Medina del Campo es un municipio español de la provincia de Valladolid, en la comunidad autónoma de Castilla y León. La localidad, que cuenta con el título de villa, es atravesada por el río Zapardiel, de escaso caudal, y por la autovía del Noroeste. Su población asciende a , lo que convierte a Medina del Campo en el cuarto municipio más poblado de la provincia.
Geografía Se sitúa en el suroeste de la provincia de Valladolid, de cuya capital está a una distancia de 54,1 km, y a 159,6 km de la capital española. Medina del Campo se encuentra a unos 725 m sobre el nivel del mar, a orillas del río Zapardiel, extendiéndose su término municipal sobre 153 km², donde se destacan otros tres núcleos urbanos: Gomeznarro, Rodilana y una parte de la urbanización de Las Salinas, que es compartida con el municipio El Campillo.
Medina del Campo es cabecera de la Mancomunidad Tierras de Medina, compuesta por una cantidad de 32 de municipios.
Clima Tiene un clima mediterráneo continentalizado, con una temperatura media anual de 11,6 °C y una oscilación anual de 18,4 °C. El clima es seco (392 mm/m² al año de precipitación) con inviernos largos y fríos y veranos cortos y calurosos. El paisaje de la comarca de Medina del Campo está dominado por las suaves ondulaciones en las que se sitúan los cultivos de cereal y los pinares con algunos arroyos de escaso o nulo caudal, como el río Zapardiel, que atraviesa la ciudad.
Flora y fauna miniatura|izquierda|Río Zapardiel sin caudal
La vegetación silvestre sobrevive en zonas baldías, linderos y cunetas, tiene un corto ciclo vital, destinado a producir un gran número de semillas; por eso, en los meses de primavera, los campos disfrutan de una fugaz explosión de colores, que en verano se torna pajiza y marchita. La comarca acoge a numerosos animales de pequeño tamaño: gran variedad de insectos, reptiles, pequeños roedores, liebres, zorros, perdices, cigüeñas y las escasas pero apreciadas avutardas. Salpicando el paisaje, desde otoño, aparecen charcas y lavajos que, si bien, pueden parecer de tamaño insignificante, son fundamentales para la vida silvestre y para la ganadería extensiva. Algunos de estos pequeños estanques llegan a convertirse en lugares de invernada de aves migratorias como gansos, grullas y otras aves acuáticas.
Barrios El barrio más popular es el barrio de La Mota, situado junto al castillo. Aunque en los últimos años Medina ha experimentado un gran crecimiento hacia el sur motivado por el boom de la construcción, dando lugar a barrios como el de Altos de Castilla (sur) o Ribera del Zapardiel (al sureste) donde predominan las viviendas unifamiliares de tipo adosado. Otros barrios cuyos vecinos se encuentran representados por asociaciones vecinales son: Santo Tomás, Santiago el Real, Las Claras, Medina Sur (Puerta del Sol y Protegidas), así como la pedanía de Gomeznarro.
Comunicaciones Posee una buena infraestructura de comunicaciones, tanto por tren como por carretera, con frecuentes conexiones con Madrid y Valladolid.
Carretera
miniatura|Estación de tren miniatura|Tren Talgo atravesando el cambiador de ancho de Medina del Campo
La autovía A-6, también conocida como autovía del Noroeste, comunica la ciudad con Madrid al sur y con Galicia al noroeste. Medina del Campo se encuentra en una situación privilegiada desde el punto de vista lógistico y de comunicación, ya que seis capitales de provincia castellanoleonesas se encuentran a menos de 100 kilómetros de la villa.
Ferrocarril Medina es un importante nudo ferroviario del norte y noroeste de España. Desde 2006 se está desarrollando el corredor de Alta Velocidad (AVE) Norte-Suroeste de España del que forma parte. Desde 2016 posee una nueva estación de AVE en la línea Madrid-Galicia, situada en la carretera de las Salinas.
