Últimas imágenes del naufragio es una película argentina-dramática de 1989 escrita y dirigida por Eliseo Subiela y protagonizada por Lorenzo Quinteros, Noemí Frenkel y Hugo Soto. Fue estrenada a nivel nacional el 5 de abril de 1990 y resultó ganadora de quince premios.
La película es una metáfora del hundimiento de la sociedad argentina y fue rodada en plena crisis hiperinflacionaria de 1989.
Argumento Roberto está harto de la rutina y del vacío emocional de su vida en Buenos Aires. Todos los días viaja en un metro abarrotado entre su casa, donde su matrimonio es infeliz, y su trabajo estéril en una oficina del centro. Su único sueño es escribir una novela. Pero necesita encontrar una idea para poder escribirla y darle así un sentido a su vida.
Un día, a la salida del trabajo, mientras Roberto espera en el andén del metro, ve a una joven hermosa a punto de tirarse delante de un tren que se está acercando. Se apresura a acudir en su ayuda, la consuela y le ofrece invitarla a cenar. Durante la cena, Roberto se entera de que su nombre es Estela, y ella le confiesa que en realidad no tenía intención de tirarse al tren, sino que ese es su truco habitual para conseguir clientes. En lugar de molestarse, Roberto reacciona con mucho entusiasmo, ya que se da cuenta de que Estela podría ser el personaje perfecto para la novela que lleva tanto tiempo queriendo escribir. Le ofrece pagarle a ella regularmente, pero no por sexo, sino para que ella le cuente de su vida y sus pensamientos.
Con ese material, Roberto empieza a escribir la novela en la que Estela será la protagonista. Ella le cuenta que vive lejos, con sus tres hermanos y su madre. Poco después, Roberto y Estela emprenden un viaje en tren y autobús para que él conozca a la familia de ella, que vive en una casa casi en ruinas más allá de la última parada de la línea ferroviaria. Se trata de una familia cuya vida es un callejón sin salida y que siempre estuvo al borde del naufragio. El padre abandonó a la familia hace tiempo para formar una nueva y la madre, destrozada, lo recortó de todas las fotos familiares.
Roberto se gana la confianza de la familia y va conociendo a los hermanos uno por uno. Claudio, el menor, se mueve al borde de la locura. Poco a poco va eliminando palabras de su vocabulario, retirándose así paulatinamente al silencio. José, el mediano de los tres hermanos, es un delincuente de poca monta que se hunde cada vez más en las aguas turbias del crimen. El hermano mayor es Mario. Es un soñador aficionado a la tecnología que intenta construir un avión en la terraza de la casa con medios rudimentarios. Todos los hermanos hablan con cariño de Estela y no quieren aceptar que ella se prostituye para poder llevar algo de dinero a casa.
Los hermanos de Estela están sorprendidos de que Roberto se interese por su vida miserable e incluso quiera escribir una novela sobre ellos. Ellos buscan en él a su salvador y empiezan a desarrollar ideas propias. Claudio quiere que Roberto, como escritor, imagine una vida diferente para su familia. Roberto podría escribir nuevos capítulos y cambiar así el rumbo de sus vidas. Ellos solo tendrían que seguir lo que aparece en la novela. José quiere que Roberto escriba escenas que él luego interpretaría. Ideas para robos. Con el dinero obtenido podrían posibilitar a la familia una vida mejor. Al principio, Roberto se muestra indignado ante esta idea. Sin embargo, tras reflexionar largamente sobre la situación y preguntarse de qué lado de esta historia estaría Dios, cambia de opinión.
Con el tiempo, Roberto le pide a Estela que se vean no sólo a causa del trabajo en la novela. Estela se pregunta si él se habrá vuelto loco. O se olvidó de quién es ella? Preocupada por el amor que ella empieza a sentir por Roberto, Estela se encuentra en la iglesia con Jesús, que ha bajado de la cruz, para pedirle consejo.
Cuando José muere en un tiroteo con la policía, Estela acusa furiosa a Roberto de considerar a su familia sólo como personajes de su novela. Le reprocha que se pase el día sentado ante la máquina de escribir mientras la vida pasa a su lado y le anuncia que se va a ir a vivir al norte de Argentina. En los días siguientes, Roberto intenta continuar con su vida habitual, pero hay un gran conflicto en su interior. En un momento, en medio del metro abarrotado toma una gran decisión, porque se ha dado cuenta de que su vida se acabaría si él dejara marchar a Estela. En el último momento se puede ver a quién se dirigía Roberto en medio del campo al principio de la película. Le estaba contando toda esta historia a un bebé, a su hijo.
Reparto
Comentarios Sobre el filme Manrupe y Portela opinaron que era: Por su parte María Númez en Página 12 escibió:
Premios Premios Cóndor de Plata (1991): mejor película, mejor director, mejor guion, mejor actriz (Noemí Frenkel), mejor música, mejor revelación masculina (Andrés Tiengo), mejor revelación femenina (Sara Benítez), mejor actor de reparto (Pablo Brichta) Festival Internacional de Cine de Berlín (1990): Premio Reader Jury of the "Zitty" Festival Internacional del Nuevo Cine Hispanoamericano de La Habana (1990): Gran Coral y mejor actriz (Noemí Frenkel) Festival Internacional de Cine de Estambul (1990): Premio especial del jurado Festival Internacional de Cine de Montreal (1990): Premio FIPRESCI, mejor guion y Premio del Jurado Ecuménico
Referencias
Enlaces externos Últimas imágenes del naufragio en Cine Nacional
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