El T-62 es un carro de combate soviético diseñado a finales de los años cincuenta y producido a partir de la década del sesenta. Fue el último sucesor de la venerable línea de tanques que se inició en los años cuarenta con el extraordinario T-34. Aunque su estructura general es muy conservadora y poco innovadora, se trató del primer carro de combate en incorporar un cañón de ánima lisa, el cual le permitía disparar misiles guiados a través del mismo. Su cañón de 115 mm fue en su momento el de mayor calibre y el primero en utilizar eficazmente la moderna munición APFSDS.

Fue construido desde 1961 hasta 1975, y sólo logró reemplazar parcialmente a su predecesor, el T-55, con el que comparte enormes similitudes que dificultan diferenciarlos incluso cuando están juntos. Aunque no fue tan exitoso como la serie T-54/T-55, sirvió como principal medio acorazado desde principios de los sesenta en casi 30 países, en su mayoría árabes, asiáticos, africanos e integrantes del Pacto de Varsovia. A comienzos de los setenta fue reemplazado por los T-64 y T-72.

En Rusia, la mayoría de los T-62 se encuentran actualmente almacenados en viejos depósitos del Ejército, habiendo unos pocos cientos que pertenecen a las fuerzas blindadas de reserva.

Desarrollo En 1952, surge en la Unión Soviética un nuevo concepto de cañones para carros de combate, que ya no tendrían estrías en su superficie interna sino que serían totalmente lisos. Fue así como comenzó el desarrollo del D-54T, de ánima lisa y 100 mm de diámetro. La oficina de diseño Kartsev montó este moderno cañón en la torreta de un T-54 (que ya usaba un cañón de 100 mm, pero de ánima rayada), prototipo que sería designado Obyekt 139 (también llamado T-54M, comúnmente confundido con el programa de modernización de los T-54 llevado a cabo a mediados de los sesenta). Estos trabajos se realizaron en la fábrica Uralvagonzavod en Nizhni Taguil, en el mes de octubre de 1954, e incorporaron un nuevo estabilizador Raduga para el cañón principal, una ametralladora pesada antiaérea de 14,5 mm instalada en el techo de la torreta, capacidad para almacenar 50 rondas para el cañón principal en el interior del vehículo, un motor V-54-6 de 523 caballos y una nueva disposición de las ruedas de apoyo de las orugas. Un año después, en septiembre de 1955, se diseñó el Obyekt 140. Éste reemplazaba el cañón D-54T y sistema de estabilización Raduga usados en el Obyekt 139 por el mejorado y más estable D-54TS y estabilizador Molniya.

Hacia finales de los cincuenta, el proyecto siguió avanzando cuando se decidió usar como base el chasis del nuevo T-55, pero al poco tiempo los ingenieros rusos se dieron cuenta de que deberían modificarlo. Tuvieron que hacerlo más amplio ya que el nuevo prototipo estaría equipado con una torreta de Obyekt 140 modernizada, la cual incluía un extractor automático de vaina y un cañón U-8ST. De este modo, la estructura principal fue alargada y ensanchada unos centímetros más para que la torreta y su nuevo sistema de armas pudieran ubicarse mejor sobre el casco. El crecimiento de las dimensiones tuvo como consecuencia lógica un pequeño incremento en el peso, así que por razones de seguridad y para que el tanque mantuviese una buena movilidad y resistencia a los impactos en terrenos difíciles, se le instaló una nueva y mejorada suspensión.

