María de los Dolores Izaguirre Castañares (Mazatlán, 11 de noviembre de 1891 - Ciudad de México; 18 de enero de 1979), más conocida como María Izaguirre, fue la segunda esposa del expresidente Adolfo Ruiz Cortines y primera dama de los Estados Unidos Mexicanos en el periodo comprendido entre los años de 1952 a 1958.

Nacida en Mazatlán, criada en Veracruz y educada en un colegio aristocrático de San Luis Potosí; fue hija de Dolores Castañares y del Capitán de Fragata Manuel Edmundo Izaguirre Noriega, quien pertenecía a la Armada de México y que fungió como primer director de la Escuela Naval Militar de Veracruz.

Casó tres veces: la primera con un señor Schiller, procedente de Alemania, de quien se divorció; la segunda con el noruego Olaf Locken, quien la dejó viuda y con dos hijos, y la tercera, a principios de 1941, con su antiguo novio de la adolescencia y que por entonces era oficial mayor de la Secretaría de Gobernación, Adolfo Ruiz Cortines.

Se convirtió en primera dama de los Estados Unidos Mexicanos el 1 de diciembre de 1952, día en que su esposo protestó como presidente. María Izaguirre cumplió cabalmente con las obligaciones que le correspondían efectuar como esposa del primer mandatario. La señora Ruiz Cortines asistió a los actos oficiales, entre los que destaca la tradicional celebración del Grito del 15 de septiembre, con su recepción posterior. Se ocupó también de la asistencia social que ya era tradición para las primeras damas; y continuó con el reparto de desayunos escolares, ropa y juguetes para la niñez. Además, como le encantaba ir al teatro, en varias ocasiones las funciones se dedicaron a obras de beneficio social y las señoras de sociedad organizaban actividades para juntar fondos para la causa que ella quisiera. María Izaguirre era muy devota e influenció mucho en las buenas relaciones entre el gobierno y la Iglesia. Pese a que el país y su marido eran laicos, ella tomó parte activa en ceremonias y actos de carácter religioso, encabezó el patronato de ayuda a las obras de la Basílica de Guadalupe y cada año regalaba a los obispos autos de lujo. Su último acto público en el gobierno de su esposo fue asistir a las urnas para votar por el sucesor de su marido. Era la primera vez que las mujeres tenían el poder de votar en las elecciones presidenciales pues en ese sexenio se les concedió el voto. La señora Ruiz Cortines disfrutó de los beneficios del poder de Adolfo y se enriqueció con los múltiples negocios realizados por ella, sus amigos e hijos, abusando de la influencia que le daba su posición. A pesar de la austeridad de su marido, ella era afecta a aparecer en los eventos sociales reseñados por Rosario Sansores Prén, conocida cronista de ese rubro de la época.

Concluido el sexenio de Ruiz Cortines, ambos se retiraron del ojo de la prensa y del público. A fines de la década de 1960 se separaron, él se fue a Veracruz y ella permaneció en su residencia de San José Insurgentes en la capital. En 1973 tuvo su última aparición cuando ocurrió el deceso y funeral del exmandatario. María Izaguirre murió en 1979, a los 87 años de edad.

Primeros años María Izaguirre nació en el municipio, puerto y ciudad de Mazatlán, en Sinaloa, el día miércoles 11 de noviembre de 1891. Fue la última de tres hijos – Rafael (Capitán de Altura, 1879) y Luis (Capitán de Fragata, 1881) – nacidos de la unión entre el sanignacense Manuel Edmundo Izaguirre, quien pertenecía a la Armada de México, y su esposa María de los Ángeles “Angelita” Castañares, que se dedicaba a las labores domésticas. Fue registrada al día siguiente ante el Juez del Registro Civil Francisco Duhagón, siendo testigos del acto el Capitán Carlos A. Ferrer, Director de la Escuela Náutica, y el señor Onofre Moreno Uribe.

El matrimonio Izaguirre Castañares vivía en Mazatlán desde 1877. A la mitad del año de 1896, teniendo María cuatro y medio años, la familia se trasladó a Veracruz. Una vez asentados en el puerto, al Capitán de Fragata Manuel Izaguirre le comisionaron instalar la Escuela Naval Militar que el presidente Porfirio Díaz había creado por decreto. Ascendido a Capitán de Navío, el señor Izaguirre fue el primer director de dicha institución, desempeñándose como tal desde el 1 de julio de 1897 al 11 de agosto de 1904. En la sociedad porteña, el apellido Izaguirre y la familia eran ampliamente conocidos y estimados.

María Izaguirre fue educada en el Colegio Sagrado Corazón de San Luis Potosí y llegó a ser concertista de piano, carrera que fue truncada por su padre debido a que no la dejó ir a Europa para perfeccionarse.

