miniatura|Plano esquemático de la ciudad, con las principales vías de acceso y comunicación.

15px Estación de Metrovalencia Alboraya (cooficialmente ) es un municipio de España en la Comunidad Valenciana. Situado en la comarca de la Huerta Norte, en la provincia de Valencia. Con una población de , lo que lo convierte en el tercer municipio de la comarca en población tras Burjasot y Paterna. Se le conoce principalmente por su horchata y su chufa.

Toponimia Según el historiador Martínez Aloy, Alboraya hace referencia al término árabe (al-buraīĝ, «torrecita»), usado como nombre de la alquería musulmana. Gaspar Escolano, que defiende el término (al-burĝ, «torre»), feminizado en (al-burĝa), justifica esta etimología debido a las torres que existían por la huerta como avanzadillas de las murallas de Valencia.

Geografía Integrado en la comarca de Huerta Norte, se sitúa a 6 km del centro de Valencia. El término municipal está atravesado por la autovía de acceso norte a Valencia V-21, y por una carretera secundaria que conecta con Almácera. Todavía se conservan amplias zonas de huerta, con cultivos intensivos divididos tradicionalmente en ocho partidas: Calvet, Desemparats, Mar, Massamardà, Masquefa, Miracle, Saboia y Vera. Como rasgo físico significativo, hay que destacar la presencia del barranco del Carraixet. El núcleo urbano se sitúa a la derecha del mismo barranco, a 6 m sobre el nivel del mar. La red hidráulica de Alboraya se complementa con las acequias de Tormos y de Rascaña, que abastecen el término. La altitud oscila entre los 10 m y el nivel del mar en la playa de Alboraya.

El término municipal de Alboraya limita con las localidades de Almácera, Meliana, Tabernes Blanques y Valencia.

Playas Alboraya está situado en la Costa de Valencia. Cuenta con las siguientes playas: Playa de Port Saplaya Norte Playa de Port Saplaya Sur Playa de La Patacona Playa de Els Peixets

Historia Las tierras sobre las que se asienta Alboraya se crearon durante el cuaternario, debido a los materiales arrastrados por el río Turia y los barrancos de Torrente y el Carraixet. En su término se han encontrado restos de villas romanas de época imperial, así como un busto de época adriana que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional. Las prospecciones subacuáticas han proporcionado hallazgos tanto romanos como medievales, posiblemente al existir una zona de anclaje.

El núcleo urbano tiene su origen en una alquería andalusí que el rey Jaime I de Aragón otorgó al obispo de Huesca, Vidal de Canyelles, el 17 de octubre de 1238, tras la conquista de la ciudad de Valencia, junto con Almácera y otras posesiones. Cuando murió el obispo, la propiedad de Alboraya pasó a manos de Teresa Gil de Vidaura, tercera mujer de Jaime I, posteriormente pasó a sus hijos y a la familia italiana Della Volta. En 1331, Alboraya pasó a pertenecer a Gilabert de Noguera o Sanoguera (en castellano Gilberto de Zanoguera) quien fundó el señorío de Alboraya. En el retornó a la jurisdicción real.

El 28 de junio de 1240, al poco tiempo de otorgar la propiedad de la alquería de Alboraya al obispo de Huesca, se fundó la parroquia de Alboraya, que se consagró a la Asunción. La fundación de la parroquia queda documentada en el primer Quinqui Libri (Libro de sacramentos) que se encuentra en el archivo parroquial de Alboraya. miniatura|Retablo cerámico que representa el Milagro de los Peces El acontecimiento más importante de la época medieval en Alboraya fue el conocido como Milagro de los Peces (Miracle dels Peixets). Cuenta la tradición que el párroco de Alboraya se le cayeron unas formas consagradas al agua del barranco del Carraixet cuando iba camino de Almácera, donde iba a llevar la Comunión a un musulmán converso. En la desembocadura del barranco aparecieron tres peces con las formas en la boca gracias a los cuales el párroco pudo recuperarlas. Este milagro marcó la identidad de Alboraya hasta nuestros días, hecho que se manifiesta en la presencia de tres peces en el escudo de la localidad y la construcción en 1907 de una ermita en la desembocadura del Barranco del Carraixet, donde se celebra la fiesta del Milagro de los Peces cada año.

