Después de la fundación del Curacazgo del Cuzco por parte de Manco Cápac y durante los siguientes cien años de expansión y consolidación del estado inca, se pueden observar tres fases: la consolidación y primera expansión, a cargo de los Sapas Incas: Sinchi Roca y Lloque Yupanqui; la segunda expansión, bajo los gobiernos de Mayta Cápac, Cápac Yupanqui, Inca Roca, Yáhuar Huácac y Huiracocha Inca; y la tercera expansión del Imperio incaico, a cargo de Pachacútec, Túpac Yupanqui y Huayna Cápac.thumb|Mapa de la expansión incaica: la etnia inca siempre fue un simple y pequeño señorío hasta que Pachacútec empezó con las verdaderas expansiones (a partir de 1438).|332x332pxSobre los gobernantes, Julio R. Sotomayor hace una aclaración a este periodo del Imperio: Los etnohistoriadores dan dos relaciones de los incas de la última generación, aquellos que llevaron al Tahuantinsuyo a convertirse en un gran imperio: Relación 1: Pachacútec Inca Yupanqui, Inca Yupanqui, Túpac Inca Yupanqui, Huayna Cápac. Relación 2: Pachacútec Inca Yupanqui, Túpac Inca Yupanqui, Huayna Cápac.
La diferencia entre ambas relaciones es la omisión de Inca Yupanqui en la segunda relación. El Inca Garcilaso de la Vega dice al respecto:
Hecha la aclaración de Julio R. Villanueva Sotomayor y del mismo Inca Garcilaso de la Vega, hemos respetado la relación 2, para el presente artículo. Según Garcilaso de la Vega, al príncipe Titu Manco Cápac, su padre le habría cambiado el nombre por el de Pachacútec. Acosta lo llama Inga Yupanqui y otros le dicen Pachacútec Inca Yupanqui, nombre que él mismo se habría puesto después de deponer a su padre y a su hermano Urco (segundo golpe de Estado).
También se debe tener en cuenta que, al analizar la historia de esta expansión territorial, hay que tener en consideración que esta es recreada principalmente solo por lo escrito en crónicas posteriores de diversos autores basadas en cuentos orales transmitidos de generación en generación por décadas o incluso siglos antes de pasar a la memoria escrita por lo que es natural que existan distintas versiones sobre los mismos hechos.
Origen 15px Nota: Se ha conservado cuidadosamente la ortografía original, con sus contradicciones y frecuentes errores de léxico, redacción y tipografía.La más antigua referencia conservada al respecto la entregó el escritor e historiador Inca Garcilaso de la Vega, quien escribió sobre el encuentro, que habría ocurrido a principios del , entre indígenas provenientes del actual Tucumán y Huiracocha Inca (8.º rey del Cuzco, c. 1400-1438):
Pachacútec Inca Yupanqui miniaturadeimagen|El noveno Inca: Pachacútec; dibujo de Felipe Guamán Poma de Ayala en Nueva crónica y buen gobierno (1615).
