Sergio Gabriel Martínez (Quilmes, 21 de febrero de 1975), apodado Maravilla, es un boxeador profesional argentino. Fue campeón mundial de peso mediano del CMB, OMB, y anteriormente de peso superwelter del CMB y OIB. Se mantuvo como Campeón lineal de peso medio por 50 meses entre 2010 y 2014, lapso en el que fue considerado generalmente como el tercer boxeador libra por libra del mundo, tras Manny Pacquiao y Floyd Mayweather, Jr., aunque en mayo de 2011, tras retirar brevemente de su ranking a Mayweather por inactividad, The Ring llegó a ubicar a Martínez como el 2.º boxeador libra por libra mundial. "... Por ello, la revista Ring ha bajado a Mayweather del segundo puesto en su ranking y lo ha reemplazado por Sergio Martínez, campeón emérito de peso mediano del CMB. Manny Pacquiao es el actual boxeador número uno según la revista Ring". (al español) https://www.boxingnews24.com/2011/05/mayweather-dropped-from-ring-magazines-pound-for-pound-list/ En 2010 Martínez recibió el Sugar Ray Robinson Award por parte de Boxing Writers Association of America (BWAA),https://www.bwaa.org/past-winners y fue nombrado Boxeador del año por The Ring, CMB y Sports Illustrated.https://web.archive.org/web/20140220070702/http://sportsillustrated.cnn.com/multimedia/photo_gallery/1012/boxing.awards.2010/content.1.html La CMB lo distinguiría nuevamente como su boxeador del año en 2012.
Fue campeón mundial interino superwélter del WBC el 4 de octubre de 2008, ante Alex Bunema, reteniéndolo el 14 de febrero de 2009 ante el puertorriqueño Kermit Cintrón. En mayo de 2009, el WBC decide coronar a Martínez como campeón regular del superwélter. El 17 de abril de 2010, en Atlantic City, Nueva Jersey, ante el campeón mundial del peso medio, Kelly Pavlik, “Maravilla” da la sorpresa y, tras una auténtica exhibición de boxeo, derrota al estadounidense, proclamándose como el mejor del mundo en las 160 libras. Sergio se convierte de esa manera en campeón mundial de dos pesos distintos y comienza a sonar para las grandes peleas.
Su irrupción definitiva dentro de los mejores del planeta ocurre cuando, en la primera defensa de su nuevo cinturón, noquea de manera espectacular, y en combate de revancha, a Paul Williams. En tan solo dos asaltos, y con un poderoso izquierdazo, Martínez finaliza el 2010 considerado como el mejor boxeador del año.
Desde entonces, el argentino ha realizado tres defensas más de su entorchado como campeón mundial lineal del peso medio, noqueando al campeón mundial superwélter OMB Sergei Dzinziruk, en ocho asaltos, al campeón de Europa y futuro campeón mundial FIB de la categoría, Darren Barker, en once turnos, y al también británico, y considerado por todos como número 2 de la división, Matthew Macklin, por retirada, en otros once asaltos.
El 15 de septiembre de 2012, en Las Vegas, Sergio Martínez se alza con el título mundial de peso mediano del CMB, ante Julio César Chávez, Jr., por decisión unánime de los jueces, provocando en Argentina el fervor popular de los medios y la gente en general.
El 16 de octubre de 2013 le entregó una edición especial del cinturón verde y oro de campeón del WBC al Papa Francisco, título que consiguió en septiembre de 2012. Además, le pidió "bendición y protección espiritual para todos los que saltan al ring" y le explicó sus campañas contra la violencia doméstica y el bullying.
Obtuvo título vacante OMB latino de peso wélter, título vacante argentino FAB de peso superwélter, título OIB de peso superwélter, título CMB latino de peso superwélter, título interino CMB de peso superwélter, títulos CMB, OMB y The Ring de peso mediano, cinturón de diamante de peso mediano, título WBC en el peso mediano.