A partir de este hecho, Almácera pidió autonomía eclesiástica respecto de Alboraya, constituyéndose como una vicaría perpetua a partir de 1376 gracias al obispo Hug de Fenollet. Este hecho puede considerarse como el principio de la historia de Almácera como municipio.

El Consejo General de Valencia mandó en 1414 construir una ermita a la Virgen de los Desamparados junto al barranco de Carraixet, con tal de consagrar los cementerios donde eran sepultos los ajusticiados y los desamparados. En la actualidad el edificio está en el término de Tabernes Blanques, ya que en 1902 unas 150 fanegadas de huerta de la partida Desemparats situadas entre Tabernes Blanques y el Barranco del Carraixet fueron segregadas a la parroquia de Tabernes Blanques, segregándose finalmente en favor del Ayuntamiento de Tabernes Blanques en 1925.

El recuento poblacional del año 1646 ofrece un cómputo de 88 casas; Cavanilles cifra la población, el año 1794, en 560 vecinos; a mediados de Madoz apunta la cantidad de 3301 habitantes; Sanchís Sivera, el año 1922, da noticia de 4265.

izquierda|miniatura|Antigua estación de la vía Churra En el se comenzaron a construir las grandes infraestructuras metropolitanas de Valencia, entre las que destaca el ferrocarril. Por el término de Alboraya pasaba la línea Valencia-Tarragona (que posteriormente acabaría siendo la vía actual de Renfe), cuyo tramo entre Valencia y Sagunto se inauguró en 1862; la línea Valencia-Zaragoza, conocida como vía churra, que fue inaugurada en 1888, discurría por el actual paseo de Aragón y paraba en la antigua Estación de Aragón de Alboraya; y la línea del trenet Valencia-Rafelbuñol (posteriormente la vía del metro), cuyo tramo Valencia-Alboraya se inauguró el 17 de marzo de 1893, y ese mismo año llegó finalmente hasta Rafelbuñol.

miniatura|Mapa de Alboraya en 1883 Estas infraestructuras ferroviarias marcaron el límite del crecimiento urbano de Alboraya durante los siglos y principios del , ya que el casco antiguo no sobrepasa ninguna de las antiguas vías de tren. Hacia el año 1800, el límite del núcleo de Alboraya lo conformaban las actuales calles Molí, Cabañal, Nou y parte de Milagrosa, existiendo solamente la zona del centro histórico al norte y nordeste de la iglesia. A lo largo del , el pueblo se expande hacia el sur, norte, este, oeste y nordeste (actuales calles Cervantes, Miracle, San Pancracio, Tavernes Blanques). En el primer tercio del se urbanizan las actuales calles Almàssera, Degà Sanfeliu, Nou d’Octubre, Hermanos Benlliure o Salvador Giner. Las calles Sant Cristòfol y Colón conformaron el límite urbano por el norte y el este hasta los años 50.

A partir de los años 50 y sobre todo los 60, Alboraya experimentó un gran desarrollo urbanístico, con la construcción de grupos de viviendas como los de la calle Nou d’Octubre, el barrio Rei en Jaume o San José Obrero. En los años 70 se comenzaron a urbanizar los barrios de El Palmaret y Port Saplaya. Ya en los años 90 se urbanizó Campo de Mayo, se terminó de construir el grupo Pintor Sorolla y se comenzaron a sustituir los usos industriales de los polígonos de Palmaret y Vera por residenciales, naciendo así el complejo residencial de Vera o Patacona.

miniatura|Antigua estación de metro en superficie de Palmaret En 2006 comenzaron las obras de uno de los proyectos más ambiciosos realizados en Alboraya en las últimas décadas, el soterramiento de las vías del metro a su paso por la localidad. Este proyecto supuso una inversión de más de 70 millones de euros. Se construyeron dos nuevas estaciones subterráneas: Alboraya-Peris Aragó y Alboraya-Palmaret, que sustituyeron a las antiguas estaciones en superficie, llamadas Alboraya y Palmaret, respectivamente. Además, se construyó un parque en los alrededores de la estación de Alboraya-Palmaret y un gran bulevar recorriendo todo el antiguo trazado de las vías, con jardín, zonas de juego y paseo peatonal. Las obras duraron cuatro años, finalizándose en 2010. A la inauguración acudieron el presidente de la Generalitat Francisco Camps, el alcalde de Alboraya Manuel Álvaro, la alcaldesa de Valencia Rita Barberá y el conseller de Infraestructuras Mario Flores.

