Serguéi Mijáilovich Eisenstein (en ruso: Сергей Михайлович Эйзенштейн; en letón: Sergejs Eizenšteins; Riga, 22 de enero de 1898-Moscú, 11 de febrero de 1948) fue un director de cine y teatro soviético de origen judío. Su innovadora técnica de montaje sirvió de inspiración para el cine posterior.

Sus ideales comunistas lo condujeron en varias ocasiones a conflictos con funcionarios del gobierno soviético. Stalin era consciente del poder del cine como medio de propaganda, y consideró a Eisenstein como una figura controvertida. Su popularidad se profundizó más tarde con el éxito de sus películas, entre ellas El acorazado Potemkin (1925), calificada una de las mejores películas de todos los tiempos.

Sus ensayos literarios cinematográficos y sus dotes como orador, teniendo en cuenta que hablaba además alemán, inglés y francés, hizo que ejerciera una gran influencia sobre la teoría cinematográfica de la época.

Biografía Primeros años Serguéi nació en Riga (capital de la actual Letonia), el 22 de enero de 1898, en la gobernación de Livonia del Imperio ruso, en el hogar de Mijaíl Eisenstein, un afamado arquitecto ruso, un judío alemán con raíces suecas,«Sergei Eisenstein». Literaty Encyclopedia. y Yulia Ivánovna Koniétskaia, una ortodoxa eslava de origen ruso. Era una familia de clase media,«Сергей Эйзенштейн. Автобиография». Lib.ru. ya que Mijaíl (1867-1920) era arquitecto modernista en Riga (Letonia) y más tarde consejero, y Yulia Ivánovna, hija de un próspero comerciante. Yulia abandonó Riga en 1905, el año de la Revolución rusa de 1905, y se llevó Serguéi con ella a San Petersburgo. Serguéi volvería a veces a ver a su padre, que más tarde se trasladó y se reunieron hacia 1910. El padre se había convertido ya en un cristiano devoto y un firme partidario del Zar. Este período de separación acabó en divorcio, y Yulia abandonó la familia para ir a vivir a Francia. Él sólo tenía diez años y quedó a cargo de su padre Mijaíl.

Más adelante, por influencia paterna, ya que su padre era arquitecto del régimen zarista, estudió arquitectura e ingeniería en el Instituto de Ingeniería Civil de Petrogrado.Seton, p. 28 En la escuela con sus compañeros, sin embargo, interrumpió los estudios para alistarse en las milicias populares que participaban de forma activa en la Revolución, lo que provoca la ruptura de relaciones con su padre. En 1918 Serguéi se incorpora al Ejército Rojo con la total oposición de su padre que se enrola en el Ejército Blanco, una liga antibolchevique.Mikhaïl Eisenstein, arquitectura a Riga. Solveiga, Rush. ISBN 9984-729-31-1 Esto provocó que su padre, tras la derrota, se fuera a Alemania, y Serguéi estuviera en Petrogrado, óblast de Vólogda y Dvinsk / Daugavpils.Seton, p. 35

En 1920, Serguéi fue trasladado a un mando a Minsk, Bielorrusia, después de los éxitos propagandísticos en favor de la Revolución. En esta época y habiendo renegado de la religión, Serguéi empezó a estudiar japonés, y aprendió unos trescientos caracteres kanji que citó como un factor que influyó en su desarrollo pictórico,Эйзенштейн (1968)."Ejzenshtejn" a Lib.ru y ganó una exposición de teatro Kabuki;Seton, p. 37 estos estudios lo llevaron a viajar al Japón.

