Las arañas (Araneae) son el orden más numeroso de la clase Arachnida, lejanamente emparentadas con otros grupos de artrópodos, como los insectos, con los que no deben confundirse. Tienen glándulas venenosas en los quelíceros, con las que paralizan a sus presas. Producen seda, con la que tejen telas de araña o telarañas, que usan para construir redes de caza, tapizar refugios e incluso hacerse llevar por el viento.
El grupo está abundantemente representado en todos los continentes, excepto en la Antártida. Todas son depredadoras, generalmente solitarias, de pequeños animales. El orden Araneae es el séptimo en diversidad total de especies respecto al resto de diversidad de organismos. Hasta la fecha se han descrito más de 46 500 especies de arañas,en las cuales podemos encontrar The World Spider Catalog y 110 familias han sido reconocidas por los taxónomos; sin embargo, sigue habiendo discrepancias dentro de la comunidad científica, como demuestran las aproximadamente veinte clasificaciones que se han propuesto desde 1900.Rainer F. Foelix 1996. Biology of Spiders. Oxford University Press ISBN= 0-19-509593-6
Solo algunos grupos son realmente peligrosos para los seres humanos. Hay personas que sufren de aracnofobia, es decir, miedo a las arañas.
La especialidad que se ocupa de las arañas y del resto de los arácnidos se llama aracnología.
Características miniatura|220px|Anatomía externa de una araña.c, prosoma (cefalotórax). a, opistosoma (abdomen). q, quelícero. p, pedipalpo. l1 a l4, patas locomotoras. h, hileras. miniatura|Araña Latonigena auricomis La anatomía de las arañas coincide a grandes rasgos con la de otros arácnidos, es decir, con el cuerpo dividido en dos regiones o tagmas, prosoma (o cefalotórax) y opistosoma (o abdomen), y el mismo número y tipo de apéndices, es decir, un par de quelíceros, un par de pedipalpos y cuatro pares de patas locomotoras. Las arañas tienen el cuerpo dividido en dos partes denominadas tagmas, y cuentan con cuatro pares de patas. Se sabe que durante la prehistoria existieron algunas arañas que podían llegar a medir 50 cm, pero actualmente la más grande que existe tiene un tamaño de 30 cm.
Dimensiones Las arañas tienen longitudes corporales que oscilan entre los 0,5 mm y los 9,0 cm que alcanzan algunos migalomorfos tropicales, los cuales llegan a capturar pequeños pájaros e insectos de radio 3; con las patas extendidas alguno de estos puede sobrepasar los 25 cm. Durante el Carbonífero superior y el Pérmico existieron arañas de más de 50 cm. La araña más grande del mundo es la Theraphosa blondi, o tarántula goliat, que puede llegar a medir 30 cm (incluidas las patas), y es originaria de América.https://web.archive.org/web/20140508035055/http://es.fromquarkstoquasars.com/la-arana-mas-grande-del-mundo/
Prosoma thumb|220px|Artejos de la pata de Fémur. 4. Patela. 5. Tibia. 6. Metatarso. 7. Tarso. 8. Pretarso (uñas).
Los tres pares de apéndices mencionados anteriormente se insertan en el prosoma, así como los ojos simples; en la cara ventral se abre la boca.
Los quelíceros presentan una sola articulación, entre la base, muy abultada, y una uña distal generalmente pequeña (en el extremo), y habitualmente portan glándulas venenosas. Cuando no se usa, la uña suele quedar más o menos protegida dentro de un surco del artejo basal.
Los pedipalpos son semejantes a las patas, pero no se apoyan en el suelo, sino que los llevan levantados por delante del cuerpo. Los machos de muchas especies emplean los pedipalpos para cortejar a las hembras, en cuyo caso pueden ser grandes o vistosos, y también como aparato copulador, que introduce una bolsa de esperma, el espermatóforo, en el cuerpo de la hembra.