Invasión chanca
A finales del reinado de Huiracocha Inca, cuando este "fuese muy viejo" y contrariando a su "gente de guerra", nombró a su hijo "bastardo" Inca Urco como "correinante", este prefirió huir del Cuzco ante la invasión chanca junto a su padre al pueblo de Chita o Caquiasacsahuana.Campañas del Ejército Inca: De los orígenes al triunfo sobre los chancasPedro Sarmiento de Gamboa, 1965, cap.XXV, pp.230
Inca Urco se ganó muchos enemigos entre los nobles incas, Sarmiento de Gamboa dice respecto a esto que: Inca Urcón era valiente y soberbio y despreciados de los demás, por lo cual vino a caer en indignación de la gente de guerra, especialmente de los hijos legítimos, y de Inca Roca que era el mayor, y de los capitanes Apo Mayta y Vicaquirao.Pachacuti Yamqui Salcamaygua, contraria todas las demás versiones y relata que Urco Inca fue muerto en la campaña contra los collasuyos en la batalla de Huañucalla, por orden de Yamqui Pachacuti, curaca de los Guayacanches y que poco tiempo después Hancoallos y Chancas vinieron a atacar a la ciudad del Cusco (Sarmiento de Gamboa, 1968, pp. 296; Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 220
Los chancas, cuyo origen aún es confuso y también a ciencia cierta su territorio. Según Betanzos el señor de los chancas, Uscovilca (Uskowillka), residía en el pueblo de Paucaray (Paugaray) y sintiéndose poderoso armó un gran ejército y con seis de sus capitanes organizó tres grandes expediciones. Una fue al Condesuyo y otra al Andesuyo, la última bajo su propio mando se dirigió al Cuzco.Cieza de León, 1943, cap. XXXVII y XLV, los presuntos capitanes de llamaron Huasco y Uasca, pp. 192 Cieza de León relata que salieron dirigidos por dos capitanes desde junto a un lago de nombre Choclococha (Chogllococha), en Huancavelica, avanzaron conquistando hasta el valle de Andaguaylas y luego de vencer a los quechuas se establecieron ahí.J.H.Rowe, 1946, pp. 198; L.G.Lumbreras, 1969, pp.302
La tercera ofensiva al mando de los capitanes Astoy Huaraca y Tumay Huasca partió de Andahuaylas y continuo por las localidades de Curumpa, Cochacasa, Abancay y Curalmasi, vadearon en río Apurímac y ocuparon los llanos de Ichupampa a solo seis o siete leguas de su objetivo.De las otras campañas la primera al mando de los capitanes Malma e Irapa o Macma y Rapa, avanzó hasta Chichas en el sur de Bolivia, la segunda dirigida por Yanavilca y Teclovilca llegó hasta donde los chiriguanos pero regresaron rápido a sus tierras tras la derrota y muerte de Uscovilca. (Cieza de León, 1943, cap. VI, pp.15 y 27)
Desde Ichupampa los chancas enviaron mensajeros exigiendo la capitulación del anciano Sapa Inca, se dice que en Yucaypampa Huiracocha hizo la paz con ellos, pero su hijo, Cusi Inca Yupanqui desconoció el acuerdo y se rebeló, el anciano monarca huyó por consejo de su gente al pueblo de Chita, a una legua de la ciudad y desde donde podía escapar a Caquia Sacsahuana, fortaleza cercana a Calca, desde donde planeaba pactar con los invasores. Cusi en tanto reunió a siete parientes y capitanes amigos y acordaron resistir juntos a los chancas.Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVII, pp. 232; Betanzos, 1968, cap. VI, pp. 16; Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 221 Los nobles eran: Inca Roca (primogénito de Huiracocha), Apo Mayta, Vicaquirao, Quilliscachi Urco Huaranga, Chima Chaui Pata Yupanqui, Huiracocha Inca Páucar y Mircoymana (ayo de Inca Yupanqui).Betanzos, 1968, cap. Vi, pp.16-17; Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 220; Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVI y XXVII. Sarmiento de Gamboa y Betanzos añaden a la lista a los mancebos Pata Yupanqui, Muru Uanca, Apo Yupanqui y Uxuta Urco Guaranga; criados de Cusi Inca Yupanqui y de sus amigos Vicaquirao, Apo Mayta y Quilliscachi Urco Huaranga.
Los jefes chancas se sorprendieron al saber de que Cusi planeaba resistir y le dieron un plazo de "tres meses" para reunir una fuerza digna de enfrentar a su poderoso ejército. El príncipe inca hizo todo lo que pudo por conseguir ayuda de las tribus vecinas pero se negaron ya que seguras de la victoria chanca temían el castigo de estos.Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVI, pp.232; Betanzos, 1968, cap. Vi, pp.17 Inca Yupanqui entonces solicitó con grandes ayunos a Huiracocha y al Sol que mirasen por su ciudad, se dice que en una de sus oraciones le prometieron ayudarlo en la batalla y que después sería un señor de muchas tierras.Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 220, contrariando la versión de Betanzos, 1968, cap. VII, pp. 19, dice que tras la promesa de Cusi de dar "tierras" y "privilegios" a quienes le ayudaran gente de distintas regiones se les unieron.
