Alberto Ángel Montoya (Bogotá, 30 de marzo de 1902 - 20 de noviembre de 1970) fue un poeta y dandy colombiano de la generación literaria de Los Nuevos .
Se reunía con el grupo de poetas amigos en el café El Automático de la avenida Jiménez de Quesada No 5-28, con León de Greiff, Luis Vidales, Jorge Zalamea, Jorge Rojas, Arturo Camacho Ramírez, Germán Pardo García, Aurelio Arturo, Juan Lozano y Lozano, Jaime Tello, Guillermo Payán, Darío Samper, Alberto Lleras Camargo, y muchos otros, al tiempo que en otras mesas del café estaban algunos más jóvenes como Ignacio Gómez Jaramillo, Marco Ospina, Alejandro Ogregón, Enrique Grau, y Omar Rayo; y años después, el café Automático lo visitarían también algunos escritores y poetas nadaístas.Ver la gaceta Hojas de cafés y testimonios de Daniel Samper Pizano y Jorge Pradilla Núñez, nieto de la media hermana de Camilo Torres Restrepo, Gerda Westendorp Restrepo de Núñez.
Fue conocido a partir de una observación del poeta Guillermo Valencia como el maestro del soneto galante.Y sus compañeros de fiesta y bohemia lo extendieron al maestro de la coquetería. Fue apodado a menudo también como el Humphrey Bogart bogotano por su elegancia permanente, su condición de galán y su cinismo.
Se lo conocía y comparaba también con Juan Charrasqueado porque era "borracho, parrandero y jugador".Y "amaba el vino, la mujer y el juego". En "noches de rumba y tardes de vino y diván" lo dibuja el periodista Daniel Samper Pizano en sus Crónicas colombianas de los siglos y (Bogotá: Ministerio de Cultura y Biblioteca Nacional de Colombia, 2018. Publicación acreditada).
Cultor de un tono romántico trabajado en sonetos amorosos y miembro reconocido de la “Generación de Los Nuevos”, un selecto grupo de novelistas, políticos, oradores y poetas que hicieron su presentación con una revista del mismo nombre publicada el 6 de junio de 1925. Cronológicamente, se encuentran ubicados entre “La Generación del Centenario” y el célebre grupo piedracielista que floreció a finales de los años treinta y antes de los nadaístas..
Su vida estuvo dedicada a las fiestas, las mujeres y la poesía de modo exclusivo. Entre sus poemas se destacan "Bajo las flores de la higuera", "La eterna fuente", «Las vigilias del vino» , "Éramos tres los caballeros", «El alba inútil»,"Tu mano", "Pasión tardía", "Soneto al amor", "Soneto a Elvira Rengifo", "En blanco mayor", y "Se extasiaban tus ojos en la espera", poemas que fueron reunidos en un solo volumen con el título de «Lección de poesía». Merece especial atención el poema "Bajo las flores de la higuera" por sus claves íntimas y secretas en la mención en la dedicatoria a Camilo Torres Restrepo, quien dice la sociedad bogotana que es su hijo biológico, y los múltiples parecidos físicos, corpulencia, estatura, rasgos frontotemporales y óseos parecen asegurarlo.
Sobre la paternidad de Camilo Torres Restrepo hablaron abiertamente Jorge Pradilla Núñez, Daniel Samper Pizano y María Cristina Salazar de Fals Borda. ( Samper Pizano, Daniel. Bogotá: Ministerio de Cultura, Biblioteca Nacional de Colombia y Taller de Edición Rocca, 2018); (Samper Pizano, Daniel. Crónicas colombianas siglos. XX, XXI. Bogotá: Ministerio de Cultura, Biblioteca Nacional de Colombia, 2018. Publicaciones acreditadas).
Algunos de sus poemas están incluidos en la antología del periodista y poeta antioqueño, Rogelio Echavarría (1926 - 2017), titulada Quién es quién en la poesía colombiana, Bogotá : Ministerio de Cultura /Áncora Editores, 1995, y otros de sus poemas se encuentran en la Antología de la poesía colombiana del mismo recopilador. ( Rogelio Echavarría, Bogotá: Ministerio de Cultura /Áncora Editores, 1998. Publicaciones acreditadas). Rogelio Echavarría es también quien selecciona los poemas que componen la antología titulada Versos memorables. Las 100 más famosas poesías colombianas. Bogotá: Planeta Editores, 1989, p p. 164, 165, 166, e incluye dos de Alberto Ángel Montoya: "Soneto al amor", p. 164, y "Éramos tres los caballeros", pp. 165 y 166. Tres publicaciones acreditadas.
Miembro de una muy prestante familia bogotana, gracias a su condición económica y social se dedicó a la vida social y la tertulia en los clubes bogotanos y a deportes como la equitación, el polo y el golf.
En los archivos fotográficos del Country Club, el Jockey Club de Bogotá y el Gun Club, se encuentran muchas fotografías con su participación en fiestas, eventos y celebraciones. Lo mismo que en los archivos fotográficos del tradicional Polo Club de Bogotá, fundado en 1897. Y su presencia se destaca en los cafés del centro de la ciudad, principalmente en el café y bar El Automático.
