Las Mestas es una alquería del municipio español de Ladrillar, perteneciente a la provincia de Cáceres, en la comunidad autónoma de Extremadura. Está ubicada en la comarca de Las Hurdes. Cuenta con una superficie de 11 km² y con una población de 61 habitantes dedicados fundamentalmente al turismo rural y a la apicultura.
Geográficamente la alquería se halla en la zona oeste del sistema central a los pies de la sierra de Francia, situada a 10,6 km al sureste de la cabecera municipal Ladrillar. Su lejanía a núcleos de población con mayor número de habitantes ha propiciado un acusado descenso poblacional en los últimos años.
Toponimia Existe una doble interpretación del posible origen del nombre de esta localidad. En una primera versión aboga que el nombre de esta localidad deriva de uno de los conceptos de la palabra mestas, Mestas significa agua de dos o más corrientes en el punto de confluencia, coincidiendo que en esta localidad confluyen las aguas de los ríos Ladrillar y Batuecas. La segunda versión hace referencia al gremio o a la asociación profesional de origen medieval que agrupaba a los ganaderos dedicados a la transhumancia del ganado, siendo esta alquería un punto de paso para las Cañadas Reales que atravesaban esta comarca.
Gentilicio El gentilicio de los habitantes de Las Mestas es «mesteño» o «mesteña».
Geografía
Localización La localidad de Las Mestas se encuentra en la zona noreste de la mancomunidad de Las Hurdes, situada en el norte de la provincia de Cáceres, dentro de la comunidad autónoma de Extremadura, sirviendo de límite entre las comunidades autónomas de Extremadura y Castilla y León, en las inmediaciones del valle de Las Batuecas junto a la salmantina sierra de Francia.
En cuanto a geografía, la alquería se encuentra situada junto a la confluencia del río Batuecas y rodeada por el río Ladrillar, habiendo que cruzarle al entrar a la alquería desde la carretera SA-201 proveniente del cruce con la carretera EX-204. Al norte se elevan los picos de El Canchón () y Perrubio () que forman parte de la sierra de Las Mestas perteneciente a la sierra de Francia, mientras que al sur se alza el monte Cueto (). En cuanto a demografía, la alquería se encuentra a 10,6 km al sureste del municipio de Ladrillar. Al oeste por la carretera EX-366 se encuentra a 5,4 km la alquería de Cabezo perteneciente a este mismo concejo mientras que al este la carretera SA-201 desaparece en la intersección de la EX-204 dando como alquería más cercana a Riomalo de Abajo perteneciente al concejo de Caminomorisco. A 18 km en la salida norte de la alquería por la carretera SA-201 subiendo el puerto de montaña de El Portillo () se encuentra el municipio de La Alberca perteneciente a la provincia de Salamanca. En cuanto a distancia de las grandes ciudades, se encuentra a 95 km de Salamanca, a 141 km de Cáceres, a 213 km de Mérida, la capital de su comunidad autónoma (Extremadura) y a 263 km de Madrid, capital del Estado. Las coordenadas geográficas de Las Mestas son .
El siguiente diagrama muestra las principales localidades en un radio de 30 kilómetros de Las Mestas. 400px|izquierda
Hidrografía A la entrada de la Alquería se encuentra la confluencia del río Batuecas sobre el río Ladrillar, siendo el primero un afluente del segundo. A escasos metros de esa unión se encuentra la desembocadura del arroyo de los Hornillos y del arroyo de los Ladrones ambos sobre el río Ladrillar, el cual nace cerca de Riomalo de Arriba y desemboca en el río Alagón en la localidad de Riomalo de Abajo. El río Ladrillar antiguamente también era conocido como río Malo, de ahí el nombre de las localidades donde nace y desemboca. Este nombre era debido al poder destructivo de las lluvias que acababan en el río Ladrillar después de erosionar los valles.
Clima
El clima de Las Mestas es un clima mediterráneo CSA continental según la clasificación climática de Köppen. La temperatura promedio es de 14 °C.
Los inviernos son fríos, con temperaturas inferiores a los 4-5 °C, heladas frecuentes y nevadas. Los veranos son calurosos con medias en torno a los 24 °C en julio y agosto y con máximas que, puntualmente y de forma discontinua, pueden alcanzar los 35 °C. La amplitud térmica anual es alta como consecuencia de la gran distancia al mar y la altitud (en torno a los 465 m). Las precipitaciones anuales son superiores a los 400 mm, con mínimos muy marcados en verano.
Naturaleza En esta tierra destaca el esplendor de la vegetación natural integrada, entre otras especies, por el brezo blanco, la brecina, la jara, la zarzamora, el madroño, la madreselva, el lentisco, el enebro, el castaño, el narciso de roca y el lirio amarillo. Las tierras de Las Mestas son hábitat de depredadores como el gato montés, la nutria y el zorro. Otras especies como la garduña, la comadreja, el turón y el tejón se hallan presentes en todo el valle.
Para los amantes de la caza mayor, Las Mestas, lindan con el parque natural de Las Batuecas, y sus alrededores dan cobijo a ejemplares de corzo, cabra montesa y jabalí. En zonas áspera y abruptas de la localidad: pico canchón, perrubio o cueto, se pueden observar un gran número y variedad de aves rapaces. Abundan los buitres leonados, el águila real, el milano negro, el gavilán y el azor, que habitan en la espesura de los pinares y en los vetustos encinares y alcornocales próximos a las Batuecas.
