El Real Sporting de Gijón, S. A. D., es una sociedad anónima deportiva con sede en Gijón, Asturias. Fue fundado bajo la denominación de Sporting Club Gijonés.
Participa desde 2017 en la segunda categoría de la Liga Nacional de Fútbol Profesional, la Segunda División de España, de cuya clasificación histórica es líder, si bien está considerado como uno de los clubes referentes del fútbol español y de su máxima categoría de Primera División, en la que ocupa el decimosexto puesto tras sus 42 presencias desde que esta fue instaurada en 1929. En ella obtuvo como mayor éxito un subcampeonato en la temporada 1978-79, al que suma otros dos (1981 y 1982) del Campeonato de España de Copa, el torneo más antiguo del país. En el apartado internacional suma seis participaciones en la Copa de la UEFA. Obtuvo otros reconocimientos y títulos menores, entre los que destacan cinco Campeonatos de Liga de Segunda División, y es uno de los nueve equipos españoles que nunca han competido en una categoría inferior a la segunda.
Disputa sus encuentros como local en el estadio El Molinón desde 1913, en el que organizó hasta 2016 el Trofeo Villa de Gijón y cuenta con 24.000 abonados y 126 peñas oficiales de aficionados.
Historia
miniaturadeimagen|Gráfico del desempeño del Sporting en la liga 1929-2023 La historia del Real Sporting comienza el 1 de julio de 1905, cuando un joven de catorce años de edad llamado Anselmo López funda un equipo, al que llama Sporting Club Gijonés, como expresión primigenia de un deporte traído a la ciudad, probablemente, por marineros de buques extranjeros recalados en el puerto de El Musel. Le acompaña en su fundación Ignacio de Loyola Lavilla Nava, que por entonces tenía diez años y actuó como escriba en el acta de fundación del club, cuyo paradero se desconoce. Según explicó décadas más tarde Ignacio Lavilla, tomaron la decisión de fundar el club después de presenciar un partido entre la Juventud Sportiva Gijonesa y el Sporting Ovetense en la playa de San Lorenzo.
miniaturadeimagen|derecha|Placa en recuerdo de Fernando Villaverde en el estadio El Molinón.
No fue, sin embargo, el primer equipo de fútbol de la ciudad: en 1902, Luis Adaro Porcel ya había fundado el Gijón Sport Club. Estaba formado por jóvenes estudiantes y vestía un uniforme que hacía referencia a la bandera de la provincia marítima de Gijón: camiseta blanca con puños y cuello rojo, pantalón blanco y medias negras con vuelta roja. Poco después, en 1904, nace la Juventud Sportiva Gijonesa. Inicialmente, se disputan partidos contra equipos de la región. El primer partido del Sporting del que se tiene constancia se disputa el 18 de agosto de 1907 en Oviedo y enfrenta a la escuadra gijonesa con el Sport Ovetense. Anselmo López, fundador del club y portero de la entidad, tenía entonces 16 años. La decadencia de otros equipos de la ciudad, como el Gijón Sport Club y la Sportiva Gijonesa, fue cediendo poco a poco la hegemonía futbolística al Sporting. En 1912, el rey Alfonso XIII, que acudió a Gijón para participar en la Copa del Rey de vela organizada por el Real Club Astur de Regatas, acepta la presidencia de honor del Sporting Gijonés, que pasa a denominarse Real Sporting Club Gijonés.
Poco a poco, la entidad va consolidándose y ampliando fronteras y comienza a disputar partidos contra algunos de los grandes equipos nacionales. En 1914 y en 1916 gana el Campeonato Regional de Asturias. El 2 de abril de 1916 la junta directiva se reúne y toma dos decisiones: cambiar el nombre de la entidad a Real Sporting de Gijón e iniciar las gestiones para la compra del campo de El Molinón, donde ya disputaba sus partidos como local desde tiempo atrás.