Inicios artísticos. Del teatro al cine Dentro del Ejército Rojo entró en contacto con el teatro; en 1920, Eisenstein se trasladó a Moscú, y comenzó su carrera teatral trabajando para Proletkult, la cultura del proletariado.Seton, p. 41Desde su temprana juventud Serguéi comenzó una carrera teatral, que puso fin a los 25 años, en 1922, al ver el artificioso resultado en su montaje de Máscaras de gas, donde, según sus propias palabras, «el carro se rompió en pedazos y el conductor se cayó de cabeza en el cine». El resultado fue que abandonó su carrera y se volcó de lleno en el cine, campo que lo haría trascender internacionalmente. Trabajaba como responsable de decorados y como director e intérprete de pequeños espectáculos para la tropa. Sus producciones se titulan Máscaras de gas, Escucha, Moscú, y El sabio.Seton, p. 529 Su experiencia como director de escena del Teatro Obrero (1920) lo impulsó a estudiar dirección teatral en la escuela estatal, donde desarrolló una personal concepción del arte dramático basada en la yuxtaposición de imágenes de fuerte contenido emocional y donde siguió las enseñanzas de Vsévolod Meyerhold, con el que trabajaba como diseñador.Seton, pp. 46-48 En 1923, Eisenstein comenzó su carrera como teórico,Seton, p. 61 escribiendo El montaje de atracciones para la revista LEF.Christie y Taylor, pp. 87-89

Su primer contacto con el cine fue el rodaje de un pequeño cortometraje, en 1923, incluido en el montaje de la obra teatral El sabio; se tituló El diario de Glúmov, con Dziga Vértov, que estaba contratado inicialmente como instructor.Эйзенштейн (1968). "Ejzenshtejn" a Lib.ruGoodwin, p. 32

De 1924 a 1930 thumb|Fotograma de El acorazado Potemkin. Empezó a interesarse activamente por el nuevo medio artístico y rodó su primera gran obra, el largometraje La huelga (Стачка, Stachka) (1924), con una famosa secuencia en la que utilizó la imagen de ganado sacrificado al matadero intercalada con otra de trabajadores fusilados por soldados zaristas. A raíz del rodaje de La huelga rompió con Proletkult. En esta obra pudo poner en práctica sus teorías, aunque él mismo consideró que había fracasado a la hora de hacer fluir las emociones de los espectadores, y que era demasiado teatral. Confiscaron la única copia que había de la película, que no se pudo volver a distribuir hasta después de su muerte. El film llegó a ser exhibido en Occidente y obtuvo el premio en la Exposición de París en 1925.

Pero será su siguiente película, El acorazado Potemkin, la que dará a conocer su nombre en todo el mundo, y es posiblemente la película sobre la que más se ha escrito en toda la historia del cine. Según Eisenstein, el guion de la película, de Nina Agadzhánova-Shutkó, fue escrito para una película en ocho episodios, 1905, que comenzó a rodarse en Leningrado y pensaba relatar los sucesos de la huelga general. Tuvieron que abandonar el rodaje por el mal tiempo, y se dirigieron a Odesa a rodar el capítulo dedicado al motín del acorazado Potemkin. Eisenstein decidió entonces centrar la película en ese episodio, y se abandonó su proyecto de 1905.

Cuando llegaron a Odesa, buscó a los supervivientes de la masacre, e incluso localizó los dibujos de un francés que había sido testigo de lo ocurrido. Reescribió el guion y realizó diversos títulos para dirigir la acción. Aunque los medios eran pocos, gracias a una serie de experimentos técnicos (pantallas reflectantes, fotografía desenfocada y plataformas móviles entre otros) obtuvieron resultados asombrosos.

Eisenstein erige su película en 1290 planos, combinados con genial maestría mediante un montaje rítmico. Considera innecesarios los movimientos de cámara, ya que el movimiento está determinado por la acción y por el montaje, por lo que son escasísimos, y sólo realiza varios travellings. Destaca la escena de la escalinata, con 170 planos, en la que el pueblo es brutalmente agredido por las fuerzas zaristas y donde crea un tempo artificial, que hace que la secuencia dure casi seis minutos. Prescindirá de simbolismos intelectuales, y la película, con una espléndida fotografía en la que la masa se convertirá en la auténtica protagonista de la obra, acabará por ser considerada la primera obra maestra del cine soviético.thumb|Eisenstein con el actor japonés de Kabuki Sadanji Ichikawa II en 1928.