Tuvo un solo hijo reconocido, con María Junguito Hernández, de nombre Antonio Ángel Junguito. La relación con Camilo Torres Restrepo y su posible paternidad quedaron inscritas en clave secreta en la dedicatoria del poema "Bajo las flores de la higuera". Si María Junguito Hernández, sobrina de uno de sus amigos, fue una relación amorosa tardía, la amistad con Isabel Restrepo Gaviria, madre de Camilo Torres Restrepo, casada entonces con el médico pediatra, Calixto Torres Umaña, fue temprana y muy cercana.
Biografía Alberto Ángel Montoya nació el 30 de marzo de 1902 en Bogotá en el seno de una acaudalada familia aristocrática, sus padres fueron Manuel Antonio María Ángel Duran y Enriqueta Montoya de la Torre. El matrimonio tuvo cinco hijos: Alberto, Manuel, Enriqueta, Enrique y Jorge.
La infancia de Alberto Ángel Montoya transcurrió entre la urbana Bogotá y los campos de la sabana. Desde edad muy temprana se interesó por los deportes, los caballos, la caza, el vino y las fiestas.
Luego de su muy agitada juventud bohemia, rodeada de un especial modus vivendi, casi exclusivo de las muy pocas familias aristocráticas de la época, se desarrolla su vocación literaria y su dedicación a la poesía y las artes, en conjunto con su ajetreada vida sentimental, y el desempeño en sus principales aficiones deportivas: el polo el golf y la cacería.
Especialmente destacado fue su afición al polo, deporte que le provocó dos accidentes que derivaron en una progresiva ceguera. El primer accidente fue durante un partido de la Copa Uribe recibiendo un tacazo en un ojo y más tarde se repitió el infortunio con un bolazo en el que se desprendió la retina. Terminó quedándose ciego a muy temprana edad por haber supuestamente rehusado seguir el consejo de los médicos de dejar el alcohol. Lo atendió el médico Juan Evangelista Manrique Convers (1861 -1914), que había sido el médico del poeta José Asunción Silva. Él mismo aseguró que su ceguera se había producido durante la práctica de “la más bella de las aficiones: el juego de polo”.
El final de su vida transcurrió marcado por la ceguera y por su retiro en la hacienda llamada “El Corzo”, una de las más bellas y elegantes de las haciendas de la sabana, ubicada en el área de Facatativá, y que en la época floreciente era denominada “El Versalles de la sabana”. Tenía 23 habitaciones, capilla, pesebrera, fanegadas de corralejas y jardines donde leía y recitaba poemas a mujeres bellas, y, al final, su hijo Antonio Ángel Junguito le leía poemas mientras avanzaba su ceguera.(Puede verse el libro de Benjamín Villegas sobre las Casas de haciendas, Bogotá. Publicación acreditada).
Allí vivió una existencia únicamente alumbrada por los recuerdos del pasado y las visitas de sus mejores amigos, algunas amigas, y algunos de sus sobrinos, que le permitieron tener contacto con los principales aconteceres nacionales. Terminó su existencia en la década del 70, acompañado de su familia y sus entrañables amigos del mundo de la poesía y la literatura.
La alta sociedad de los clubes y sus amigos poetas consideraban que el sacerdote Camilo Torres Restrepo era su hijo natural y biológico, y señalaban como prueba inconfundible los muchos e innegables parecidos físicos. Este tema que se guardó en el más estricto secreto, se atrevieron a ventilarlo y hacerlo público, Jorge Pradilla Núñez, Daniel Samper Pizano y María Cristina Salazar de Fals Borda. Y su hijo Antonio Ángel Junguito, se refiere al tema de la paternidad múltiple en el artículo citado de El Tiempo del 3 de diciembre de 1995. (Ángel Junguito, Antonio. "Así era mi padre". Bogotá: El Tiempo, 3 de diciembre de 1995.Publicación acreditada).
Bibliografía 1. Samper Pizano, Daniel. Crónicas colombianas y . 2018.
2. Samper Pizano, Daniel. Bogotá: Ministerio de Cultura, Biblioteca Nacional de Colombia, 2018.
3 .Ángel Montoya, Alberto. "Bajo las flores de la higuera". Referencia clave a Camilo Torres Restrepo en la dedicatoria.
4. Ángel Junguito, Antonio. "Así era mi padre". Bogotá: El Tiempo, 3 de diciembre de 1995.
5. Pradilla Núñez, Jorge. Bogotá: "El hombre que se adelantó a su fantasma". En internet.(Jorge Pradilla Núñez es nieto de la media hermana de Camilo Torres Restrepo, Gerda Westendorp Restrepo, o más conocida, como profesora de alemán en la Universidad Nacional de Colombia, como Gerda Westendorp de Núñez).
Referencias
6. Jaramillo, María Dolores. Notas del taller de poesía: sobre Alberto Ángel Montoya. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2004.
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