Historia
Prehistoria Paleolítico No existen en la zona materiales que puedan clasificarse como paleolíticos. Las causas de la falta de hallazgos deben basarse en la conjunción de una serie de factores adversos, tales como: la inexistencia de terrazas fluviales altas, la falta de materias primas idóneas para la fabricación de útiles, ya que no existe en la zona sílex, y la cuarcita es de difícil talla, una climatología adversa y la escasez de caza y pesca, actividades económicas básicas y exclusivas del hombre del Paleolítico.
Sin embargo, es posible que a estos factores físicos se unan otros que tienen relación con la ausencia de unas prospecciones sistemáticas tendentes a localizar yacimientos de estas fases en las terrazas fluviales y un segundo factor a tener en cuenta sería la existencia de poca gravedad de explotación de áridos. Estas graveras en ocasiones han posibilitado, aparte de la destrucción de muchos yacimientos, el afloramiento de los materiales profundos enterrados en las terrazas. Para el Paleolítico Superior, período de climatología muy adversa, la falta de cuevas donde la comunidad pudiera refugiarse, es el factor más importante a tener en consideración y no hay duda de que en la zona no existen oquedades naturales propicias para una ocupación.
Neolítico De esta época son los más antiguos artefactos localizados y recogidos en esta zona. Sin embargo, estas piezas pulimentadas (Neolítico significa, etimológicamente hablando, «piedra nueva», piedra pulimentada), que se han hallado en Tierras de Medina de forma individualizada y fuera de todo contexto arqueológico, no permiten encuadrarlas culturalmente, y por ello se cree que pertenecen a culturas más modernas, como el Calcolítico, la Edad de Bronce e incluso la Edad de Hierro.
Calcolítico A esta fase prehistórica, en la que comienzan a utilizarse los metales, en concreto el cobre, para la fabricación de objetos de uso cotidiano, debe pertenecer el material cerámico recogido en dos yacimientos cercanos a Medina del Campo: el pago de Los Melonares (en Rueda) y en el de El Arenal de la Morata (en Tordesillas). Ambos hallazgos guardan dos similitudes, ya que están asentados en distintas terrazas fluviales, y no se completa decoración alguna en dichas cerámicas, lo que dificulta su datación.
Edad Antigua Vacceos Dice Florian de Ocampo en su crónica que en Medina del Campo habitaban los vacceos, tribu prerromana compuesta por guerreros valientes y robustos, a los cuales jamás pudieron derrotar galos y grecos en muchas batallas y escaramuzas .
Época romana Tras la derrota contra los romanos en las escaramuzas que precedieron al sitio de Numancia, los romanos mantuvieron su dominio sobre Sarabris, si bien estos no quebrantaron sus fueros, los cuales aguantaron hasta la conquista visigoda.
En un pequeño altozano conocido como Las Peñas, a poco más de un kilómetro al oeste de Medina, encontramos los primeros restos romanos de los que tenemos noticia. Se trata de unos fragmentos de Terra Sigillata Hispánica, cerámica romana de barniz anaranjado. Detrás del actual convento de Santa Clara hay una pequeña elevación de 739 m conocida con el nombre de El Castellón, que está trabajada todo alrededor, con paredes de talud; en la parte nornoroeste ha desaparecido el foso por los trabajos agrícolas. En la parte superior, pueden aún verse restos de teja curva y algunos fragmentos cerámicos medievales en sus laderas hechos con «cal y canto», de unos 3 m de longitud, de 1 a 1,20 m de anchura y separadas entre sí unos 3,50 m.
En la zona del Castillo de la Mota se pueden apreciar grandes murallas con torres rectangulares salientes en la zona oriental. Asimismo, en toda el área que encierran estas murallas se recoge cerámica medieval. A unos 5 km de Medina en dirección oeste, junto a las vías del tren, está el pago llamado La Sanjuana, cercano a su vez al prado de La Golosa. Se trata de una pequeña elevación en la que se encuentra un despoblado, que, por las características de sus restos cerámicos, podemos calificar de alto-medieval. En las manchas cenicientas de la parte superior aparece cerámica hecha a torno, rugosa al tacto, de color negro y grisáceo. Aunque la mayor parte de los restos citados son medievales, queremos reflejarlos, ya que si bien se decía que Medina había sido un antiguo asentamiento romano, no podemos afirmarlo debido a la ausencia de restos romanos.