Tras esta gran película realizará dos trabajos más, Octubre, donde narra los sucesos del asalto al Palacio de Invierno durante la Revolución rusa de 1917, y La línea general (también conocida como Lo viejo y lo nuevo), film sobre la reforma agraria, aunque por los cambios en la colectivización de la agricultura en la Unión Soviética tuvo que cambiar su guion en varias ocasiones. En estas dos obras, volverá a experimentar con un nuevo lenguaje a través de las imágenes, pero por su complejidad no llegarán a ser muy bien comprendidas en su época. Además, en La línea general su protagonista no será la masa, sino una heroína individual, María Lápkina. El estreno de Octubre tuvo que retrasarse cinco meses, pues en pleno proceso de postproducción se enteró de que León Trotski había caído en desgracia, y tuvo que quitarlo de todos los planos en los que aparecía en la película.

Etapa estadounidense y proyecto mexicano Eisenstein viajó a Europa en 1930 para investigar sobre el sonido, campo que en la Unión Soviética tardó bastante en desarrollarse. Un directivo de la Paramount se trasladó a París y convenció a Eisenstein de que firmara un contrato para grabar un disco como solista y para rodar en Hollywood, donde llegaría a cobrar hasta 900 dólares a la semana. Fue recibido en Nueva York como un genio, y pronto se dedicaría a dar conferencias en las Universidades de Columbia y Harvard. Poco antes de marcharse a Hollywood, se estrenó en un cine de Arte y Ensayo de Nueva York su película La línea general, y los directivos de la Paramount Pictures se pusieron bastante nerviosos al conocer sus ideas sobre la colectivización y el comunismo.

Al entrar en los Estados Unidos, tuvo que jurar respeto a la Constitución estadounidense, y sufrió distintas presiones para que no usara su gorra típica y se quitara la barba.

Cuando le presentaron a diversas estrellas de Hollywood, se mostró distante, salvo frente a Charles Chaplin y a Colleen Moore. Su primer guion para la Paramount, Sutter's Gold, fue rechazado, entre otros motivos porque el Mayor Frank Pease, de tendencias fascistas, lanzó un panfleto titulado Eisenstein, el mensajero del infierno en Hollywood, en el que entre otras cosas lo llamaba «perro rojo» y lo acusaba de todas las barbaridades, fueran reales o no, cometidas por los bolcheviques.

La Paramount no quería renunciar todavía a Eisenstein y le encargó otro guion, que se titularía An American Tragedy, adaptación de una obra de Theodore Dreiser que trataba sobre la justicia estadounidense en un juicio por asesinato, y con el que la productora quedó encantada. El problema fue que el Comité Fish, antecesor del Comité de Actividades Antiamericanas, estaba actuando contra las actividades comunistas en California y contra la idea de llevar esa novela al cine. Todo esto hizo que finalmente la Paramount rompiera su contrato con Eisenstein.

Entre 1930 y 1932, Eisenstein visitó México, quedándose un mes en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, donde intentó producir una nueva película titulada ¡Que viva México!. Nada más llegar al país fueron encarcelados tanto él como sus dos ayudantes de dirección, todos rusos, pero gracias a la intervención de un amigo español el panorama cambió hasta el punto de que lo convirtieron en huésped de honor. Llegó a rodar 60.000 m de película, pero la producción se paró debido a que Upton Sinclair, el novelista estadounidense, dejó de patrocinar la película. Le dijo a Eisenstein que volviera a Moscú, a donde le enviaría la película ya rodada, cosa que nunca ocurrió. Upton Sinclair terminaría la película y estrenaría el resultado en 1933 bajo un título modificado: Thunder over México (Trueno sobre México). Sinclair acusó a la Unión Soviética del fracaso del proyecto. Con el material rodado se han hecho seis montajes distintos, pero ninguno por el propio Eisenstein.Eisenstein, Sergei (1972), Que Viva Mexico!, New York: Arno, ISBN 978-0-405-03916-4.

En su etapa norteamericana conoció y se hizo amigo de Paul Robeson, el cantante y activista afrodescendiente de los derechos civiles.

La vuelta a la Unión Soviética thumb|Escena de Alejandro Nevski.