La cueva de Ekain ( o Ekaingo koba) es una caverna situada en el municipio guipuzcoano de Deva (España), descubierta en 1969, y que alberga varios conjuntos de pinturas rupestres datadas en el período Magdaleniense (Paleolítico Superior). La importancia de estas pinturas hace que la cueva esté considerada como uno de los principales santuarios prehistóricos europeos junto a Lascaux, Niaux y Altamira, motivo por el cual fue incluida en 2008 en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, como parte del conjunto «Cueva de Altamira y arte rupestre paleolítico de la cornisa cantábrica».

Entre los diferentes conjuntos de pinturas rupestres que alberga Ekain destaca el conocido como «panel de los caballos», que el antropólogo y arqueólogo Jesús Altuna calificó en su libro Lehen Euskal Herria como «uno de los conjuntos de caballos más bellos de todo el arte franco-cantábrico». También destaca la pieza conocida como «contorno recortado de ave», tallada en una costilla de bovino y que representa un ave, algo muy poco habitual en esa época en que la mayoría de contornos representados corresponden a bisontes, caballos, cabras o ciervos.

Debido a la importancia del yacimiento y con el objetivo de preservar las pinturas originales evitando su degradación, se decidió no abrir la cueva al público y realizar una réplica de la misma, como ya se había hecho previamente en Lascaux, Niaux y Altamira. El resultado es Ekainberri, una infraestructura cultural ubicada en las proximidades de la cueva que permite dar a conocer el yacimiento al público al mismo tiempo que se asegura su adecuada conservación.

Situación La cueva de Ekain se ubica en la colina que le da nombre, en la villa de Deva y en el valle de Goltzibar, arroyo que pertenece a la cuenca del Urola, muy cerca de la población de Cestona, a escasos 1.500m de la misma. Delante de la boca de la cueva se unen los arroyos de Goltzibar y Beliosoerreka formando la regata de Sastarrain, que desemboca en el cercano Urola.

Dada la fragilidad de las pinturas y para preservar su conservación, se ha realizado una réplica de las pinturas cerca de la ubicación de la cueva original, al lado de Cestona; es Ekainberri.

Historia La cueva fue descubierta en 1969 por Rafael Rezabal y Andoni Albizuri, miembros de la sociedad cultural azpeitiana Antxieta, aficionados a la búsqueda de restos arqueológicos. En una de sus exploraciones por el monte Izarraitz, siguiendo el curso de la regata Goltzibar, descubrieron un lugar singular, idóneo para un asentamiento prehistórico. El 1 de junio de 1969 encontraron la entrada de la cueva, que exploraron el día 8 del mismo mes, descubriendo la galería de las pinturas después de abrirse paso por un pequeño pasillo retirando unas rocas que lo cegaban.

Los primeros estudios estuvieron a cargo de José Miguel de Barandiarán y Jesús Altuna, pertenecientes a la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que publicaron sus conclusiones a finales de ese mismo año en la revista Munibe (órgano de la Sociedad de Ciencias Naturales Aranzadi); un segundo estudio de las figuras se volvió a publicar en esta misma revista en 1978. Las catas realizadas en la entrada de la cueva dieron como resultado la verificación de la existencia de un yacimiento prehistórico. El yacimiento fue excavado y estudiado entre 1969 y 1975, a lo largo de 6 campañas de excavaciones efectuadas por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, con financiación de la Diputación de Guipúzcoa. Las tres primeras campañas estuvieron bajo la dirección de José Miguel Barandiarán. En los hallazgos posteriores se encontraron restos que atestiguan la ocupación de la cueva en varios períodos, así como la ocupación de la misma por osos de las cavernas. Se realizó una ampliación de los estudios en 1978.

En 1984 se publicaron todos los estudios efectuados hasta la fecha sobre el yacimiento y las pinturas.

Las pinturas fueron calificadas como pertenecientes al período Magdaleniense del Paleolítico Superior y de una calidad excepcional, similar a las de Altamira o Lascaux. En julio de 2008, fue declarado el conjunto por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

La réplica Dada la importancia del yacimiento y las características de la cueva, se decidió no abrirla al público y construir una réplica de la misma, junto a un equipamiento cultural más extenso que explicara el periodo prehistórico en el que se hicieron las pinturas. Fruto de ese proyecto es Ekainberri, la réplica de la cueva de Ekain.

La réplica se puso en manos de la Fundación Ekain, en la que participan la Diputación Foral de Guipúzcoa, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Cestona. La gestión de la infraestructura corrió a cargo de la Unión Temporal de Empresas formada por Arazi y la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

Se halla a la entrada del valle de Sastarrain, 600 metros antes de llegar a la cueva original. La réplica está realizada la empresa ZK Productions de Montignac (Francia), bajo la dirección de Renaud Sanson. La dirección científica del proyecto es de Jesús Altuna.[http://www.kultura.ejgv.euskadi.net/r46-7672/es/contenidos/informacion/ekain_aurkikuntza/es_14030/hasiera.html Ekain La escenografía que conforma la réplica consta de dos partes diferenciadasː una, la llamada "de detalle", la realizó la empresa ZK Productions mientras que la complementaria la ha hecho la empresa eibarresa Alfa Arte, la cual también se ha ocupado del montaje de la estructura, la pasarela, el aire acondicionado, la luz escenográfica y el recorrido del agua por la escenografía. Junto a estas dos empresas, y completanto el resto de instalaciones del complejo, han trabajado otras varias.

La construcción de la réplica de la cueva de Ekain y las instalaciones complementarias se ha dilatado por mucho tiempo por diversas circunstancias. Una vez construido el edificio donde se iba a ubicar la réplica, por problemas económicos se paró la obra durante 8 años. La realización del panel de las pinturas, que partió de una tomografía digital en 3D de las salas originales, tardó más de dos años en plasmarse en polietileno, recubierto después de mortero y posteriormente policromado.

