Sacavém (español histórico: Sacaven) era una freguesia portuguesa del municipio de Loures, distrito de Lisboa.
Sacavém es muy conocida por sus cerámicas.
Geografía Localizada en la parte oriental del municipio de Loures, Sacavém limita con las freguesias de Unhos (noroeste), Camarate (oeste), Prior Velho (suroeste), Portela (sur) y Moscavide (sureste). Se encuentra bañada por los ríos Tajo (al este) y Trancão, anteriormente llamado río de Sacavém (al norte, separa esta freguesia de la de Bobadela).
Freguesia bastante urbanizada, se halla tradicionalmente dividida en Sacavém de Cima y Sacavém de Baixo, aunque recientemente han surgido nuevas urbanizaciones en la ciudad. Orográficamente, es un espacio poco accidentado (cuenta con sólo tres elevaciones: el Monte do Convento, el Monte de Sintra y el Monte do Mocho), variando su altitud entre los cero y los sesenta metros.
Antiguamente, la freguesia cubría un espacio mucho más vasto, habiendo perdido, a lo largo del tiempo, la jurisdicción sobre las freguesias vecinas de São João da Talha, Bobadela, Camarate, Prior Velho, Portela, Moscavide, y Santa Maria dos Olivais. Administrativamente, antes de ser integrada en el concejo de Loures, formó parte del término municipal de la ciudad de Lisboa, y después (1852-1886), del concejo dos Olivais.
Demografía
Por su posición estratégica dentro del concejo de Loures y por su proximidad con la ciudad de Lisboa, Sacavém siempre dispuso de condiciones óptimas para el establecimiento de nuevos habitantes y para el consecuente crecimiento poblacional.
Desde que se iniciaron los modernos censos, el número de habitantes de la población ha ido aumentando constantemente, salvo por pequeños decrecimientos puntuales causados por la separación de las freguesias de Moscavide, Portela y Prior Velho:
thumb|300px|El puente de Sacavém, diseñado por Francisco de Holanda en el tercer cuatro del .
thumb|300px|Batalla del Río de Sacavém entre las fuerzas de Afonso Henriques y los moros (1147).
thumb|300px|Azulejo situado en la entrada de la antigua fábrica de Loza de Sacavém, ex-líbris de la localidad.
thumb|300px| Puente Vasco da Gama.
thumb|300px|El Museo de la Cerámica de Sacavém.
thumb|300px|Iglesia de Nuestra Señora de la Purificación de Sacavém.
thumb|300px|Capilla de Nuestra Señora de la Salud y San Andrés de Sacavém.
thumb|300px|Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria de Sacavém.
thumb|300px|Convento de Nuestra Señora de los Mártires y de la Concepción de los Milagos de Sacavém.
thumb|300px|La ciudad vieja: escalinatas en las calles del centro urbano, que unen las dos mitades históricas de la población Sacavém de Cima y Sacavém de Baixo.
thumb|300px|Vista parcial de la zona norte de Sacavém.
thumb|300px|Puente de Sacavém sobre el Río Trancão, viéndose al fondo el sifón del Canal do Alviela.
Antes del existen algunas informaciones dispersas, pero como hasta entonces la práctica corriente era la contabilización del número de fuegos (y no de habitantes), lo único que se puede es deducir el número aproximado de habitantes.
Historia
Situado en la encrucijada de los caminos que parten del norte y este con dirección a Lisboa, Sacavém ha estado presente en la Historia de Portugal en innumerables ocasiones.
Es una población muy antigua, que ya existía en tiempos de los romanos, los cuales construyeron un puente de piedra que se mantuvo en pie hasta el (según el relato de Francisco de Holanda). De la época árabe quedó, aparentemente, el topónimo de la localidad, derivado de la palabra árabe (شقبان, Šaqabān); tras es cerco de Lisboa de 1147, tuvo lugar en esta población una batalla entre los cristianos y los moros.