El año 1917 es el del debut del Sporting en el Campeonato de España, en partido disputado en El Molinón que pierde por cero goles a uno ante el Arenas Club. Fernando Villaverde, que disputó aquel partido, fue la primera gran estrella rojiblanca. Tras una desafortunada lesión en un partido ante el Real Vigo S. C. en 1920, que le obliga a poner prematuro fin a su carrera deportiva, le sucede en la capitanía del equipo Manuel Meana, líder indiscutible del equipo durante los años veinte y que será el primer internacional sportinguista, debutando con la selección el 9 de octubre de 1921 en partido amistoso disputado contra la selección de Bélgica. Corsino y Argüelles también recibirán, poco después, la llamada del combinado español.
El paso del amateurismo al profesionalismo a finales de la década de los años 1920 perjudicará mucho al Sporting, pues su potencial se verá reducido como consecuencia de la marcha de muchas de sus estrellas, como Ramón Herrera al Athletic Club de Madrid; Morilla al Celta de Vigo; o Loredo al Real Santander; a la búsqueda de mejores remuneraciones, lo cual hará que el equipo, que además mantiene una mala relación con las federaciones regional y nacional, dispute la 1928-29, primera temporada de la Liga, en Segunda División. Se enfrentará en su primer partido al Celta de Vigo, con el que empatará a un gol, y finalizará aquella campaña en cuarta posición. Además, El Molinón acoge en 1928 el primer partido internacional disputado en Asturias, que enfrenta a las selecciones de España e Italia.
Tardará el Sporting en debutar en la máxima categoría. El ascenso se logra en la temporada 1943-44. Para entonces, el Sporting ya habrá cambiado su nombre, que pasará a ser Real Gijón hasta los años 1970, como consecuencia de la prohibición de extranjerismos decretada en España. En cualquier caso, seguirá siendo conocido popularmente como Sporting. El estreno en Primera División se realizará ante el R. C. D. Español, formando Lerín, Ceballos, Sión, Tamayo, Tamargo, Cervigón, Dindurra, Gundemaro, Adolfo, Domingo y Liz. El resultado de este partido fue de empate a cero goles. Hubo que esperar a la segunda jornada, cuando los gijoneses se enfrentaron al Deportivo de La Coruña, para ver el primer gol del equipo en Primera División, que marcará Gundemaro. Se disputa también aquel año el primer derbi asturiano en la élite, ganando el Real Oviedo en casa al Real Gijón por dos goles a uno. El Gijón acabará aquella temporada en séptima posición. Mantendrá la categoría otras cuatro temporadas, recuperándola en la campaña 1950-51, con un apoteósico ascenso en el que se marcan cien goles.
miniaturadeimagen|Bandera del Real Sporting de Gijón, que se encuentra izada permanentemente en su sede social, en Mareo.
Hasta los años setenta, cuando inicie una larga y exitosa trayectoria de más de dos décadas en Primera División, el Real Gijón será uno de esos equipos llamados ascensores: desciende en la temporada 1953-54, asciende de nuevo en la 1956-57, y vuelve a descender en la campaña 1958-59 iniciando una trayectoria de once años en Segunda División. Serán años de grave crisis en los que se temerá por la desaparición del equipo, que incluso coqueteará, sin llegar a consumarlo, con el descenso a Tercera División. Logrará su cuarto retorno a la élite en la temporada 1969-70, tras sanear su economía y con una joven generación de prometedores futbolistas. La venta de uno de ellos, el vasco Ignacio Churruca, junto con la venta del estadio de los Hermanos Fresno en el Llano -propiedad del Sporting- posibilitará la construcción de la Escuela de fútbol de Mareo. Otros, como Maceda, procedente del C. D. Acero; Mesa, de la Real Balompédica Linense; Ferrero, del C. A. Boca Juniors, se unen a canteranos como Cundi o los hermanos Castro, Jesús y Quini, y van configurando poco a poco la que será la plantilla de los años dorados, los de finales de la década de los setenta y principios de la de los ochenta, cuando el Sporting alcanzará las que, a día de hoy, son sus