Las patas locomotoras se insertan por debajo del prosoma y están constituidas por siete piezas o artejos, que son, desde el extremo proximal (base) hacia el distal (extremo): coxa, trocánter, fémur, patela o rodilla, tibia, metatarso y tarso.
Opistosoma El opistosoma alberga en su extremo posterior glándulas sericígenas (productoras de seda) que se abren al exterior por unos pequeños bultos llamados hileras. En la parte inferior y anterior del opistosoma (o abdomen) se abren el epigino (poro genital), los pulmones en libro, cavidades respiratorias con pliegues internos laminares que, según los casos, son dos o cuatro, y/o los estigmas del sistema traqueal.
Anatomía interna
Las arañas son animales depredadores que paralizan a sus presas con el veneno de sus quelíceros. La mayoría de las arañas inyectan enzimas digestivas en la presa, realizando una digestión externa, al menos parcial. Muchas mastican a la presa parcialmente con dientes que forman parte del artejo basal de los quelíceros. Ahí se localizan también comúnmente "pelos" que permiten en muchos casos filtrar eficazmente el alimento, separando las partículas sólidas del líquido.
Al principio del tubo digestivo se sitúa una faringe o estómago de función suctora. Desde la mitad del prosoma y hasta el final del opistosoma se extiende el intestino medio, dotado generalmente de divertículos, que en algunos casos se extienden incluso a las patas. La digestión química se realiza solo parcialmente en la luz del intestino, siendo fagocitadas partículas cuya digestión enzimática se completa de manera intracelular.
El aparato circulatorio es de tipo abierto, como en todos los artrópodos, con un corazón dorsal tubular situado en la parte dorsal anterior del opistosoma, en cuya superficie se marca su presencia por un surco cardíaco. Es posible en algunos casos percibir sus latidos, de 30 a 100 por minuto, más numerosos en las arañas más pequeñas. La hemolinfa es bombeada al corazón desde una cavidad pericárdica y proyectada fuera de él con energía. La elevada presión se ha interpretado como signo de una función hidráulica, que podría desempeñar un papel en el movimiento de las patas, por lo que cuando mueren sus patas se contraen por la falta de circulación de sangre. La presión se duplica durante la muda. La hemolinfa, según es normal en los artrópodos, carece de células pigmentarias, pero no de pigmentos transportadores, que son en este caso hemocianinas, de color azulado. La extensión de los vasos es limitada, y afecta, como es normal en sistemas abiertos, sobre todo a los órganos respiratorios.
thumb|600px|center|Anatomía interna de una araña.
La respiración se realiza por órganos internalizados, normal en animales de vida aérea, que en este caso son pulmones en libro o filotráqueas (a veces llamados tráqueas en libro), uno o dos pares que se abren en la parte mediana y ventral del opistosoma anterior. Tienen una estructura plegada, lo que multiplica la superficie de intercambio, y a través de ellos la hemolinfa circula canalizada por vasos. Muchas arañas tienen también un sistema traqueal que no es homólogo al de los insectos.
La excreción se realiza por glándulas coxales no muy desarrolladas y por tubos que desembocan en el intestino análogos a los tubos de Malpighi de los insectos.
Equipamiento sensorial thumb|120px|Cefalotórax de un licósido, vista frontal que muestra la disposición de los ojos característica de la familia y los dos quelíceros, cada uno con su uña venenosa. thumb|Araña, detalle thumb|Cabeza de araña, detalles. Como el resto de los quelicerados, carecen de antenas, y usan los pedipalpos como órganos táctiles y olfativos. La vista de las arañas es generalmente muy pobre, a pesar de tener hasta cuatro pares de ojos simples denominados ocelos, que en algunas familias se reducen a tres pares o menos. La colocación, tamaño y color de los ojos son caracteres diagnósticos de las familias, es decir, permiten distinguir unas de otras. En unos pocos casos la visión es eficaz, y en los saltícidos (Salticidae) es la mejor de todos los invertebrados terrestres.