Demografía Alboraya cuenta con una población de .

El primer censo de población de 1877 situaba en 3956 sus habitantes. La población ha crecido mucho en las últimas décadas; así, en el año 1986 vivían 11 267 personas, el año 2002 la cifra había subido hasta los 18 656, de los cuales, el 58,84 % declaraban en el censo de 2001 que sabían hablar valenciano. Alboraya es uno de los municipios de la Huerta de Valencia con mayor dispersión en su hábitat rural: en 2003, 682 personas vivían fuera del núcleo urbano principal en viviendas diseminadas, 1545 habitaban el barrio de Port Saplaya y 2193 el Complejo Residencial de la Patacona (o Vera).

Economía miniatura|Sede del Ayuntamiento La agricultura ocupaba en 2001 al 4 % de la población. En 1959, aún había 745 hectáreas agrícolas, por 505 hectáreas en 1997. Este último año, la totalidad de las tierras cultivadas eran de regadío y, entre los cultivos principales, hay que destacar las hortalizas, la patata y, por la importancia paisajística y económica, la chufa (180 ha), que da origen a la industria más extendida en Alboraya, la elaboración de horchata. Además, por su valor testimonial, hay que hablar de las 29 ha de cultivos industriales, las 20 dedicadas al cacahuete y las 9 de tabaco.

La industria empleaba ese año al 20 % de la población activa, mientras que en la construcción trabajaba el 7,6 %. El sector industrial de Alboraya es uno de los más importantes de esta zona de la comarca, gracias sobre todo a su proximidad a Valencia. Los ramos más representados son el de transformados metálicos, productos alimenticios, madera, manufacturas y maquinaria.

El principal motor económico de Alboraya es el sector servicios, que ocupaba al 68 % de la población en 2001. El núcleo turístico de Port Saplaya ha dado lugar a un barrio casi periférico de Valencia y las grandes superficies comerciales próximas al mismo dan más servicio a los vecinos de este barrio y a los de Valencia que a los del resto de Alboraya.

Servicios

Educación Alboraya cuenta en 2023 con un Instituto de Educación Secundaria, tres colegios públicos, dos concertados (ambos de educación infantil, primaria y secundaria, y solo uno de Bachillerato), dos centros privados de FP, un centro educativo privado, una escuela de música, una escuela de adultos y una sección de la de la escuela oficial de idiomas Valencia-Benicalap.

Transporte y comunicaciones miniatura|Vista de Port Saplaya desde el malecón

Carreteras El casco urbano de Alboraya está prácticamente conurbado con el de Valencia, situándose al norte de la ronda que conforma la avenida de los Hermanos Machado, de la que nace la avenida de la Horchata, el principal acceso a Alboraya. El término está cruzado de norte a sur por la autovía V-21, que tiene una salida a la altura de Port Saplaya y una entrada a través de una vía secundaria desde el barrio de la Patacona (conurbado con el barrio de la Malvarrosa). Diversas carreteras secundarias parten también hacia los municipios colindantes de Tabernes Blanques y Almácera.

Metro Artículo principal: Metrovalencia

Las siguientes líneas de MetroValencia pasan por Alboraya:

Línea 3: Rafelbunyol-Aeroport Línea 9: Alboraya-Peris Aragó-Riba-roja de Túria

La población cuenta con dos estaciones subterráneas (aunque hasta 2010 estaban en superficie):

Alboraya-Peris Aragó Alboraya-Palmaret.

Autobús EMT Artículo principal: EMT Valencia

El servicio de autobús de la ciudad de Valencia, explotado por la empresa pública de la EMT (empresa municipal de transportes), presta servicio en Alboraya a través de las siguientes líneas:

Línea 70: Alboraia - La Fontsanta