Historia
Origen Las Mestas en sus inicios fue simplemente un lugar en el cual se construyeron una serie de edificaciones con motivo del descanso del ganado y sus pastores en los viajes de la trashumancia desde Extremadura hacia las tierras castellanas y viceversa, y que con el paso del tiempo fueron consolidándose en poblaciones permanentes. miniatura|Mapa del . Si bien con los estudios realizados, no puede deducirse la existencia de ninguna Cañada Real de suficiente importancia como para estar datada en documentos, aunque parece claro que si existieron caminos para la citada trashumancia, sirviendo posiblemente de paso para los pastores que atravesaran tanto la Cañada Real de La Plata como la Cañada Real Soriana Occidental por cercanía con estas.
Los primeros indicios escritos de asentamientos de población en esta localidad se remontan al año 1188, en concreto al Documento de Donación Real del rey Alfonso IX al arzobispo de Santiago de Compostela, Pedro Suárez de Deza, de la mitad de Herguijuela y Sotoserrano. En el citado documento, dichas poblaciones aparecen, respectivamente, como Ecclesiola y Saltu de Francia, en este primer documento aparecen citados los nombres de Riomalo y Batuecas, el primero responde a la actual alquería de Riomalo de abajo, al noroeste de la comarca.
Los nombres de Mestas y Ovejuela se citan en el Documento de Donación del Castillo de Palomero a la orden de Santiago por el rey Alfonso IX durante el año 1192, siendo esta la confirmación al documento de 1188 en la cual el Alfonso IX concede en perpetuidad al referido arzobispo "los molinos, los ríos, las pesqueras, los montes, las tierras todas, con todos los productos útiles que en ellas se recogieren". El texto de este nuevo documento es muy explícito y en él ya no aparece escrito el nombre de Saltu de Francia, sino Saltu Serrano. Dicho texto dice: Vestre villam que dicitur Ecclesiola cum Saltu Serrano… Totum quod est intra los términos, cum ipsis rivis, cum piscariis et molendinis et omni proficus eorum, cum montibus et pascuis, cum terris cultis et incultis, et cum omni proventu et utilitate….
Siglos - El monumento más antiguo de la localidad es la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen. Está fue construida a finales del con posterioridad a la construcción del convento las Batuecas, pues por medio de los Carmelitas descalzos se comenzó su edificación, incluso algunos documentos nos relatan que la cal con la que se revocó fue elaborada en dicho convento.
En una época más reciente destaca por ser una de las puertas de entrada a la comarca, y en concreto la entrada natural desde La Alberca, hecho que contribuyó significativamente a darle un carácter más abierto a sus habitantes al estar en contacto con la influencia de las localidades serranas vecinas.
Durante este periodo, salió de esta localidad gente con cierto renombre y alcurnia, como es el caso de Antonio Marcos, que en el , llegó a ser denodado capitán en muchas batallas y lugarteniente del marqués de La Romana.
Siglos - A mediados del la alquería tenía contabilizada una población de 251 habitantes. Aparece descrita en el decimoprimer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
En todos los escritos sobre la comarca, es citada por los ilustres visitantes en su entrada a Las Hurdes: Miguel de Unamuno, Maurice Legendre, Gregorio Marañón, etc; sin lugar a dudas muchos de ellos contribuyeron a que durante la visita del monarca Alfonso XIII a la comarca, visitara esta localidad, y mandara construir por medio del Real Patronato de Las Hurdes, una de las tres factorías de desarrollo, la que lleva su nombre en esta localidad. Desde estas factorías se llevó a cabo una importante labor de desarrollo social y cultural, a través de los hospitales asilos que albergaban y su correspondiente escuela. Miguel de Unamuno dejó constancia del impacto que le causó la belleza de esta localidad con una frase, que hoy en día recuerda a los visitantes su paso por la localidad a modo de placa colocada en su teleclub, y que dice: “… y dimos vista a los cipreses de Las Mestas, pueblecito encantador, en la distancia que ni pintado por un pintor, …”
El cineasta Luis Buñuel también realizó un alto en el camino en esta localidad en su estancia en la comarca para grabar la controvertida película Las Hurdes tierra sin pan, aunque si bien es cierto que no recoge ninguna imagen de la localidad. Más tarde la guerra civil española también dejó su huella en esta localidad, en la cual perdieron la vida mesteños alistados en ambos bandos, de tal hecho deja constancia una cruz junto a la iglesia que recuerda a los que perdieron la vida en el bando nacional, en la citada cruz figura la inscripción “Caídos por Dios, y por España presentes”.
Durante los años 1950 y 1960 cabe destacar dos hechos históricos, la repoblación forestal, que al igual que en el resto de la comarca, genera muchos jornales que aunque no bien repartidos quitan mucha hambre, pero eliminando una de las principales fuentes de ingreso de las economías familiares de la zona, la explotación directa de los montes, que con la repoblación pasan a ser “de utilidad pública”; y por otro lado, las misiones culturales a las Hurdes, que también llegan a Las Mestas tratando de hacer la vida más fácil a jóvenes y mujeres. Es de destacar la labor social desarrollada por las religiosas que se situaron al frente de la Factoría Alfonso XIII.
Otro hecho no menos significativo para toda la comarca y para Las Mestas es la puesta en funcionamiento a lo largo de la década de 1950 de la Casa de La Fragosa, por pate del Cottolengo del Padre Alegre, que ayudó a desarrollar considerablemente la situación sanitaria de la zona. Se construyó la escuela, primero ubicada en las instalaciones de la Factoría Alfonso XIII, y posteriormente trasladada a una nueva sede construida junto al Enebro en la zona conocida como El Teso, y que ha estado en funcionamiento hasta el año 1999. En estos años se edificó la Casa del médico, que permitió contar a la localidad con un servicio médico permanente, y que aún hoy en día sirve de alojamiento a este servicio sanitario. Igualmente se edifica la Casa Cuartel de la Guardia Civil, ubicada junto a las instalaciones de la Factoría de Alfonso XIII.