Seda
Todas las especies de araña producen seda, material compuesto de proteínas complejas, que utilizan para muy variadas funciones: cazar presas y envolverlas en ella; como adhesivo de otros materiales de construcción de túneles, trampillas, etc.; como áreas de locomoción, así como otras muchas utilidades. Ciertas especies de arañas crean un largo hilo que les sirve de vela para ser arrastradas por el viento. El viento las guía o bien para cazar sus presas o para ir en una dirección determinada. Este fenómeno se conoce como vuelo arácnido. En el extremo posterior del abdomen se encuentran las glándulas secretoras de seda denominadas hileras, que producen un fluido que se solidifica al contacto con el aire (el fluido es una disolución concentrada de proteínas, cuya estructura se transforma justo antes de salir, convirtiéndose en una forma insoluble que rápidamente se deshidrata y constituye la fibra de seda).
Alimentación thumb|Araña viuda negra junto a dos presas capturadas en la telaraña.
Las arañas son depredadoras y se alimentan de presas singulares que capturan activamente. Sus presas más frecuentes son los insectos, las arañas de mayor tamaño como las tarántulas pueden incluir presas más grandes como ciempiés y pequeños vertebrados como lagartijas, ranas, musarañas y roedores. Algunas especies de salticidos pueden alimentarse del néctar de las plantas. Para la caza algunas arañas producen una red (telaraña) en la cual las presas caen por accidente, enredándose y pegándose en ella. Un dato curioso es que la seda que teje la araña (producida por órganos especiales llamados hileras) es más fuerte y resistente que el acero del mismo tamaño. En ese caso la araña, que permanece al acecho con las patas extendidas sobre la red, capta las vibraciones y se acerca a su presa. Otras arañas cazan al acecho, en el suelo o sobre la vegetación, detectando a sus presas por las vibraciones del sustrato o con sus ojos, como hacen los licósidos y los saltícidos. Las arañas no despedazan y tragan a sus presas, como hacen sus parientes los escorpiones o los solífugos, sino que les inyectan veneno con sus quelíceros mientras las sujetan con sus patas y sus pedipalpos. Una vez paralizadas por el veneno les inyectan jugos digestivos, que producen una digestión externa del animal dentro de sus propios tegumentos, sorbiendo a continuación la papilla resultante. Por eso se observa a las arañas permanecer inmóviles durante largo rato mientras sujetan su presa inmóvil.
Depredadores y defensa thumb|Atrax robustus en posición defensiva. Las arañas ocupan un lugar importante en las cadenas tróficas y, a pesar de ser eficaces depredadoras, también cuentan con numerosos enemigos naturales. Entre sus principales depredadores se encuentran diversas especies de aves insectívoras, serpientes, sapos, lagartos y pequeños mamíferos, como musarañas o murciélagos. Además, otros artrópodos depredadores representan una amenaza constante: avispas cazadoras (especialmente las de la familia Pompilidae), ciempiés, escorpiones, mantodeos y solífugos pueden atacar y consumir arañas de distintos tamaños.
Para defenderse, muchas arañas adoptan una postura intimidatoria cuando se sienten amenazadas: levantan sus dos patas delanteras, abren los quelíceros y exhiben sus colmillos. Este comportamiento busca disuadir al posible atacante mostrando que la araña está lista para morder.
Si la amenaza persiste, la araña puede recurrir a la mordedura defensiva. El veneno de las arañas suele estar compuesto por una mezcla compleja de toxinas con diversas funciones. Aunque el uso más común del veneno es inmovilizar y digerir a las presas, algunas especies también poseen componentes específicos destinados a disuadir o incapacitar a los depredadores, actuando como un mecanismo exclusivamente defensivo. No todas las arañas diferencian claramente entre un veneno «de caza» y uno «defensivo», pero en general ajustan la cantidad y potencia del veneno usado según la situación: emplean dosis moderadas contra presas pequeñas y cantidades mayores frente a una amenaza seria.