Estudios El yacimiento y las pinturas de Ekain fueron estudiadas nada más tener noticias de las mismas. J. M. Barandiarán y J. Altuna, de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, publicaron un estudio preliminar en diciembre de 1969, pocos meses después de su descubrimiento. Posteriormente se abrió una campaña de excavaciones que terminó en 1975 y luego, en 1978, se realizó una ampliación de los estudios. Toda la información obtenida fue publicada.

Niveles Las excavaciones arqueológicas indican restos desde el Paleolítico Superior con evidencias chatelperronienses. En el nivel X se ha datado en una edad superior a los 30.600 años. En el nivel IX hay numerosos restos de osos de las cavernas y alguna pieza de aspecto auriñacoide. En el nivel VIII ya no se muestran restos de osos de las cavernas, hallándose algunas piezas de industria lítica poco significativas.

En el nivel VII, perteneciente al Magdaleniense Inferior, se muestran evidencias fehacientes de la presencia humana. Está localizada en el vestíbulo de la caverna y constaba de cuatro hogares. Hay numerosos restos de alimentación e industria, tanto lítica como ósea. Por el estudio de los restos alimenticios se concluye que la ocupación tenía lugar en verano (los restos de alimentación indican una alimentación basada en cervatillos y ciervas; al no haber restos de animales de entre 6 y 10 meses, se estima que la estancia no era ocupada en invierno).

En el nivel VI, datado en 12 050 años y perteneciente también al Magdaleniense Inferior, se han hallado arpones típicos de dicha época y evidencias de la especialización en la caza de la cabra montesa, especie que habitaba en el cercano Izarraitz. La ocupación de la estancia tenía todavía carácter temporal. Entre los hallazgos de este nivel destaca una plaqueta de piedra arenisca en la que hay grabados una cabra montés, un ciervo y un caballo. Este elemento fue hallado en 7 trozos dispersos y está datada en 12 000 años.

Los estratos superiores son ya del período Aziliense, donde las costumbres y forma de vida fueron diferentes.

La cueva y las pinturas miniatura|La entrada a la cueva en 2004 La cueva de Ekain consta de varias salas y galerías, cada una de ellas tiene unas características propias y ha sido bautizada con un nombre en consonancia. Se han hallado un total de 70 figuras distribuidas por las diferentes galerías. 64 de las figuras son pintadas y, el resto, grabadas. El número de figuras depende de si se contabilizan algunos trazos ligados a ellas, o no. Cerca del 58% de las figuras son caballos. Los animales más representados no son los más utilizados para la alimentación de quienes habitaron la cueva, según se desprende de los hallazgos de las excavaciones.

Hay tres conjuntos que cuentan con más de cinco figuras, y los caballos pintados corresponden con el tipo de caballo existente en el periodo final del Paleolítico, con crin corta y enhiesta, manchas en el cuello, vientre más claro que el lomo y cebraduras en extremidades y cuello.

El color es negro y rojo; el negro está realizado con carbón vegetal o manganeso y el rojo procede de la limonita, un mineral natural de óxido de hierro.

La entrada y Erdibide

La entrada original de la cueva tenía forma de arco con una altura de 1,20m y una anchura, en la base, de 2,30. Después de atravesar una zona estrecha, la bóveda se eleva, permitiendo a un adulto permanecer erguido. La galería que se abre a la entrada recibe el nombre de Erdibide, su suelo es estalagmítico y en pequeña pendiente, algo estrecha. En esta galería se halla la primera pintura, a los 6 metros de su comienzo, un trazo en negro. Más adelante hay una gran cabeza de caballo, que está a 50m de la entrada de la cueva (la mayor existente en la cueva), situada en un punto estratégico desde donde se ve un bloque de piedra que se semeja a la cabeza de un caballo (este bloque está en la sala llamada Erdialde). La cabeza pintada está realizada en tinta plana y dirigida hacia la derecha. Pintada con manganeso, el contorno se hace más oscuro en las fauces, estando las sienes y el comienzo de la crin más claros. El ojo y las orejas están bien indicados.

Sala Zaldei

Esta es la sala más importante de la cueva por ubicarse en ella el gran panel de caballos. El suelo es estalagmítico con pequeños accidentes por los gours. A ambos lados se sitúan sendos conjuntos de figuras, donde la mayor parte de ellas son caballos, a estos dan paso dos bisontes situados, cada uno, en una pared. Los caballos parecen corresponder a los que habitaban la zona en aquella época, con crin enhiesta (que se representa con una serie de trazos verticales y cortos), diferente coloración entre las regiones dorsal y ventral (representada por una línea en "M") y cebraduras en los antebrazos.

El gran panel de caballos de la pared derecha está compuesto por 18 figuras, de las cuales 11 son equinos. 15 de los animales se orientan a la izquierda, hacia el "nicho del oso" que está situado en la sala Artzei. Las figuras no se sobreponen y están representadas de diferentes formas, algunas tienen contorno negro, otras modelado interno negro, otras están hechas en negro y rojo y, otras, grabadas. El negro es de carbón de leña.

En la pared izquierda hay 8 caballos orientados hacia la derecha, también hacia el "nido del oso".

Las figuras de los bisontes están realizadas aprovechando un reborde rocoso natural, completando el resto del cuerpo por la pintura. Este reborde conforma la línea dorsal y la cola.

Sala Artzei En esta sala se sitúa el nido del oso. Es una plataforma en la cual, en un bajo techo, escondidos de la vista, hay pintada una pareja de osos similares a los actuales. Los osos están pintados con manganeso en negro (junto con la gran cabeza de caballo, son las únicas figuras hechas con manganeso).