Durante la Edad Media, Sacavém era una tierra de realengo, en la cual se producían grandes cantidades de cereales y vino; No obstante, el territorio fue cedido por los monarcas en régimen de usufructo en varias ocasiones. De esta forma, el almirante Manuel Pessanha y la reina D. Leonor Teles, y más tarde el Condestable de Portugal Nuno Álvares Pereira disfrutaron de las rentas que generaba la población. Tras la muerte del condestable, la posesión pasó a su nieto, el Conde de Ourém, hijo del Duque de Braganza. Con la muerte de este último, sin dejar herederos, la población se integró en el extenso patrimonio de la Casa de Braganza, a la cual pertenecería hasta la caída de la monarquía (salvo durante el reinado de Juan II, que fue ejecutado y todos sus bienes fueron confiscados).
Según algunas crónicas, la reina Felipa de Lancaster habría fallecido en esta localidad en 1415; el nombre de la población figura también en un documento datado en la Era de los Descubrimientos, – la Carta del Descubrimiento del Brasil (1500), por haber participado en la expedición de Pedro Álvares Cabral el recaudador de impuestos de Sacavém.
Al final del , el gobernador del reino, Miguel de Moura, ordenó la construcción del Convento de Nuestra Señora de los Mártires y de la Concepción de los Milagros (con la Iglesia de Nuestra Señora de la Purificación anexa), cumpliendo una promesa efectuada años antes.
Durante una gran epidemia de peste negra, en 1599, se descubrió accidentalmente una antigua imagen de la Virgen María, la cual, por haber terminado presumiblemente con la peste, pasó a ser venerada como Nuestra Señora de la Salud.
Severamente damnificada durante el Terremoto de Lisboa de 1755 (con la destrucción de la iglesia matriz y de los últimos vestigios del puente romano), Sacavém entró en declive durante cerca de un siglo, hasta alrededor de 1850, fecha en la que se inició la industrialización – donde hay que destacar la fundación de la Fábrica de Cerámica y el paso del ferrocarril por la localidad en 1856. Esta situación contribuyó para un aumento poblacional sustentado, hasta mediados de la década de los 70 del . Esta conversión económica al sector terciario provocó la creación de muchas asociaciones (destacando la cooperativa «A Sacavenense».).
En Sacavém se estableció el cuartel general de las tropas responsables de la caída de la Primera República, y en ese mismo lugar se prepararon los contragolpes que quitaron del poder a Mendes Cabeçadas y Gomes da Costa, y llevaron al poder a Óscar Carmona.
El desarrollo de la población llevó a los responsables políticos a atribuirle el estatuto de villa; ese fue uno de los motivos por los que los sacavenenses descontentos, lucharon contra el régimen dictatorial surgido a partir de 1926, destacándose la célebre «greve dos rapazes» (huelga de los hombres) (1937) y la «marcha da fome» (marcha del hambre)(1944).
Tras la Revolución de los Claveles y la restauración del régimen democrático en 1974, en Sacavém tuvieron lugar importantes acontecimientos – especialmente el cerco del cuartel de los RALIS, que entonces se encontraba integrado en la freguesia (actualmente se encuentra en la de Portela). En 1983 cerró la fábrica de lozas.
Al final de la década de los 80 del , la freguesia ganó su actual configuración geográfica, con la separación de Portela y Prior Velho.
El 4 de junio de 1997, Sacavém ve reconocido todo su valor potencia, siendo elevada a la condición de ciudad. Meses más tarde se inauguraba el Puente Vasco da Gama uniendo Sacavém a Montijo, que terminaría por convertirse en una obra de referencia en el paisaje urbano de la población.
En 2000 fue inaugurado el Museo de Cerámica de Sacavém, situado en los restos de la antigua fábrica.
Fue suprimida el 28 de enero de 2013, en aplicación de una resolución de la Asamblea de la República portuguesa promulgada el 16 de enero de 2013 al unirse con la freguesia de Prior Velho, formando la nueva freguesia de Sacavém e Prior Velho.