Matrimonios y familia La joven María Izaguirre se casó en el año de 1920 con un alemán de apellido Schiller, unión de la cual no hubo descendencia. Posteriormente se divorcia, conoce y se une en matrimonio con Olaf Locken, empresario noruego de buena posición económica quien le dio dos hijos, Olaf y Erlin, quienes por conveniencia política cambiaron sus nombres a Mauricio y Rafael, respectivamente. Durante el sexenio ruizcortinista, los hermanos Locken Izaguirre se dedicaron a utilizar el nombre de su madre para conseguir rentables beneficios económicos personales, los que les reportaron muchos millones de pesos en sus abultadas cuentas bancarias, y lujosas propiedades para vivir, como un edificio de departamentos completo, de tres pisos, en Polanco. Los hijos de doña María fallecieron en 1988 y 1968, respectivamente, después de una vida de frecuentes francachelas y de haber intentado destacar como rejoneadores. Cabe mencionar que Mauricio Locken ocupó el cargo de Mayor en la Fuerza Aérea Mexicana, incluso fue copiloto de Radamés Gaxiola Andrade y después piloto responsable del avión presidencial "Constitucionalista Uno". Mauricio Locken, además, fue nombrado Capitán Segundo del Jefe de Gabinete en la Secretaría de la Defensa en 1952.

El matrimonio de Olaf y María se consumió con la muerte de él. La viuda Izaguirre y sus dos hijos se fueron al puerto Veracruz, donde ella se reencontró con Adolfo Ruiz Cortines, su antiguo novio de la juventud. Los dos se conocían desde 1904, cuando la simple curiosidad llevó al joven Adolfo Ruiz, camino al trabajo, a presenciar la inauguración de las obras del puerto; aunque nunca pensó en ser marinero, se detuvo a observar a un grupo de niñas que estaban jugando, entre las que se encontraba la hija del director de la Escuela Naval, María Izaguirre. Ruiz Cortines siempre recordó con nostalgia su primer encuentro de adolescentes; en el que llegaron a ser novios a escondidas –pese a que por ese tiempo él tenía 15 años y ella 13–, a mandarse recados y a encontrarse en el tranvía. La relación no prosperó debido a que la familia Izaguirre deseaba algo más que un simple empleado de comercio para María.

Aparentemente, la idea de casarse no la tuvo él sino que se la sugirieron, pues para hacer carrera en la política y sobre todo para llegar al puesto más alto, era necesario tener una familia y una apariencia de vida normal. El 16 de enero de 1941 se casaron en el puerto de Veracruz. Al inicio se creyó que el matrimonio no funcionaría, debido al carácter seco de él y un tanto el de ella, y especialmente la edad de ambos que ya habían pasado por el furor juvenil. En efecto, él tenía 51 años y ella 49. Con el tiempo don Adolfo llegó a querer bien a doña María, a quien en la intimidad llamaba "Mariquita". La señora, por su parte, llegó a tender un ascendiente enorme sobre don Adolfo, pero no al grado de persuadirlo de que le permitiera conservar los trescientos regalos que llegaron a casa el día de su cumpleaños: la primera dama debió conformarse con los que provenían de las antiguas amistades, ni uno más.

En la Secretaría de Gobernación, 1948-1952 Tras la muerte del secretario de Gobernación Héctor Pérez Martínez en 1948, Ruiz Cortines es designado para reemplazarle. El nuevo secretario compró una casa situada en el número 89 de la calle José María Ibarrarán en la colonia San José Insurgentes, delegación Benito Juárez. En este barrio conservador de clase media se erigía la residencia del matrimonio Ruiz Izaguirre, la cual constaba de dos recámaras con dos baños, un espacio para salita, cocina y comedor, y tenía un jardín de pequeñísimas proporciones. La decoración de la casa era sencilla; no había candiles, porcelanas ni tapetes persas. Era un espectáculo común ver a Adolfo y a María Izaguirre caminando por las calles sin guardias, conversando con la gente. Durante el tiempo en que fungió Adolfo Ruiz Cortines como secretario de Gobernación, María Izaguirre hizo una mínima participación en el Voluntariado de esa dependencia. Como don Adolfo era austero y no gustaba de las fiestas de cualquier índole, no se contó mucho con la presencia del matrimonio en las celebraciones efectuadas en el tiempo en que fue secretario Ruiz Cortines.

Primera dama de México, 1952-1958 La campaña El 15 de octubre de 1951 don Adolfo Ruiz Cortines rindió protesta como candidato del PRI a la presidencia de la República. María Izaguirre lo acompañó en las giras emprendidas por el país. Los organismos electorales de la Secretaría de Gobernación informaron que el ganador era el candidato priista con 74.31% de los votos emitidos. El 1 de diciembre del año de 1952, Adolfo Ruiz Cortines protestó como presidente de México.

Los Pinos Renovación Después de haber tomado posesión de la Presidencia de la República, Adolfo Ruiz Cortines y María Izaguirre tardaron más de un año en irse a vivir a Los Pinos, la cual siempre fue vista por el presidente con animadversión. Sencillo y enemigo de las ostentaciones y vanidades, Ruiz Cortines prefirió retrasar el cambio de su casa particular en San José Insurgentes. Durante todos esos meses siguió atendiendo los asuntos y acuerdos oficiales por las tardes, en su pequeña residencia, ya que en las mañanas despachaba en Palacio Nacional. La oficina de su casa particular, donde atendía a las personas, era muy pequeña, tanto que había ocasiones en que la gente debía esperar afuera, y cuando llovía hasta se mojaban, por lo cual fue necesario mandar poner una lona para protegerlos. Llegó a haber tanto movimiento en la colonia de San José Insurgentes, que los jefes de Seguridad del presidente y los del Estado Mayor Presidencial le hicieron ver las desventajas de vivir en esa casa tan pequeña. Convencido Ruiz Cortines, a mediados de 1953 se fue a vivir a Los Pinos. La mudanza se hizo con toda sencillez y no quiso hacerle arreglo o modificación alguna a la casa.