right|120px La historia de Haro en La Rioja (España) puede dividirse en cuatro fases. La primera etapa en la que iría creciendo lentamente con población proveniente principalmente de pequeños núcleos cercanos, bajo el señorío de los Haro, reyes de Castilla y condes de Alburquerque sucesivamente. Una segunda etapa como condado de los Velasco, bajo cuyo mando se iría modernizando la villa. Una tercera etapa a comienzos de la época contemporánea, marcada por la guerra de la Independencia española y las guerras carlistas. Una cuarta donde la villa ganó en importancia y prosperidad, basándose en el impulso vitivinícola dado por los franceses tras sus plagas de filoxera.

Edad Media Primeros pobladores thumb|200px|right|Viña Paceta - Antigua situación de la villa de Bilibio. thumb|200px|right|Pared del antiguo castillo en los Riscos de Bilibio.

No hay ningún indicio de pobladores en la zona durante la edad de bronce. De la edad de hierro se sabe que Castro Bilibio estuvo habitado.Pascual González, H., La Rioja desde la Edad de los Metales hasta Roma, La Rioja. Tierra abierta [CD ROM]. Logroño 2000, pp 87-118. En el cerro del Castillo se ha encontrado un esferolito o canica y un hacha votiva con filo en forma de gubia realizada sobre fibrolita. En el cerro de Santo Domingo existió un asentamiento de esta época.

La zona estuvo poblada por berones que formaban pequeños núcleos de población.

Durante la romanización de la península, se tiene constancia de la existencia de varios vicus, como el del cerro de Santa Lucía, donde se han encontrado varias monedas romanas (entre ellas, una perteneciente a la colonia francesa de Vienne y otra de Calagurris), cerámica y restos de un cementerio, por lo que Domingo Hergueta supone que sería campamento de las legiones X y XXII; o el de Bilibio, para defender la calzada romana de las invasiones cántabras.Arnáez, Orígenes de Haro, página 68Merino Urrutia, J. M., ¿Cómo construían las calzadas romanas?, La calzada de Haro a Miranda, Rioja Industrial, Logroño 1963, s/p.

Existieron varios núcleos de población, como Bilibio, Tondón y Atamauri, siendo el primero el más importante de ellos. Se encontraba situado en la orilla derecha del Ebro en la falda de los Montes Obarenes. Allí en el nacería Felices quien actualmente es patrón de Haro.

Cerca del los pobladores de Bilibio construyeron una torre de fuego o faro sobre el actual cerro de la Mota o Atalaya con el objetivo de alumbrar la desembocadura del río Tirón en el Ebro, ya que esta zona era navegable. Diferentes calamidades ocurrieron en la zona de Bilibio que les llevó a ir trasladándose a un lugar más seguro. De esa forma se fue formando el poblado conocido como Pharo en las faldas del cerro del faro.

Primeras noticias documentadas Según Felipe Abad León (cronista de La Rioja) la partida de bautismo de Haro sería un relato sobre un enfrentamiento producido el año 816 entre la aceifa del caudillo árabe Abd al-Karim y las huestes del rey astur, en el poblado de Wadim Arum, que el caudillo tenía en propiedad.

La primera alusión a Haro como Faro data del 28 de mayo de 1040, en un documento del rey navarro García Sánchez III de Navarra "el de Nájera" en el que donaba a su esposa Estefanía, mediante la carta de arras, "Bilibio cum Faro et cum sua pertinencia". Según este documento parece que Haro todavía se encontraba supeditado a Bilibio.

De 1063 es el primer documento donde se cita la presencia de judíos en la villa y pertenece a una donación de Sancho Garcés IV de Navarra al obispo de Álava don Nuño, en la que le entregaba la heredad del judío Marlahim, situada en el término del Viano. Del mismo en una escritura aparece nombrada la iglesia de Santa María de Abeka (actual iglesia de La Vega). Como esta tenía ya propiedades y era parroquia, es de suponer que la llegada de la imagen de la Virgen de la Vega a la villa, fuese bastante anterior, pocos años después de la conquista de 923.