Biografía thumb|Martínez estrechando la mano de Mauricio Macri, cuando fue galardonado con el Olimpia de Oro en 2012. Sergio Gabriel Martínez nace un 21 de febrero en Quilmes, provincia de Buenos Aires, Argentina, siendo el mediano de tres hermanos. Hugo Alberto, su padre, se dedica a la metalurgia, viéndose muy pronto obligado a trasladarse junto a Susana Griselda, su mujer, y sus hijos a lo largo de las ciudades en las que conseguía encontrar trabajo para poder alimentar a su humilde familia.
Quilmes, Buenos Aires, Mar del Plata y finalmente de vuelta a Quilmes (de donde él mismo se considera oriundo), son lugares que vieron vivir a la familia Martínez durante su peregrinar.
El quilmeño realizó sus estudios primarios, continuados con cursos de inglés y secretariado comercial, hasta que, debido a la ausencia de su hermano mayor por el Servicio Militar Obligatorio, se vio obligado a abandonarlos para colaborar con su padre, trabajando de la mañana a la noche.
Desde muy joven se destacó en tantos deportes como participaba, fundamentalmente en el fútbol en el equipo de su barrio, Claypole, como goleador en el mismo, peleando codo con codo junto a jugadores que ahora triunfan en el profesionalismo y estando a punto de fichar a los 20 años por Los Andes.
Debido a la tradición familiar, Sergio se inicia como púgil a los 20 años, entrenando junto a su tío Rubén Paniagua, y su progresión es tan fulgurante que cinco semanas más tarde debutaba como amateur con victoria.
Durante esta época, ya a las órdenes de sus tíos, Raúl y Carlos Paniagua, su particular estilo fascina a aficionados y periodistas, de tal manera que el periodista Luis Blanco, le pone el apelativo de “Maravilla”, que le seguirá durante el resto de su carrera.
Realiza 56 combates, se proclama dos veces campeón argentino, campeón intercontinental y su progresión le lleva a participar con la selección argentina en el Mundial de Hungría del año 1997 con sus compañeros Omar Narváez, Jorge Álvarez, Fabricio Nieva, Guillermo Saputo y Santiago Nieva, siendo derrotado en cuartos de final por el rumano Adrian Diaconu, medalla mundialista en 1997 y 1999.
A principios de los 2000, marchó a vivir a la localidad de Alovera, Guadalajara, España, ciudad que como él mismo decía ni conocía y a la que llegó varias semanas después de llegar a Madrid tras una odisea de viaje de tren en tren desde Roma. Tras su llegada a España contactó con el que sería su primer entrenador, Gabriel Sarmiento, y a su cutman y segundo entrenador, Ricardo Sánchez Atocha a partir del número de teléfono olvidado en el fondo de un bolsillo. Debido a su estancia tantos años en España, Sergio Martínez cuenta con una buena fanaticada en este país. Martínez reside desde hace años en Madrid (España), aunque suele preparar sus combates en Oxnard (California), ciudad conocida boxísticamente por ser el hogar de Fernando Vargas.
Carrera profesional Ya como profesional, dejando una estela de 16 triunfos en 17 peleas sin conocer el sabor de la derrota, pasó de la mañana a la noche, a ser colocado en el epicentro del mundo boxístico. El suntuoso ring del Mandalay Bay de Las Vegas, fue el marco montado para una prueba de fuego, con la presencia de 8.000 mexicanos que anhelaban conocer la proyección real de otro invicto de estrella ascendente, el crédito de Tijuana, Antonio «El Tornado de Tijuana» Margarito (20-3-0). El resultado fue malo para Martínez, quien llegó como favorito: Martínez perdió por nocaut en el séptimo asalto.
Luego de esa pelea, regresó a la Argentina y se reacomodó en el carril de los éxitos. Ganó un par de combates por puntos y luego vino la chance por el título latinoamericano wélter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), ante el connacional Adrian Walter Daneff, a quien venció por KO en 4 asaltos. De esas últimas peleas precisamente, surgió una lesión en la mano izquierda que lo obligaría a una operación quirúrgica que lo alejó de los cuadriláteros durante un año. Continuando en el medio local, en el 2001 regresó a las peleas importantes y a los triunfos resonantes. Obtuvo el título FAB (Federación Argentina de Boxeo) ante Javier Alejandro Blanco y lo defendió dos veces, siendo su última presentación en cuadriláteros argentinos el 2 de febrero de 2002. Hacía muy poco tiempo habían ocurrido serios estallidos sociales y el país atravesaba la peor crisis económica de su historia. En ese momento, tomó la decisión más trascendental de su vida: cuanto antes emigraría a España.