miniatura|Primera edición del Amadís de Gaula del medinense Garci Rodríguez de Montalvo, impreso en Zaragoza por Jorge Coci en 1508
Edad Media miniatura|Restos de la muralla de Medina del Campo (1861)
En lo relativo a la dominación visigoda, tres hechos darían fe de una lucha sostenida por Leovigildo para dominar esta población: uno, el llamarse Del Real una de las Puertas de la antigua muralla, denominada así por situarse frente al campo donde se asentaron los conquistadores visigodos. Otro, el haberse llamado ese mismo sitio, actual barrio de Santo Tomás y circundantes, Campigotorum, que según atestigua Ossorio: «después que se poblaron estos campos, como agora están, les duró mucho tiempo este nombre, como pareció por papeles y ventas de iglesias». Y el tercero, por la continua tradición que señala a la villa como patria de San Hermenegildo, hijo del propio Leovigildo, conforme al testimonio del propio Ossorio y de otros historiadores, como Montalvo y Godínez; y corroborado por el hecho de que esta figura ha recibido algún género de culto por parte de los medinenses. De hecho, en el pórtico de la Colegiata de San Antolín, flanqueando la entrada desde el segundo cuerpo de dicho pórtico, están las estatuas de San Fernando (izquierda) y San Hermenegildo (derecha) desde el punto de vista del observador. También aparece en el primer cuerpo del retablo del altar mayor de dicha colegiata.
miniatura|izquierda|Torre del homenaje del Castillo de la Mota
Leonor de Alburquerque —reina de Aragón, esposa de Fernando de Antequera, madre de los Infantes de Aragón, abuela de Fernando el Católico— fue señora de Medina.
Durante los siglos y tuvieron lugar las guerras civiles castellanas. De 1366 a 1369, la primera guerra civil castellana entre Pedro I de Castilla y su medio hermano Enrique. De 1465 a 1468, la guerra entre Enrique IV y su medio hermano Alfonso. De 1475 a 1479, la guerra de sucesión castellana entre Juana la Beltraneja y su tía Isabel.
En 1491 los Reyes Católicos dispusieron que fuera considerada como Feria General del Reino. Las transacciones comerciales convivían con las financieras, ya que ambas se complementaban. En el , Medina del Campo se había convertido en una de las principales plazas financieras de Europa.
Edad Moderna Medina del Campo fue uno de los centros europeos más importantes del comercio de la lana durante las Edades Media y Moderna. Como centro exportador, la ciudad tenía mucha relación con el centro manufacturero de Amberes.
miniatura|derecha|Litografía de Francisco Parcerisa de la ciudad (1861)
Isabel I de Castilla, la Católica, mientras la corte estaba en Medina del Campo, enfermó de muerte, mandó que se dijesen misas por su salud y posteriormente por su alma, pidió la extremaunción y el Santísimo Sacramento. Habiendo otorgado testamento a 12 de octubre, falleció poco antes del mediodía del 26 de noviembre de 1504, en el Palacio Real, conocido como Palacio Testamentario, cuyo original fue construido en el y ampliado varias veces. Fue de estilo mudéjar, pero se conserva muy poco del edificio original. El edificio actual es una recreación didáctica que alberga el centro de interpretación del personaje histórico de la reina Isabel la Católica.
El 21 de agosto de 1520, en el contexto de la Guerra de las Comunidades, la ciudad se negó a entregar la artillería presente en la ciudad a las tropas imperiales de Carlos V a sabiendas de que, si se las entregaban, estas serían utilizadas contra Segovia. La respuesta realista consistió en provocar el incendio de varias partes de la localidad, hecho conocido como la quema de Medina, lo que produjo la destrucción de buena parte de la villa y el estallido definitivo del hasta entonces incipiente movimiento comunero en toda la Corona de Castilla.