cotas más altas, situándose en la zona alta de Primera, donde llegará a alcanzar un subcampeonato (1978-79), unas semifinales y hasta dos finales de la Copa del Rey en 1980-81 y 1981-82, y clasificándose para participar en la Copa de la UEFA por primera vez en su historia. Además, El Molinón fue elegido como una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol de 1982, disputada en España. thumb|Quini, jugador del Sporting entre 1968-1980 y 1984-1987. Es el máximo goleador del Sporting en Primera División. Tras una cierta decadencia en la segunda mitad de los años ochenta, producida en parte por la marcha de algunos de los jugadores más importantes del equipo (Quini, al F. C. Barcelona; Maceda, al Real Madrid C. F.; etc.), los últimos años de aquella década y los primeros de los noventa, asistirán a la gestación de una nueva hornada de canteranos, los Luis Enrique, Abelardo, Manjarín o Juanele, amén de otros como Arturo, Óscar, Alcázar, Tati o Luis Sierra. Esta nueva generación de oro posibilitará una cierta recuperación deportiva del equipo, que disputa por sexta y última vez la Copa de la UEFA en la temporada 1991-92. En 1992, en cumplimiento de la Ley 10/1990, de 15 de octubre, el club pasa a ser una sociedad anónima deportiva y su nombre es, desde ese momento, Real Sporting de Gijón, S. A. D. thumb|Javier Manjarín, jugó en el club entre 1989 y1993. La marcha de los principales estandartes del equipo, unida a una creciente crisis económica, hará que se inicie una rápida decadencia que llevará al equipo a merodear la zona baja de la clasificación. En la temporada 1994-95, el equipo consigue permanecer en Primera División tras vencer por la mínima un doble partido de promoción contra la U. E. Lleida. Sin embargo, tres años después, en la campaña 1997-98, el equipo desciende a Segunda al quedar último en la clasificación y realizando la peor campaña de un equipo en primera división en la historia de la Liga: 13 puntos cosechados en 2 victorias y 7 empates en 38 partidos.
miniaturadeimagen|derecha|Celebración del ascenso a Primera División de la temporada 2007-08 en el estadio El Molinón.
Entre las temporadas 1998-99 y 2007-08, el Sporting milita en la categoría de plata. Son años duros para el sportinguismo, ya que a la mala situación deportiva, se suma una crisis institucional que llevan al equipo al borde de la desaparición. La crisis llega hasta tal punto que el club se ve obligado a vender sus marcas y la Escuela de fútbol de Mareo al ayuntamiento de Gijón, por 12 millones de euros, en agosto de 2001. La afición y el equipo se reencuentran en la temporada 2003-04, que había comenzado con muchas dudas por la venta de la última perla de Mareo, David Villa, al Real Zaragoza y la elección como entrenador de Marcelino García Toral, que había descendido con el Real Sporting de Gijón "B" a Tercera División. Sin embargo, y contra todo pronóstico, el equipo llega a rozar el ascenso, liderando la clasificación en buena parte de la temporada y consiguiendo, incluso, proclamarse campeón de invierno. Finalmente, el equipo termina en quinta posición y tiene que permanecer otro año más en Segunda División.
Tras este intento fallido de retornar a la élite, las penurias económicas llevan nuevamente al club a una situación crítica. En el año 2005, debido a las dificultades para afrontar el pago de las deudas a un elevado número de acreedores, el club entró en un proceso concursal instado por la empresa Coral Golf, que se encargaba del cuidado del césped de El Molinón. En 2007, una vez concluida la intervención de los administradores nombrados por el juez para llevar a cabo dicho proceso, se concluyó que la situación económica no podía ser achacada a nadie en concreto y que había sido algo fortuito, por lo que la junta directiva pudo continuar a cargo del club. Con este proceso, la deuda del Sporting, que dos años antes los administradores tasaban en 51 millones de euros, pasó a ser de 35,8 millones según los presupuestos presentados por la junta directiva.