Después de su primera pelea en suelo español, que fue triunfo por puntos ante Álvaro Moreno Gamboa, la FAB lo despojó de su corona argentina. Igualmente, aquel título argentino formaba parte ya de una etapa concluida. La vida que se iniciaría a continuación, con base en Azuqueca de Henares, una pequeña ciudad cercana a Guadalajara-España a órdenes de Gabriel Eduardo Sarmiento (hermano de «El Hueso» Sarmiento, el excampeón IBO peso superligero) y dentro del equipo de Ricardo Sánchez Atocha, era la única opción que le permitiría acceder a los primeros planos mundiales.
En su periodo español, llegan los momentos más felices de su carrera boxística. Potenciado por el crecimiento físico, que viene con el trabajo de gimnasio complementado con pesas que empieza a desarrollar en España, en junio de 2003 vence a Richard Williams y captura su primer título internacional, el campeonato mundial peso superwelter de la IBO, en una de las plazas boxísticas más difíciles del planeta, el M.E.N. Arena de Mánchester, Lancashire, en el Reino Unido. Realiza dos defensas del título en territorio inglés: frente a Adrian Stone (33-4-2) y la revancha frente a Williams, con dos fantásticas victorias antes del límite.
Tras dos años de reinado renuncia a ese título IBO para obtener la chance de pelear por otra consagración importante: el título mundial latino del Consejo Mundial de Boxeo. En una pelea que culminó con escándalo y serios incidentes dentro y fuera del cuadrilátero, venció por nocaut en el undécimo asalto al georgiano nacionalizado español Albert Airapetian (18-1-0) obtuvo ese cinturón, y luego continuó con cinco victorias consecutivas en suelo español, una de ellas defendiendo su título Latino Consejo Mundial de Boxeo.
Para fines del 2006, ya estaba para cosas mayores y comienza una intensa especulación sobre sus posibles rivales dentro de una categoría cargada de nombres ilustres.
El objetivo de todo su equipo está centrado en un regreso triunfal a Las Vegas y, en la medida de lo posible, por un prestigio mayor como podría ser el de una chance directa o eliminatoria por un título mundial CMB, OMB o FIB. En ese contexto, debe cruzarse en el camino de un peligroso pegador mexicano que está abonado a las plazas superiores del ranking del Consejo Mundial de Boxeo: Saúl «La Fiera» Román (27-24ko-2-0). Y en un anticipo de los tiempos que vendrán, la promoción de su carrera boxística pasa delante de los grandes radares de la megaproductora Golden Boy que maneja Óscar de la Hoya. Es él quien decide llevar la pelea con Román a los Estados Unidos, eligiendo el Casino del Grand Plaza Hotel de Houston, en el estado de Texas. La fecha 27 de abril del 2007.
El rotundo triunfo ante «La fiera» Román lo posicionó de manera brillante. Su récord de enfrentamientos con tops 50 de los rankings mundiales llegó a un impresionante 10-1. Su única derrota databa de hacía 7 años. Su última racha de triunfos consecutivos (26) solo se la compartía un pequeño puñado de «popes» mundiales. Pero la chance mayor todavía no le llegaría. Se hablaba del nicaragüense Ricardo Mayorga, o tal vez su compatriota Carlos Manuel Baldomir, o por qué no el veterano Vernon Forrest, todo sonaba con mucha fuerza. Lo cierto es que ninguna de esas posibilidades se concretaron y nadie parecía estar verdaderamente ansioso de cruzarlo.
Para su decepción esas ilusiones se debieron conformar, en octubre de este año, con una victoria por nocaut en el cuarto asalto ante quien por palmarés resultaba casi un insulto para la jerarquía del argentino. Un rumano llamado Pavel Florin Madalin que ostentaba un horrible historial de 34 derrotas y solo 3 triunfos. Siendo cada vez más conocido en los Estados Unidos realizó sus últimas dos presentaciones ante dos probadores en ese país.
Campeón interino superwélter CMB