Por el otro bando, tras hacer sus rituales los chancas a la localidad de Cochacalla y se prepararon para la inevitable batalla. De esta misma mucho se desconoce o se ha mezclado con la leyenda. Según Betanzos, Uscovilca ordenó a todos sus hombres el ataque de la ciudad desde Carmenca y Inca Yupanqui al grito de "chaya, chaya" ("a ellos, a ellos") se lanzó al ataque cuando entonces una fuerza de veinte escuadrones venidos del Collasuyo y del Condesuyo se presentó en el campo de batalla a auxiliar a los cusqueños que atacaron desde colina arriba a los chancas, el jefe de estos fue capturado y luego muerto, tras esto y horas de lucha los chacas se desbandaron.
Distinta es la versión de Pachacuti Yamqui Salcamaygua quién dice que tras la huida de su padre y volviendo Cusi al Cuzco a defenderla vio un mancebo blanco y hermoso en Callachaca y este le dijo: Hijo, yo os prometo en nombre del hacedor al que habéis llamado en vuestras tribulaciones, yo os digo que os oyó, y así será vuestra defensa y lo seréis victoriosos; pelead sin miedo. Tras eso el extraño desapareció, el príncipe volvió a su ciudad y reunió a hombres, mujeres y ancianos, todos los dispuestos a usar un arma se presentaron a la batalla, mientras un viejo consejero del Sapa Inca, Topa Huanchiri jefe del Inticancha ordenó hacer y armar como personas unas grandes figuras de piedra cerca del campo de batalla, llamadas Pururaucas, en el fragor de la lucha Cusi los confundió con cusqueños enviados por su padre y les grito: ¿Que hacéis allí, hermanos? ¿Como es posible que en esta ocasión estéis allí, sentaditos?! Levantaos ¡, fue cuando las rocas se convirtieron en hábiles guerreros y salvaron una batalla que parecía perdida.Pachacuti Yamqui Salcamaygua, 1968, cap. VIII, pp. 21; Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 221
Sarmiento de Gamboa relata que cuando los chancas atacaron la ciudad Cusi hizo todo lo que pudo por resistirles y cuando finalmente estos entraron se libró una feroz lucha por cada casa, en un barrio llamado Chocoscachona una mujer llamada Chañan Curicoca luchó tan valientemente que obligó a los invasores a retroceder, los chancas fueron finalmente rechazados y huyeron a los llanos de Ichupampa dejando atrás sus tesoros que fueron tomados como botín por los vencedores.Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVII, pp. 232 miniaturadeimagen|La guerra de los incas contra los chancas ha sido considerada como el episodio fundamental de la organización del Tahuantinsuyo. Su recuerdo inspiró muchas formas de representación artística. La ilustración muestra un soldado chanca atacando a un soldado inca (detalle de la pintura de Juan Bravo). Según el historiador Herrera Cuntti el príncipe Cusi logró reunir unos 4.000 hombres para la defensa de la ciudad del asalto de los chancas. Citando al libro Pachacúctec pasó los primeros 6 años de su reinado visitando su imperio, tras esto conquistó Vilca, Jauja, Tarma, etc. Tras otros 3 años de viajes se organizó otra campaña en la que se sometieron a Huaras (tras 6 meses de lucha), Cajamarca (tras 4 meses), Yauyos, Ica y Pisco, tras esto se realizó una nueva expedición, conquistándose a los chinchas (tras 4 meses de resistencia). Tras la llegada de refuerzos se lanza una ofensiva contra Chuquimanco que resistirá por 8 meses (Pedro Sarmiento de Gamboa) u 8 años (Pedro Cieza de León). Tras descansar los incas marchan a Cuismancu que se somete por medios pacíficos, a los 6 años se lanzan a una nueva conquista, los chimús. Tras esto el Sapa Inca se dedica a dictar leyes y organizar su estado política, económica y socialmente, muriendo tras casi 50 años de gobierno.