A principios de 1960 se comenzó a estudiar la posibilidad de aumentar el calibre del arma principal, sobre todo después de que se extendiesen los rumores de que los ingleses estaban trabajando con un cañón de 105 mm. De hecho, en 1959 los británicos ya habían montado un nuevo cañón sobre su carro Centurion Mark 5. Se trataba del Royal Ordnance L7 de 105 mm, pero los rusos aún no lo sabían. La historia del cañón del T-62 es algo curiosa y controvertida, pero según se sabe, en enero de 1961, un oficial iraní decidió desertar junto con su nuevo tanque M60 Patton (el tanque estadounidense había entrado en servicio en el Ejército Estadounidense sólo un año atrás y era totalmente desconocido para las autoridades rusas) a través de la frontera norte de su país, cerca del mar Caspio, hacia la Unión Soviética. Los rusos capturaron el tanque en perfectas condiciones y lo examinaron minuciosamente, quedando sorprendidos por lo avanzado de la tecnología occidental. El diseño del blindaje superior del M60, junto con su cañón M68 de 105 mm, hicieron enfurecer al Jefe Director de las Fuerzas Acorazadas Soviéticas, quién inmediatamente le ordenó a Kartsev que el calibre del cañón llevado en el Obyekt 165 se incrementase a 115 mm. La nueva y más larga pieza tuvo que ser montada en una torreta con anillo más grande, razón por la cual el casco también tuvo que ser alargado un poco más para que esta se ubicase mejor en el centro, un poco más retrasada que en la posición en la que se encontraba en el Obyekt 165. El desarrollo terminaría con el modelo de producción original, que sería designado Obyekt 166, aunque luego se lo conocería oficial y popularmente como T-62. Los cambios y mejoras en torno al nuevo cañón se llevaron a cabo muy rápido; el prototipo cumplió con todos los requisitos y pasó las pruebas finales, siendo aprobado en julio de 1961, solo 6 meses después del incidente con el M60 iraní.

Durante la Invasión Húngara de 1956, los T-54 del Ejército Soviético resultaron poco efectivos para resistir los impactos de las viejas armas antitanques de los defensores revolucionarios, e incluso hubo reportes de tanques severamente dañados por cócteles molotov. Aquí hay que aclarar que las armas antitanque que utilizaron los revolucionarios, en muchos casos eran Panzerfaust alemanes que databan de la Segunda Guerra Mundial, pero que eran capaces de inutilizar un tanque Tiger. Además cualquier carro es vulnerable al fuego del cóctel molotov, no es una debilidad intrínseca de los carros rusos. Y por último los carros de combate, dentro de zonas urbanizadas se encuentran en desventaja contra combatientes a pie, ya que este tipo de terreno favorece a los últimos en detrimento del carro. Por tanto, no se puede tomar el desempeño de los T-54 en Hungría como prueba de que se encontraban pobremente blindados, ya que distaba mucho de ser el caso, estando realmente mejor blindado que su contrapartida americana: el M48 (ver publicaciones osprey military para más información). Con el fin de mejorar sus capacidades, el T-62 agregó un 15% más de protección en el mantelete del cañón y arco frontal de la torreta, y algo más del 5% en el frente del casco. Este aumento era más que nada superficial, para mostrar que el nuevo tanque estaba más defendido que la serie anterior, ya que la diferencia no era mucha y el T-62 seguiría siendo vulnerable a las mismas amenazas que podían resultar fatales para los T-54/T-55 (como cualquier otro carro occidental del mismo periodo). Igualmente, la adición de mucho más blindaje no estaba en los planes, ya que no se trataba de un carro de combate totalmente nuevo sino que su chasis y casco prácticamente eran los mismos de su predecesor. Más coraza protectora hubiera significado más peso, y esto posiblemente hubiera sobrecargado la estructura, sistemas de tracción y suspensión, además del obvio descenso de la movilidad del tanque, que ya había bajado con la inclusión del nuevo cañón; la solución a esto era el reemplazo de la planta motriz por una más potente, pero para los conservadores rusos todos estos cambios eran simplemente bastante “complicados” y “poco ortodoxos”. En síntesis, la oficina de Kartsev no quiso arriesgarse en hacer algo nuevo y se basó en el simple, probado y confiable diseño que los rusos vienen arrastrando desde los años treinta.

