpico (u Olimpieion). Este Templo de Zeus Olímpico es, con diferencia, el de mayor tamaño. Se trata de un templo dórico pseudoperíptero con unas dimensiones excepcionales, de 56,30 × 112,60 m. Se cree que es el templo dórico más grande nunca construido, y el tercero entre los templos griegos.

Fue construido por el tirano Terón en 480 a. C., después de su victoria sobre los cartagineses en la Batalla de Hímera, a la gloria de los griegos vencedores de los bárbaros. Su identificación como templo de Zeus se basa en el testimonio de Diodoro Sículo, que dejó una descripción. Al este del templo se encuentra aún el altar sobre el que se procedía a las hecatombes o sacrificios de cien toros.

El basamento (krépis) con cinco gradas soportaba una sala hipóstila de inspiración cartaginesa, compuesta de dos hileras de 12 pilares cuadrados cada una, de 21 m de alto, con muros hasta aproximadamente media altura. El peristilo se componía también de pilares, 7 de ancho y 14 de largo, de una altura de 17 m, con medias columnas unidas por las caras, todo ello formando masas de piedra de 4 m de diámetro. Estos pilares externos estaban conectados entre ellos por divisiones: por ello se habla de templo «pseudoperíptero». El peristilo y las naves laterales estaban cubiertos, mientras que la cella en sí sería probablemente hipetra, esto es, abierta al cielo. El número de columnas en la fachada era impar, encontrándose un pilar central en vez del habitual acceso hacia la cella; la entrada se hacía por dos pórticos situados en los extremos de la fachada este, dando acceso directo a las naves laterales, así como, según parece, por una pequeña entrada practicada en el medio del lado meridional.

Se caracteriza este templo por la presencia de los llamados telamones, estatuas colosales con aspecto humano. Se encontraban en una especie de nichos creados en la parte alta de las divisiones situadas entre las columnas exteriores. Estas estatuas tenían alrededor de 8 m de alto y soportaban el peso de la cubierta. Tenían rasgos cartagineses y simbolizaban a los bárbaros vencidos, reducidos a la esclavitud por los griegos. Se añadían a una representación del combate de los dioses del Olimpo contra los gigantes, tallada sobre el frontón este del templo. En 1825, el pintor y arqueólogo Rafaello Politi hizo reconstruir en el suelo a uno de estos gigantes, a partir de elementos dispersos. El gigante visible sobre el lugar es una copia, dado que el original se encuentra expuesto, en posición vertical, en el Museo arqueológico de Agrigento.

Aunque aparentemente este templo se usó, parece que nunca se acabó; la construcción se abandonó después de la invasión cartaginesa del año 406 a. C. Sus pequeñas piedras se reutilizaron ampliamente en construcciones de siglos posteriores, como los embarcaderos de Porto Empedocle ().

Templo de Heracles (Templo A) 240px|thumb|right|Templo de Heracles.

Cerca de la carretera, en la parte oriental del parque, y próximo a la entrada, junto a la puerta IV (porta Aurea) se halla el Templo de Heracles. Estaba dedicado a la veneración del héroe deificado Heracles o Hércules, uno de los más respetados por los habitantes de la antigua Akragas. La identificación la proporciona Cicerón en persona, cuestor de Sicilia en el año 75 a. C. En sus célebres acusaciones contra Verres, alude a una gran estatua de bronce de Heracles, en un templo situado en el ágora (ágora inferior, junto a la puerta IV): sus labios y su mentón estaban desgastados, se decía, a fuerza de ser tocados por los peregrinos, y Verres proyectaba apoderarse de ella.

El templo de Heracles es el más antiguo de todos los situados cerca de la muralla meridional, realizándose hacia el año 500 a. C. en estilo dórico períptero. Sus dimensiones son 25,34 × 67,00 m. Se alza sobre un basamento de tres gradas. Su plano se ajusta al de la mayoría de los templos de Sicilia. Su peristilo de 6 x 15 columnas, no obstante, se alarga más de lo normal, lo que permitió proporcionar a las extremidades un espacio igual a la anchura de dos columnas, tanto delante el pronaos como detrás del opistodomo. Falta el adyton, habitual en los templos de Sicilia.

Los elementos de arquitrabe muestran sangrías de elevación con forma de U, destinadas a pasar cierres de descarga simétricos. Destruido por un terremoto, se encontraron restos del templo de Heracles dispersos por toda la zona, por ejemplo los capiteles cubiertos de estuco, como debían serlo muchos otros elementos del templo. Hoy en día sólo quedan derechas ocho columnas visibles en el lado meridional, que se levantaron en 1924, mientras que el conjunto del lado septentrional lo estuvo a partir del .

Templo de Hefesto (Templo G) thumb|left|Cinco soluciones al conflicto de ángulos en los templos dóricos:I. No hacer nada y dejar que la última columna sobresalga;II. Alargar la última metopa;III. Alargar el último triglifo;IV. Disminuir el espacio entre las dos últimas columnas;V. Añadir en el extremo un segmento vacío.