Origen del nombre
Se cree que el origen del nombre de Sacavém está en la palabra árabe šâqabî, que significa «próximo» o «vecino» (probablemente de la ciudad de Lisboa, a través de una corruptela pasaría a llamarse Šaqaban; que terminaría siendo latinizado como Sacabis, cuya forma en acusativo sería Sacabem (relativamente similar al término usado por los moros) acabando por ser escrito como Sacavém. No obstante, existen otras teorías acerca del origen del topónimo, que pueden ser consultadas en el artículo Historia de Sacavém.
Religión
Patrón mayor
La ciudad tiene como patrona mayor a Nuestra Señora de la Candelaria (a quien está consagrada la Iglesia Matriz del mismo nombre en Sacavém de Baixo, junto al Río Trancão). Se trata, no obstante, de un patrón reciente, impuesto a la freguesia, cuando la iglesia del convento pasó a ser iglesia matriz, por concesión del Patriarca de Lisboa Manuel Bento Rodrigues, atendiendo a la petición hecha por la junta de parroquia de Sacavém). A lo largo de la Edad Media, a la patrona de la localidad se la definía simplemente como Santa María.
Patrones menores Una de las patronas menores, Nuestra Señora de la Salud (a la cual está consagrada, junto con San Andrés, el pequeño santuario de Nuestra Señora de la Salud y San Andrés, en el centro histórico de Sacavém de Cima), siendo realmente la que disfruta de mayor veneración popular, celerándose fiestas en su honor durante el primer domingo de septiembre.
El culto a Nuestra Señora de la Salud se debe que supuestamente sofocó un foco de peste negra en 1599 tras el descubrimiento de la imagen que actualmente se guarda en el altar mayor de la capilla. El culto a San Andrés, parece estar asociado al hecho de que, desde la Edad Media, había al lado de la capilla una fábrica de botellas cuyo protector sería precisamente ese santo.
Patrones anteriores
En la antigüedad en esta freguesia se rendía culto a los siguientes patrones:
Nossa Senhora dos Prazeres, que se rendía culto en una pequeña capilla que se cree que existía ya en tiempos de los Visigodos manteniéndose durante la dominación musulmana, en el lugar en el que actualmente se yergue la actual iglesia de Nuestra Señora de la Victoria.
Nossa Senhora da Vitória, a la que se rendía culto en la Iglesia de Nossa Senhora da Vitória de Sacavém, actualmente en ruinas, desde la Edad Media; de 1755 a 1863 era la Iglesia Matriz hasta que pasó a ser sustituida por la Iglesia Conventual en ese estatuto. Esta advocación mariana sustituiría al culto a Nuestra Señora dos Prazeres.
Nossa Senhora dos Mártires, que se rendía culto en una ermita que existió en el lugar en el que actualmente se encuentra el convento, cuya fundación se atribuye a Alfonso I de Portugal, tras la conquista de la zona a los moros en 1147. En 1577 fue demolida para poder construirse el convento actual.
San Francisco, en una capilla que existía en el Largo da Saúde, construida en 1766, y demolida en 1876, por encontrarse en estado de ruina.
Aparte de estos patronos, en Sacavém existían otras capillas que pertenecían a particulares y estaban dedicadas a San Antonio, Nuestra Señora de la Piedad, San Roque, al Espíritu Santo, San Sebastián y San José entre otros.
Administración eclesiástica
Desde el punto de vista de la titularidad eclesiástica, el párroco de Sacavém posee la dignidad de Prior, habiendo sido en el pasado la parroquia de Sacavém una colegiata. Por este motivo, la freguesia de Prior Velho posee este nombre, ya que en una de las quintas de la zona habitó uno de los priores de Sacavém. Durante mucho tiempo, el prior de Sacavém fue simultáneamente párroco de las poblaciones vecinas (aunque civilmente eran freguesias autónomas); A partir del estas freguesias fueron obteniendo párrocos propios.