Otras escrituras de la época citan lugares próximos a Faro. Motulleri en 1062, Tondon en 1072,Manuel Risco citando a Prudencio de Sandoval, refiere una donación del rey Sancho de Peñalen de 1072, por la que entregaba al Monasterio de Leyre la villa de Tondon, que dice estaba situada a la ribera del Ebro, entre Briñas y Faro Faro de nuevo en 1075. También se citan Jimileo, Zaballa, Villalba, lo cual parece indicar la existencia de múltiples caseríos esparcidos por todo el valle del Oja-Tirón, muchos de ellos hoy desaparecidos.Larrea, página 75 La actual zona de la Atalaya congregaría una pequeña población cristiana, mientras que en la zona de la Vega existía un poblado morisco con algunos cristianos junto al santuario.

Señorío de los López de Haro

En el 923 Sancho Garcés I de Pamplona reconquistó a los musulmanes gran parte del actual territorio riojano, por lo que los núcleos de población existentes en la zona de Haro pasaban a formar parte del Reino de Navarra.

En 1076 el rey Sancho Garcés IV de Navarra es asesinado, tras lo cual Vizcaya, Álava y La Rioja reconocían a Alfonso VI de Castilla como rey. Este donaba Haro a Diego López I de Haro, señor de Vizcaya desde 1093, tomando esta familia poco después el topónimo de la villa como apellido,Hergueta, Pags. 96 a 98. probablemente para agradecer el real favor (no por la importancia en sí del territorio, pequeño en comparación con su posesión de las Vascongadas).Larrea, capítulo: Diego I López, página 78-79 Pobló la villa de Haro y levantó un castillo sin conocerse su ubicación exacta.

En 1109 falleció Alfonso VI, dejando los reinos de Castilla y León a su hija Urraca, viuda desde hacía dos años, por lo que el reino de Galicia debía pasar a manos de su hijo Alfonso de unos dieciséis años. Los nobles castellanos y leoneses impusieron a la reina un nuevo matrimonio. Sin terminar el año contrajo matrimonio con Alfonso I de Aragón, quien decidió no ceder el reino de Galicia a su hijastro, lo que dio lugar a disputas.

Diego siempre permaneció fiel a Urraca, aun en épocas en las que ésta estaba en desunión con su esposo, ayudándola en las luchas contra él, por lo que en 1110 esta le reafirmó en el señorío. En 1111 Alfonso I invadió La Rioja, sitiando en 1116 en Haro a Diego López, indicando el rey que estaba en un castillo nuevo ante Farum, Notar que la fecha indicada en el documento siendo 1154 para ser ajustada a nuestra era debe restársele 38 años, dando 1116. aunque parece que no llegó a tomar la población por llegar a algún acuerdo. Nobles aragoneses tomaron probablemente entonces el control de la villa, que no volvería definitivamente de nuevo a manos de los López de Haro hasta 1134.

En 1124 sigue apareciendo la villa nombrada como Faro.Una escritura de donación hecha en 1124 por Toda López y su hija María López al monasterio de Nájera, indica que reinaba Diego López de Haro en Vizcaya y en Haro. Regnante rege Aldefonso in Castilla, et in Alava, et in Pampilona, et in Aragone, et in Riva-curza; Didico Lopiz (suple regnante) in Vizcaya, et in Faro. Ese año fallece Diego, heredando su hijo Lope Díaz I de Haro el señorío, el cual no podría ejercer por continuar ocupado por aragoneses. Este continuó fiel a Urraca, la cual falleció en 1126. El hijo de ésta, reclamando de nuevo el reino de Castilla, atacó varias fortalezas que se encontraban en manos de los aragoneses, continuando las luchas hasta la muerte de Alfonso I en 1134, momento en el que al no dejar descendencia se dividía el reino. Los riojanos ayudados por varios señores, entre los que se encontraba Lope Díaz, se apoderaron de La Rioja para entregársela a Alfonso VII y en reconocimiento el rey le entregó el título de conde y le confirmó en el señorío que le habían arrebatado.Larrea, capítulo: Lope IV Díaz de Haro, páginas 79-81 En 1135 García Ramírez de Navarra intento apoderarse de La Rioja sin conseguirlo.