Hay que tener en cuenta que el T-62 surgió como una rama avanzada y repotenciada del T-55, con el fin de complementarlo y no para reemplazarlo. Los ingenieros soviéticos de la oficina Morozov (rival de Kartsev) estaban bastante avanzados en el radical proyecto de un modernísimo MBT (el fututo T-64), que vendría a sustituir completamente a los T-54/T-55. Pero éste no estaba listo; de hecho todavía existían muchos aspectos y partes que debían ser probadas, corregidas y mejoradas antes de que el flamante vehículo entrase en producción masiva, de modo que durante al menos media década más los T-55 seguirían formando la primera y principal línea de defensa acorazada de la URSS. Así pues, se suponía que el T-62 acompañaría a sus predecesores y proporcionaría una renovada potencia de fuego en el campo de batalla como respuesta inmediata al M60 norteamericano, mientras se esperaba pacientemente la tan deseada la renovación tecnológica.

La producción en masa del T-62 comenzaría un año después de haber sido aprobado, exactamente el 1 de julio de 1962, y fue mostrado públicamente por primera vez durante el desfile realizado el 1 de mayo de 1965 en la Plaza Roja de la ciudad capital de Moscú. Conservaba la simpleza en su construcción, característica que distingue a todo blindado ruso y que había sido recibida del T-55, con el que comparte gran cantidad de componentes y sistemas. Esta era una de las ventajas de incorporar un tanque similar al que se encuentra en servicio, ya que el entrenamiento de las nuevas tripulaciones era más sencillo y el cambio resultaba menos traumático para los que habían integrado las dotaciones anteriores. Las fábricas Uralvagonzavod y Malyshev, ubicadas en Nizhni Taguil y Járkov respectivamente, reemplazaron parte de su producción de tanques T-55 a favor del nuevo T-62, como también lo hizo planta de Omsk. Esta finalizaría en 1975 luego de haberse armado más de 20.000 unidades, y en ese mismo año se iniciaría la construcción de dicho tanque en Checoslovaquia hasta 1978, habiéndose ensamblado un número mayor a 1.500 vehículos, todos ellos destinados únicamente para la exportación.

Diseño Interior El primer modelo en entrar en la línea de producción a gran escala fue el Obyekt 166, o simplemente T-62. La disposición de los tripulantes, compartimientos (aunque tiene uno más, para ubicar a la transmisión separada del compartimiento del motor), elementos y sistemas eran idénticos al T-55. A pesar de haber crecido exteriormente, el espacio interior era igual. Casco Como ya se ha dicho anteriormente, tenía un casco muy similar al del T-55, pero era casi 20 cm más largo y casi 5 cm más ancho. El blindaje lo proporcionaban varias capas de chapas de acero rectangulares soldadas entre sí, que le otorgaban una protección de más de 100 mm en el glacis y un poco menos de 80 mm en los lados del casco, así que el peso total de tanque alcanzaba las 40 toneladas. El conductor se ubicaba en un puesto delantero propio, delante de la torreta y pegado a la oruga izquierda. La entrada al mismo se llevaba a cabo a través de una escotilla ovalada que abría hacia la izquierda, y el interior albergaba dos palancas de dirección, un rústico tablero, dos periscopios para poder ver y manejar desde adentro, y un asiento que podía regular su altura, para que su operario pudiese elevarse y sacar la cabeza por la escotilla cuando lo desease. En el glacis van instalados dos focos de iluminación para la conducción, siendo uno de luz corriente y el otro de luz infrarroja.

Torreta La torreta era de acero fundido, construida de una sola pieza, y difería bastante de la usada por el T-55. En cuanto a sus dimensiones, mantiene la misma altura pero es más larga y ancha, con un anillo de 2,245 metros de diámetro. Además es más redondeada y ahuevada, y posee una forma parecida a la cúpula de una mezquita; si se la observa desde arriba se podrá notar que es un círculo perfecto, a diferencia de la del T-55 que parece más una mezcla de triángulo circular, de puntas suaves y ovaladas. En el frente de la torreta el grosor del blindaje era mayor a los 240 mm, mientras que en sus lados no llegaba a los 155 mm. Posee un proyector infrarrojo principal L-2G, redondo, bastante grande y visible, que se apoya al igual que en el T-55, arriba y la derecha de mantelete del cañón.