Al morir Alfonso VII en 1157, le sucedió en el reino de Castilla Sancho el Deseado, quien murió tan solo un año después, desatándose una nueva guerra con Navarra en la que según el historiador Domingo Hergueta fue destruido en 1160 el castillo construido por Diego López I.

Desde 1159 reinaba Alfonso VIII siendo menor de edad, por lo que varias familias nobles se disputaron la regencia conllevando un periodo de guerras civiles que dejarían La Rioja repartida entre Castilla y Navarra. La villa quedaría así en 1162 en manos de Sancho VI de Navarra hasta ser recuperada por Alfonso VIII en 1176.

Villa del rey y concesión de fuero

En 1170 tras la muerte de Lope Díaz I, dice Hergueta que el señorío de Haro fue dado en dote a la reina Leonor Plantagenet al casarse con Alfonso VIII de Castilla.Larrea, capítulo: Haro villa del rey, Páginas 81-82 Quedando interesados los reyes por la comarca (probablemente por los litigios que en zonas próximas tenía con Navarra), en 1182 Alfonso visitó Haro y le concedió fuero el 15 de mayo de 1187, conseguido por mediación de Diego López II de Haro,Larrea, capítulo Diego II López de Haro, páginas 82-83 hijo de Lope, y que sería confirmado y traducido al castellano el 13 de diciembreHergueta. Pág 115 de 1254 por Alfonso X "El Sabio". Alfonso VIII también concedió un fuero específico a los numerosos judíos de la aljama jarrera.

Señorío en manos de los Haro de forma intermitente thumb|250px|right|Entorno del puente de Briñas sobre el Ebro, construido antes de 1288.

Lope Díaz II de Haro recuperaría la posesión de la villa de Haro, gracias al apoyo que presto a Fernando III de Castilla para que se afianzase en el trono.Larrea, capítulo Lope V Díaz de Haro, páginas 83-84 Durante el reinado de Fernando III, se concedió a los vecinos de Haro que no pagaran portazgo ni enmienda, salvo en Sevilla, Toledo y Murcia.Larrea, capítulo Diego III López de Haro, página 85 Tras la muerte de Lope en 1236 le seguía su hijo Diego López III de Haro al cual Alfonso X el Sabio le retiraba sus posesiones en La Rioja, por lo que más tarde debido a sus diferencias terminó por ponerse bajo las órdenes del rey de Navarra, falleciendo en 1254. Su hijo Lope Díaz III de Haro era menor de edad y siguió apoyando a Navarra, pero con el tiempo debió mejorar las relaciones con Alfonso, puesto que este le confirmó sus privilegios sobre Haro.Larrea, capítulo Lope VI Díaz de Haro, páginas 85-87

En 1275 moría Fernando de la Cerda, hijo primogénito de Alfonso X. Entonces el hijo y el hermano del fallecido, Alfonso de la Cerda y Sancho, se empezaron a disputar la sucesión del reino de Castilla. Lope decidió apoyar a Sancho, que en un principio tenía también el apoyo de Alfonso X, pero en 1282 este pasó a apoyar a su nieto, privando a Lope del señorío de Haro, en favor del infante Jaime, quien moriría en 1283 a los dieciocho años, por lo que es probable que no llegase a tomar posesión.

Al fallecer Alfonso X el 4 de abril de 1284, Sancho fue nombrado rey de Castilla. Este estaba casado con María de Molina, hermana de la mujer de don Lope Díaz III, por lo cual, el señor de Vizcaya era cuñado del rey don Sancho. Esto dio a Lope un gran poder, nombrándole entre otros Mayordomo Real, junto con la devolución de Haro y el gobierno de toda la región, desde Burgos al Cantábrico.

Antes de 1288 se habría construido el Puente de Briñas, ya que existe una escribanía en la que se habla de la renta fijada por Sancho IV a los productos que pasasen por este puente.